{"id":162798,"date":"2014-12-25T01:46:00","date_gmt":"2014-12-25T06:46:00","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/navidad-i-2014\/"},"modified":"2020-12-03T10:45:42","modified_gmt":"2020-12-03T15:45:42","slug":"navidad-i-2014","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/navidad-i-2014\/","title":{"rendered":"Navidad (I) \u2013 2014"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>Quiz\u00e1s al leer, una y otra vez, la narraci\u00f3n de la natividad que nos presenta el evangelista Lucas, podamos quedar atrapados o perturbados en este vers\u00edculo en particular: \u201cNo hab\u00eda sitio para ellos en la posada\u201d. Es posible que otros vers\u00edculos nos llamen la atenci\u00f3n m\u00e1s, pero \u00e9ste, en particular, nos puede ilustrar m\u00e1s detenidamente la intenci\u00f3n que Lucas nos quiso transmitir.<\/p>\n\n<p>Probablemente este vers\u00edculo haya sido uno de los m\u00e1s usados para dar cabida a la inspiraci\u00f3n y a la imaginaci\u00f3n cristiana durante siglos. Ha inspirado miles de sermones, liturgias, canciones y libros de Navidad. Este vers\u00edculo, en particular, ha inspirado a generaciones de poetas, m\u00fasicos y artistas, tratando de comprender el misterio que encierra este evento navide\u00f1o.<\/p>\n\n<p>Lucas, en su narraci\u00f3n de la natividad, es muy concreto y no nos da m\u00e1s detalles salvo que no hubo lugar para Jos\u00e9 y Mar\u00eda en la posada. S\u00f3lo podemos imaginar la escena desplegada alrededor de este vers\u00edculo en particular.<\/p>\n\n<p>Podemos ver a Jos\u00e9 y Mar\u00eda muy cansados y agotados por el viaje, recorriendo los caminos polvorientos y abandonados que solo son posibles en el desierto en su camino a la ciudad de David, llamada Bel\u00e9n, para cumplir con lo que el profeta Miqueas hab\u00eda ya anunciado: \u201cEn cuanto a ti, Bel\u00e9n Efrata, que no destacas entre los clanes de Jud\u00e1, sacar\u00e9 de ti al que va a ser soberano de Israel\u201d (Miqueas 5:2).<\/p>\n\n<p>S\u00f3lo podemos imaginar cu\u00e1n cansados Jos\u00e9 y Mar\u00eda estuvieron despu\u00e9s de caminar muchos kil\u00f3metros a pie. \u00bfC\u00f3mo pasaban la noche durante su recorrido antes de llegar a Bel\u00e9n? \u00bfSe tuvieron que cuidar de ladones, o maleantes durante su trayecto? \u00bfSe ten\u00edan que cuidar de serpientes o animales ponzo\u00f1osos en su camino? \u00bfTendr\u00edan un burro como \u00fanica forma de transporte? Esto nunca lo sabremos. Lucas no menciona estos detalles en su narraci\u00f3n.<\/p>\n\n<p>Adem\u00e1s la distancia desde Nazaret hasta Bel\u00e9n es un poco m\u00e1s de ciento sesenta kil\u00f3metros, similar a cualquier distancia entre nuestras ciudades. En auto, esta distancia se puede recorrer en menos de dos horas. Incluso para los est\u00e1ndares modernos, completar un viaje a pie de esta magnitud nos tomar\u00eda varios d\u00edas.<\/p>\n\n<p>Nosotros s\u00f3lo podemos presumir imaginar que Jos\u00e9 y Mar\u00eda llegaron al pueblo desolado de Bel\u00e9n en medio de la noche, bajo un cielo oscuro lleno de millones de estrellas radiantes; los perros a la distancia ladrando y el sonido de grillos alrededor de ellos, se hac\u00eda m\u00e1s intenso al irse acercando a la posada. Pero eso s\u00ed, s\u00f3lo sabemos por la narraci\u00f3n de Lucas que cuando llegaron, \u201cno hab\u00eda sitio para ellos en la posada\u201d.<\/p>\n\n<p>Doce d\u00edas antes de Nochebuena es muy com\u00fan, y cada vez est\u00e1 tomando m\u00e1s auge, la celebraci\u00f3n de \u201cLas posadas\u201d en la Iglesia Episcopal. \u201cLas posadas\u201d, son una tradici\u00f3n que se inici\u00f3 en M\u00e9xico a finales del siglo XVI y que ahora se celebra en muchos pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina y comunidades en Estados Unidos.<\/p>\n\n<p>\u201cLas posadas\u201d representan el viaje que Jos\u00e9 y Mar\u00eda hacen Bel\u00e9n. Las posadas se basan en la idea de la recreaci\u00f3n de la b\u00fasqueda de refugio en la noche, as\u00ed la gente puede experimentar de una manera \u00fanica las dificultades del viaje que Jos\u00e9 y Mar\u00eda enfrentaron.<\/p>\n\n<p>Tambi\u00e9n es una manera de ver c\u00f3mo muchas puertas, a veces, se nos cierran al final del viaje. En esta recreaci\u00f3n, Mar\u00eda y Jos\u00e9 buscan un lugar para quedarse y dos grupos de personas cantan estribillos, que son b\u00e1sicamente un intercambio entre Jos\u00e9 y el hostelero. Al final de la canci\u00f3n el hostelero reconoce a Mar\u00eda y Jos\u00e9, como los santos peregrinos, y hace una reparaci\u00f3n por su rechazo inicial haciendo \u00e9nfasis en que no los conoc\u00eda, diciendo: \u201cEntren santos peregrinos, reciban este rinc\u00f3n aunque es pobre la morada, se la doy de coraz\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n<p>Pero, a pesar de lo que ilustran todas las im\u00e1genes tradicionales sobre las escenas navide\u00f1as, nosotros no podemos estirar demasiado la ilustraci\u00f3n que Lucas nos est\u00e1 dando en su narraci\u00f3n.