{"id":162800,"date":"2014-12-13T01:46:53","date_gmt":"2014-12-13T06:46:53","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/adviento-3-b-2014\/"},"modified":"2020-12-03T10:42:11","modified_gmt":"2020-12-03T15:42:11","slug":"adviento-3-b-2014","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-3-b-2014\/","title":{"rendered":"Adviento 3 (B) \u2013 2014"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>Podr\u00edamos decir que en este tercer domingo de Adviento, la nota predominante es la alegr\u00eda. En efecto, todas las lecturas se enfocan a ese sentimiento. Hay alegr\u00eda cuando se reciben buenas noticias, como all\u00e1 los deportados en Babilonia, cuando el profeta les anuncia su pr\u00f3xima liberaci\u00f3n; hay alegr\u00eda cuando los que vieron y escucharon a Jes\u00fas sent\u00edan esa presencia cercana de Dios a trav\u00e9s de su hijo; hoy sentimos alegr\u00eda porque la Navidad est\u00e1 ya muy cerca, porque volveremos a contemplar ese misterio insondable del nacimiento de Jes\u00fas, Dios que se hace uno como nosotros.<\/p>\n\n<p>El profeta Isa\u00edas (el Tercer Isa\u00edas) describe con abundantes im\u00e1genes los sentimientos que suscita la esperanza de la pronta liberaci\u00f3n de la servidumbre en Babilonia. El ambiente es de sufrimiento, de nostalgia, de tristeza y abatimiento, y para esas personas que por a\u00f1os han vivido esa situaci\u00f3n, la buena noticia del profeta no puede ser mejor: el Se\u00f1or mismo vendr\u00e1 a vendar las heridas, a sanar los corazones rotos, a levantar a los ca\u00eddos, a liberar a los cautivos\u2026 Y esa perspectiva de liberaci\u00f3n hace que el profeta junto con los creyentes entone cantos de alabanza y acci\u00f3n de gracias al Liberador de Israel como el que acabamos de escuchar en la primera lectura.<\/p>\n\n<p>Nuestro mundo actual necesita esta voz prof\u00e9tica, requiere con urgencia volver los ojos a Jes\u00fas para sentir que \u00e9l ha realizado ya esa proclama de Isa\u00edas, pero que esa acci\u00f3n de Jes\u00fas realizada tiempo atr\u00e1s debe ser actualizada permanentemente por nosotros los que creemos en \u00e9l, los que decimos ser sus seguidores. No basta simplemente con creer; el Diablo tambi\u00e9n cree. En los evangelios encontramos testimonios donde se nota que el Diablo, el Tentador, dice creer; sin embargo, no por creer deja de ser \u201cel\u201d Tentador. Igual sucede con nosotros, decimos creer, pero nuestra vida y nuestra obras no se ajustan a esa fe que profesamos; es que creer en Jes\u00fas va m\u00e1s all\u00e1 de confesarlo como el Mes\u00edas, el Hijo de Dios, esa confesi\u00f3n de fe implica para nosotros realizar las mismas acciones de Jes\u00fas, adoptar su estilo de vida, de confianza plena en Dios, de amor desbordante hacia los m\u00e1s d\u00e9biles e ignorados de la sociedad, entregar hasta nuestra propia vida por la justicia, rechazar de manera radical todo lo que se opone al plan de vida propuesto por el Padre\u2026 eso y mucho m\u00e1s implica ser seguidor de Jes\u00fas.<\/p>\n\n<p>Ojal\u00e1 que nuestro estilo de vida, sea buen anuncio para tanta gente que dice creer en Dios, y sin embargo, sufren de soledad, de abatimiento, andan con el coraz\u00f3n roto, los ojos vendados\u2026 Nosotros, que por el bautismo somos tambi\u00e9n profetas, pidamos a Dios la luz necesaria para ejercitar ese don de ser profetas, anunciadores de las buenas noticias de la salvaci\u00f3n y de la acogida del Padre a todos sin excepci\u00f3n.<\/p>\n\n<p>A tono con la alegr\u00eda caracter\u00edstica de este tercer domingo de Adviento, escuchamos hoy el amplio testimonio de Juan el Bautista sobre Jes\u00fas. Digamos que, aunque en el pasaje del evangelio seg\u00fan san Juan que escuchamos no se nota mucho ese tono de alegr\u00eda, sabemos que para la comunidad del evangelista, este testimonio y estas aclaraciones s\u00ed produjeron mucha alegr\u00eda. Los cristianos de la primera generaci\u00f3n tuvieron que discernir cu\u00e1l de los dos personajes, Juan o Jes\u00fas, era definitivamente el Enviado de Dios, el Mes\u00edas; es decir, para los seguidores de Jes\u00fas no fue todo tan claro desde el principio. Y menos a\u00fan, para los miembros de la comunidad, o de las comunidades a las cuales se dirige el evangelio de san Juan, pues se nota que eran personas profundamente marcadas por el gnosticismo tan en boga en aquella \u00e9poca.<\/p>\n\n<p>Tratemos de ponernos en el lugar de esa comunidad jo\u00e1nica que tiene pues, una fuerte influencia del movimiento bautista, pero tambi\u00e9n una fuerte experiencia de evangelizaci\u00f3n y de formaci\u00f3n cristiana; a eso tambi\u00e9n hay que sumarle la influencia del gnosticismo que al parecer tiene ra\u00edces muy hondas en la mentalidad de esa comunidad. Si miramos bien, tambi\u00e9n hoy muchas comunidades presentan ambig\u00fcedades similares.