{"id":162776,"date":"2012-04-21T01:28:55","date_gmt":"2012-04-21T05:28:55","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/pascua-3-b-2012\/"},"modified":"2020-12-03T10:46:12","modified_gmt":"2020-12-03T15:46:12","slug":"pascua-3-b-2012","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-3-b-2012\/","title":{"rendered":"Pascua 3 (B) \u2013 2012"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>Celebramos el tercer domingo de Pascua y los relatos de las apariciones del Se\u00f1or resucitado se dan uno tras otro. Hoy en el evangelio de Lucas se nos muestra una de las varias apariciones del Se\u00f1or a sus disc\u00edpulos. Cabe se\u00f1alar que cuando el Se\u00f1or resucitado aparece, los disc\u00edpulos experimentan temor; por lo que el saludo del Se\u00f1or para ellos es: \u201cPaz a ustedes\u201d. Luego dice: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1n asustados? \u00bfPor qu\u00e9 tienen esas dudas en su coraz\u00f3n? Miren mis manos y mis pies. Soy yo mismo. T\u00f3quenme y vean: un esp\u00edritu no tiene carne ni huesos, como ustedes ven que tengo yo\u201d.<\/p>\n\n<p>Los disc\u00edpulos pasan del asombro al gozo, de la incertidumbre a la certeza que el Se\u00f1or ha vuelto a la vida y les muestra las heridas de pies y manos, marcas de la maldad y crueldad de los seres humanos. Sin embargo, el odio no ha prevalecido, ha triunfado la vida. Cristo ha resucitado.<\/p>\n\n<p>El pasaje del evangelio de Lucas es la continuaci\u00f3n de una larga narraci\u00f3n sobre la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or. Acontecimiento que seg\u00fan san Lucas se inicia con el descubrimiento de la tumba vac\u00eda por parte de las mujeres que segu\u00edan al Se\u00f1or. A este hecho sigue la aparici\u00f3n a los disc\u00edpulos de Ema\u00fas y contin\u00faa con la manifestaci\u00f3n a los once. El relato termina con las instrucciones que el Se\u00f1or da a los disc\u00edpulos antes de subir al cielo.<\/p>\n\n<p>Capta la atenci\u00f3n, el n\u00famero de veces que en esta narraci\u00f3n de la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or y en sus apariciones, se repite la frase que el Mes\u00edas ten\u00eda que morir y resucitar al tercer d\u00eda. Tambi\u00e9n es notorio que el mismo Jes\u00fas cuestiona a los disc\u00edpulos por no entender el mensaje de las escrituras. A los disc\u00edpulos de Ema\u00fas les dir\u00e1: \u201cQu\u00e9 poco entienden ustedes y qu\u00e9 lentos sus corazones para creer todo lo que anunciaron los profetas\u201d. En el relato de la aparici\u00f3n a los once, el Se\u00f1or hizo que entendieran las Escrituras.<\/p>\n\n<p>Las Escrituras nos revelan el plan salv\u00edfico de Dios, que antes de la venida de Jesucristo se hab\u00eda dado a conocer por medio de los profetas. Nacer\u00eda un mes\u00edas que traer\u00eda la paz. El profeta Miqueas anunci\u00f3 lo siguiente: \u201cUn ni\u00f1o nacer\u00e1 en Bel\u00e9n y guiar\u00e1 al reba\u00f1o con autoridad. Su poder llegar\u00e1 hasta los confines de la tierra .El profeta Isa\u00edas nos habla del sufrimiento que tendr\u00eda que vivir el mes\u00edas, el profeta dice que \u201cindefenso se entreg\u00f3 a la muerte\u201d. De esas profec\u00edas cumplidas hablaba el Se\u00f1or a sus disc\u00edpulos, sin embargo, ellos no lo entend\u00edan. La pena y el dolor de haber perdido al maestro eran m\u00e1s grandes que el poner atenci\u00f3n a las profec\u00edas. El Se\u00f1or resucitado que ve m\u00e1s all\u00e1 de lo que ven sus disc\u00edpulos les explica sobre el cumplimiento de tales profec\u00edas.<\/p>\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 nos dice el Se\u00f1or resucitado a nosotros cristianos de este siglo? Nos recuerda que el conocimiento de las Sagradas Escrituras es b\u00e1sico para cada creyente. No se puede entender el plan de Dios, si no se conoce la biblia.<\/p>\n\n<p>Jesucristo, Hijo de Dios, que para nosotros es el Mes\u00edas, da cumplimiento a las promesas de Dios manifestadas a los profetas en los tiempos antiguos. Cristo, Se\u00f1or y Mes\u00edas vienen al mundo para instaurar el reino de Dios en la tierra. Reino en el que el ser humano est\u00e1 llamado a vivir en armon\u00eda con los dem\u00e1s, con la creaci\u00f3n y con Dios su creador.<\/p>\n\n<p>La primera lectura tomada de los Hechos de los Ap\u00f3stoles nos presenta al ap\u00f3stol Pedro predicando que Jes\u00fas fue entregado a la muerte pero que Dios lo resucit\u00f3 de entre los muertos. Podemos decir que Pedro y los dem\u00e1s disc\u00edpulos aprendieron muy bien la lecci\u00f3n que imparti\u00f3 el Se\u00f1or sobre el cumplimiento de las Escrituras en las ocasiones que se mostr\u00f3 a ellos despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n. En este pasaje Pedro se dirige a los que han sido testigos de la curaci\u00f3n milagrosa de un paral\u00edtico. Ante el asombro de los que fueron testigos del milagro, Pedro declara que gracias al poder recibido de Jes\u00fas, se ha podido restaurar la salud del paral\u00edtico. Dice as\u00ed el ap\u00f3stol: \u201cLo que ha hecho cobrar fuerzas a este hombre que ustedes ven y conocen, es la fe en el nombre de Jes\u00fas. Esa fe en Jes\u00fas es la que lo ha hecho sanar completamente, como todos ustedes pueden ver\u201d.