{"id":162761,"date":"2012-07-21T01:19:02","date_gmt":"2012-07-21T05:19:02","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/propio-11-b-2012\/"},"modified":"2020-12-03T10:47:40","modified_gmt":"2020-12-03T15:47:40","slug":"propio-11-b-2012","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-11-b-2012\/","title":{"rendered":"Propio 11 (B) &#8211; 2012"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>Hermanos y hermanas, la palabra de Dios que escuchamos este domingo tiene muchas ense\u00f1anzas que, llev\u00e1ndolas a la pr\u00e1ctica, seguramente pueden hacer de nosotros personas completamente nuevas si en verdad nos esforzamos por hacer a un lado nuestros ego\u00edsmos y nuestra indiferencia respecto a los dem\u00e1s. Abramos nuestro coraz\u00f3n y nuestra mente y dig\u00e1mosle al Se\u00f1or, \u201ccuenta conmigo\u201d, \u201cquiero comprometerme con tu plan\u201d, \u201cno quiero m\u00e1s ser un \u2018convidado de piedra\u2019 en el desarrollo de tu proyecto salvador en cual todos estamos invitados a participar\u201d. Pidamos al Esp\u00edritu Santo luz, fortaleza, sabidur\u00eda, bondad y mucho amor para hacer de cada actitud nuestra un testimonio de fe y compromiso con los dem\u00e1s.<\/p>\n\n<p>En primer lugar, nos interpela hoy la palabra desde el mensaje que Dios env\u00eda a su pueblo a trav\u00e9s del profeta Jerem\u00edas. \u201cAy de los pastores que dispersan y extrav\u00edan las ovejas de mi reba\u00f1o\u2026 ustedes dispersaron a mis ovejas, las expulsaron, no se ocuparon de ellas\u2026\u201d (Jerem\u00edas 23: 1,2). Si bien, estas palabras al parecer van dirigidas concretamente a los reyes de Israel y los gu\u00edas religiosos del templo, podemos convertirlas hoy en motivo para examinar nuestras actitudes y compromiso con nosotros mismos, con los dem\u00e1s y con la creaci\u00f3n.<\/p>\n\n<p>Es que a partir del proyecto de Jes\u00fas, tal como \u00e9l lo vivi\u00f3 y tal como lo debemos vivir sus seguidores, llegamos a la convicci\u00f3n de que todos somos responsables de todos y de todo; por eso, al preguntarnos cu\u00e1l es mi compromiso conmigo mismo, con mi crecimiento espiritual, con la madurez de mi fe, cu\u00e1l mi compromiso con las personas que me rodean, debo tambi\u00e9n preguntarme cu\u00e1l es mi compromiso con la preservaci\u00f3n, respeto y defensa del medio en donde vivo y, en general de la creaci\u00f3n. No hay que olvidar que cada uno somos ovejas del reba\u00f1o, pero al mismo tiempo, somos pastores de nuestros semejantes y administradores de los bienes creados.<\/p>\n\n<p>En la misma l\u00ednea de la primera lectura, vemos en el evangelio una imagen que concuerda exactamente con la que describe el profeta Jerem\u00edas: una gran cantidad de ovejas que no tienen pastor y las cuales enternecen profundamente el alma de Jes\u00fas. Acabamos de escuchar que al desembarcar Jes\u00fas, lo esperaba una gran multitud ansiosa de verle y escucharle; en efecto, Jes\u00fas al ver el gent\u00edo sinti\u00f3 l\u00e1stima porque eran como ovejas sin pastor y, agrega el evangelio, \u201cempez\u00f3 a ense\u00f1arles muchas cosas\u201d.<\/p>\n\n<p>Jes\u00fas conoce y sabe que el hombre y la mujer de todos los tiempos, son seres de necesidades; todos somos seres necesitados y, en cierto modo, desvalidos. Demos una mirada general a la naturaleza: todas las criaturas que acaban de nacer buscan instintivamente a su madre, su regazo, su seno para alimentarse; el ni\u00f1o acabado de nacer tiene que ser buscado por su madre, ella le tiene que cargar en brazos y ponerlo con sus propias manos en su seno; de lo contrario, el ni\u00f1o morir\u00eda. As\u00ed podr\u00edamos continuar alargando el paralelo que nos iguala en cierto a los animales, pero que a veces parece que nos pone por debajo de ellos. Somos desvalidos, necesitados desde nuestro nacimiento hasta nuestra muerte.<\/p>\n\n<p>Sin embargo, nuestras necesidades, no son todas del orden material y eso lo tiene muy claro tambi\u00e9n Jes\u00fas. La reacci\u00f3n del Maestro ante el gent\u00edo que lo espera es \u201cense\u00f1arles muchas cosas\u201d. Miremos que el evangelista no nos dice que empez\u00f3 a \u201cdarles\u201d cosas, sino a ense\u00f1arles\u2026 Es que nosotros tenemos que aprender que las necesidades humanas pueden muy bien suplirse si de verdad ense\u00f1\u00e1ramos a nuestros semejantes las maneras de resolverlas. Dice la sabidur\u00eda popular china que&nbsp;no hay que dar el pescado, hay que ense\u00f1ar a pescar.&nbsp;El evangelista no nos cuenta exactamente qu\u00e9 fue lo que Jes\u00fas ense\u00f1\u00f3 ese d\u00eda; pero con toda seguridad el tema de su ense\u00f1anza no pudo ser otro que el reino o reinado de Dios. Esa era su pasi\u00f3n, su obsesi\u00f3n; a ella dedic\u00f3 todo su ministerio p\u00fablico y por esa pasi\u00f3n entreg\u00f3 su propia vida.<\/p>\n\n<p>Pero veamos cu\u00e1les son las caracter\u00edsticas espec\u00edficas de la ense\u00f1anza de Jes\u00fas: en primer lugar es una ense\u00f1anza abiertamente liberadora; para nada \u201cortodoxa\u201d, si entendemos por \u201cortodoxia\u201d la fidelidad a la tradici\u00f3n doctrinal, en este caso, de la religi\u00f3n israelita. Con el argumento de una pretendida ortodoxia, las autoridades religiosas de aquel entonces, hab\u00edan descuidado la parte fundamental de la ense\u00f1anza que es llegar a la puesta en pr\u00e1ctica de lo que se aprende. Por siglos la ense\u00f1anza se centr\u00f3 en memorizar preceptos y normas, pero no se ensay\u00f3 a poner en pr\u00e1ctica lo que se sab\u00eda te\u00f3ricamente. Si queremos ver el efecto real y verdadero que produce la ense\u00f1anza liberadora de Jes\u00fas, s\u00f3lo tenemos que leer el episodio que sigue a estos primeros vers\u00edculos que escuchamos hoy: la multiplicaci\u00f3n de los panes. Miremos bien que en el fondo, la secuencia narrativa une la ense\u00f1anza con la pr\u00e1ctica.