{"id":162790,"date":"2012-02-18T01:37:45","date_gmt":"2012-02-18T06:37:45","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/ultimo-domingo-despues-de-la-epifania-b-2012\/"},"modified":"2020-12-03T10:49:46","modified_gmt":"2020-12-03T15:49:46","slug":"ultimo-domingo-despues-de-la-epifania-b-2012","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/ultimo-domingo-despues-de-la-epifania-b-2012\/","title":{"rendered":"\u00daltimo Domingo despu\u00e9s de la Epifan\u00eda (B) &#8211; 2012"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>La Iglesia Episcopal dentro y fuera de Estados Unidos celebra el Domingo de Misi\u00f3n Mundial. Junto a cristianos y cristianas de todo el mundo oramos por la misi\u00f3n de la Iglesia, la cual seg\u00fan el catecismo episcopal que aparece en el Libro de Oraci\u00f3n Com\u00fan es la de \u201crestaurar a todos los pueblos a la uni\u00f3n con Dios y unos con otros en Cristo\u201d.<\/p>\n\n<p>Este domingo es el \u00faltimo de la estaci\u00f3n de la Epifan\u00eda. Estamos a pocos d\u00edas de dar inicio a la estaci\u00f3n de Cuaresma con la liturgia del Mi\u00e9rcoles de Ceniza.<\/p>\n\n<p>La primera lectura tomada del segundo libro de los Reyes nos describe la partida del profeta El\u00edas, que es llevado al cielo en un carruaje de fuego bajo la mirada del profeta Eliseo, disc\u00edpulo de El\u00edas.<\/p>\n\n<p>La historia de El\u00edas ha cautivado a generaciones de cristianos a lo largo de la historia. En este profeta se combinan los dones de la profec\u00eda y de la contemplaci\u00f3n del misterio de Dios. En relatos previos al que hoy escuchamos, se nos dice que este profeta permanece fiel al verdadero Dios a pesar que en Israel muchos se entregaron a servir dioses falsos. La voz, la firmeza y la ira de El\u00edas se hicieron sentir aun en la corte del rey Ajab, que con su esposa Jezabel rend\u00edan adoraci\u00f3n al dios Baal.<\/p>\n\n<p>La fidelidad de El\u00edas fue tal que tuvo la dicha de contemplar la presencia de Dios en una cueva del monte Horeb.<\/p>\n\n<p>El pasaje b\u00edblico que hoy escuchamos, es el resumen de la vida de El\u00edas. Es el profeta entre los profetas, es el maestro de Eliseo, que al verle subir exclama: \u201c\u00a1Padre m\u00edo, padre m\u00edo, que has sido para Israel como un poderoso ej\u00e9rcito!\u201d<\/p>\n\n<p>Es as\u00ed que para nosotros cristianos y cristianas de este tiempo, la figura del profeta El\u00edas es tambi\u00e9n un modelo digno de imitar. Al igual que en los tiempos de El\u00edas, hay muchos que adoran dioses falsos. Son los adoradores del poder y de la fama; dioses que esclavizan al cuerpo y al alma. Se necesita alzar la voz tal como lo hizo El\u00edas ante una sociedad que promueve el consumo desmedido y el culto al cuerpo. El\u00edas nos recuerda que solo en el silencio se puede sentir la \u201csuave brisa\u201d de la presencia de Dios que pasa frente a nosotros. El profeta El\u00edas ha sido rebautizado como san El\u00edas por cristianos que lo vinculan estrechamente a Cristo en el momento de la Transfiguraci\u00f3n del Se\u00f1or.<\/p>\n\n<p>El ap\u00f3stol Pablo en la segunda carta a los corintios contin\u00faa con el tema de los dioses falsos, nos habla del \u201cdios de este mundo\u201d, el dios que impide acercarnos a la contemplaci\u00f3n de la gloria de Dios, la cual brilla en la persona de Cristo.<\/p>\n\n<p>Para el ap\u00f3stol Pablo la predicaci\u00f3n del evangelio es destacar la gloria y el poder de Dios manifestado en Jesucristo. En la segunda lectura de hoy se nos dice claramente que \u201cno nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Se\u00f1or\u201d. Pablo recuerda a los cristianos de su tiempo y a las futuras generaciones de cristianos que tienen como centro de la predicaci\u00f3n la obra de Cristo y no las obras de los l\u00edderes de las instituciones religiosas. Los l\u00edderes de la Iglesia somos siervos de Cristo. La obra le pertenece a \u00e9l; nosotros y nosotras en la comunidad cristiana somos los instrumentos que el Se\u00f1or ha escogido para realizar su obra en el mundo, se nos invita a ser luz para otros, sin olvidar que la luz proviene de Cristo y nosotros somos cual cristales que damos paso a la luz que Cristo ha puesto en nuestros corazones.<\/p>\n\n<p>El mensaje de Pablo es para las comunidades cristianas que en todos los tiempos est\u00e1n llamadas a mostrar la bondad y misericordia de Dios por medio de Jesucristo.<\/p>\n\n<p>La Iglesia en el tiempo presente debe presentar a Cristo como la raz\u00f3n fundamental de nuestra adoraci\u00f3n. De no hacerlo as\u00ed corre el riesgo de predicarse a si misma y sufrir con verg\u00fcenza los errores de quienes la formamos. La reacci\u00f3n de rechazo de las nuevas generaciones frente a las instituciones religiosas tiene su base en el hecho mismo de que se destaca m\u00e1s la obra de los hombres y mujeres que servimos en la instituci\u00f3n religiosa que la obra de Cristo.<\/p>\n\n<p>En el evangelio de hoy se relata el episodio de la Transfiguraci\u00f3n del Se\u00f1or. El Se\u00f1or Jes\u00fas, en lo alto de un monte, se encuentra con Mois\u00e9s y El\u00edas, figuras monumentales del pueblo hebreo. Este episodio de la vida de nuestro Se\u00f1or Jesucristo se conoce como la Transfiguraci\u00f3n. Nuestro Se\u00f1or Jesucristo se transfigura e irradia una luz tan blanca que no hay en la tierra un equivalente de esa luz. Desde una nube se oy\u00f3 una voz que dijo: \u201cEste es mi Hijo amado: esc\u00fachenlo\u201d.