{"id":162838,"date":"2015-05-09T02:32:02","date_gmt":"2015-05-09T06:32:02","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/pascua-6-b-2015\/"},"modified":"2020-12-03T10:46:43","modified_gmt":"2020-12-03T15:46:43","slug":"pascua-6-b-2015","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-6-b-2015\/","title":{"rendered":"Pascua 6 (B) \u2013 2015"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>\u00a1Feliz D\u00eda de las Madres! Primeramente, comencemos este serm\u00f3n reconociendo a nuestras madres y ofreci\u00e9ndoles nuestro respeto en este d\u00eda. Algunos de ustedes atesoran los recuerdos de sus madres, otros han estado en conflicto con sus madres por casi toda una vida; otros nunca han tenido una madre. Ser madre requiere sacrificios propios, requiere valor, amor y dedicaci\u00f3n. Ser madre no est\u00e1 limitado al proceso biol\u00f3gico de traer una vida al mundo. Muy a menudo, un padre soltero es ambos, o una abuelita o una amistad de la familia o la madre de otra persona. Es en medio de este mundo complejo, diverso, hermoso y sentido de madre m\u00e1s amplio donde debemos desearle a todos un muy feliz d\u00eda de las madres. \u00a1Felicidades!<\/p>\n\n<p>Hay una historia sobre una mujer rica en una crisis espiritual; entra a una iglesia y se sienta en una de las bancas de atr\u00e1s. Hab\u00eda tambi\u00e9n otra persona sentada cerca de ella que llevaba todas sus pertenencias en bolsas de compras y parec\u00eda que hab\u00eda andado vagabundeando en las calles por alg\u00fan tiempo. La mujer rica se sinti\u00f3 incomoda e inmediatamente trat\u00f3 de simular como que estaba orando, para as\u00ed evitar a la extra\u00f1a vagabunda que estaba a su lado. Despu\u00e9s de varios minutos lleg\u00f3 la parte de la misa donde las personas intercambian el gesto de la paz. La mujer rica se dio cuenta que otra persona que estaba al otro lado de la vagabunda evit\u00f3 saludarla y se vir\u00f3 r\u00e1pidamente para darle la paz a otras personas. La mujer rica pens\u00f3 hacer lo mismo, pero se dio cuenta que ya era muy tarde, pues las otras personas a su alrededor hab\u00edan aprovechado para cambiarse de bancas. La mujer rica, decidi\u00f3 entonces cerrar sus ojos y extender sus brazos para imaginarse que Dios le estaba abrazando. De repente sinti\u00f3 que alguien le abrazaba fuertemente. La extra\u00f1a vagabunda, fue la \u00fanica persona que le dio la paz esa ma\u00f1ana en la iglesia.<\/p>\n\n<p>Momentos m\u00e1s tarde, la mujer rica se preguntaba a s\u00ed misma cu\u00e1nto tiempo hab\u00eda pasado desde que la extra\u00f1a vagabunda hab\u00eda recibido un \u00faltimo abrazo de parte de otro ser humano. Mientras pensaba en lo dif\u00edcil que debe haber sido, l\u00e1grimas comenzaron a correr por sus mejillas. Ella se dio cuenta que ese encuentro ten\u00eda que ver m\u00e1s con ella que con la vagabunda extra\u00f1a. Entendi\u00f3 en ese momento que a trav\u00e9s de una extra\u00f1a vagabunda, Dios la estaba abrazando a pesar de todo el tiempo que hab\u00eda pasado en su vida alejada de Dios. Ella sinti\u00f3 el perd\u00f3n de Dios a pesar de su prejuicio hacia la extra\u00f1a vagabunda.<\/p>\n\n<p>La mujer rica se refiere a esta historia como un encuentro con Cristo en el cual ella ten\u00eda miedo. Un momento donde el mandato a amarse unos a los otros se llev\u00f3 a cabo a trav\u00e9s del poder transformador del toque humano y la habilidad de crear un lugar en el coraz\u00f3n donde el amor de Dios pudiera alcanzar a alguien en necesidad de amor, de sanidad, de contacto humano y seguramente en necesidad de perd\u00f3n.<\/p>\n\n<p>En el evangelio de hoy Jes\u00fas nos da un nuevo mandamiento: \u201cQue se amen unos a otros como yo los he amado a ustedes\u201d (Lucas 15:12) \u201cAmarnos unos a otros\u201d es una cuesti\u00f3n de decisi\u00f3n para nosotros. Nuestro primer paso para vivir este mandamiento de Jes\u00fas requiere que creamos verdaderamente en nuestra capacidad humana para amarnos los unos a los otros. Y para eso tenemos que confrontar una vieja ense\u00f1anza de la iglesia que, sin ser su intenci\u00f3n, le resta valor al potencial humano y su capacidad para amar.