{"id":162760,"date":"2012-07-29T01:18:25","date_gmt":"2012-07-29T05:18:25","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/propio-12-b-2012\/"},"modified":"2020-12-03T10:47:40","modified_gmt":"2020-12-03T15:47:40","slug":"propio-12-b-2012","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-12-b-2012\/","title":{"rendered":"Propio 12 (B) &#8211; 2012"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>Una vez m\u00e1s nos congregamos como familia para compartir el triple alimento que nos fortalecer\u00e1 durante esta semana que iniciamos: la vivencia del esp\u00edritu comunitario, el pan de la Palabra y el pan Eucar\u00edstico; esto es, Jes\u00fas mismo que se nos entrega en cuerpo y sangre.<\/p>\n\n<p>Una idea o, si se prefiere mejor, una imagen salta a la vista en las lecturas que escuchamos hoy: la idea del compartir como \u00fanica v\u00eda de salida al ego\u00edsmo salvaje, al acaparamiento y a la codicia que con tanta frecuencia anidan en el coraz\u00f3n humano. Vimos en la primera lectura c\u00f3mo el profeta Eliseo no recibe de un fiel creyente el&nbsp;pan de las primicias, consistente en veinte panes y un poco de grano, sino que le ordena repartirlos a la gente. El feligr\u00e9s reparte los panes entre unas cien personas, y nos narra la Escritura que \u201ctodos comieron y sobr\u00f3\u201d (2 Reyes 4:44). Unos vers\u00edculos antes, el mismo libro nos dice que la gente de aquella regi\u00f3n estaba pasando hambre (2Reyes 4:38).<\/p>\n\n<p>Miremos entonces la contraposici\u00f3n \u201chambre-pan\u201d. Hay hambre, pero tambi\u00e9n hay pan; entonces, si hay pan \u00bfporqu\u00e9 hay hambre? Buena pregunta, \u00bfverdad? Estamos hablando m\u00e1s o menos del siglo VIII a.C., cuando la monarqu\u00eda en Israel estaba en todo su esplendor, pero al mismo tiempo cuando la pobreza, el hambre y la miseria campeaban por todo el reino. Una situaci\u00f3n totalmente contraria al plan querido por Dios.<\/p>\n\n<p>Eliseo responde como profeta de Dios a una situaci\u00f3n a la que no pueden responder los directos responsables del pueblo. Es que los encargados de apacentar el reba\u00f1o de Dios hab\u00edan hecho todo lo contrario: hab\u00edan dispersado las ovejas descuid\u00e1ndolas por completo. La situaci\u00f3n de hambre es el s\u00edmbolo del absoluto abandono del plan de Dios que fue desde el principio el disfrute de los bienes compartidos, donde todos tuvieran lo necesario, no m\u00e1s, pero tampoco menos. En esta clave podemos entender el famoso pasaje del \u201cman\u00e1 en el desierto\u201d donde hay para todos y donde todo el pueblo es instruido para que nadie acapare lo que pertenece a toda la comunidad (\u00c9xodo 16).<\/p>\n\n<p>Antes de entrar a confrontar la realidad que nos ha tocado vivir a nosotros, reflexionemos sobre la actitud de Jes\u00fas en circunstancias parecidas a las que viv\u00eda el pueblo en la \u00e9poca de Eliseo. Los cuatro evangelistas nos narran este relato. Esto quiere decir que la tradici\u00f3n sobre este gesto de Jes\u00fas marc\u00f3 profundamente la experiencia de fe de la comunidad primitiva. Subrayemos algunos elementos que son de gran importancia para lograr una mejor comprensi\u00f3n del pasaje que escuchamos.<\/p>\n\n<p>En primer lugar, nos dice Juan que: \u201cLe segu\u00eda un gran gent\u00edo, porque ve\u00edan las se\u00f1ales que hac\u00eda con los enfermos\u201d (Juan 6:2). Uno pensar\u00eda que el evangelista nos prepara para narrar alg\u00fan relato de curaci\u00f3n; sin embargo, lo que nos narra es el signo de los cinco panes y dos peces que reparti\u00f3 entre cinco mil personas. Pero antes de narrarnos este signo, nos dice san Juan que: \u201cSe acercaba la Pascua, la fiesta de los jud\u00edos\u201d (v.4), como si quisiera anticiparnos que este signo que Jes\u00fas est\u00e1 por realizar, de alguna manera est\u00e1 \u00edntimamente relacionado con el genuino esp\u00edritu de la Pascua. Inmediatamente comienza a narrarnos el di\u00e1logo de Jes\u00fas con uno de sus disc\u00edpulos, en donde queda de manifiesto, que Jes\u00fas responde tambi\u00e9n prof\u00e9ticamente, como Eliseo, a una situaci\u00f3n que exige una respuesta inmediata; pero lo hace de una forma mucho m\u00e1s perfecta. De hecho, para la \u00e9poca de Jes\u00fas, una de las varias expectativas sobre el Mes\u00edas venidero lo defin\u00edan como&nbsp;profeta escatol\u00f3gico; un profeta superior a todos los que existieron en el Antiguo Testamento, capaz de explicar claramente toda la Escritura al punto de que en verdad fuera alimento para todos.