<\/p>\n\n<p>Lucas es muy breve en la descripci\u00f3n del nacimiento de Jes\u00fas. S\u00f3lo sabemos que mientras Jos\u00e9 y Mar\u00eda estaban en Bel\u00e9n, Mar\u00eda dio a luz a su hijo primog\u00e9nito y lo envolvi\u00f3 en pa\u00f1ales o bandas de tela y lo acost\u00f3 en un pesebre. Lucas no nos da m\u00e1s detalles, no nos dice por qu\u00e9 no hab\u00eda lugar para ellos en la posada y el hostelero, como personaje caracter\u00edstico al momento de cantar las tradicionales \u201cposadas\u201d, nunca es mencionado.<\/p>\n\n<p>A medida que la historia de la natividad es contada una y otra vez, varios comentarios b\u00edblicos sugieren que la traducci\u00f3n alternativa de \u201cposada\u201d que usa Lucas podr\u00eda ser \u201ccuarto de hu\u00e9spedes \u201c o \u201ccasa\u201d. Esta palabra griega de \u201cposada\u201d que Lucas utiliza en esta narraci\u00f3n, es la misma que Lucas emplea en su narraci\u00f3n cuando Jes\u00fas envi\u00f3 a Pedro y Juan en busca del \u201ccuarto de hu\u00e9spedes\u201d en preparaci\u00f3n para la Pascua con sus disc\u00edpulos (Lucas 22:11).<\/p>\n\n<p>Seg\u00fan la interpretaci\u00f3n de la palabra \u201cposada\u201d, en este contexto, es sumamente posible que no hubo una falta de hospitalidad por parte de la posada local, es posible que el problema hubiera sido, que hab\u00eda simplemente demasiadas personas ya hospedadas en la casa, lo que oblig\u00f3 a Jos\u00e9 y a Mar\u00eda a buscar refugio en un pesebre afuera de la misma.<\/p>\n\n<p>A todo esto nos preguntamos \u00bfcu\u00e1l es el mensaje que intenta transmitir Lucas cuando menciona que, \u201cno hab\u00eda sitio para ellos en la posada?\u201d Tal vez el hecho de que no hab\u00eda lugar para ellos en la posada podr\u00eda verse como una par\u00e1bola del alma humana.<\/p>\n\n<p>\u00bfMe pregunto cu\u00e1ntas veces nosotros nos cerramos a las posibilidades que se presentan frente a nosotros de dar la bienvenida y recibir al Dios encarnado? Este es un Dios que es el origen y sentido de toda la vida, que se revel\u00f3 a s\u00ed mismo en un beb\u00e9 indefenso que llega al mundo inadvertido en el establo de un pueblo insignificante.<\/p>\n\n<p>Me pregunto \u00bfcu\u00e1ntas veces hemos cerrado la puerta al Dios amoroso que nos sale al encuentro donde menos lo esperamos? \u00bfEs posible que podamos reconocer su presencia divina?<\/p>\n\n<p>Cuando el \u00e1ngel del Se\u00f1or se apareci\u00f3 a los pastores y les dio la buena noticia de que el Salvador, el Mes\u00edas, el Se\u00f1or hab\u00eda nacido en la ciudad de David, los pastores fueron a buscar a este ni\u00f1o, fueron al encuentro del Dios encarnado. Fue su propia iniciativa el embarcarse en su viaje a Bel\u00e9n.<\/p>\n\n<p>\u00bfPodemos nosotros tomar la misma iniciativa, abrir nuestras puertas e ir a donde Dios viene a nuestro encuentro? \u00bfPodemos tomar la misma iniciativa, abrir nuestras puertas y decir, en mi casa hay muchas habitaciones, ven y qu\u00e9date conmigo? \u00bfPodemos estar verdaderamente abiertos y decir\u2026 hay un lugar para ti, eres bienvenido?<\/p>\n\n<p>En esta Nochebuena s\u00ed somos capaces de hacer esto. Puede ser muy dif\u00edcil, pero somos capaces de decir, ven, te hemos estado esperando. \u00a1Eres bienvenido!<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[876,880],"class_list":["post-162798","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-navidad","category-navidad-i"],"acf":{"sermon_date":"2014-12-26","drupal_id":"305711","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168994},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Navidad (I) \u2013 2014 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/navidad-i-2014\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Navidad (I) \u2013 2014\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Quiz\u00e1s al leer, una y otra vez, la narraci\u00f3n de la natividad que nos presenta el evangelista Lucas, podamos quedar atrapados o perturbados en este vers\u00edculo en particular: \u201cNo hab\u00eda sitio para ellos en la posada\u201d. Es posible que otros vers\u00edculos nos llamen la atenci\u00f3n m\u00e1s, pero \u00e9ste, en particular, nos puede ilustrar m\u00e1s detenidamente [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/navidad-i-2014\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"The Episcopal Church\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2020-12-03T15:45:42+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"928\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"927\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@iamepiscopalian\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"6 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/navidad-i-2014\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/navidad-i-2014\/\",\"name\":\"Navidad (I) \u2013 2014 &#8211; The Episcopal Church\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/navidad-i-2014\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/navidad-i-2014\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"datePublished\":\"2014-12-25T06:46:00+00:00\",\"dateModified\":\"2020-12-03T15:45:42+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/navidad-i-2014\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es-ES\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/navidad-i-2014\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/navidad-i-2014\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"width\":928,\"height\":927,\"caption\":\"Sermones