{"id":162820,"date":"2015-08-23T02:18:51","date_gmt":"2015-08-23T06:18:51","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/propio-16-b-2015\/"},"modified":"2020-12-03T10:47:44","modified_gmt":"2020-12-03T15:47:44","slug":"propio-16-b-2015","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-16-b-2015\/","title":{"rendered":"Propio 16 (B) \u2013 2015"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>En la lectura del evangelio Jes\u00fas se\u00f1ala que su cuerpo y su sangre son alimentos de vida eterna. Esta porci\u00f3n del Evangelio de Juan viene inmediatamente despu\u00e9s del relato del milagro de la alimentaci\u00f3n de los cinco mil y como parte de la conclusi\u00f3n del conocido discurso del pan de vida. Este es el \u00fanico milagro, adem\u00e1s de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, que se encuentra citado en todos los evangelios. Este milagro muestra a Jes\u00fas supliendo la necesidad humana m\u00e1s b\u00e1sica, utilizando elementos ordinarios como el pan y unos peces, en la realizaci\u00f3n de un acto extraordinario como lo fue la alimentaci\u00f3n de una multitud.<\/p>\n\n<p>Jes\u00fas utiliza im\u00e1genes cotidianas para trasmitir mensajes profundos. En esta ocasi\u00f3n, ense\u00f1ando en la sinagoga en Cafarna\u00fan, Jes\u00fas hace referencia y se compara a si mismo con el man\u00e1 que recibieron los jud\u00edos durante su peregrinar por el desierto despu\u00e9s de la liberaci\u00f3n de Egipto. La historia de la liberaci\u00f3n de Egipto y la presencia de Dios durante esa etapa de la vida del pueblo de Israel fueron y contin\u00faan siendo elementos relevantes que moldearon la identidad de ese pueblo y su relaci\u00f3n con Dios.<\/p>\n\n<p>Muchos jud\u00edos cre\u00edan que el Mes\u00edas iba a renovar la provisi\u00f3n de man\u00e1 que sus ancestros comieron en el desierto. El man\u00e1 era un s\u00edmbolo del favor y la presencia de Dios en la historia y fe de este pueblo. Esto explica la reacci\u00f3n de esc\u00e1ndalo que mostraron los que estaban presentes en la sinagoga al escuchar a Jes\u00fas compararse a s\u00ed mismo con el man\u00e1 y, m\u00e1s a\u00fan, el declarar que \u00c9l mismo era el pan descendido del cielo, no perecedero como el que hab\u00edan comido sus ancestros.<\/p>\n\n<p>Algunos tomaron las palabras de Jes\u00fas de manera literal y el evangelio se\u00f1ala que muchos seguidores de Jes\u00fas se sintieron incomodos y se apartaron de \u00c9l debido a esta ense\u00f1anza. Una vez alguien dijo que Jes\u00fas predic\u00f3 un evangelio que \u201cconforta al afligido y aflige al que est\u00e1 c\u00f3modo\u201d.<\/p>\n\n<p>Miles de a\u00f1os despu\u00e9s, las palabras de Jes\u00fas: \u201cEl que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en m\u00ed y yo en \u00e9l\u201d (v.56) no son motivo de esc\u00e1ndalo, sino m\u00e1s bien de inspiraci\u00f3n para todos aquellos que creen en la presencia real de Jes\u00fas en el sacramento del pan y del vino. Adem\u00e1s, son palabras que nos confortan y que a la vez nos invitan a salir de nuestra zona de confort y a llevar ese pan de vida al mundo que nos rodea.<\/p>\n\n<p>Al entregar su cuerpo y sangre en sacrificio para darnos salvaci\u00f3n eterna, Jes\u00fas tambi\u00e9n nos invit\u00f3 a celebrar el memorial de su muerte y entrega durante nuestro peregrinar terrenal. Cuando nos reunimos para la celebraci\u00f3n eucar\u00edstica, recordamos la mayor expresi\u00f3n de amor que Dios nos ha mostrado: la encarnaci\u00f3n, muerte, pasi\u00f3n y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, nuestro Salvador.<\/p>\n\n<p>La eucarist\u00eda es el sacramento mandado por Jes\u00fas a su Iglesia. Los elementos del pan y del vino son signos externos de una gracia interna y espiritual. Esa gracia es la conexi\u00f3n y relaci\u00f3n con Dios que tenemos mediante el ministerio de reconciliaci\u00f3n de Cristo, la cual nos trae salvaci\u00f3n eterna. As\u00ed como Jes\u00fas vive por el Padre, nosotros vivimos por \u00c9l.<\/p>\n\n<p>San Agust\u00edn defini\u00f3 los sacramentos como \u201cpalabras visibles\u201d. Palabras que hablan del amor y el perd\u00f3n de Dios. Cuando recibimos la comuni\u00f3n, renovamos nuestra entrega y peregrinar con Jes\u00fas, recibimos fuerzas para llevar a cabo la misi\u00f3n de amor y reconciliaci\u00f3n que nos ha sido encomendada como seguidores del Maestro de Nazaret.<\/p>\n\n<p>Las oraciones de post-comuni\u00f3n hacen usualmente referencia al impacto que recibimos al consumir los sacramentos. Adem\u00e1s de ser una oraci\u00f3n de acci\u00f3n de gracias por el alimento espiritual, acci\u00f3n de gracias por la seguridad de que en esos santos misterios somos reafirmados como miembros del cuerpo de Cristo, tambi\u00e9n es una petici\u00f3n a Dios para que nos equipe y nos env\u00ede al mundo en paz, con alegr\u00eda y sencillez de coraz\u00f3n, para amar a Dios y servirle en los dem\u00e1s, siendo testigos fieles de Cristo.