<\/p>\n\n<p>La mayor\u00eda de nosotros que hemos crecido en la iglesia tenemos dificultad aceptando nuestra naturaleza humana, su esencia, como algo \u201cbueno\u201d. Es muy posible que la ra\u00edz de este problema se base en la creencia de que nuestra naturaleza humana es \u201cpecadora\u201d y que precisamente por eso Jes\u00fas, completamente humano, completamente divino y sin pecado, tuvo que morir por nuestros pecados, para que as\u00ed podamos ser perdonados y poder participar de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n\n<p>Una de las implicaciones de esta creencia es nuestra tendencia a pensar que en muchos casos somos incapaces de tener buenas intenciones, de hacer buenas obras. Este entendimiento de nosotros como seres humanos desvalora nuestra capacidad de amor y de aceptar nuestra naturaleza humana como \u201cbuena\u201d.<\/p>\n\n<p>No nos equivoquemos, nosotros los seres humanos somos capaces de hacer bien y tambi\u00e9n de hacer mal. La ra\u00edz de todos los problemas en el mundo es debido a nuestra inhabilidad de dar y recibir amor. Pero para dar y recibir amor es importante que nosotros estemos convencidos que esa es la intenci\u00f3n con la que Dios nos cre\u00f3. Por eso tenemos que reconsiderar esa creencia de que nuestra naturaleza humana es pecadora.<\/p>\n\n<p>El libro de G\u00e9nesis nos dice que cuando Dios cre\u00f3 a los seres humanos, Dios nos cre\u00f3 a su imagen y semejanza. Ustedes han escuchado tambi\u00e9n que Dios es amor. Por tanto, mientras m\u00e1s amamos, m\u00e1s humanos somos y m\u00e1s nos acercamos a la imagen y semejanza de Dios.<\/p>\n\n<p>Nuestra naturaleza humana, mis amigos no es pecadora, nuestra naturaleza humana, nos dice el libro de G\u00e9nesis, est\u00e1 hecha a imagen y semejanza de Dios. Nosotros somos pecadores por nuestra desobediencia, no debido a nuestra naturaleza.<\/p>\n\n<p>Nuestra naturaleza es BUENA. Y la implicaci\u00f3n que esta creencia tiene en nuestras vidas es que podemos aceptar y alimentar esa \u201cBuena Naturaleza\u201d. El G\u00e9nesis dice: \u201cDios vio todo lo que hab\u00eda creado y era muy bueno\u201d (G\u00e9nesis 1:31).<\/p>\n\n<p>Pero para aceptar el amor, ustedes tienen que saber que es una cuesti\u00f3n de opciones.<\/p>\n\n<p>Hay una historia de una abuela que le explicaba a su nieto sobre dos corazones que lat\u00edan dentro de ella y que luchaban entre s\u00ed para dominarse el uno al otro. Uno era fr\u00edo y ego\u00edsta y estaba lleno de violencia y odio, dec\u00eda la abuela. El otro era c\u00e1lido y desinteresado y estaba lleno de amor y esperanza. El nieto le pregunto cu\u00e1l de los dos corazones ganar\u00eda la batalla. Y la abuela le responde: \u201cEl que yo alimente, mi querido nieto, el que yo alimente\u201d.<\/p>\n\n<p>Nosotros sabemos que tenemos la capacidad de hacer da\u00f1o al igual que hacer el bien. Todo es una cuesti\u00f3n de opci\u00f3n. Jes\u00fas nos llama a que alimentemos nuestros corazones con amor, compasi\u00f3n y perd\u00f3n. Y cuando hacemos eso, de seguro hemos creado un lugar para que Dios habite en nuestros corazones y en el mundo. Corazones que se extienden m\u00e1s all\u00e1 del infinito debido a nuestra capacidad de amar m\u00e1s y m\u00e1s. Jes\u00fas dice: \u201cAs\u00ed es como todos sabr\u00e1n que ustedes son mis disc\u00edpulos, am\u00e1ndose verdaderamente los unos a otros\u201d (Juan 13:35)<\/p>\n\n<p>\u00bfHermanos y hermanas, que coraz\u00f3n van a alimentar? \u00bfEl coraz\u00f3n del odio, del miedo, de la violencia, los resentimientos y la opresi\u00f3n, o van a alimentar el coraz\u00f3n del amor, de la paz, la compasi\u00f3n, y el perd\u00f3n? Ustedes deciden. Presten atenci\u00f3n, porque de la forma que usted vive y las cosas que hace, y las personas que abraza pueden ser la \u00fanica Biblia que otra persona pueda leer en su vida.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[968,961],"class_list":["post-162838","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pascua-6b","category-pascua-b"],"acf":{"sermon_date":"2015-05-11","drupal_id":"305911","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168895},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Pascua 6 (B) \u2013 2015 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-6-b-2015\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Pascua 6 (B) \u2013 2015\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"\u00a1Feliz D\u00eda de las Madres! 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