{"id":162840,"date":"2015-04-25T02:33:28","date_gmt":"2015-04-25T06:33:28","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/pascua-4-b-2015\/"},"modified":"2020-12-03T10:46:14","modified_gmt":"2020-12-03T15:46:14","slug":"pascua-4-b-2015","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-4-b-2015\/","title":{"rendered":"Pascua 4 (B) \u2013 2015"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>Celebramos el cuarto domingo de Pascua. Estamos en pleno camino de Pascua. El mensaje de hoy est\u00e1 centrado poderosamente en dos hechos fundamentales: Jes\u00fas es el Buen Pastor y tambi\u00e9n es la piedra angular. Ciertamente, estos dos elementos re\u00fanen las condiciones para construir el futuro del reino de Dios.<\/p>\n\n<p>El tiempo pascual es el espacio asignado por Cristo a los disc\u00edpulos de todos los tiempos, para que sin faltar a nuestros compromisos humanos, ayudemos a provocar la salvaci\u00f3n de todos nuestros hermanos. La Pascua es nuestra alma y nuestra fiesta. En la Pascua vamos desarrollando nuestro futuro de realizaci\u00f3n como hijos de Dios.<\/p>\n\n<p>En los Hechos de los Ap\u00f3stoles (4:5-12), en la primera lectura, San Lucas nos presenta el primer brote de persecuci\u00f3n que azotar\u00e1 sin clemencia a la primitiva comunidad. Las autoridades jud\u00edas reclaman a los disc\u00edpulos, los derechos de ley para predicar en nombre del resucitado y darle la salud a un enfermo.<\/p>\n\n<p>Pedro lleno del Esp\u00edritu Santo, tom\u00f3 la palabra y les dijo: \u201cPues bien, declaramos ante ustedes y ante todo el pueblo de Israel que este hombre que est\u00e1 aqu\u00ed, delante de todos, ha sido sanado en el nombre de Jesucristo de Nazaret, el mismo a quien ustedes crucificaron y a quien Dios resucit\u00f3\u201d (Hechos 4:10).<\/p>\n\n<p>En esta intervenci\u00f3n de Pedro se nota claramente la fuerza transformada de Cristo resucitado. Estos hombres, que antes eran t\u00edmidos, han vencido absolutamente el miedo ante las poderosas autoridades y pueden comunicar el poder del resucitado que abarca a todos.<\/p>\n\n<p>Pedro concluy\u00f3: \u201cGracias a \u00e9l, este hombre est\u00e1 sano en presencia de ustedes. \u00c9l es la piedra desechada por ustedes, los arquitectos, que se han convertido en piedra angular. En ning\u00fan otro se encuentra la salvaci\u00f3n; ya que no se ha dado a los hombres sobre la tierra otro nombre por el cual podamos ser salvados\u201d (Hechos 4: 11-12).<\/p>\n\n<p>Toda la realidad de salvaci\u00f3n que se produce en nuestro entorno lo es en nombre de Cristo, Jes\u00fas, que de piedra desechada se ha convertido en piedra angular. Es en la noche tremenda de la Pascua cuando es recogida la piedra desechada para ser colocada como piedra apta para la construcci\u00f3n.<\/p>\n\n<p>Desde esa noche todos los humildes, los d\u00e9biles y los ignorantes han comenzado a reinar con Cristo sobre los poderosos de la tierra. Toda la esperanza humana pasa por Cristo resucitado. Nuestro compromiso como cristianos consiste, en no permanecer extra\u00f1os a la liberaci\u00f3n por y con Cristo, piedra angular.<\/p>\n\n<p>Todas las cosas, el progreso humano constructivo, las maravillas del coraz\u00f3n humano, la b\u00fasqueda incesante de la paz, en todas esas b\u00fasquedas, es Dios quien prolonga a trav\u00e9s del componente humano de la historia la realizaci\u00f3n total de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Por eso, si nos llamamos cristianos, debemos vivir la resurrecci\u00f3n. Solo as\u00ed nos convertimos en hermosas piedras para construir el futuro.<\/p>\n\n<p>Tambi\u00e9n, en \u00e9ste cuarto domingo de Pascua, el mensaje del evangelio nos trae a nuestra consideraci\u00f3n la imagen del buen pastor, como una forma de profundizar en el misterio de la pascua.<\/p>\n\n<p>Evocar hoy desde una gran ciudad, desde una cultura urbana, la imagen del pastor, los rasgos del buen pastor, parece una aventura ex\u00f3tica: \u00bfD\u00f3nde encontramos hoy un pastor? \u00bfCu\u00e1l es la imagen que del pastor tenemos en nuestros d\u00edas? Los pastores hoy no est\u00e1n de moda. Est\u00e1n de moda en primera plana los servidores de la cosa p\u00fablica.