<\/p>\n\n<p>Miremos entonces c\u00f3mo el evangelista concentra en torno a la imagen del pan real, esa expectativa que acabamos de describir, y la da por cumplida. La vida de Jes\u00fas es una continua ense\u00f1anza y explicaci\u00f3n de la Escritura; pero no s\u00f3lo eso, en circunstancias como esta donde hay una gran aglomeraci\u00f3n de personas ansiosas de verlo, escucharlo, \u201ctocarle aunque fuera el borde de su manto\u201d, Jes\u00fas realiza el signo o, si ustedes prefiere, el milagro por excelencia: logra que el coraz\u00f3n ego\u00edsta de cada uno de los espectadores se rompa, transform\u00e1ndose en un coraz\u00f3n amplio y generoso, sensible a la necesidad de los dem\u00e1s. No es fortuito, entonces, que los cuatro evangelistas coincidan con este relato, donde queda completamente claro para el disc\u00edpulo y para la comunidad cristiana primitiva, que si no rompemos en pedazos el coraz\u00f3n petrificado por el ego\u00edsmo, para convertirlo en el centro de la generosidad y del compartir, no hay ense\u00f1anza que valga.<\/p>\n\n<p>Pero \u00bfc\u00f3mo podemos entender que aqu\u00ed Jes\u00fas queda confirmado un\u00edvocamente por los cuatro evangelistas como&nbsp;profeta escatol\u00f3gico; es decir, como profeta de los \u00faltimos tiempos? En el marco de este mismo relato, el evangelista Marcos nos dice que cuando Jes\u00fas vio el gent\u00edo, \u201ccomenz\u00f3 a ense\u00f1arles muchas cosas\u201d (Marcos 6:34), y luego nos narra el relato de la multiplicaci\u00f3n del pan. Quiere decir esto que antes del signo, est\u00e1 la ense\u00f1anza del profeta Jes\u00fas, as\u00ed esa ense\u00f1anza queda informada de toda la autoridad de quien ense\u00f1a, pues llega directo al coraz\u00f3n del oyente; de este modo, queda transparentado tambi\u00e9n que en Jes\u00fas se realiza un atributo exclusivo de Dios: la palabra y la obra, palabra-acci\u00f3n al mismo tiempo. En eso consiste la plenitud escatol\u00f3gica de Jes\u00fas.<\/p>\n\n<p>Volviendo al relato del signo, nos encontramos con el mismo binomio que detectamos en el pasaje de 2Reyes, \u201chambre-pan\u201d. Hay una realidad de hambre, y ante ella, Jes\u00fas no hace caer el pan del cielo; el pan est\u00e1 en posesi\u00f3n de la misma gente, con un problema: est\u00e1 en pocas manos: s\u00f3lo cinco panes y dos peces. Cabe preguntarnos, \u00bfpor qu\u00e9 unos pocos tienen mientras la inmensa mayor\u00eda no tiene nada? \u00bfNo nos hace esto pensar en la realidad tan id\u00e9ntica que vivimos en el mundo actual donde pocos tienen mucho y muchos tienen poco, mejor dicho, nada?<\/p>\n\n<p>La respuesta la encontramos justamente en el relato del evangelio de hoy. Jes\u00fas conoce esta realidad y por tanto sabe que ante ella no se puede ser indiferente; o se intenta generar el cambio o se continuar\u00e1 indefinidamente esta situaci\u00f3n. Si miramos con atenci\u00f3n, Jes\u00fas hace que la gente se siente para comer. En el mundo antiguo, comer \u201csentado\u201d era un distintivo de los hombres libres. Jes\u00fas exige antes que nada la libertad del coraz\u00f3n para poder asumir la realidad nueva que se desprende de este gesto del compartir el pan; si se contin\u00faa atado a la codicia, a la avaricia y al ego\u00edsmo, la situaci\u00f3n de los bienes concentrados en pocas manos, nunca cambiar\u00e1. Y al contrario, \u201ccomer\u201d, \u201cconsumir\u201d, \u201cposeer\u201d los bienes creados, con la conciencia de que \u00e9stos son para todos, da para que cada uno obtenga lo necesario y a\u00fan sobre. Ah\u00ed est\u00e1 el signo de las doce canastas llenas de sobras. Donde hay generosidad, donde hay sensibilidad respecto a las necesidades de los otros, se puede repartir lo que hay y sobra.<\/p>\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9, entonces, en nuestro mundo se sigue constatando la desigualdad, el hambre y la miseria? En lo que tiene que ver con nosotros, tal vez la respuesta que tendremos que dar es que desafortunadamente hemos heredado una visi\u00f3n o una interpretaci\u00f3n demasiado espiritualizada del evangelio. Un relato como el que escuchamos tan cargado de mensaje, tan rico en contenido para darle forma y sentido a nuestra fe y a nuestro compromiso, nos ense\u00f1aron a ver en \u00e9l un \u201cmilagro\u201d y eso, en el sentido menos real y, al mismo tiempo, nos dijeron que con este relato, san Juan quiere prefigurar la eucarist\u00eda. Cierto que se trata de un milagro, pero no como tradicionalmente se ha entendido este concepto. Y que puede ser una prefiguraci\u00f3n de la eucarist\u00eda, tambi\u00e9n es cierto, pero no como tradicionalmente se ha entendido el tema de la eucarist\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[971,986],"class_list":["post-162760","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-b","category-propio-12b"],"acf":{"sermon_date":"2012-07-30","drupal_id":"305521","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168899},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 12 (B) - 2012 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-12-b-2012\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 12 (B) - 2012\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Una vez m\u00e1s nos congregamos como familia para compartir el triple alimento que nos fortalecer\u00e1 durante esta semana que iniciamos: la vivencia del esp\u00edritu comunitario, el pan de la Palabra y el pan Eucar\u00edstico; esto es, Jes\u00fas mismo que se nos entrega en cuerpo y sangre. 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