{"id":162815,"date":"2015-09-20T01:56:33","date_gmt":"2015-09-20T05:56:33","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/propio-20-b-2015\/"},"modified":"2020-12-03T10:48:06","modified_gmt":"2020-12-03T15:48:06","slug":"propio-20-b-2015","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-20-b-2015\/","title":{"rendered":"Propio 20 (B) \u2013 2015"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>Todos sabemos que alg\u00fan d\u00eda vamos a morir. Es el orden natural de las cosas; nacemos, crecemos y morimos. Imaginemos por un segundo que tenemos la informaci\u00f3n del d\u00eda y la hora exacta de nuestra muerte y que sentimos la responsabilidad moral de compartir esta informaci\u00f3n con nuestros seres queridos. Esta no ha de ser tarea f\u00e1cil. El solo pensar en este escenario debe ser angustioso. Jes\u00fas conoc\u00eda el prop\u00f3sito de su presencia en el mundo y la naturaleza de su sacrificio y muerte.<\/p>\n\n<p>El evangelio de hoy es una combinaci\u00f3n de la profec\u00eda del segundo anuncio de la muerte de Jes\u00fas y el relato de un conflicto entre los disc\u00edpulos.<\/p>\n\n<p>Al anunciar su muerte, Jes\u00fas tambi\u00e9n anuncia su resurrecci\u00f3n. Los disc\u00edpulos no entend\u00edan el mensaje que Jes\u00fas les trasmit\u00eda y ten\u00edan miedo de preguntar. Es muy probable que adem\u00e1s de miedo de preguntar y recibir una aclaraci\u00f3n sobre un tema tan nebuloso como es la muerte, los disc\u00edpulos no quisieran asumir el concepto de derrota que implicar\u00eda la muerte de aquel que ellos entend\u00edan ser el libertador del pueblo jud\u00edo.<\/p>\n\n<p>Antes de la experiencia transformadora de la resurrecci\u00f3n, los disc\u00edpulos ten\u00edan un concepto humano del reino de Jes\u00fas. Consideraban al Mes\u00edas como un libertador que establecer\u00eda un reinado terrenal el cual liberar\u00eda al pueblo del yugo del imperio romano. Sin embargo, la imagen de mes\u00edas que Jes\u00fas les presenta es la del siervo sufriente del profeta Isa\u00edas. La imagen de un siervo dispuesto a ofrecerse a s\u00ed mismo en sacrificio, lo cual, en t\u00e9rminos humanos, parec\u00eda una derrota. Aparentemente al estar tan confundidos por las palabras de Jes\u00fas, los disc\u00edpulos optaron por ignorar su declaraci\u00f3n y no hacer preguntas aclaratorias al respecto.<\/p>\n\n<p>Durante el camino hacia Cafarna\u00fan, los disc\u00edpulos discut\u00edan entre s\u00ed. Al llegar, Jes\u00fas les pregunta sobre qu\u00e9 discut\u00edan. Es curioso ver que los disc\u00edpulos responden como cuando los ni\u00f1os no quieren decirles a los padres que han actuado mal. Los disc\u00edpulos deciden permanecer en silencio, pero Jes\u00fas intuye la \u00edndole de su conversaci\u00f3n. Es muy probable que en ese momento sintieran verg\u00fcenza ante Jes\u00fas.<\/p>\n\n<p>Jes\u00fas sab\u00eda que estaban discutiendo entre s\u00ed sobre qui\u00e9n de ellos era el mayor. La discusi\u00f3n de los disc\u00edpulos es clara evidencia de que hasta ese momento no entend\u00edan la naturaleza divina y redentora del reinado de Jes\u00fas.<\/p>\n\n<p>Mientras Jes\u00fas tomaba el tiempo para prep\u00e1ralos a enfrentar el sufrimiento y la confusi\u00f3n que estaba por venir, ellos estaban absortos en su deseo de poder, posici\u00f3n y autoridad.<\/p>\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 estaban discutiendo sobre qui\u00e9n era el mayor? \u00bfQuiz\u00e1s porque Jes\u00fas solo llev\u00f3 a Pedro, Santiago y a Juan a la monta\u00f1a de la Transfiguraci\u00f3n? \u00bfO, tal vez, porque Jes\u00fas, momentos antes, le hab\u00eda dicho a Pedro que sobre su confesi\u00f3n edificar\u00eda a la Iglesia? La realidad es que la ra\u00edz de argumentos como estos no se encuentra necesariamente en los hechos que suceden, sino en el coraz\u00f3n y el orgullo de quienes los viven. A veces, nos enfocamos en el ego, en el yo, todo se trata de nosotros, de conseguir las cosas a nuestra manera y nos olvidamos de lo que realmente es importante.<\/p>\n\n<p>Con paciencia y compasi\u00f3n, Jes\u00fas se sent\u00f3, llam\u00f3 a los disc\u00edpulos y les dijo:&nbsp;\u201cSi alguien desea ser el primero, ser\u00e1&nbsp;el \u00faltimo de todos y el servidor de todos\u201d. Esta declaraci\u00f3n contradec\u00eda cualquier concepto de realeza que los disc\u00edpulos se hab\u00edan construido.