{"id":162775,"date":"2012-04-28T01:28:24","date_gmt":"2012-04-28T05:28:24","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/pascua-4-b-2012\/"},"modified":"2020-12-03T10:46:14","modified_gmt":"2020-12-03T15:46:14","slug":"pascua-4-b-2012","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-4-b-2012\/","title":{"rendered":"Pascua 4 (B) \u2013 2012"},"content":{"rendered":"\n<p><hr>\n<p>En el texto evang\u00e9lico de este domingo, el Se\u00f1or toma de su contorno el ejemplo de lo cotidiano, de lo que forma parte de la vida de sus paisanos:&nbsp;el reba\u00f1o. El pastoreo es una tarea que el pueblo de Israel viene ejecutando desde tiempos inmemoriales. En el pasado, Israel fue un pueblo n\u00f3mada, es decir, transe\u00fante, recorriendo caminos y territorios en busca de pastos para sus ganados, para sus rediles.<\/p>\n\n<p>Este trabajo de pastor y de pastorear al reba\u00f1o, exige de la persona, no solo su tiempo, de d\u00eda y de noche, sino tambi\u00e9n su vida. Se da tal compenetraci\u00f3n que, como dice Jes\u00fas, el conocimiento de las ovejas es parte de la vida y del bienestar del redil. El Se\u00f1or as\u00ed lo afirma cuando dice: \u201cYo soy el buen pastor. As\u00ed como mi Padre me conoce, as\u00ed tambi\u00e9n yo conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mi\u201d. Determinando as\u00ed una de las caracter\u00edsticas del que es un buen pastor, el conocimiento de sus ovejas, el conocimiento mutuo. Es tanto el amor por el redil, que el buen pastor incluso llega a dar la vida por ellas: \u201cYo doy mi vida por las ovejas\u201d, dice el evangelio de Juan.<\/p>\n\n<p>En este domingo celebramos la fiesta del Buen Pastor. \u00c9l es el \u00fanico pastor del reba\u00f1o que somos todos. Los dem\u00e1s, ministros de la Iglesia, son solo ayudantes, intendentes, auxiliares del Buen Pastor que es Jes\u00fas y solamente \u00e9l es el Buen Pastor por&nbsp;tres razones:<\/p>\n\n<p>Primera: \u201cDa la vida\u201d por todos, es decir, no es un simple \u201casalariado\u201d que se preocupa de su sueldo y que huye cuando llega la dificultad. Aunque todos los que se consideran sus ayudantes en el pastoreo del reba\u00f1o de la Iglesia deben estar dispuestos a dar la vida por las ovejas. Su ministerio no tiene raz\u00f3n de ser si no hay un desgaste, un darse totalmente por esa porci\u00f3n del reba\u00f1o que le ha sido encomendada. El sacrificio puede llegar hasta el martirio, donde lograr\u00e1 m\u00e1s sentido, ya que el auxiliar del Buen Pastor le imita, o trata de imitarle incluso hasta en la muerte.<\/p>\n\n<p>Un ministro que no da su vida por aquellas ovejas que le han sido encomendadas es un simple \u201casalariado\u201d que trabaja por unos pesos no por el bienestar del redil. Dar la vida implica, la entrega total y desinteresada al reba\u00f1o, especialmente en los momentos m\u00e1s dif\u00edciles, en los momentos de crisis. El auxiliar del Buen Pastor que no acompa\u00f1a a sus ovejas en los momentos de desastre, no es digno de llamarse ministro, ni mucho menos ayudante del Se\u00f1or. Su ausencia ser\u00e1 terrible para las ovejas que a todo momento claman su presencia y asistencia. Dar la vida implica no solo la presencia f\u00edsica sino tambi\u00e9n la espiritual a trav\u00e9s del acompa\u00f1amiento en la oraci\u00f3n, en la celebraci\u00f3n de los sacramentos, en la fiesta eucar\u00edstica, en la preparaci\u00f3n a la muerte, en el jolgorio que demanda la nueva vida.<\/p>\n\n<p>Dar la vida es amar como lo afirma Juan en su primera carta: \u201cConocemos lo que es el amor porque Jesucristo dio su vida por nosotros; as\u00ed tambi\u00e9n, nosotros debemos dar la vida por nuestros hermanos\u201d (1 Juan 3:16-24). Los amores son rec\u00edprocos, se da la vida por los dem\u00e1s cuando se les ama. Cristo dio la vida por amor nuestro.<\/p>\n\n<p>Segunda raz\u00f3n: \u201cConoce\u201d a aquellos a los que sirve con un conocimiento que proviene del compromiso. Se dice que el pastor que cuida sus ovejas d\u00eda y noche, llega hasta tal punto de compenetraci\u00f3n que conoce a cada una y a cada una pone un nombre. El conocimiento proviene de la preocupaci\u00f3n por conocer las necesidades del reba\u00f1o y suplirlas en el momento preciso, y de ese conocimiento fruto del compromiso, nace el amor. El pastor debe amar a sus ovejas para ofrecerles lo necesario, para atenderlas, para corresponderlas con su cari\u00f1o como respuesta al cari\u00f1o que ellas prodigan a su pastor. Es un amor reciproco, corresponsal, bilateral.