<\/p>\n\n<p>Desde los tiempos apost\u00f3licos hasta nuestros d\u00edas, el mensaje de Pedro no ha cambiado. Nuestra fe cristiana tiene como fundamento al Resucitado. Cada vez que renovamos nuestra vida y nos unimos a otros en la construcci\u00f3n de un mundo m\u00e1s justo : Cristo Resucitado est\u00e1 presente. Cuando nuestra vida de oraci\u00f3n es una expresi\u00f3n de nuestro compromiso con los valores del evangelio: Cristo Resucitado est\u00e1 presente. En la medida que crecemos en conocimiento de la palabra de Dios y en el servicio a nuestra Iglesia: Cristo Resucitado est\u00e1 presente.<\/p>\n\n<p>\u201cEl mundo, dice san Juan en la segunda lectura, no conoce a Dios\u201d. La forma m\u00e1s eficaz de transformar al mundo es mediante una predicaci\u00f3n y testimonio orientada al Cristo Resucitado.<\/p>\n\n<p>Nuestro pueblo hispano est\u00e1 llamado a participar de esta experiencia. Somos un pueblo muy religioso, pero a veces parece que no tenemos esperanza en la resurrecci\u00f3n. Cumplimos con los preceptos religiosos de ir al templo regularmente, de celebrar las devociones a la Virgen Mar\u00eda y a los santos, hacemos promesas que implican sufrimiento corporal pero en muchos hogares hay violencia contra el c\u00f3nyuge y contra los hijos. Llevamos s\u00edmbolos religiosos en nuestros autom\u00f3viles que expresan nuestra tradici\u00f3n religiosa, pero a veces desconocemos los principios fundamentales de nuestra fe; por ejemplo, la certeza que Cristo est\u00e1 vivo.<\/p>\n\n<p>La pascua es la estaci\u00f3n del calendario lit\u00fargico que nos invita a conocer m\u00e1s a Cristo. Es importante meditar detenidamente en los relatos de las apariciones del Jes\u00fas. Cada vez que leemos estos pasajes sobre la resurrecci\u00f3n, podemos comprender el verdadero sentido de nuestra vida cristiana. Si no hubiese resucitado el Se\u00f1or, no existir\u00eda la Iglesia. No se hablar\u00eda de la esperanza de un mundo mejor.<\/p>\n\n<p>Nuestra vida religiosa tiene que pasar de la costumbre al compromiso, de una relaci\u00f3n comercial con Dios orientada a pedir favores y pagar con alguna promesa, a una vida espiritual de entrega diaria al Se\u00f1or.<\/p>\n\n<p>El Resucitado nos pide cuentas de la interpretaci\u00f3n que hacemos de las Sagradas Escrituras y tambi\u00e9n de los acontecimientos que tienen lugar en nuestro tiempo. Es importante cultivar la disciplina del estudio de la biblia, bien sea en grupo o individual. La congregaci\u00f3n que promueve la lectura de la biblia y ofrece estudios b\u00edblicos experimenta conversiones y frutos abundantes, puesto que escudri\u00f1a el plan de Dios y leda cumplimiento en el nombre de su Hijo Jesucristo.<\/p>\n\n<p>Que esta Pascua permita a nuestra Iglesia ser instrumento en la construcci\u00f3n del reino de Dios y su justicia y que la paz que Cristo Resucitado nos ofrece, permanezca en nuestros corazones hoy y siempre.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[965,961],"class_list":["post-162776","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pascua-3b","category-pascua-b"],"acf":{"sermon_date":"2012-04-23","drupal_id":"305601","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168901},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Pascua 3 (B) \u2013 2012 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-3-b-2012\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Pascua 3 (B) \u2013 2012\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Celebramos el tercer domingo de Pascua y los relatos de las apariciones del Se\u00f1or resucitado se dan uno tras otro. Hoy en el evangelio de Lucas se nos muestra una de las varias apariciones del Se\u00f1or a sus disc\u00edpulos. Cabe se\u00f1alar que cuando el Se\u00f1or resucitado aparece, los disc\u00edpulos experimentan temor; por lo que el [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-3-b-2012\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"The Episcopal Church\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2020-12-03T15:46:12+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"928\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"927\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@iamepiscopalian\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"6 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-3-b-2012\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-3-b-2012\/\",\"name\":\"Pascua 3 (B) \u2013 2012 &#8211; The Episcopal Church\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-3-b-2012\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-3-b-2012\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"datePublished\":\"2012-04-21T05:28:55+00:00\",\"dateModified\":\"2020-12-03T15:46:12+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-3-b-2012\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es-ES\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-3-b-2012\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-3-b-2012\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"width\":928,\"height\":927,\"caption\":\"Sermones