Que Iluminan\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/navidad-i-2014\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Navidad (I) \u2013 2014\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"description\":\"Welcomes You\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es-ES\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"width\":770,\"height\":662,\"caption\":\"The Episcopal Church\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\",\"https:\/\/x.com\/iamepiscopalian\",\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Navidad (I) \u2013 2014 &#8211; The Episcopal Church","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/navidad-i-2014\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Navidad (I) \u2013 2014","og_description":"Quiz\u00e1s al leer, una y otra vez, la narraci\u00f3n de la natividad que nos presenta el evangelista Lucas, podamos quedar atrapados o perturbados en este vers\u00edculo en particular: \u201cNo hab\u00eda sitio para ellos en la posada\u201d. Es posible que otros vers\u00edculos nos llamen la atenci\u00f3n m\u00e1s, pero \u00e9ste, en particular, nos puede ilustrar m\u00e1s detenidamente [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/navidad-i-2014\/","og_site_name":"The Episcopal Church","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","article_modified_time":"2020-12-03T15:45:42+00:00","og_image":[{"width":928,"height":927,"url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","type":"image\/png"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_site":"@iamepiscopalian","twitter_misc":{"Est. reading time":"6 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/navidad-i-2014\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/navidad-i-2014\/","name":"Navidad (I) \u2013 2014 &#8211; The Episcopal Church","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/navidad-i-2014\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/navidad-i-2014\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","datePublished":"2014-12-25T06:46:00+00:00","dateModified":"2020-12-03T15:45:42+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/navidad-i-2014\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es-ES","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/navidad-i-2014\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/navidad-i-2014\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","width":928,"height":927,"caption":"Sermones Que Iluminan"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/navidad-i-2014\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Navidad (I) \u2013 2014"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","name":"The Episcopal Church","description":"Welcomes You","publisher":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es-ES"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization","name":"The Episcopal Church","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","width":770,"height":662,"caption":"The Episcopal Church"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","https:\/\/x.com\/iamepiscopalian","https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A"]}]}},"taxonomy_info":{"category":[{"value":876,"label":"Navidad"},{"value":880,"label":"Navidad I"}]},"featured_image_src_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"author_info":[],"comment_info":"","uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"thumbnail":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-300x300.png",300,300,true],"medium_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-768x767.png",768,767,true],"large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"1536x1536":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"2048x2048":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"menu":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-330x200.png",330,200,true],"hero":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-928x550.png",928,550,true],"callout-image":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-480x479.png",480,479,true]},"uagb_author_info":{"display_name":"Christopher Sikkema","author_link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/author\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"Quiz\u00e1s al leer, una y otra vez, la narraci\u00f3n de la natividad que nos presenta el evangelista Lucas, podamos quedar atrapados o perturbados en este vers\u00edculo en particular: \u201cNo hab\u00eda sitio para ellos en la posada\u201d. Es posible que otros vers\u00edculos nos llamen la atenci\u00f3n m\u00e1s, pero \u00e9ste, en particular, nos puede ilustrar m\u00e1s detenidamente&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon\/162798","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/sermon"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/201217"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=162798"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=162798"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}