<\/p>\n\n<p>El consumir el sacramento de manera regular es una invitaci\u00f3n divina a vivir una vida sacramental. Estos santos misterios nos nutren de manera profunda y nos transforman constantemente, renovando nuestro esp\u00edritu y haci\u00e9ndonos uno en Cristo.<\/p>\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 es pues vivir una vida sacramental? Es el crecer en la estatura de Cristo, llevando nuestra fe a la vida cotidiana. Es crecer en nuestro discipulado. Es invitar al Pan de vida a infundir vida en todos los aspectos de nuestra vida. Al vivir una vida sacramental, llevamos el mensaje de salvaci\u00f3n con nuestros labios y acciones no tan solo entre las paredes de nuestras comunidades de fe, sino tambi\u00e9n en el vecindario donde est\u00e1 ubicada la iglesia, en el sector donde vivimos, en nuestros trabajos, escuelas y en todos los lugares en los cuales interactuamos. Una vida sacramental es aquella en la cual la presencia real de Cristo, a trav\u00e9s del Esp\u00edritu Santo, gu\u00eda nuestros pensamientos, decisiones y por ende nuestras acciones.<\/p>\n\n<p>Al vivir una vida sacramental, nos abrimos a permitirle a Dios el usarnos como medios de gracia mediante los cuales otras personas puedan recibir a Cristo.<\/p>\n\n<p>A nivel comunitario, vemos como en los \u00faltimos a\u00f1os las iglesias est\u00e1n despertando cada vez m\u00e1s a la realidad de llevar el \u201cAltar a la calle\u201d, de compartir los sacramentos con el mundo. Hoy en d\u00eda vemos ejemplos concretos de esta pr\u00e1ctica. Por ejemplo, el Mi\u00e9rcoles de Cenizas muchos cl\u00e9rigos y lacios salen a las estaciones de tren, a las plazas y a las afueras de edificios gubernamentales a compartir el mensaje del inicio de la semana santa y se comparten las cenizas con el pueblo de Dios. La celebraci\u00f3n de la eucarist\u00eda se realiza no solo en nuestros templos, sino tambi\u00e9n en hogares y plazas. El poder transformador de la vida sacramental tiene la habilidad de impactar de manera positiva al mundo que nos rodea y traer el sentido de lo sagrado a un mundo hambriento de esperanza y de reconciliaci\u00f3n.<\/p>\n\n<p>A nivel personal, la vida sacramental nos llama a una relaci\u00f3n m\u00e1s \u00edntima con Dios. Una relaci\u00f3n fomentada por la oraci\u00f3n, la meditaci\u00f3n y la acci\u00f3n.<\/p>\n\n<p>En el Evangelio de Juan, la eucarist\u00eda es presentada como una manera de entrar en ese aspecto profundo y enriquecedor de la vida eterna. La eucarist\u00eda no se trata solamente de la experiencia interna individual o de la experiencia del culto comunitario. Es mucho m\u00e1s que eso. Se trata de una transformaci\u00f3n de quienes somos en lo m\u00e1s profundo de nuestro ser al ser guiados y nutridos con el poder de vida abundante Cristo Jes\u00fas.<\/p>\n\n<p>A trav\u00e9s de la eucarist\u00eda establecemos comuni\u00f3n con Dios y con los santos. Establecemos una uni\u00f3n espiritual con los creyentes de la Iglesia triunfante, aquellos que ya se han encontrado con el Se\u00f1or, y la Iglesia militante, nosotros que todav\u00eda estamos en nuestro peregrinar de fe en esta vida terrenal. Nos convertimos en parte de la obra reconciliadora de Dios con el mundo, trabajando en el establecimiento del reino en la tierra. Al consumir su cuerpo y sangre nos hacemos uno con \u00c9l. Por la eucarist\u00eda, Dios establece y mantiene una relaci\u00f3n vivificadora con nosotros.<\/p>\n\n<p>Durante la celebraci\u00f3n de la eucarist\u00eda, usualmente el celebrante o la celebrante dice las palabras: \u201cLos dones de Dios para el pueblo de Dios\u2026 t\u00f3menlos en memoria de que Cristo muri\u00f3 por ustedes y alim\u00e9ntese de \u00c9l en sus corazones por fe y con agradecimiento\u201d.<\/p>\n\n<p>Tenemos mucho por lo cual estar agradecidos. La encarnaci\u00f3n de Dios en Jes\u00fas y la intervenci\u00f3n de Dios en la historia del mundo y en nuestra historia personal son motivos de acci\u00f3n de gracias y fe. La pr\u00f3xima vez que recibamos el sacramento del cuerpo y la sangre de Cristo, meditemos en las palabras de Jes\u00fas: \u201cEl que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en m\u00ed y yo en \u00e9l\u201d (v. 56). Permanezcamos en comuni\u00f3n con aquel que dio su vida para darnos salvaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[971,990],"class_list":["post-162820","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-b","category-propio-16b"],"acf":{"sermon_date":"2015-08-24","drupal_id":"305821","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168825},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 16 (B) \u2013 2015 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-16-b-2015\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 16 (B) \u2013 2015\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"En la lectura del evangelio Jes\u00fas se\u00f1ala que su cuerpo y su sangre son alimentos de vida eterna. 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