{"id":162812,"date":"2015-10-11T01:55:01","date_gmt":"2015-10-11T05:55:01","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/propio-23-b-2015\/"},"modified":"2020-12-03T10:48:09","modified_gmt":"2020-12-03T15:48:09","slug":"propio-23-b-2015","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-23-b-2015\/","title":{"rendered":"Propio 23 (B) \u2013 2015"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>La historia de este pasaje, como la del domingo pasado cuando se toca el tema del matrimonio y el divorcio y la aceptaci\u00f3n de los ni\u00f1os, forma parte del ciclo de historias que el evangelista Marcos nos presenta como parte de su estructura narrativa para recalcar que la cruz es la parte central del misterio del reino de Dios.<\/p>\n\n<p>Jes\u00fas est\u00e1 listo para continuar su camino a Jerusal\u00e9n, y es durante esta jornada hacia la cruz, cuando su mensaje sobre el reino de Dios y el discipulado se torna relevante y desafiante.<\/p>\n\n<p>En esta jornada las multitudes se le juntan tratando de escuchar las ense\u00f1anzas y observar a primera vista al autor de los milagros y exorcismos, de lo que para ellos puede ser un nuevo profeta en la olvidada Galilea. Los fariseos contin\u00faan poniendo a prueba el conocimiento de Jes\u00fas. La gente en general, le trae sus ni\u00f1os para que los bendiga, y al mismo tiempo, muchos le salen al encuentro para solicitar su consejo.<\/p>\n\n<p>Aqu\u00ed en esta jornada, es cuando un hombre, del que no tenemos menci\u00f3n de su nombre, como si pudiera ser cualquiera de nosotros, le sale al encuentro a Jes\u00fas y le pregunta qu\u00e9 debe de hacer para heredar la vida eterna.<\/p>\n\n<p>Este hombre piensa que la retribuci\u00f3n de Dios, poni\u00e9ndolo en t\u00e9rminos econ\u00f3micos, es algo que se puede heredar, y act\u00faa como si esta retribuci\u00f3n o recompensa es algo que pueda poseerse. Como si la vida eterna fuese una mercanc\u00eda, un producto o un objeto, que se pueda traspasar de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n.<\/p>\n\n<p>En su pregunta, el desacierto irreparable fue su deseo de \u201cheredar la vida eterna\u201d totalmente gratis, sin costarle ninguna de sus pertenec\u00edas o ninguno de sus bienes y obviamente sin esfuerzo alguno.<\/p>\n\n<p>Jes\u00fas contesta dici\u00e9ndole que tiene que hacer una cosa m\u00e1s que no ha hecho, aparte de seguir los mandamientos que ha mantenido fielmente, y es la de vender todas sus posesiones y entregar el dinero a los pobres.<\/p>\n\n<p>Nos podemos imaginar la cara de este hombre, desconsolado y triste, al escuchar la palabra de Jes\u00fas pues realmente no era esta la respuesta que esperaba recibir. Su anhelo de poseer se ve truncado con la palabra que da vida, con la palabra que esclarece la verdad y nos indica el camino a la vida eterna. Y para abrazar esta palabra simplemente este hombre se tiene que desprender y romper el yugo que no le deja dar el siguiente paso.<\/p>\n\n<p>Jes\u00fas lo invita a seguirlo, pero para esto el hombre se tiene que desprender del yugo de sus posesiones, se tiene que desprender de esta carga que no lo deja avanzar, de este paso que le impide ver la promesa del Mes\u00edas, la promesa que Dios le hace en Jes\u00fas de tener tesoros en el cielo.<\/p>\n\n<p>Nos podemos preguntar, \u00bfcu\u00e1ntas veces nosotros hemos actuado igual que este hombre que no quiso desprenderse de sus posesiones? \u00bfCu\u00e1ntas veces hemos llevado este yugo que, sin darnos cuenta, no nos deja avanzar?<\/p>\n\n<p>Y es dif\u00edcil darnos cuenta cuando vivimos en una sociedad de consumo, cuando la regla y el ideal de vida es la de poseer cada vez m\u00e1s. Cuando el aparentar lo que no somos, nos lleva a la idea de que el poseer y el acumular es a lo que estamos destinados en esta vida.<\/p>\n\n<p>Estamos bombardeados las veinticuatro horas del d\u00eda con anuncios y propaganda dici\u00e9ndonos que si compramos determinada marca nos pareceremos a los modelos que nos disfrazan la infalible realidad. Que si manejamos cierto tipo de auto tendremos una posici\u00f3n de prestigio que nos separar\u00e1 de los dem\u00e1s, como si la exclusividad fuese el valor absoluto al que todo ser humano tiende a aspirar.