Que Iluminan\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-3-b-2012\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Pascua 3 (B) \u2013 2012\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"description\":\"Welcomes You\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es-ES\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"width\":770,\"height\":662,\"caption\":\"The Episcopal Church\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\",\"https:\/\/x.com\/iamepiscopalian\",\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Pascua 3 (B) \u2013 2012 &#8211; The Episcopal Church","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-3-b-2012\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Pascua 3 (B) \u2013 2012","og_description":"Celebramos el tercer domingo de Pascua y los relatos de las apariciones del Se\u00f1or resucitado se dan uno tras otro. Hoy en el evangelio de Lucas se nos muestra una de las varias apariciones del Se\u00f1or a sus disc\u00edpulos. Cabe se\u00f1alar que cuando el Se\u00f1or resucitado aparece, los disc\u00edpulos experimentan temor; por lo que el [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-3-b-2012\/","og_site_name":"The Episcopal Church","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","article_modified_time":"2020-12-03T15:46:12+00:00","og_image":[{"width":928,"height":927,"url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","type":"image\/png"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_site":"@iamepiscopalian","twitter_misc":{"Est. reading time":"6 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-3-b-2012\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-3-b-2012\/","name":"Pascua 3 (B) \u2013 2012 &#8211; The Episcopal Church","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-3-b-2012\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-3-b-2012\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","datePublished":"2012-04-21T05:28:55+00:00","dateModified":"2020-12-03T15:46:12+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-3-b-2012\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es-ES","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-3-b-2012\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-3-b-2012\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","width":928,"height":927,"caption":"Sermones Que Iluminan"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-3-b-2012\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Pascua 3 (B) \u2013 2012"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","name":"The Episcopal Church","description":"Welcomes You","publisher":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es-ES"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization","name":"The Episcopal Church","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","width":770,"height":662,"caption":"The Episcopal Church"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","https:\/\/x.com\/iamepiscopalian","https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A"]}]}},"taxonomy_info":{"category":[{"value":965,"label":"Pascua 3b"},{"value":961,"label":"Pascua B"}]},"featured_image_src_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"author_info":[],"comment_info":"","uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"thumbnail":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-300x300.png",300,300,true],"medium_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-768x767.png",768,767,true],"large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"1536x1536":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"2048x2048":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"menu":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-330x200.png",330,200,true],"hero":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-928x550.png",928,550,true],"callout-image":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-480x479.png",480,479,true]},"uagb_author_info":{"display_name":"Christopher Sikkema","author_link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/author\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"Celebramos el tercer domingo de Pascua y los relatos de las apariciones del Se\u00f1or resucitado se dan uno tras otro. Hoy en el evangelio de Lucas se nos muestra una de las varias apariciones del Se\u00f1or a sus disc\u00edpulos. Cabe se\u00f1alar que cuando el Se\u00f1or resucitado aparece, los disc\u00edpulos experimentan temor; por lo que el&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon\/162776","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/sermon"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/201217"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=162776"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=162776"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}