<\/p>\n\n<p>El evangelista Juan declara que efectivamente Juan el Bautista fue un hombre enviado por Dios; es decir, que su ministerio tiene ciertamente autoridad; pero inmediatamente describe su misi\u00f3n: \u201cvino como testigo, para dar testimonio de la luz, de modo que todos creyeran por medio de \u00e9l\u201d. El bautista fue, entonces, el medio para preparar, para disponer la fe en el que ser\u00eda realmente el Ungido de Dios.<\/p>\n\n<p>La otra manera de establecer la necesaria claridad sobre los dos personajes y sobre la misi\u00f3n de cada uno es relatar el di\u00e1logo entre las autoridades jud\u00edas de Jerusal\u00e9n y el mismo Bautista. Los otros tres evangelios sin\u00f3pticos no narran este mismo di\u00e1logo, pero al menos Mateo y Lucas nos dejaron un testimonio m\u00e1s para refrendar la identidad de Juan y la de Jes\u00fas: cuando Juan est\u00e1 en la c\u00e1rcel, \u00e9l mismo env\u00eda mensajeros a Jes\u00fas para preguntarle \u201c\u00bfEres t\u00fa el que hab\u00eda de venir o tenemos que esperar a otro?\u201d (Mateo 11:2-6; Lucas 7:18-23).<\/p>\n\n<p>Miremos con detenimiento el interrogatorio al que es sometido Juan seg\u00fan lo que hemos escuchado hoy. De acuerdo con el relato, podemos deducir que desde las expectativas de la religi\u00f3n jud\u00eda, en cualquier momento aparecer\u00eda El\u00edas, el famoso profeta del Antiguo Testamento que supuestamente regresar\u00eda como signo de la inminente llegada del Mes\u00edas. Ante la pregunta de los enviados de las autoridades de Jerusal\u00e9n, Juan responde que no es El\u00edas. Otro personaje que deb\u00eda aparecer en cualquier momento era \u201cel profeta\u201d, alguien con la sabidur\u00eda necesaria para interpretar y explicar al pueblo toda la Escritura, este ser\u00eda el profeta escatol\u00f3gico, es decir, de los \u00faltimos tiempos. Juan declara que tampoco es ese profeta. Finalmente, la inquietud de las autoridades es saber si entonces se trata del Mes\u00edas; Juan declara que tampoco es el Mes\u00edas.<\/p>\n\n<p>Resaltemos la honestidad del Bautista y su humildad para no hacerse pasar por ninguno de esos tres personajes tan esperados por los jud\u00edos. Otros s\u00ed lo hab\u00edan hecho, muchos falsos profetas y falsos mes\u00edas se hab\u00edan presentado predic\u00e1ndose a s\u00ed mismos y hab\u00edan fracasado. Juan sabe y es consciente de que su misi\u00f3n es simplemente la de ser esa \u201cvoz en el desierto\u201d que llama a la conversi\u00f3n y al cambio de vida. Podr\u00edamos decir que en cierto modo, al tiempo que los cuatro evangelistas se ocupan de establecer con claridad la identidad tanto de Juan como de Jes\u00fas, en cierto modo es un homenaje que le rinden al bautista, no es mera casualidad que pongan en labios de Jes\u00fas expresiones cargadas de admiraci\u00f3n y de honor hacia Juan: \u201cLes aseguro, de los nacidos de mujer no ha surgido a\u00fan alguien mayor que Juan el Bautista\u201d (Mateo 11:11).<\/p>\n\n<p>Hoy no necesitar\u00edamos nosotros qui\u00e9n nos aclare qui\u00e9n es Juan y qui\u00e9n es Jes\u00fas, \u00bfverdad? Sin embargo, a veces nos dejamos confundir ya no con otro personaje como el bautista, sino con los distintos modos de ver y de entender a Jes\u00fas y su mensaje. Si miramos con atenci\u00f3n, cu\u00e1ntos cristianos se desvanecen y se deshacen en una mera contemplaci\u00f3n m\u00edstica de Jes\u00fas, lo adoran, lo alaban\u2026etc., pero no se comprometen para nada con lo que \u00e9l nos pide. Muchos s\u00f3lo ven en \u00e9l aquella dimensi\u00f3n divina, espiritual, pero se olvidan de ese aspecto humano de Jes\u00fas, aquel que lo hizo ver, sentir, gozar, padecer\u2026 tal como nos pasa a todos.<\/p>\n\n<p>Qu\u00e9 bueno que esta Navidad que ya est\u00e1 tan cerca, nos recuerde a nosotros qui\u00e9n es Jes\u00fas: el Dios que se ha hecho humano como nosotros y que desde la humildad del pesebre nos invita para que lo aprendamos a identificar, para que asumamos con verdadero compromiso la tarea que desde el pesebre \u00e9l empez\u00f3: acercarse a nosotros, acercar a Dios hasta nosotros.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[867,864],"class_list":["post-162800","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-adviento-3b","category-adviento-b"],"acf":{"sermon_date":"2014-12-15","drupal_id":"305721","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168899},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Adviento 3 (B) \u2013 2014 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-3-b-2014\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Adviento 3 (B) \u2013 2014\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Podr\u00edamos decir que en este tercer domingo de Adviento, la nota predominante es la alegr\u00eda. 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