<\/p>\n\n<p>La segunda caracter\u00edstica de la ense\u00f1anza de Jes\u00fas es pues, la uni\u00f3n necesaria entre la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica. Muy poco sirve una ense\u00f1anza que se queda s\u00f3lo en la teor\u00eda. Esa ha sido en muchos aspectos la problem\u00e1tica m\u00e1s notoria de casi todas las religiones: mucha doctrina, muchos preceptos, quiz\u00e1s muchos ritos, pero muy poca praxis. En Jes\u00fas, la ense\u00f1anza va directo al coraz\u00f3n, entra como espada de doble filo y remueve lo m\u00e1s profundo de la conciencia de sus oyentes. De nuevo, esta idea podemos confirmarla con el mismo pasaje de la multiplicaci\u00f3n de los panes y los peces. Pensemos cu\u00e1l pudo haber sido la calidad de la ense\u00f1anza del Maestro para lograr que cinco panes y dos peces sirvieran para alimentar a una multitud. Hagamos a un lado la idea del \u201cmilagro\u201d tal como nos acostumbraron a entender este pasaje. Sigamos pensando m\u00e1s bien en la calidad de aquella ense\u00f1anza que pudo romper las conciencias ego\u00edstas y las indujo a la generosidad y al compartir. Con base en esto, pensemos cu\u00e1l es la calidad de nuestra ense\u00f1anza: \u00bfinduce al oyente a cambiar su conciencia? \u00bfIncita a la verdadera praxis? \u00bfEs liberadora o sencillamente es conservadora en el sentido de mantener lo de siempre\u2026?<\/p>\n\n<p>Podr\u00edamos seguir agregando m\u00e1s y m\u00e1s caracter\u00edsticas a la ense\u00f1anza de Jes\u00fas; sin embargo, se\u00f1alemos al menos una m\u00e1s: la ense\u00f1anza de Jes\u00fas es sanadora. Tanto la sanaci\u00f3n como la uni\u00f3n entre la doctrina y la pr\u00e1ctica son, en efecto, la consecuencia l\u00f3gica despu\u00e9s de un movimiento liberador en nuestro interior. El evangelista describe esa sanaci\u00f3n con las im\u00e1genes de los enfermos que llevan ante Jes\u00fas para que los sane.<\/p>\n\n<p>Nos dice el evangelio que de muchas ciudades tra\u00edan a los enfermos en sus camillas\u2026 La camilla es s\u00edmbolo de postraci\u00f3n, de desvalimiento, de dependencia. Pues bien, la ense\u00f1anza de Jes\u00fas tiene el poder de transformar tanto a la persona hasta llevarla a dejar la camilla, es decir, levantarse de su postraci\u00f3n para empezar a valerse por s\u00ed mismo. El pueblo, estaba tan sometido, tan subyugado desde todo punto de vista, que en todo se asemejaba al enfermo postrado en su camilla. El mensaje de Jes\u00fas levanta y pone en camino, libera y sana.<\/p>\n\n<p>Con la mano en el coraz\u00f3n, compromet\u00e1monos de verdad en trabajar m\u00e1s para lograr que nuestra ense\u00f1anza se asemeje cada d\u00eda m\u00e1s a la ense\u00f1anza de Jes\u00fas. No pensemos que esta es cuesti\u00f3n exclusiva de sacerdotes, catequistas o l\u00edderes religiosos. Ya vimos c\u00f3mo el mensaje de Jes\u00fas va dirigido a todos los hombres y mujeres de todos los tiempos; nadie est\u00e1 excluido de la tarea de expandir y hacer posible el reino de Dios aqu\u00ed y ahora. Y el reino de Dios es posible s\u00f3lo si todos, sin excepci\u00f3n de nadie, desde lo que somos y tenemos, nos empe\u00f1amos de verdad en transmitir a quienes nos rodean las semillas y valores del reino buscando que esa transmisi\u00f3n y ense\u00f1anza logre las mismas caracter\u00edsticas de la ense\u00f1anza de Jes\u00fas: liberadora, activa y sanadora.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[971,985],"class_list":["post-162761","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-b","category-propio-11b"],"acf":{"sermon_date":"2012-07-23","drupal_id":"305526","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168899},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 11 (B) - 2012 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-11-b-2012\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 11 (B) - 2012\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Hermanos y hermanas, la palabra de Dios que escuchamos este domingo tiene muchas ense\u00f1anzas que, llev\u00e1ndolas a la pr\u00e1ctica, seguramente pueden hacer de nosotros personas completamente nuevas si en verdad nos esforzamos por hacer a un lado nuestros ego\u00edsmos y nuestra indiferencia respecto a los dem\u00e1s. Abramos nuestro coraz\u00f3n y nuestra mente y dig\u00e1mosle al [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-11-b-2012\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"The Episcopal Church\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2020-12-03T15:47:40+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"928\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"927\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@iamepiscopalian\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"7 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-11-b-2012\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-11-b-2012\/\",\"name\":\"Propio 11 (B) - 2012 &#8211; The Episcopal