{"id":162854,"date":"2015-02-18T02:42:43","date_gmt":"2015-02-18T07:42:43","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/miercoles-de-ceniza-2015\/"},"modified":"2020-12-03T10:45:41","modified_gmt":"2020-12-03T15:45:41","slug":"miercoles-de-ceniza-2015","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/miercoles-de-ceniza-2015\/","title":{"rendered":"Mi\u00e9rcoles de Ceniza \u2013 2015"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>Hermanos y hermanas: con la celebraci\u00f3n de hoy iniciamos un camino especial de gracia, un recorrido que nos conducir\u00e1 a la vivencia del m\u00e1s grande misterio de nuestra fe: la pasi\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, nuestro Se\u00f1or. Para esta caminada necesitamos tres cosas absolutamente imprescindibles: la&nbsp;disposici\u00f3n&nbsp;de nuestro coraz\u00f3n, la&nbsp;luz&nbsp;y&nbsp;fortaleza&nbsp;que s\u00f3lo puede darnos la Palabra de Dios que en todo momento nos invita a no descarriarnos, a mantener firme nuestra fe y nuestra confianza en \u00e9l, pero sin quitar los ojos del acontecer de cada d\u00eda, de manera muy especial de la situaci\u00f3n que viven tant\u00edsimos hermanos y hermanas, en la soledad, el abandono, la marginaci\u00f3n y la exclusi\u00f3n por cualquier causa\u2026<\/p>\n\n<p>Con el auxilio del Se\u00f1or iniciemos pues este camino cuaresmal poniendo todo nuestro empe\u00f1o en superar la inercia que no nos deja ver ese sentido profundo que hay detr\u00e1s de cada palabra y de cada signo que enriquecen este tiempo.<\/p>\n\n<p>El signo de la ceniza con que comenzamos nuestra caminada cuaresmal, no tiene ning\u00fan valor en s\u00ed mismo; el simple hecho de acercarnos para que nos apliquen ceniza, no tiene valor alguno si antes de decidirnos a recibirla no hubo un momento de interiorizaci\u00f3n y toma de decisi\u00f3n de llevar hasta las \u00faltimas consecuencias lo que el signo nos transmite.<\/p>\n\n<p>Y \u00bfqu\u00e9 es lo que nos transmite el signo, qu\u00e9 es lo que hay detr\u00e1s del gesto que realizamos hoy? M\u00e1s all\u00e1 de recordarnos que \u201csomos polvo y al polvo volveremos\u201d, est\u00e1 la oportunidad que Dios y la vida nos ofrecen de reconstruir nuestra vida, de volver a empezar de un modo m\u00e1s aut\u00e9ntico y genuino nuestra relaci\u00f3n con los otros y con Dios. Durante este tiempo resonar\u00e1 de manera especial la palabra \u201creconciliaci\u00f3n\u201d, que en esencia significa re-conectar, re-construir, re-componer\u2026 Hacia all\u00e1, precisamente apuntan las lecturas que escuchamos hoy.<\/p>\n\n<p>Por lo que nos dice el profeta Isa\u00edas podemos deducir cu\u00e1l era la calidad de las pr\u00e1cticas penitenciales que realizaba la gente de su tiempo. Estas palabras est\u00e1n dirigidas al pueblo en una \u00e9poca en la que ya estaba muy bien estructurado todo lo relativo al culto, los sacrificios, los ritos, los signos y gestos; pero al parecer, todo se hab\u00eda convertido en algo mec\u00e1nico, la gente hac\u00eda todo esto porque tocaba hacerlo, porque estaba mandado o, lo que es peor, para que los vieran.<\/p>\n\n<p>Como acabamos de escuchar, el Se\u00f1or rechaza todo eso y pone en labios del profeta una fuerte denuncia contra ese culto vac\u00edo, contra esas pr\u00e1cticas que se convirtieron en costumbre y que se des-conectaron de la finalidad aut\u00e9ntica del culto y de todo acto religioso: la pr\u00e1ctica de la justicia y la misericordia.<\/p>\n\n<p>Por su parte, el evangelio de san Mateo que escuchamos hoy, est\u00e1 tomado del \u201cserm\u00f3n del monte\u201d, la carta magna del aut\u00e9ntico disc\u00edpulo de Jes\u00fas; la liturgia para este d\u00eda ha tomado de ah\u00ed algunos elementos para ayudarnos a programar con verdadero sentido la caminada que estamos iniciando hoy. Dichos elementos est\u00e1n en estrecha relaci\u00f3n con lo que usualmente acentuamos en la cuaresma: el&nbsp;ayuno, la&nbsp;caridad, la&nbsp;oraci\u00f3n\u2026<\/p>\n\n<p>Si miramos bien los dos trozos de evangelio que hemos le\u00eddo, podemos darnos cuenta de que en ninguna parte Jes\u00fas est\u00e1 diciendo a sus disc\u00edpulos \u201custedes tienen que ayunar\u2026\u201d, \u201custedes tienen que orar\u2026\u201d, \u201custedes tienen que dar limosna\u2026\u201d. Como ya vimos, a prop\u00f3sito de la primera lectura, estas pr\u00e1cticas eran ya antiguas en Israel; todo jud\u00edo piadoso sab\u00eda que hab\u00eda d\u00edas destinados al ayuno y la penitencia, sab\u00eda cu\u00e1les eran los momentos del d\u00eda que se destinaban a la oraci\u00f3n y cu\u00e1les eran las f\u00f3rmulas exactas del oracional y, adem\u00e1s, era consciente de que deb\u00eda ayudar a los pobres.