{"id":162806,"date":"2015-11-21T01:52:10","date_gmt":"2015-11-21T06:52:10","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/cristo-rey-b-2015\/"},"modified":"2020-12-03T10:42:57","modified_gmt":"2020-12-03T15:42:57","slug":"cristo-rey-b-2015","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cristo-rey-b-2015\/","title":{"rendered":"Cristo Rey (B) \u2013 2015"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>Hoy es el \u00faltimo domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s y en la Iglesia lo celebramos como la fiesta de Cristo Rey. Esta festividad es una de las conmemoraciones m\u00e1s modernas en el calendario lit\u00fargico, pues surgi\u00f3 en respuesta a los totalitarismos del siglo veinte para insistir que ning\u00fan poder puede estar por encima de la ley de Dios y que el plan del divino Creador es que cada sociedad y cada ser humano tenga el derecho de escuchar el evangelio del amor que Dios nos ha dado en Jesucristo su Hijo, el Rey y Redentor del universo. Las lecturas de hoy nos invitan a reflexionar sobre la grandeza y la realeza de Cristo.<\/p>\n\n<p>Los textos del Segundo libro de Samuel y el salmo 132 citan un tema muy importante para entender la gran narrativa de la Biblia, pues celebran las promesas que Dios hizo al rey David y por extensi\u00f3n a su pueblo Israel al reafirmar su pacto con ellos. Son promesas que se repiten en varios lugares del Antiguo Testamento. En estos textos Dios el Se\u00f1or declara que uno de los descendientes de David ser\u00e1 el que llevar\u00e1 la corona de Israel y Jud\u00e1 para siempre, diciendo: \u201cA uno de los hijos de tu cuerpo pondr\u00e9 sobre tu trono\u201d. A diferencia de los muchos reyes y caudillos de la historia hebrea, \u00e9ste ser\u00eda un rey justo que guardar\u00eda el pacto que Dios hab\u00eda hecho con Israel.<\/p>\n\n<p>Durante la \u00e9poca prof\u00e9tica de la historia israelita, cuando tantos reyes mediocres estaban a la vista, el pueblo de Dios se aferraba cada vez m\u00e1s a la esperanza de este Hijo de David venidero. A trav\u00e9s de profetas como Isa\u00edas y Miqueas Dios reiter\u00f3 su promesa de enviar el Mes\u00edas, su elegido, para sentarse en el lugar de David y traer salvaci\u00f3n a su pueblo.<\/p>\n\n<p>Ya podemos ver por qu\u00e9 los evangelistas nos informan que Jes\u00fas de Nazaret era descendiente del rey David por medio de Mar\u00eda, su madre, y de Jos\u00e9, su padre adoptivo. Era importante ratificar que Jes\u00fas ten\u00eda todo el derecho de llamarse rey. La conexi\u00f3n dav\u00eddica inspir\u00f3 a los antiguos cristianos a ver el cumplimiento de las promesas de Dios en Jesucristo. Seg\u00fan la proclamaci\u00f3n apost\u00f3lica, Dios, en su inmensa misericordia, cumpli\u00f3 su promesa al enviar a Jesucristo como rey para gobernar a su pueblo. Afirmaban que \u201cJesucristo es el Se\u00f1or,\u201d lo que quiere decir que Jes\u00fas es el Mes\u00edas, el Cristo, y por tanto, el heredero del trono del David su antepasado. Entonces parte de nuestra fe cristiana es creer que Jes\u00fas es el Mes\u00edas y el verdadero rey de Israel.<\/p>\n\n<p>Pero el problema fue que afirmar que Jesucristo es el Se\u00f1or y el rey de Israel contrajo consecuencias muy graves. En primer lugar caus\u00f3 una serie de conflictos con los l\u00edderes religiosos establecidos en Jerusal\u00e9n porque si Jes\u00fas realmente era el rey enviado por Dios, las \u00e9lites carec\u00edan de autoridad leg\u00edtima. Ten\u00edan mucho que perder. En segundo lugar, otro hombre gozaba del t\u00edtulo de rey en Israel; \u00e9ste era el emperador romano, el c\u00e9sar, que gobernaba el imperio con mano dura y que no compart\u00eda su autoridad con nadie.<\/p>\n\n<p>Estos conflictos provocaron el arresto de Jes\u00fas y lo llevaron ante Poncio Pilato. Pilato le pregunt\u00f3 a Jes\u00fas: \u201c\u00bfEres un rey?\u201d. \u00c9l le respondi\u00f3 que \u201cs\u00ed\u201d, que era un rey. En cierto modo, parece que, con admitir que es rey, Jes\u00fas se condena s\u00f3lo, pero pronto descubrimos que el reinado de Cristo no es como los otros reinados.<\/p>\n\n<p>\u201cMi reinado no es de este mundo\u201d, dice Jes\u00fas. El reinado de Cristo no se parece a los reinados del mundo, ni \u00e9l a sus gobernantes, en primer lugar porque el origen del su autoridad no se basa en la pol\u00edtica o en el poder militar. De hecho, Jes\u00fas no quiere imponer su voluntad por la fuerza. No se mueve con ning\u00fan ej\u00e9rcito como el de las legiones romanas. Nadie pelea por su causa a pesar de que los \u00e1ngeles de Dios lo han servido por todos los siglos. La mayor\u00eda de sus s\u00fabditos o lo desconocen o ya lo han rechazado. Ni siquiera sus disc\u00edpulos m\u00e1s cercanos quieren acompa\u00f1arle. Pilato se maravill\u00f3 que el rey de los jud\u00edos no tuviera el apoyo de los l\u00edderes religiosos de su pueblo y ni siquiera el de las masas m\u00e1s pobres.