<\/p>\n\n<p>Los evangelios de Mateo, Lucas y Marcos nos describen por igual el momento de la Transfiguraci\u00f3n del Se\u00f1or. Testigos de este acontecimiento son los ap\u00f3stoles Pedro, Juan y Santiago, que invadidos por una paz que proviene de lo alto, piden al Se\u00f1or permanecer en el monte junto a El\u00edas y a Mois\u00e9s. Le dicen: \u201cMaestro, \u00a1qu\u00e9 bien que estemos aqu\u00ed! Vamos a hacer tres chozas: una para ti, otra para Mois\u00e9s y otra para El\u00edas\u201d.<\/p>\n\n<p>Los cristianos de hoy no somos diferentes a Pedro, Santiago y Juan. Tambi\u00e9n pedir\u00edamos al Se\u00f1or permanecer en lo alto del monte gozando de esa paz que no da el mundo. De hecho muchos cristianos prefieren vivir en lo alto del monte y no vivir en medio de los rigores del mundo, donde ser cristiano es un reto.<\/p>\n\n<p>La vida del cristiano debe tener momentos intensos de oraci\u00f3n, en los cuales nos entregamos a los brazos del Se\u00f1or y disfrutamos de su presencia. De igual manera cuando nos encontramos con los dem\u00e1s en el templo, alabamos y glorificamos a Dios con himnos y oraciones que nos ponen en contacto con la presencia de su Santo Esp\u00edritu. Al igual que los ap\u00f3stoles queremos que esos bellos momentos de encuentro con el Se\u00f1or no terminen.<\/p>\n\n<p>Sin embargo, tenemos que aceptar que vivimos en un mundo que niega a Cristo de muchas maneras. Es en este mundo donde nuestro testimonio de vida cristiana debe hacerse notar, tanto en el servicio como en el cumplimiento de las diferentes misiones que Dios nos asigna en nuestros variados estilos de vida. Los padres viviendo el compromiso de educar a los hijos en el conocimiento del amor de Dios, los j\u00f3venes creciendo en sabidur\u00eda y respeto de sus semejantes y los que sirven en la comunidad cristiana colaborando en conjunto para alcanzar la meta de atraer a otros a Cristo.<\/p>\n\n<p>Algunos pensar\u00e1n que no es posible alternar la oraci\u00f3n con la acci\u00f3n. Es importante recordar nuevamente al profeta El\u00edas. Como profeta alz\u00f3 la voz y llev\u00f3 el mensaje de Dios a todos los de su tiempo. Pero aun en medio de los afanes de su vocaci\u00f3n prof\u00e9tica, tambi\u00e9n tuvo intensos momentos de oraci\u00f3n que le permitieron sentir muy de cerca la presencia de Dios. Si el profeta El\u00edas fue capaz de lograrlo, tambi\u00e9n nosotros podemos combinar la oraci\u00f3n y la acci\u00f3n en nuestra vida cristiana. Bien lo dijo san Benito de Nursia: \u201cOra y trabaja\u201d.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[946,977],"class_list":["post-162790","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-epifania-b","category-ultimo-domingo-despues-de-la-epifania-b"],"acf":{"sermon_date":"2012-02-20","drupal_id":"305671","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168901},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>\u00daltimo Domingo despu\u00e9s de la Epifan\u00eda (B) - 2012 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/ultimo-domingo-despues-de-la-epifania-b-2012\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"\u00daltimo Domingo despu\u00e9s de la Epifan\u00eda (B) - 2012\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"La Iglesia Episcopal dentro y fuera de Estados Unidos celebra el Domingo de Misi\u00f3n Mundial. Junto a cristianos y cristianas de todo el mundo oramos por la misi\u00f3n de la Iglesia, la cual seg\u00fan el catecismo episcopal que aparece en el Libro de Oraci\u00f3n Com\u00fan es la de \u201crestaurar a todos los pueblos a la [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/ultimo-domingo-despues-de-la-epifania-b-2012\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"The Episcopal Church\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2020-12-03T15:49:46+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"928\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"927\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@iamepiscopalian\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"7 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/ultimo-domingo-despues-de-la-epifania-b-2012\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/ultimo-domingo-despues-de-la-epifania-b-2012\/\",\"name\":\"\u00daltimo Domingo despu\u00e9s de la Epifan\u00eda (B) - 2012 &#8211; The Episcopal Church\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/ultimo-domingo-despues-de-la-epifania-b-2012\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/ultimo-domingo-despues-de-la-epifania-b-2012\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"datePublished\":\"2012-02-18T06:37:45+00:00\",\"dateModified\":\"2020-12-03T15:49:46+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/ultimo-domingo-despues-de-la-epifania-b-2012\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es-ES\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/ultimo-domingo-despues-de-la-epifania-b-2012\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/ultimo-domingo-despues-de-la-epifania-b-2012\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"width\":928,\"height\":927,\"caption\":\"Sermones Que Iluminan\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/ultimo-domingo-despues-de-la-epifania-b-2012\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"\u00daltimo