{"id":162861,"date":"2015-01-10T02:47:06","date_gmt":"2015-01-10T07:47:06","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/epifania-1-b-2015\/"},"modified":"2020-12-03T10:44:34","modified_gmt":"2020-12-03T15:44:34","slug":"epifania-1-b-2015","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/epifania-1-b-2015\/","title":{"rendered":"Epifan\u00eda 1 (B) \u2013 2015"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>Amados hermanos y hermanas. Con la solemnidad de este domingo en que estamos celebrando el Bautismo del Se\u00f1or, concluimos el llamado ciclo de Adviento-Natividad-Epifan\u00eda; tiempos lit\u00fargicos que nos ayudaron a prepararnos adecuadamente para vivir a profundidad el misterio de la Encarnaci\u00f3n del Hijo de Dios y para sentir de cerca esa presencia amorosa de Dios que se ha hecho carne y fijado su morada entre nosotros.<\/p>\n\n<p>Hoy estamos concluyendo este ciclo; mas no porque queramos dar por terminado nuestro caminar en la fe; todo lo contrario; el ciclo que finaliza hoy ha dejado en nuestra vida y en nuestro coraz\u00f3n elementos muy motivadores para continuar ese camino de meditaci\u00f3n y de vivencia del mensaje de Jes\u00fas durante este tiempo que viene, hasta que podamos cantar ese Gloria definitivo en la presencia misma del Cordero.<\/p>\n\n<p>Las lecturas de hoy subrayan de una manera muy especial la presencia del Esp\u00edritu de Dios; es decir, el Esp\u00edritu Santo. Precisamente el libro del G\u00e9nesis, al hablarnos de c\u00f3mo estaba la tierra antes de que todo fuera creado, nos dice que \u201cel&nbsp;r\u00faaj-elohim; es decir, el esp\u00edritu de Dios se cern\u00eda por encima de la superficie de las aguas\u201d (G\u00e9nesis 1:2). Nos indica la Escritura que desde siempre, desde antes de que las cosas mismas existieran, ya estaba Dios; ese Dios que est\u00e1 siempre ah\u00ed a lo largo de todo el Antiguo Testamento y que finalmente se har\u00e1 presente en la vida de Jes\u00fas, y en la vida de cada creyente y de la comunidad, como lo relata el libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles.<\/p>\n\n<p>Una primera idea pues, para animar nuestra vida de fe: podemos contar con la presencia permanente del Esp\u00edritu de Dios en nuestra vida. Quiz\u00e1s esto no sea ning\u00fan \u201cdescubrimiento\u201d; sin embargo, mirando la vida de tanta gente, incluso de muchos que dicen ser cristianos, da la impresi\u00f3n de que no han percibido esa presencia, viven \u201calejados\u201d de Dios, se acuerdan que Dios existe s\u00f3lo cuando est\u00e1n en graves dificultades; el resto de tiempo, viven m\u00e1s bien la \u201causencia\u201d de Dios en sus vidas.<\/p>\n\n<p>Pero deteng\u00e1monos a contemplar la Palabra a trav\u00e9s del evangelista Marcos. Antes de narrar la escena del bautismo como tal, deja claro algo que todos los evangelistas, a su manera, aclaran tambi\u00e9n el papel y la figura de Juan el bautista y el de Jes\u00fas. Y para dejarnos claro ese papel del bautista, nos dice Marcos algo muy importante: \u201cSe present\u00f3 Juan en el desierto bautizando y predicando un bautismo de arrepentimiento para el perd\u00f3n de los pecados\u201d (1:4); y luego describe la figura externa del profeta, sus vestimentas y el tipo de dieta que consum\u00eda. En el fondo, el evangelista va dejando claro c\u00f3mo Juan representa el estilo de la predicaci\u00f3n prof\u00e9tica del Antiguo Testamento; no la descalifica, pero la muestra para que quien se decida ser disc\u00edpulo de Jes\u00fas, tenga alg\u00fan elemento de juicio.<\/p>\n\n<p>No perdamos de vista pues, este elemento: el contenido de la predicaci\u00f3n de Juan: un bautismo de arrepentimiento para el perd\u00f3n de los pecados, a lo cual a\u00f1ade la imagen de un Dios intransigente, listo para venir a exterminar a los pecadores. Y a este elemento vamos a unir el efecto de esa predicaci\u00f3n; a rengl\u00f3n seguido nos dice el evangelio que \u201ctoda la poblaci\u00f3n de Judea y de Jerusal\u00e9n acud\u00eda a \u00e9l, y se hac\u00eda bautizar en el r\u00edo Jord\u00e1n, confesando sus pecados\u201d (1:5). Es apenas l\u00f3gico; ante aquella predicaci\u00f3n, la gente se sent\u00eda atemorizada y acud\u00edan con ese temor de ser destruidos por la ira de Dios, confesaban sus pecados y se sumerg\u00edan en las aguas del Jord\u00e1n para salir purificados.<\/p>\n\n<p>Hasta aqu\u00ed, no hay nada novedoso todav\u00eda: la gente escucha la predicaci\u00f3n, reconoce que son pecadores, recuerdan que seg\u00fan la tradici\u00f3n religiosa del juda\u00edsmo, se espera el \u201cd\u00eda de Yahweh\u201d, cuando \u00e9l vendr\u00e1 con todo su poder a juzgar y a condenar a los pecadores, y movidos por eso temor, confiesan sus pecados y se purifican en las aguas del Jord\u00e1n.