{"id":162785,"date":"2012-03-17T01:34:31","date_gmt":"2012-03-17T05:34:31","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/cuaresma-4-b-2012\/"},"modified":"2020-12-03T10:43:37","modified_gmt":"2020-12-03T15:43:37","slug":"cuaresma-4-b-2012","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-4-b-2012\/","title":{"rendered":"Cuaresma 4 (B) \u2013 2012"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>En la lectura de N\u00fameros encontramos al pueblo israelita en un peregrinaje por el desierto despu\u00e9s de haber sido liberados de su esclavitud en Egipto. La trayectoria por el desierto estuvo llena de dificultades: falta de alimentos, escasez de agua y, como nos cuenta la lectura de hoy, las serpientes venenosas representaban otra amenaza m\u00e1s de sobrevivencia. Atrapados por la ansiedad, empezaron a reclamarle a Mois\u00e9s. \u201c\u00bfPor qu\u00e9 nos has sacado de Egipto para que muramos en el desierto?\u201d Como es de suponer, las dificultades encontradas en el camino hicieron que se olvidaran del don de la libertad y la promesa de la tierra prometida. El pueblo hab\u00eda perdido de vista el prop\u00f3sito y sentido de su peregrinaje. Mois\u00e9s intercede una vez m\u00e1s por su pueblo. Dios no remueve las serpientes, pero provee al pueblo de una forma de librarse de su poder mortal. Las vicisitudes en el desierto fueron un reto que les cre\u00f3 una gran incertidumbre sobre el futuro y en varias ocasiones perdieron la confianza en Dios.<\/p>\n\n<p>Aunque no estemos en la desolaci\u00f3n del desierto, muchas personas y nosotros, como pueblo de Dios, no somos ajenos a la experiencia de la incertidumbre que nos abruma en tiempos dif\u00edciles. La incertidumbre, desesperanza e inquietud sobre el futuro muchas veces ponen a prueba nuestra fe en Dios. La crisis econ\u00f3mica y la condici\u00f3n humana de nuestro mundo en general es para muchos una experiencia ante la que reaccionamos de forma similar a la del antiguo pueblo de Israel. Millones de personas, incluyendo miembros de nuestras iglesias, han perdido el trabajo y medios de proveer el sostenimiento de sus familias. Nadie sabe con certeza si el gobierno o la econom\u00eda podr\u00e1n cambiar el curso de esta crisis en una direcci\u00f3n de recuperaci\u00f3n. La ansiedad nos est\u00e1 impactando emocional y f\u00edsicamente. Aquellas personas que tienden a ver su identidad en relaci\u00f3n a su profesi\u00f3n, se sienten desorientadas y otras en estado de depresi\u00f3n. Al igual que el antiguo pueblo israelita, es muy f\u00e1cil para nosotros perder la esperanza y vivir en una constante incertidumbre sobre el futuro. Es precisamente en tiempos como el presente cuando m\u00e1s necesitamos de la luz de Dios para recuperar una visi\u00f3n del futuro en medio de la desolaci\u00f3n que nos abruma.<\/p>\n\n<p>En la carta a los efesios, Pablo nos permite penetrar el futuro. No es un futuro que necesariamente responde a la pregunta de si tendremos o no suficiente para retirarnos, o para nuestro sostenimiento; sino un futuro que est\u00e1 por encima de nuestra condici\u00f3n actual. Un futuro que, seg\u00fan Pablo, consiste en la gracia de Dios y en nuestra capacidad de obrar bien en Cristo Jes\u00fas. La gracia que Dios derrama sobre nosotros es una gracia impregnada del amor de Dios en Jesucristo y donde todos nosotros, con nuestras faltas y fracasos podemos renacer ante la vida con un sentido que nos libera de los miedos, de las ansiedades y nos gu\u00eda por los senderos de Dios, por un camino de luz en medio de las dificultades. El ap\u00f3stol Pablo nos ofrecen una visi\u00f3n. Las grandes obras de amor y transformaci\u00f3n en nuestro mundo tienen en com\u00fan la iniciativa de personas que ante las vicisitudes de la vida, ante las opresiones de su tiempo, fueron capaces de tener una visi\u00f3n de un mundo no como es, sino como debe ser. Personas que invirtieron sus talentos y esfuerzos en pos de crear una alternativa ante la realidad de su tiempo. Estas personas son visionarias, no en el sentido de ver o predecir el futuro; sino en el sentido de crear un futuro sostenible. \u201cDonde no hay una visi\u00f3n, el pueblo perece\u201d. (Proverbios 29:18)<\/p>\n\n<p>Quiz\u00e1s nuestra primera tarea como pueblo de Dios sea reconocer que las formas ego\u00edstas y de avaricia por parte de personas e instituciones no son m\u00e1s que una forma perenne de permanecer en nuestros desiertos de escasez, sufrimiento y en un estado continuo de supervivencia. Lo cierto es que nuestro mundo tiene tremenda necesidad de salir de la oscuridad a la luz; y para que esto suceda debemos comenzar con un proceso de transformaci\u00f3n individual. Nuestro llamado, al igual que otros visionarios en nuestra historia humana, es ofrecer una visi\u00f3n de lo que puede ser la vida, cuando la entendemos desde el punto de vista de la gracia de Dios y proveyendo, mediante nuestras obras, una alternativa para nuestro tiempo.