<\/p>\n\n<p>Y luego tomando a un ni\u00f1o en los brazos les dice: \u201cEl que reciba a un ni\u00f1o como \u00e9ste en mi nombre, me recibe a m\u00ed; y el que me recibe a m\u00ed, no me recibe a m\u00ed, sino a aqu\u00e9l que me envi\u00f3\u201d (v.37)..<\/p>\n\n<p>Esta es una de las historias en las cuales Jes\u00fas est\u00e1 en desacuerdo con los disc\u00edpulos y les ense\u00f1a algo de manera demostrativa. Jes\u00fas les muestra que el mayor en el reino de Dios es aquel que sigue el ejemplo de Jes\u00fas y pone de lado las consideraciones mundanas de poder para convertirse en sirviente de los dem\u00e1s. El mejor ejemplo de humildad podemos encontrarlo en un ni\u00f1o. Si observamos a los ni\u00f1os interactuar, notaremos que no tienen pre-concepciones. Los ni\u00f1os tienen una ingenuidad que les permite abrirse a los dem\u00e1s de manera genuina, sin prejuicios o competencias maliciosas.<\/p>\n\n<p>La humildad y el servicio son cualidades esenciales en el creyente. Jes\u00fas ejemplific\u00f3 esta cualidad a trav\u00e9s de todo su ministerio. Desde su nacimiento hasta su muerte y resurrecci\u00f3n, la vida de Jes\u00fas nos habla de humildad y entrega. San Pablo, en su carta a los filipenses en el cap\u00edtulo 7, dice: \u201cHaya,&nbsp;pues, en ustedes esta actitud (esta manera de pensar) que hubo tambi\u00e9n en Cristo Jes\u00fas, el cual, aunque exist\u00eda en forma de Dios, no consider\u00f3 el ser igual a Dios&nbsp;como algo a qu\u00e9 aferrarse,&nbsp;sino que se despoj\u00f3 a s\u00ed mismo&nbsp;tomando forma de siervo, haci\u00e9ndose&nbsp;semejante a los hombres. Y hall\u00e1ndose en forma de hombre, se humill\u00f3 \u00c9l mismo, haci\u00e9ndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz\u201d.<\/p>\n\n<p>Si Dios mismo, en la persona de Jes\u00fas, no escatim\u00f3 su forma divina para salvarnos y reconciliarnos con \u00c9l, nosotros estamos pues llamados a poner nuestras actitudes egoc\u00e9ntricas a un lado y crear espacio en nuestros corazones y vidas para el servicio a Dios y a los dem\u00e1s. \u00bfRecuerdan la escena del lavatorio de los pies? Jes\u00fas en las \u00faltimas horas, antes de su pasi\u00f3n y muerte, les mostr\u00f3 a los disc\u00edpulos con obras concretas en qu\u00e9 consiste el reino que vino a establecer.<\/p>\n\n<p>Era costumbre que los esclavos o sirvientes lavaran los pies de los visitantes antes de las comidas. En los hogares que no ten\u00edan sirvientes, los anfitriones pon\u00edan vasijas de aguas disponibles para que los hu\u00e9spedes se lavaran los pies y removieran el polvo que hab\u00edan acumulado en el camino. Jes\u00fas tomando forma de siervo, lav\u00f3 los pies de los disc\u00edpulos en un acto de humildad. Tanto sus obras como sus palabras daban testimonio del car\u00e1cter humilde de Jes\u00fas.<\/p>\n\n<p>Estamos llamados a someter nuestras actitudes y comportamientos egoc\u00e9ntricos a Dios. Cuando aceptamos e interiorizamos la palabra de Dios en nuestras vidas e iniciamos el camino del discipulado, estamos afirmando el servicio a los dem\u00e1s. Decimos s\u00ed a una vida moldeada por la presencia del Esp\u00edritu.<\/p>\n\n<p>Cuando doblegamos el \u201cyo\u201d&nbsp;y permitimos que Cristo reine en nuestros corazones entendemos que somos una pieza de un gran rompecabezas y que cada pieza es muy importante y esencial para formar el todo.<\/p>\n\n<p>Las lecturas de hoy son un gran recordatorio de la necesidad de la humildad en el servicio a Dios. Si queremos ser l\u00edderes, debemos ser servidores y entregarnos a Dios, a su Iglesia y al pr\u00f3jimo con amor y dedicaci\u00f3n, no buscando vanagloria, sino el bienestar de todo ser humano y la expansi\u00f3n del reino de Dios aqu\u00ed en la tierra.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[971,994],"class_list":["post-162815","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-b","category-propio-20b"],"acf":{"sermon_date":"2015-09-21","drupal_id":"305796","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168825},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 20 (B) \u2013 2015 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-20-b-2015\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 20 (B) \u2013 2015\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Todos sabemos que alg\u00fan d\u00eda vamos a morir. 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