<\/p>\n\n<p>No se trata de algo paternalista, unilateral, sino por el contrario, un amor reciproco que lleva a ambas partes, pastor y reba\u00f1o, al compromiso por el crecimiento y fortalecimiento del redil. El salmo 23 nos expresa claramente lo que el Buen Pastor est\u00e1 dispuesto a hacer por su rebano: \u201cEl Se\u00f1or es mi Pastor, nada me faltar\u00e1. En verdes praderas me hace recostar\u2026\u201d El mayor esfuerzo que el encargado del reba\u00f1o debe hacer, es conocer a sus ovejas, sus necesidades, sus valores y talentos, sus aspiraciones, para suplir con lo que es necesario y mantener as\u00ed al reba\u00f1o reunido en comunidad alrededor del fuego que es Cristo. Un redil unido bajo el calor del amor de Cristo, nada ni nadie lo dispersa, el amor lo mantiene compacto, fortalecido.<\/p>\n\n<p>Tercera raz\u00f3n: \u201cRe\u00fane\u201d en la unidad a los que est\u00e1n dispersos, a quienes atrae y reconcilia. Contrario al pastor, entre comillas, que dispersa por su obrar, a trav\u00e9s del mal testimonio, por su abandono del redil, por su falta de cari\u00f1o, a todo el que forma parte del reba\u00f1o y a todo aquel que pudiera estar all\u00ed, formando parte importante de la comunidad. De esto habla el evangelio de Juan: \u201cEse hombre huye porque lo \u00fanico que le importa es la paga y no las ovejas\u201d (Juan 10: 11-18).<\/p>\n\n<p>El auxiliar del Buen Pastor debe atraer con el maravilloso encanto de su testimonio, de su atenci\u00f3n a cada una de las ovejas a quienes de antemano conoce bien hasta en sus m\u00e1s m\u00ednimas necesidades. Debe ser el im\u00e1n que re\u00fana a todos alrededor de Jes\u00fas, no alrededor de s\u00ed mismo; para la adoraci\u00f3n de Cristo, no para la veneraci\u00f3n del ministro.<\/p>\n\n<p>El amor a las ovejas hay que demostrarlo, como dice Juan en su primera carta: \u201cHijitos m\u00edos, que nuestro amor no sea solamente de palabra, sino que se demuestre con hechos\u201d (1 Juan 3: 16-24). Las ovejas que forman parte del redil esperan que el amor sea demostrado mediante hechos concretos: de perd\u00f3n, de tolerancia, de aceptaci\u00f3n, de respeto, de valoraci\u00f3n, de reconciliaci\u00f3n, de estimulo, de reconocimiento, de tal manera que aquellas ovejas que a\u00fan permanecen fuera del reba\u00f1o, se acerquen, entren y formen parte de la comunidad.<\/p>\n\n<p>El ministro que ama a su reba\u00f1o, crea un h\u00e1lito espiritual que atrae a aquellas personas que permanecen en el limbo de la fe, desconfiadas de todo lo que huela a religi\u00f3n, a Iglesia. La unidad del reba\u00f1o nace del testimonio personal en nombre de Jes\u00fas, como afirma el libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles: \u201cPedro lleno del Esp\u00edritu Santo, les contest\u00f3: jefes del pueblo y ancianos, ustedes nos preguntan acerca del bien hecho a un enfermo, para saber de qu\u00e9 manera ha sido sanado. Pues bien, declaramos ante ustedes y ante todo el pueblo de Israel, que este hombre que est\u00e1 aqu\u00ed\u2026 ha sido sanado en el nombre de Jesucristo de Nazaret\u201d (Hechos 4: 5-12). Porque todo lo que sea hecho o dicho en el nombre de Cristo Jes\u00fas conduce a la salvaci\u00f3n.<\/p><\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[966,961],"class_list":["post-162775","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pascua-4b","category-pascua-b"],"acf":{"sermon_date":"2012-04-30","drupal_id":"305596","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168900,"sermon_other_translation":false},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Pascua 4 (B) \u2013 2012 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-4-b-2012\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Pascua 4 (B) \u2013 2012\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"En el texto evang\u00e9lico de este domingo, el Se\u00f1or toma de su contorno el ejemplo de lo cotidiano, de lo que forma parte de la vida de sus paisanos:&nbsp;el reba\u00f1o. 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