<\/p>\n\n<p>En su respuesta al gobernador, Jes\u00fas explica que su reino no tiene su origen en este mundo, sino que viene de afuera. Es decir que viene de Dios. Contin\u00faa explicando que naci\u00f3 con el prop\u00f3sito de dar testimonio de la verdad. Vino para compartir el mensaje de Dios. Dice: \u201cPor esto nac\u00ed y por esto vine al mundo, para dar testimonio de la verdad\u201d. \u00c9ste es el mismo Jes\u00fas que ya hab\u00eda declarado, \u201cYo soy el camino, la verdad y vida; nadie viene al Padre si no es por m\u00ed\u201d. Tambi\u00e9n ense\u00f1a que los que pertenecen a la verdad\u2014los que pertenecen a Dios\u2014le escuchan a \u00e9l. Pilato le pregunt\u00f3: \u201c\u00bfQu\u00e9 es la verdad?\u201d No recibi\u00f3 ninguna respuesta, pues la verdad estaba delante de sus ojos y no la quiso ver.<\/p>\n\n<p>Para los que s\u00ed creemos que Jesucristo es la Verdad hecha hombre, la pregunta no es \u201c\u00bfQu\u00e9 es la verdad?\u201d sino \u201c\u00bfEn verdad escuchamos nosotros a Jesucristo?\u201d Quiz\u00e1s esta pregunta sea algo m\u00e1s dif\u00edcil que la de Poncio Pilato porque la respuesta es una que tenemos que proveer nosotros, pues, el Se\u00f1or dice que si lo amamos, guardaremos sus mandamientos. Debemos reflexionar sobre si realmente obedecemos a nuestro rey, y si prestamos atenci\u00f3n a su doctrina. Debemos preguntarnos si vivimos de acuerdo a la verdad en Cristo Jes\u00fas.<\/p>\n\n<p>Las Sagradas Escrituras nos exhortan a examinarnos antes de acercarnos en adoraci\u00f3n a Dios, especialmente cuando nos proponemos recibir la Eucarist\u00eda. El Libro de Oraci\u00f3n Com\u00fan dice lo siguiente: \u201cExaminen su vida y conducta a luz de los mandamientos de Dios, para que puedan percibir c\u00f3mo han ofendido en lo que han hecho o dejado de hacer, por pensamiento, palabra u obra. Reconozcan sus pecados ante Dios todopoderoso\u2026y as\u00ed, reconciliados unos con otros, vengan a participar del banquete de ese alimento celestial\u201d.<\/p>\n\n<p>Pues, si fu\u00e9ramos a recibir la visita del presidente de la naci\u00f3n o de cualquier otra figura importante, nos preparar\u00edamos en anticipaci\u00f3n del encuentro. \u00bfCu\u00e1nto m\u00e1s necesario ser\u00e1 prepararnos cuando se acerca nuestro Salvador, el Rey del cielo, en el santo sacramento del altar? Si somos sinceros con Dios y con nosotros mismos durante nuestra preparaci\u00f3n, nos damos cuenta de la necesidad de confesar nuestros errores y pecados y de reconciliarnos con el Se\u00f1or y con los que hemos ofendido. De otro modo la vida cristiana s\u00f3lo ser\u00eda una clase m\u00e1s de autoenga\u00f1o, pero el amor de Dios nos permite reconocer nuestras culpas y superarlas con el perd\u00f3n y nos permite recibir su gracia y su paz. \u00c9ste es el prop\u00f3sito de la santa Eucarist\u00eda\u2014fortalecernos con la gracia de Dios para vivir en su amor.<\/p>\n\n<p>La Buena Nueva de Dios en Cristo para los creyentes es que nuestro Rey no es como los reyes de este mundo que desean imponerse por la fuerza. No, Jesucristo, es aquel que, a pesar de ser el principal gobernante de todo el universo, humildemente se entreg\u00f3 a s\u00ed mismo en sacrificio y expiaci\u00f3n por nuestras culpas y que por nuestra causa dio su vida para darnos la vida eterna. Tambi\u00e9n es el que se entrega a cada uno de nosotros bajo las formas de pan y vino como s\u00edmbolos de su amor. \u00c9l es el alfa y el omega, el principio y el fin; y \u00e9l es el Dios de la misericordia y del perd\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[972,971],"class_list":["post-162806","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-cristo-rey-b","category-pentecostes-b"],"acf":{"sermon_date":"2015-11-23","drupal_id":"305751","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168802},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Cristo Rey (B) \u2013 2015 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cristo-rey-b-2015\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Cristo Rey (B) \u2013 2015\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Hoy es el \u00faltimo domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s y en la Iglesia lo celebramos como la fiesta de Cristo Rey. 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