{"id":162819,"date":"2015-08-30T02:18:03","date_gmt":"2015-08-30T06:18:03","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/propio-17-b-2015\/"},"modified":"2020-12-03T10:47:44","modified_gmt":"2020-12-03T15:47:44","slug":"propio-17-b-2015","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-17-b-2015\/","title":{"rendered":"Propio 17 (B) \u2013 2015"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>La Ley, o la obediencia a la misma, era tema de constante contienda entre los grupos religiosos del tiempo de Jes\u00fas. Los fariseos, saduceos y los escribas, -estos \u00faltimos conocidos por ser estudiosos de la Ley de Mois\u00e9s-, era fervientes practicantes de sus creencias. Por los relatos del evangelio, observamos encuentros en los que los maestros de la ley buscan acorralar a Jes\u00fas y crear argumentos para acusarlo ante las autoridades por violar la ley de Mois\u00e9s.<\/p>\n\n<p>En la lectura del evangelio, vemos la escena en la cual los fariseos y algunos escribas viajan de Jerusal\u00e9n a Cafarna\u00fan con el prop\u00f3sito de encontrar a Jes\u00fas. Ellos observaron que algunos de los disc\u00edpulos de Jes\u00fas com\u00edan sin antes lavarse las manos y cuestionaron a Jes\u00fas al respecto. Esto era considerado una violaci\u00f3n de las pr\u00e1cticas religiosas jud\u00edas.<\/p>\n\n<p>En tiempo de Jes\u00fas, hab\u00eda reglas elaboradas con relaci\u00f3n a los ritos de impureza. Si una persona hab\u00eda sido considerada impura por haber tenido contacto con algo considerado impuro, por ejemplo, con un animal muerto, la persona contaminar\u00eda alimentos sagrados, tales como los sacrificios entregados a los sacerdotes.<\/p>\n\n<p>La contaminaci\u00f3n de esta \u00edndole podr\u00eda ser eliminada mediante un rito de ba\u00f1o por inmersi\u00f3n. Pero tambi\u00e9n se impon\u00edan, en ciertas circunstancias, lo que se conoc\u00eda como formas menores de contaminaci\u00f3n, o \u201ccontaminaci\u00f3n de las manos\u201d, en las que solo las manos, y no todo el cuerpo, se hab\u00edan contaminado. Para que esta contaminaci\u00f3n fuera eliminada no era necesario el rito del ba\u00f1o por inmersi\u00f3n, sino m\u00e1s bien el lavado de las manos. Como los sacerdotes entraban en contacto constante con las personas presentando ofrendas, finalmente se orden\u00f3 que todo jud\u00edo, no solamente los sacerdotes, se lavaran las manos ritualmente antes de cada comida.<\/p>\n\n<p>Este rito del lavado de las manos no era basado en pr\u00e1cticas de higiene, a pesar de que obviamente era pr\u00e1ctico y prudente lavarse las manos y remover el polvo de las mismas antes de tocar los alimentos. Aunque las manos estuvieran limpias, ten\u00edan que ser lavadas como parte del cumplimiento de la ley.<\/p>\n\n<p>Es en ese contexto en el que los escribas se escandalizan por la acci\u00f3n de los disc\u00edpulos. Al no lavarse las manos su condici\u00f3n de \u201cimpureza\u201d estaba en cuestionamiento. La respuesta de Jes\u00fas fue directa y asertiva. No cuestiona las tradiciones, sino que revela que ellos son hip\u00f3critas, que no est\u00e1n dispuestos a llevar la carga de la nimiedad legal que requer\u00eda la tradici\u00f3n. Estos maestros de la ley no viv\u00edan lo que ense\u00f1aban.<\/p>\n\n<p>Jes\u00fas los reta citando al profeta Isa\u00edas: \u201cEste pueblo me honra con sus labios, pero su coraz\u00f3n est\u00e1 lejos de m\u00ed; el culto que me dan es in\u00fatil, ya que la doctrina que ense\u00f1an son preceptos humanos\u201d (v.6-7). \u201cUstedes descuidan el mandato de Dios y mantienen la tradici\u00f3n de los hombres\u201d (v. 8). Y al hacer esto, Jes\u00fas expone p\u00fablicamente un error cardinal en la vida religiosa de aquel entonces. Los maestros de la ley se aferraban tanto al cumplimiento radical de la doctrina y ritos que se alejaban de los preceptos divinos y, m\u00e1s aun, de Dios mismo.<\/p>\n\n<p>Jes\u00fas contrarresta la posici\u00f3n de los maestros de la ley, abordando a la multitud y compartiendo una ense\u00f1anza pr\u00e1ctica que provee una perspectiva espiritual con relaci\u00f3n al tema expuesto. En la cuesti\u00f3n de la pureza, explic\u00f3 Jes\u00fas, no se trata de lo que entra en el cuerpo del ser humano, sino que lo que sale de dentro del mismo. Lo que hace al ser humano impuro no es la falta de seguimiento a ritos establecidos por seres humanos, sino las bajas pasiones que nacen del coraz\u00f3n que no ha sido transformado mediante un encuentro con Dios.