{"id":162808,"date":"2015-11-08T01:53:06","date_gmt":"2015-11-08T06:53:06","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/propio-27-b-2015\/"},"modified":"2020-12-03T10:48:38","modified_gmt":"2020-12-03T15:48:38","slug":"propio-27-b-2015","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-27-b-2015\/","title":{"rendered":"Propio 27 (B) \u2013 2015"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>Algo que hemos de tener siempre presente al leer los evangelios es que no todo lo que nos dicen son palabras exactas y aut\u00e9nticas de Jes\u00fas. Las palabras que Jes\u00fas profiri\u00f3 ya no se pueden recobrar, por eso los escritores se esfuerzan, lo mejor que pueden, por transmitirnos el pensamiento de Jes\u00fas, pero ahora lo hacen con su propia psicolog\u00eda, con la peculiaridad del transmisor.<\/p>\n\n<p>Por lo que nos cuentan los evangelistas, apreciamos que Jes\u00fas era un gran observador. Contemplaba la belleza de la naturaleza y calaba en el interior de los seres humanos. En el evangelio de hoy, con pocas pinceladas, se nos pintan dos actitudes muy humanas y que han perdurado a trav\u00e9s de los tiempos: se trata de la vanidad y de la humildad. Jes\u00fas contrapone estas dos virtudes con ejemplos observados en la conducta de la gente.<\/p>\n\n<p>El corto discurso de Jes\u00fas da la sensaci\u00f3n de criticar a todos los letrados y maestros de la ley por igual. No todos se portaban de la misma manera. Por ejemplo, conoc\u00eda a Jos\u00e9 de Arimatea, noble magistrado, que buscaba el reino de Dios con sencillez de coraz\u00f3n.<\/p>\n\n<p>Pero s\u00ed es verdad que hab\u00eda muchos que eran arrogantes y que les gustaba hacer alarde de largas y preciosas t\u00fanicas que llegaban hasta el suelo y que les obligaban a caminar con lentitud y pompa. \u201cTodo lo hac\u00edan para exhibirse ante la gente: llevaban cintas anchas y flecos llamativos en sus mantos\u201d (Mateo 23:5). Les encantaba que la gente los saludara por la calle y los llamara maestros. Y naturalmente, ten\u00edan que ocupar los primeros puestos dondequiera que se encontraran, en las comidas y en las sinagogas. Lo mismo suced\u00eda en las fiestas, ocupaban los lugares de preferencia donde todo el mundo pudiera verlos. As\u00ed se sent\u00edan como dioses, \u00a1pobres diosecillos humanos!<\/p>\n\n<p>Tambi\u00e9n les encantaba hacer largas oraciones. Oraciones dirigidas, m\u00e1s que a Dios, a los espectadores, en espera de la admiraci\u00f3n de la gente, \u00a1qu\u00e9 bonitamente oran!<\/p>\n\n<p>Pues bien, todo eso y m\u00e1s se ha repetido, una y mil veces, en la historia del cristianismo. Hemos visto a hombres de Dios vestidos con galantes atav\u00edos y cargados de cruces y de anillos. Los hemos visto ocupando los mejores puestos. Los hemos visto viviendo en ricas mansiones y palacios. Los hemos visto arrogantes condenando sin compasi\u00f3n a todo el mundo como a pecadores sin redenci\u00f3n. Les hemos o\u00eddo dar \u00f3rdenes a siervos y a criados. Estos representantes del humilde Jes\u00fas condenaron a muerte a muchos tenidos por herejes, pero luego result\u00f3 que estaban en la verdad. Todo esto nos lo recuerdan esos testigos modernos de la historia que son las pel\u00edculas hist\u00f3ricas.<\/p>\n\n<p>Y Jes\u00fas, desde los polvorientos caminos de Galilea, amonestaba a la pobre gente, \u00a1Cu\u00eddense de ellos, porque devoran los bienes de las viudas!<\/p>\n\n<p>Y ese cuadro hist\u00f3rico que acabamos de pintar sigue reinando hoy con todo su poder, porque el ser humano, sigue siendo el mismo en todo tiempo y lugar. Y sigue habiendo rangos y jerarqu\u00edas, t\u00edtulos y honores, y clasismo y racismo. Y a cualquier ignorante le encanta el t\u00edtulo de \u201cdoctor\u201d, y comienza a utilizarlo en todo momento para que los dem\u00e1s admiren su saber. Y los hay que desean demostrar una superficialidad a\u00e9rea a base de elegantes vestimentas, llamando la atenci\u00f3n y atrayendo la admiraci\u00f3n de un pueblo sediento de diversi\u00f3n. Y pronuncian largas e interminables oraciones. Mas Jes\u00fas dice: \u201cCuando recen no sean charlatanes que piensan que por mucho hablar ser\u00e1n escuchados. No los imiten, pues el Padre de ustedes sabe lo que necesitan antes de que se lo pidan\u201d (Mateo 6:7-8).<\/p>\n\n<p>Y Jes\u00fas, desde los polvorientos caminos de Galilea, amonestaba a la pobre gente, \u00a1Cu\u00eddense de todos ellos, porque devoran los bienes de las viudas!