<\/p>\n\n<p>Tendemos a legitimizar y validar frases que se convierten en dogmas y credos: \u201cDime cu\u00e1nto tienes y te dir\u00e9 cuanto vales\u201d solemos decir. Nuestros valores se reducen a acumular cada vez m\u00e1s. Y en este af\u00e1n de poseer ignoramos la dimensi\u00f3n sagrada de nuestro planeta. Pensamos que nuestro planeta tiene recursos ilimitados para ser explotados y tendemos a pensar que todo el universo es solamente para nosotros y que estamos aqu\u00ed para ejercer dominio sobre \u00e9l.<\/p>\n\n<p>En este af\u00e1n de poseer tendemos a explotar a nuestro planeta, pero no nos damos cuenta de que esta explotaci\u00f3n est\u00e1 directamente ligada a la explotaci\u00f3n de otros seres humanos. Y es ah\u00ed donde surge la injusticia, cuando unos pocos tienen m\u00e1s que otros. La injusticia surge cuando la distribuci\u00f3n de la riqueza es desproporcionada. Cuando esta desigual distribuci\u00f3n genera pobreza. Esta es la cr\u00edtica en este evangelio, cuando uno tiende a poseer m\u00e1s, neg\u00e1ndole el privilegio y derecho a los otros.<\/p>\n\n<p>Cuando Jes\u00fas le responde al hombre rico revisando los diez mandamientos, se enfoca solo en la segunda tableta que contiene las normas precisas sobre las relaciones humanas. Jes\u00fas habla de no matar, no cometer adulterio, no robar, no dar falso testimonio, honrar a los padres y no defraudar.<\/p>\n\n<p>Este mandamiento de \u201cno defraudar\u201d sobresale en este contexto pues no lo encontramos en el libro del \u00c9xodo (Exodo 20). Sin embargo, este lenguaje de \u201cno defraudar\u201d puede estar directamente relacionado con las posibles acciones que una persona, que posee demasiado, pueda perpetrar para mantener o acrecentar su riqueza mediante la injusticia y la opresi\u00f3n.<\/p>\n\n<p>Es interesante recalcar que ni Mateo ni Lucas utilizan este mandamiento de \u201cno defraudar\u201d. Por lo que nos hace pensar que esta inclusi\u00f3n en el evangelio de Marcos proyecta su atenci\u00f3n en la justicia econ\u00f3mica.<\/p>\n\n<p>En la historia de Marcos, Jes\u00fas no requiere que el hombre rico renuncie a todo lo que posee. Jes\u00fas ense\u00f1a que para ser disc\u00edpulo, para seguirlo en su camino a la cruz, a la vida eterna, se requiere sacrificio y se requiere compartir.<\/p>\n\n<p>El hecho de que Jes\u00fas le pida al hombre rico vender lo que posee y dar el dinero a los pobres, no est\u00e1 abogando para que este hombre entre en la pobreza. Jes\u00fas no fomenta la vida de pobreza. Jes\u00fas quiere aliviar la pobreza y evitar a como d\u00e9 lugar la injusticia econ\u00f3mica que afecta a muchos.<\/p>\n\n<p>Cuando Jes\u00fas invita a este hombre a que lo siga, lo est\u00e1 invitando a que entre en relaci\u00f3n con su comunidad, particularmente con los que menos tienen, con los m\u00e1s desafortunados. Pero este mandamiento de desprenderse es mucho para este hombre rico, que se marcha desconsolado y al irse se aleja de participar en el reino de Dios, un reino de justicia, amor y equidad.<\/p>\n\n<p>Nos podemos preguntar, \u00bfcu\u00e1ntas veces nosotros nos hemos excluido de participar en este reino? El reino de Dios no es un lugar, sino una forma de vida que requiere sacrificio y abnegaci\u00f3n. Y se requiere compartir para obtener los tesoros en el cielo, dados solo y exclusivamente por Dios.<\/p>\n\n<p>La invitaci\u00f3n est\u00e1 hecha. En el desprendimiento de nuestros propios yugos, de los yugos que no nos dejan avanzar para participar en el reino de Dios, est\u00e1 la respuesta.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[971,997],"class_list":["post-162812","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-b","category-propio-23b"],"acf":{"sermon_date":"2015-10-12","drupal_id":"305781","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168994},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 23 (B) \u2013 2015 &#8211; The Episcopal 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