<\/p>\n\n<p>En los vers\u00edculos 21-23 del evangelio, Jes\u00fas cita una lista de caracter\u00edsticas o acciones cuyo origen est\u00e1 en el coraz\u00f3n del ser humano y le contaminan. Todas estas acciones citadas por Jes\u00fas como agentes contaminadores del alma: robos, homicidios, avaricias, maldades, enga\u00f1os, envidia, orgullo, etc., llevan a la autodestrucci\u00f3n tanto de los individuos como de la sociedad.<\/p>\n\n<p>No se puede negar que la tradici\u00f3n es importante y que tiene el potencial de apoyar el desarrollo de la identidad de las instituciones religiosas as\u00ed como tambi\u00e9n de los creyentes. Los ritos proveen el espacio adecuado para ayudarnos a acercarnos a Dios y expresar nuestra fe de manera externa y concisa. Estas pr\u00e1cticas religiosas nunca deben ocupar el lugar de Dios en nuestras vidas.<\/p>\n\n<p>Hay muchos ritos que nos ayudan a desarrollar nuestra espiritualidad. En nuestra tradici\u00f3n, la liturgia, que es el trabajo del pueblo, est\u00e1 dise\u00f1ada con un sin n\u00famero de ritos, cuyo objetivo es recordarnos las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas o dirigirnos a la adoraci\u00f3n y alabanza a Dios. Cuando adjudicamos el lugar apropiado a los ritos y tradiciones podemos beneficiarnos grandemente y crecer espiritualmente. Sin embargo, es de suma importancia el entender las ra\u00edces de nuestras tradiciones, la raz\u00f3n por la cual realizamos ritos religiosos y mantener nuestro enfoque en Dios.<\/p>\n\n<p>Por ejemplo, cuando hacemos la se\u00f1al de la cruz antes de la lectura del evangelio, estamos invitando a que Dios bendiga nuestra mente para que comprendamos su palabra, bendiga nuestros labios para proclamarla y bendiga nuestro coraz\u00f3n para interiorizarla. Otro ejemplo, es el uso de la vela pascual, la cual simboliza la luz de Cristo en el mundo.<\/p>\n\n<p>Estas y muchas otras pr\u00e1cticas forman parte de nuestra identidad religiosa y a la vez son solo un aspecto de nuestra religi\u00f3n. En la ep\u00edstola de hoy, Santiago explica claramente que la verdadera religi\u00f3n consiste en obrar de tal manera que nuestras obras reflejen el estado de nuestra alma. Santiago nos exhorta a ser oidores y cumplidores de la palabra. Existe gran diferencia entre participar en ritos religiosos y vivir una vida de fe.<\/p>\n\n<p>Hoy se nos invita a vivir la fe de manera genuina y activa. El asistir a las celebraciones lit\u00fargicas es un aspecto importante de nuestro caminar en la fe, as\u00ed como lo es tambi\u00e9n el obrar de manera misionera, haci\u00e9ndonos presentes en la vida de aquellos que son menos afortunados que nosotros. El visitar a los hu\u00e9rfanos, confortar a las viudas, participar en los ministerios de alcance social que se realizan en nuestras iglesias y comunidades son maneras en las cuales ponemos en pr\u00e1ctica nuestra fe.<\/p>\n\n<p>Adem\u00e1s de expresar la fe a trav\u00e9s de obras concretas ayudando a los dem\u00e1s, la ep\u00edstola hace referencia a un aspecto importante de nuestra vida espiritual y esto es el dominio propio. En el vers\u00edculo 19, Santiago nos exhorta que seamos \u201cveloces para escuchar, lentos para hablar y para enojarnos\u201d. Santiago hace referencia a la necesidad de rechazar toda inmundicia y recibir con humildad la palabra implantada, la cual es poderosa para salvar almas. Las inmundicias mencionadas en la ep\u00edstola podr\u00edan bien ser descritas como las citadas por Jes\u00fas en el evangelio, las cuales contaminan el alma del ser humano.<\/p>\n\n<p>Pregunt\u00e9monos pues: \u00bfA qu\u00e9 tradiciones nos aferramos al punto que nos olvidamos de Dios y del mensaje principal del evangelio? \u00bfC\u00f3mo podemos regocijarnos en los ritos sacramentales de nuestra iglesia y mantener la mirada puesta en Dios? \u00bfC\u00f3mo podemos vivir la fe de manera concreta y genuina? \u00bfEn qu\u00e9 ministerios provistos por la Iglesia podemos ejercer los aspectos pr\u00e1cticos de nuestra fe en la ayuda a los dem\u00e1s?<\/p>\n\n<p>Que Dios, el protector de nuestras almas, nos bendiga y nos guarde hoy y siempre.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[971,991],"class_list":["post-162819","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-b","category-propio-17b"],"acf":{"sermon_date":"2015-08-31","drupal_id":"305816","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168825},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 17 (B) \u2013 2015 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-17-b-2015\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 17 (B) \u2013 2015\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"La Ley, o la obediencia a la misma, era tema de constante contienda entre los grupos religiosos del tiempo de Jes\u00fas. 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