<\/p>\n\n<p>La imagen que del pastor nos da San Juan no es una imagen dulce, acaramelada, sino la imagen de un hombre que adquiere compromisos totales que le conducen a tomar iniciativas y decisiones. Es un hombre dispuesto a luchar y a correr riesgos, incluso la propia vida, por aquellos que le han sido confiados.<\/p>\n\n<p>Jes\u00fas mismo afirma: yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas; pero el que trabaja solamente por la paga, cuando ve venir al lobo deja a las ovejas y huye, porque no es el pastor y porque las ovejas no son suyas (Juan 10:11-12).<\/p>\n\n<p>Jes\u00fas es ciertamente el buen pastor, porque en \u00e9l se dan los rasgos que configuran el ser del buen pastor. El pastor entrega su vida en favor de las ovejas que pastorea persiguiendo siempre su bienestar y felicidad .<\/p>\n\n<p>Jes\u00fas tambi\u00e9n dice: \u201cYo conozco a mis ovejas y ellas me conocen a m\u00ed\u201d (Juan 10:15). El pastor adquiere un conocimiento personal, de amistad con sus ovejas. Es un gran conocimiento que crea comuni\u00f3n de vida, amor que puede llegar a la propia donaci\u00f3n. El dirigente del pueblo, el pastor, seg\u00fan el modelo de Jes\u00fas, no es alguien que ordena, organiza y manda. Es alguien que sirve y ama.<\/p>\n\n<p>En esta relaci\u00f3n con las ovejas, Jes\u00fas traspasa los l\u00edmites territoriales y a\u00f1ade: \u201cTambi\u00e9n tengo otras ovejas que no son de este redil; y tambi\u00e9n a ellas debo traerlas. Ellas me obedecer\u00e1n y formar\u00e1n un solo reba\u00f1o, con un solo pastor\u201d (Juan10:16).<\/p>\n\n<p>El pastor no excluye a nadie; con un coraz\u00f3n siempre abierto para superar las peque\u00f1eces del propio redil, con una fina sensibilidad para sentir los problemas de todos los hombres y mujeres. No defiende su credo ni su bandera, sino que entrega su vida para que sus ovejas puedan encontrar la felicidad viviendo como hermanos por encima de credos y banderas.<\/p>\n\n<p>Al final del texto, Jes\u00fas nos recuerda su sinton\u00eda con la voluntad del padre, dici\u00e9ndonos: \u201cEl Padre me ama porque yo doy mi vida para volverla a recibir. Nadie me quita la vida, sino que yo la doy por mi propia voluntad. Tengo el derecho de darla y de volver a recibirla. Esto es lo que me orden\u00f3 mi Padre\u201d (Juan 10, 17-18).<\/p>\n\n<p>Nuestra reflexi\u00f3n, nuestra profundizaci\u00f3n ser\u00eda llegar a adquirir hoy una fe en Jes\u00fas como nuestro verdadero pastor y nuestro verdadero gu\u00eda. Solamente desde \u00e9l podemos aprender a vivir y encontrar las razones de nuestra existencia. S\u00f3lo desde Jes\u00fas podemos descubrir en el d\u00eda a d\u00eda cual es la manera m\u00e1s humana de vivir.<\/p>\n\n<p>Seguir a Jes\u00fas, como buen pastor es asumir las actitudes fundamentales que \u00e9l vivi\u00f3, y esforzarnos por vivirlas hoy desde nuestra propia originalidad, prosiguiendo la tarea de construir el reino que \u00e9l comenz\u00f3.<\/p>\n\n<p>Desde el evangelio, desde este evangelio, podemos distinguir y descubrir siempre qui\u00e9nes son los buenos pastores. Hoy estamos inundados de voces, ecos, ruidos que intentan manipular nuestra libertad en nombre de un pretendido bienestar que no va m\u00e1s all\u00e1 del consumo. El buen pastor nos gu\u00eda siempre a la conquista de nuestra libertad, de nuestra dimensi\u00f3n interior.<\/p>\n\n<p>Sabernos amorosamente conducidos por Jes\u00fas nos lleva a vivir sin temor la propia vida, sabiendo que nuestro presente est\u00e1 en buenas manos y que nuestro presente est\u00e1 asegurado en quien am\u00f3 su vida menos que la nuestra. Nuestra seguridad se apoya no en promesas por cumplir, sino en hechos ya realizados: Jes\u00fas ha dado su vida por nosotros y ya realizados: Dios le ha hecho, por esto, pastor de nuestras vidas.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[966,961],"class_list":["post-162840","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pascua-4b","category-pascua-b"],"acf":{"sermon_date":"2015-04-27","drupal_id":"305926","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168891},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Pascua 4 (B) \u2013 2015 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-4-b-2015\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Pascua 4 (B) \u2013 2015\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Celebramos el cuarto domingo de Pascua. 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