<\/p>\n\n<p>Nicodemo, fue alguien que parec\u00eda andar en busca de la luz. Es interesante c\u00f3mo nos describe el evangelista a Nicodemo viniendo a Jes\u00fas en medio de la oscuridad de la noche para aprender m\u00e1s de sus ense\u00f1anzas. En el Evangelio de Juan, la luz y la oscuridad, el d\u00eda y la noche, son formas que Juan utiliza para hablar de las potestades de mal. Cuando examinamos cuidadosamente el texto nos damos cuenta que Juan est\u00e1 tratando de decirnos algo aqu\u00ed. La oscuridad es una palabra que usa Juan para hablar de tiempos de confusiones; es una forma de referirse a las adversidades y a los tiempos dif\u00edciles. Por eso cuando Juan describe la misi\u00f3n de Dios en el mundo, dice: \u201cLa luz resplandece en las tinieblas y las tinieblas no pueden dominarla\u201d. (Juan 1:5) En el evangelio de Juan Jes\u00fas dice: \u201cYo soy la luz del mundo; quien me sigue no andar\u00e1 en tinieblas, sino que tendr\u00e1 la luz de la vida\u201d. (Juan 8:12). El vers\u00edculo19 del evangelio de hoy se le conoce en algunos c\u00edrculos como el \u201cveredicto\u201d. Es una especie de demostraci\u00f3n de c\u00f3mo hay personas que escogen la oscuridad en vez de la luz salvadora de Jes\u00fas. Nuestro se\u00f1or nos advierte que algunos prefieren tanto la oscuridad que no se atreven a venir a la luz por miedo de ser expuestos. La avaricia, el enga\u00f1o y el ego\u00edsmo son frutos de las tinieblas y no de la luz. Igualmente desalentador es el hecho de que parece que nos hemos acostumbrado tanto a la oscuridad que ya ni siquiera pedimos que nos den cuentas, y el peligro es que, en esa complacencia, estamos tambi\u00e9n aceptando que nuestra vida y el mundo contin\u00faen separados de la luz de Dios.<\/p>\n\n<p>Estamos en peligro de vivir en la oscuridad para siempre; de ah\u00ed que las escrituras de hoy encierren un mensaje para nosotros que va m\u00e1s all\u00e1 de nuestras preocupaciones por el futuro. Es un mensaje que nos invita a participar de la gracia de Dios y a obrar en el mundo de forma tal que nuestras verdaderas intenciones, nuestra verdadera identidad sean reveladas. Vivir en la luz es algo maravilloso y liberador, pero requiere que dejemos que Dios tome control de nuestras vidas porque ya sea que lo admitamos o no, lo cierto es que todos tenemos aspectos en nuestra vida que nos gustar\u00eda mantener ocultos o, por lo menos, lo m\u00e1s alejado de la luz que podamos. Cosas que quiz\u00e1s preferimos dejar atr\u00e1s, o que no tenemos valor de lidiar con ellas o que deseamos que ni siquiera Dios mismo las sepa.<\/p>\n\n<p>A medida que nos acercamos a la historia de la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas, reflexionemos en aquellos aspectos de nuestra vida que a\u00fan permanecen en la oscuridad. Reflexionemos intencionalmente sobre las cosas que preferimos ocultar a la luz de Dios. \u00bfQu\u00e9 cosas en el trabajo, en nuestros hogares, en nuestras relaciones contin\u00faan en la sombra? \u00bfQu\u00e9 es aquello que hacemos cuando nadie nos est\u00e1 mirando que nos mantiene en necesidad desesperada de recibir la gracia y el amor y para que en el domingo de Pascuas podamos celebrarlo como personas que viven en la plenitud de la luz?<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[957,953],"class_list":["post-162785","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-cuaresma-4b","category-cuaresma-b"],"acf":{"sermon_date":"2012-03-19","drupal_id":"305646","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168895},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Cuaresma 4 (B) \u2013 2012 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-4-b-2012\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Cuaresma 4 (B) \u2013 2012\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"En la lectura de N\u00fameros encontramos al pueblo israelita en un peregrinaje por el desierto despu\u00e9s de haber sido liberados de su esclavitud en Egipto. 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