Church\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-11-b-2012\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-11-b-2012\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"datePublished\":\"2012-07-21T05:19:02+00:00\",\"dateModified\":\"2020-12-03T15:47:40+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-11-b-2012\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es-ES\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-11-b-2012\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-11-b-2012\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"width\":928,\"height\":927,\"caption\":\"Sermones Que Iluminan\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-11-b-2012\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Propio 11 (B) &#8211; 2012\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"description\":\"Welcomes You\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es-ES\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"width\":770,\"height\":662,\"caption\":\"The Episcopal Church\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\",\"https:\/\/x.com\/iamepiscopalian\",\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Propio 11 (B) - 2012 &#8211; The Episcopal Church","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-11-b-2012\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Propio 11 (B) - 2012","og_description":"Hermanos y hermanas, la palabra de Dios que escuchamos este domingo tiene muchas ense\u00f1anzas que, llev\u00e1ndolas a la pr\u00e1ctica, seguramente pueden hacer de nosotros personas completamente nuevas si en verdad nos esforzamos por hacer a un lado nuestros ego\u00edsmos y nuestra indiferencia respecto a los dem\u00e1s. Abramos nuestro coraz\u00f3n y nuestra mente y dig\u00e1mosle al [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-11-b-2012\/","og_site_name":"The Episcopal Church","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","article_modified_time":"2020-12-03T15:47:40+00:00","og_image":[{"width":928,"height":927,"url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","type":"image\/png"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_site":"@iamepiscopalian","twitter_misc":{"Est. reading time":"7 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-11-b-2012\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-11-b-2012\/","name":"Propio 11 (B) - 2012 &#8211; The Episcopal Church","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-11-b-2012\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-11-b-2012\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","datePublished":"2012-07-21T05:19:02+00:00","dateModified":"2020-12-03T15:47:40+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-11-b-2012\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es-ES","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-11-b-2012\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-11-b-2012\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","width":928,"height":927,"caption":"Sermones Que Iluminan"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-11-b-2012\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Propio 11 (B) &#8211; 2012"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","name":"The Episcopal Church","description":"Welcomes You","publisher":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es-ES"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization","name":"The Episcopal Church","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","width":770,"height":662,"caption":"The Episcopal Church"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","https:\/\/x.com\/iamepiscopalian","https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A"]}]}},"taxonomy_info":{"category":[{"value":971,"label":"Pentecost\u00e9s B"},{"value":985,"label":"Propio 11b"}]},"featured_image_src_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"author_info":[],"comment_info":"","uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"thumbnail":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-300x300.png",300,300,true],"medium_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-768x767.png",768,767,true],"large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"1536x1536":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"2048x2048":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"menu":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-330x200.png",330,200,true],"hero":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-928x550.png",928,550,true],"callout-image":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-480x479.png",480,479,true]},"uagb_author_info":{"display_name":"Christopher Sikkema","author_link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/author\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"Hermanos y hermanas, la palabra de Dios que escuchamos este domingo tiene muchas ense\u00f1anzas que, llev\u00e1ndolas a la pr\u00e1ctica, seguramente pueden hacer de nosotros personas completamente nuevas si en verdad nos esforzamos por hacer a un lado nuestros ego\u00edsmos y nuestra indiferencia respecto a los dem\u00e1s. Abramos nuestro coraz\u00f3n y nuestra mente y dig\u00e1mosle al&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon\/162761","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/sermon"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/201217"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=162761"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=162761"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}