<\/p>\n\n<p>El elemento novedoso lo pone el evangelista en boca del mismo Juan; vamos a subrayarlo: \u201cdetr\u00e1s de m\u00ed viene uno con m\u00e1s autoridad que yo\u2026 Yo los he bautizado con agua, pero \u00e9l los bautizar\u00e1 con Esp\u00edritu Santo (1:7-8).<\/p>\n\n<p>En estas palabras de Juan, cargadas de humildad, pero repletas de contenido teol\u00f3gico, est\u00e1 precisamente la inmensa e indecible novedad del Nuevo Testamento, es aqu\u00ed donde los seguidores de Jes\u00fas debemos poner nuestra mirada para aclarar tambi\u00e9n en d\u00f3nde est\u00e1 la novedad que nos trae Jes\u00fas y d\u00f3nde est\u00e1 la ra\u00edz del sentido de nuestro propio bautismo.<\/p>\n\n<p>El gesto de Jes\u00fas de ir hasta el Jord\u00e1n donde est\u00e1 el Bautista predicando y bautizando no tendr\u00eda nada de especial si no fuera por lo que sucede una vez que Jes\u00fas se ha bautizado. De hecho, el rito es igual; es decir, como todos los que vienen hasta el r\u00edo, arrepentidos de sus pecados, Jes\u00fas tambi\u00e9n viene hasta ac\u00e1 y se sumerge en el agua; pero al salir, sucede algo distinto a lo que sucede con todos los que se han bautizado hasta ahora: \u201cEn cuanto sali\u00f3 del agua, vio el cielo abierto y al Esp\u00edritu bajando sobre \u00e9l como una paloma. Se oy\u00f3 una voz del cielo que dijo: T\u00fa eres mi Hijo querido, mi predilecto\u201d (1:10-11).<\/p>\n\n<p>Esto es lo nuevo que acontece en el bautismo de Jes\u00fas: la presencia del Esp\u00edritu y la Palabra del Padre que lo confirma como hijo, m\u00e1s a\u00fan: como hijo predilecto; es decir, como hijo amado por encima de todo.<\/p>\n\n<p>Ahora bien, es importante tener en cuenta que Jes\u00fas no va al Jord\u00e1n por simple curiosidad, o porque se sienta atra\u00eddo por la predicaci\u00f3n de Juan. Hemos de entender que esta decisi\u00f3n tuvo que estar precedida quiz\u00e1s por una profunda reflexi\u00f3n por parte de Jes\u00fas, de que era necesario asumir con radicalidad la voluntad del Padre. Hacer vida la convicci\u00f3n a la cual seguramente ha llegado Jes\u00fas de que ese Dios presente y actuante a trav\u00e9s de toda la historia de su pueblo, es por encima de todo un Padre. Un Padre lleno de amor, de bondad y de misericordia, que no quiere la perdici\u00f3n de ninguno, sino el regreso de todos a su seno.<\/p>\n\n<p>Esa es la convicci\u00f3n de Jes\u00fas o, si se prefiere, la experiencia de Dios m\u00e1s profunda, y a eso va al Jord\u00e1n, a ba\u00f1arse en sus aguas, para salir absolutamente decidido a dedicar el resto de su vida a transmitir a su pueblo esa experiencia personal de Dios y a demostrar con palabras y acciones ese sentimiento que est\u00e1 en lo profundo de su coraz\u00f3n. Eso es exactamente lo que confirma la presencia del Esp\u00edritu y la voz del Padre al declararlo hijo predilecto.<\/p>\n\n<p>No es necesario por tanto, malgastar el tiempo discutiendo, si Jes\u00fas fue a bautizarse como el resto de los pecadores porque tambi\u00e9n \u00e9l era pecador; lo que realmente aporta para nuestra vida de fe es el convencimiento de que Jes\u00fas al sumergirse en las aguas del Jord\u00e1n asume sobre s\u00ed las miserias de la humanidad para transformarlas; para hacer de cada creyente una nueva criatura, para volver a entregarle a cada uno la genuina imagen del Padre amoroso que \u00e9l experimenta en su coraz\u00f3n.<\/p>\n\n<p>No es fortuito pues, el hecho de que antes de dar inicio a su ministerio p\u00fablico, Jes\u00fas haya ido a bautizarse; ello nos indica que bautismo y misi\u00f3n, no pueden separarse. Ah\u00ed est\u00e1 el sentido y la finalidad de nuestro propio bautismo. Nos bautizamos, no para confesar que somos pecadores, sino para confesar y dar testimonio de que en Jes\u00fas, hemos sido elevados de nuevo a la dignidad de hijos e hijas de su mismo Padre; eso tiene que ser el motor de nuestra vida de fe.<\/p>\n\n<p>Que a lo largo de este a\u00f1o que estamos comenzando, vivamos a profundidad este misterio que Jes\u00fas nos ha revelado con su bautismo.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[947,946],"class_list":["post-162861","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-epifania-1b","category-epifania-b"],"acf":{"sermon_date":"2015-01-12","drupal_id":"306031","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168899},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Epifan\u00eda 1 (B) \u2013 2015 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/epifania-1-b-2015\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Epifan\u00eda 1 (B) \u2013 2015\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Amados hermanos y hermanas. 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