<\/p>\n\n<p>En l\u00ednea con el esp\u00edritu prof\u00e9tico del Antiguo Testamento, lo que hace Jes\u00fas es llamar la atenci\u00f3n sobre la calidad de dichas pr\u00e1cticas cuyo esp\u00edritu m\u00e1s genuino debe vivir desde el fondo de su coraz\u00f3n el que se haga llamar disc\u00edpulo suyo. Con toda raz\u00f3n se puede afirmar que el cristianismo, en sentido estricto, no es ni una nueva doctrina ni una nueva religi\u00f3n; m\u00e1s que eso, es la manera nueva como vive Jes\u00fas el aut\u00e9ntico esp\u00edritu de la religi\u00f3n de su pueblo llevando cada cosa a la pr\u00e1ctica.<\/p>\n\n<p>As\u00ed pues, Jes\u00fas al tiempo que denuncia la manera mec\u00e1nica y desencarnada como se realizan estas pr\u00e1cticas religiosas, ense\u00f1a c\u00f3mo deben vivirse a cabalidad. No perdamos de vista que aqu\u00ed se tocan tres aspectos b\u00e1sicos de la piedad jud\u00eda: el ayuno, la oraci\u00f3n y la pr\u00e1ctica de la caridad.<\/p>\n\n<p>Pong\u00e1monos a los pies del maestro y entendamos una cosa fundamental: tampoco hoy \u00e9l nos est\u00e1 imponiendo nada, no nos sintamos obligados a ayunar, ni a orar, ni a practicar la caridad con los empobrecidos; mucho menos es obligatorio venir hoy al templo a que nos impongan la ceniza. Ahora, si lo queremos hacer, si decidimos dar ese paso, dobleguemos nuestro esp\u00edritu, vaciemos completamente nuestro coraz\u00f3n para que sea la Palabra de Dios el motor que nos mueva, el Esp\u00edritu de Jes\u00fas que nos llene, nos anime y nos conforte.<\/p>\n\n<p>De aqu\u00ed hasta el pr\u00f3ximo domingo primero de cuaresma, dejemos que resuenen en nuestro coraz\u00f3n y en nuestra mente las palabras de Isa\u00edas y, por supuesto, las de Jes\u00fas; no dejemos que resbalen sobre nosotros; pongamos nuestra mirada en el punto final de este camino que hoy comenzamos, en la Pascua de Jes\u00fas para que cada paso que demos nos haga sentir m\u00e1s profundamente el anhelo de celebrar con \u00e9l esa Pascua.<\/p>\n\n<p>Cierto que el camino que iniciamos hoy no ser\u00e1 color de rosa, como ning\u00fan camino lo es; habr\u00e1 escollos, tropiezos, ca\u00eddas\u2026 habr\u00e1 momentos en los que quiz\u00e1s otras cosas tratar\u00e1n de sustraernos de esta aventura, as\u00ed lo vamos a ver el pr\u00f3ximo domingo; sin embargo, nunca olvidemos que en nuestro morral llevamos tres cosas que enunciamos al inicio de nuestra reflexi\u00f3n, a ver si las recordamos: la&nbsp;disposici\u00f3n de nuestro coraz\u00f3n, la&nbsp;luz y la fortaleza que s\u00f3lo puede darnos la Palabra de Dios&nbsp;que en todo momento nos invita a no descarriarnos, a mantener firme nuestra fe y nuestra confianza en \u00e9l, pero sin quitar los ojos del acontecer de cada d\u00eda, de manera muy especial de la situaci\u00f3n que viven tant\u00edsimos hermanos y hermanas, en la soledad, el abandono, la marginaci\u00f3n y la exclusi\u00f3n por cualquier causa\u2026; esto es,&nbsp;el compromiso&nbsp;que tiene que nacer a causa de nuestra fe.<\/p>\n\n<p>Ahora s\u00ed entonces, si de verdad estamos dispuestos a emprender el camino, acerqu\u00e9monos con pleno convencimiento y conciencia muy clara a recibir el signo de la ceniza y dejemos que, m\u00e1s que en nuestra frente o nuestra cabeza, llegue hasta nuestro coraz\u00f3n y permanezca ah\u00ed para poder vivir con intensidad esta experiencia de fe.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[896],"class_list":["post-162854","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-miercoles-de-ceniza"],"acf":{"sermon_date":"2015-02-19","drupal_id":"305996","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168899},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Mi\u00e9rcoles de Ceniza \u2013 2015 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/miercoles-de-ceniza-2015\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Mi\u00e9rcoles de Ceniza \u2013 2015\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Hermanos y hermanas: con la celebraci\u00f3n de hoy iniciamos un camino especial de gracia, un recorrido que nos conducir\u00e1 a la vivencia del m\u00e1s grande misterio de nuestra fe: la pasi\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, nuestro Se\u00f1or. 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