Domingo despu\u00e9s de la Epifan\u00eda (B) &#8211; 2012\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"description\":\"Welcomes You\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es-ES\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"width\":770,\"height\":662,\"caption\":\"The Episcopal Church\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\",\"https:\/\/x.com\/iamepiscopalian\",\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"\u00daltimo Domingo despu\u00e9s de la Epifan\u00eda (B) - 2012 &#8211; The Episcopal Church","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/ultimo-domingo-despues-de-la-epifania-b-2012\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"\u00daltimo Domingo despu\u00e9s de la Epifan\u00eda (B) - 2012","og_description":"La Iglesia Episcopal dentro y fuera de Estados Unidos celebra el Domingo de Misi\u00f3n Mundial. Junto a cristianos y cristianas de todo el mundo oramos por la misi\u00f3n de la Iglesia, la cual seg\u00fan el catecismo episcopal que aparece en el Libro de Oraci\u00f3n Com\u00fan es la de \u201crestaurar a todos los pueblos a la [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/ultimo-domingo-despues-de-la-epifania-b-2012\/","og_site_name":"The Episcopal Church","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","article_modified_time":"2020-12-03T15:49:46+00:00","og_image":[{"width":928,"height":927,"url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","type":"image\/png"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_site":"@iamepiscopalian","twitter_misc":{"Est. reading time":"7 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/ultimo-domingo-despues-de-la-epifania-b-2012\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/ultimo-domingo-despues-de-la-epifania-b-2012\/","name":"\u00daltimo Domingo despu\u00e9s de la Epifan\u00eda (B) - 2012 &#8211; The Episcopal Church","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/ultimo-domingo-despues-de-la-epifania-b-2012\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/ultimo-domingo-despues-de-la-epifania-b-2012\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","datePublished":"2012-02-18T06:37:45+00:00","dateModified":"2020-12-03T15:49:46+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/ultimo-domingo-despues-de-la-epifania-b-2012\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es-ES","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/ultimo-domingo-despues-de-la-epifania-b-2012\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/ultimo-domingo-despues-de-la-epifania-b-2012\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","width":928,"height":927,"caption":"Sermones Que Iluminan"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/ultimo-domingo-despues-de-la-epifania-b-2012\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"\u00daltimo Domingo despu\u00e9s de la Epifan\u00eda (B) &#8211; 2012"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","name":"The Episcopal Church","description":"Welcomes You","publisher":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es-ES"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization","name":"The Episcopal Church","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","width":770,"height":662,"caption":"The Episcopal Church"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","https:\/\/x.com\/iamepiscopalian","https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A"]}]}},"taxonomy_info":{"category":[{"value":946,"label":"Epifan\u00eda B"},{"value":977,"label":"\u00daltimo Domingo despu\u00e9s de la Epifan\u00eda B"}]},"featured_image_src_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"author_info":[],"comment_info":"","uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"thumbnail":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-300x300.png",300,300,true],"medium_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-768x767.png",768,767,true],"large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"1536x1536":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"2048x2048":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"menu":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-330x200.png",330,200,true],"hero":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-928x550.png",928,550,true],"callout-image":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-480x479.png",480,479,true]},"uagb_author_info":{"display_name":"Christopher Sikkema","author_link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/author\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"La Iglesia Episcopal dentro y fuera de Estados Unidos celebra el Domingo de Misi\u00f3n Mundial. Junto a cristianos y cristianas de todo el mundo oramos por la misi\u00f3n de la Iglesia, la cual seg\u00fan el catecismo episcopal que aparece en el Libro de Oraci\u00f3n Com\u00fan es la de \u201crestaurar a todos los pueblos a la&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon\/162790","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/sermon"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/201217"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=162790"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=162790"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}