<\/p>\n\n<p>En contraste a todo esto, Jes\u00fas nos presenta el ejemplo de una viuda pobre. Esa viuda, en silencio, sin atuendos ni atav\u00edos, sin levantar la palabra, sin que nadie la observara, dio m\u00e1s que todos los dem\u00e1s.<\/p>\n\n<p>Para nosotros hoy d\u00eda la viudez no tiene las mismas connotaciones que en la Biblia. En el antiguo Israel la viudez era normalmente una tragedia social y econ\u00f3mica. En una cultura patriarcal, la muerte de un marido significaba para la mujer, la muerte cultural. As\u00ed, la viudez adquir\u00eda la connotaci\u00f3n de una persona que viv\u00eda en una existencia marginal, de extremada pobreza. Su crisis se agravaba si no ten\u00eda hijos capacitados para ayudarla en la econom\u00eda dom\u00e9stica. Al encontrarse en esa situaci\u00f3n las viudas eran extremadamente vulnerables. Se convert\u00edan en el objetivo de f\u00e1cil explotaci\u00f3n.<\/p>\n\n<p>Por ello, los profetas, a su vez, se convirtieron en los campeones defensores de las viudas. \u201c\u00a1Protejan a la viuda!\u201d (Isa\u00edas 1:17), \u201c\u00a1No exploten a la viuda!\u201d (Jerem\u00edas 22:3). \u201c\u00a1No opriman a las viudas!\u201d (Zacar\u00edas 7:10).<\/p>\n\n<p>Las viudas tambi\u00e9n destacan en todo el Nuevo Testamento. Jes\u00fas conoc\u00eda muy bien la situaci\u00f3n de las viudas. Por ello, en l\u00ednea con los antiguos profetas, las defiende siempre que se presenta la ocasi\u00f3n. Movido por la compasi\u00f3n san\u00f3 al hijo de una viuda (Lucas:11-17). Protest\u00f3 la explotaci\u00f3n que se ejerc\u00eda sobre las viudas: \u201cdevoran los bienes de las viudas\u201d (Marcos 12:40). Invirti\u00f3 las normas por las que la gente fuese juzgada a la hora de ofrendar. Las actitudes son diametralmente opuestas. \u201cMuchos ricos daban en abundancia\u2026de lo que les sobraba\u201d (Marcos 12:41 y 44), pero la viuda pobre \u201cech\u00f3 unas moneditas de muy poco valor\u2026en su indigencia, dio cuanto ten\u00eda para vivir\u201d (Marcos 12:42 y 44).<\/p>\n\n<p>El resultado fue que la viuda \u201cdio m\u00e1s que todos los dem\u00e1s\u201d (Marcos 12:43). Porque dio con sacrificio. Con un inmenso sacrificio. Podr\u00edamos preguntarnos, \u00bfc\u00f3mo pudo seguir viviendo, si lo dio todo? Pod\u00eda haberse guardado algo para continuar viviendo. \u00a1Pues no! \u00a1Se entreg\u00f3 totalmente a la Providencia! Si se mor\u00eda de hambre, a buen seguro que el Se\u00f1or se la llevar\u00eda a su reino. De esta manera se han portado much\u00edsimos santos en la historia del cristianismo. Baste pensar en san Francisco de As\u00eds, san Pedro de Alc\u00e1ntara, santa Teresa de Jes\u00fas, san Juan de la Cruz, la madre Teresa. Y un sinf\u00edn de pobres an\u00f3nimos que han sufrido y sufren en esta Tierra. Todos ellos dieron y se entregaron a s\u00ed mismos, sin reservas.<\/p>\n\n<p>Con estos dos ejemplos, el evangelio de hoy nos transmite una ense\u00f1anza de Jes\u00fas con valores de eternidad. En la sociedad encontramos dos estrados de vida bien diferenciados, el de la vanidad y la arrogancia que se asocia con la riqueza, y el de la humildad y la sencillez que se asocia con la pobreza. Querer resaltar en esta vida por medio de atuendos, de apariencias, de superficialidades, a la larga solo nos conduce al vac\u00edo y a la desolaci\u00f3n. Por el contrario, el reconocer nuestra humildad, nuestra humanidad, nuestra terrenidad, a la larga nos conduce a la reflexi\u00f3n y a encontrar el camino de la verdad.<\/p>\n\n<p>Los m\u00e1s sabios, que por esta vida han pasado, son los que han descubierto de alguna manera los verdaderos designios de Dios. Ya lo dijo magistralmente el profeta Isa\u00edas: \u201cComo el cielo est\u00e1 por encima de la tierra, mis caminos est\u00e1n por encima de los suyos y mis planes de sus planes\u201d, dice el Se\u00f1or (Isa\u00edas 55:9).<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[971,1001],"class_list":["post-162808","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-b","category-propio-27b"],"acf":{"sermon_date":"2015-11-09","drupal_id":"305761","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168896},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 27 (B) \u2013 2015 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-27-b-2015\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 27 (B) \u2013 2015\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Algo que hemos de tener siempre presente al leer los evangelios es que no todo lo que nos dicen son palabras exactas y aut\u00e9nticas de Jes\u00fas. 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