{"id":162864,"date":"2017-12-16T02:55:38","date_gmt":"2017-12-16T07:55:38","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/adviento-3-b-2017\/"},"modified":"2020-12-03T10:42:11","modified_gmt":"2020-12-03T15:42:11","slug":"adviento-3-b-2017","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-3-b-2017\/","title":{"rendered":"Adviento 3 (B) &#8211; 2017"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>\u00bfSe han preguntado ustedes de d\u00f3nde proviene la tradici\u00f3n de decorar las casas con luces de colores en anticipaci\u00f3n a la Navidad? La respuesta es esta: antes de que hubiera electricidad en los hogares, los \u00e1rboles navide\u00f1os se decoraban con velas de cera. No fue hasta el a\u00f1o 1882 que el tecn\u00f3logo e inventor Eduardo H. Johnson logr\u00f3 dise\u00f1ar la primera extensi\u00f3n de luces colgantes para su \u00e1rbol navide\u00f1o. Con sus propias manos Johnson cre\u00f3 ochenta luces de colores rosadas, blancas y azules del tama\u00f1o de una nuez. Los colores que \u00e9l escogi\u00f3 representan diferentes cualidades, por ejemplo, la blanca representa la pureza de Jes\u00fas, la rosada representa la alegr\u00eda.<\/p>\n\n<p>Las luces navide\u00f1as tambi\u00e9n sirvieron para inspirar a los cristianos a que recordaran el s\u00edmbolo de la luz de Cristo que es amor, esperanza y compasi\u00f3n humana.&nbsp; En aquella \u00e9poca, esas luces tambi\u00e9n sirvieron para recordarles a los cristianos que compartieran su luz con el mundo.<\/p>\n\n<p>Desde el 1930 los bombillos navide\u00f1os son parte esencial de esta estaci\u00f3n. As\u00ed que, en todo el mundo cristiano, es imposible pensar en la Navidad sin ellos. Hoy en d\u00eda estas luces han salido de los pesebres y de los \u00e1rboles de navidad para de mil formas adornar puertas, ventanas y balcones. Millas de luces colgantes de las m\u00e1s atractivas gamas de colores cubren techos y frentes de millones de hogares y patios. \u00a1Cu\u00e1ntos vecinos no compiten hoy d\u00eda por iluminar sus hogares, sus cuadras y comunidades enteras!<\/p>\n\n<p>Si nos preguntaran \u00bfpor qu\u00e9 lo hacemos? responder\u00edamos que nos fascina vestirnos y vestir con luz lo que somos y tenemos para que as\u00ed irradie la luz de Jes\u00fas a trav\u00e9s de nosotros y de nosotras, la presencia del Mes\u00edas que viene y llegar\u00e1 a residir y quedarse en nuestros hogares, en nuestros corazones y en cada coraz\u00f3n de nuestras comunidades.<\/p>\n\n<p>Nos fascina compartir esta \u00e9poca de sagrada espera con la belleza de la iluminaci\u00f3n navide\u00f1a, porque a\u00f1o tras a\u00f1o, nuestra fe y nuestra esperanza nos mueven a preparar el alma para la llegada del amor de Dios encarnado en su Hijo, \u201cla luz verdadera que alumbra a toda la humanidad\u201d.<\/p>\n\n<p>En el evangelio de Juan que acabamos de escuchar, se nos revela la identidad de Juan Bautista, el hombre montaraz que en medio del desierto prepar\u00f3 el camino para la llegada de su primo Jes\u00fas. Dios escogi\u00f3 a Juan, un hombre que no es lo que se espera de un profeta enviado, pero que inspir\u00f3 a las almas de las multitudes de su \u00e9poca a arrepentirse y a ser recibidos en la familia de Cristo. Pareciera que Juan fuese el elegido, pero no lo era, aunque ten\u00eda algunas cualidades para serlo. \u00c9l mismo expres\u00f3 claramente su identidad al decir: \u201cNo soy yo\u201d. Lo \u00fanico que Juan pudo reclamar era que preparaba el camino para Jes\u00fas. \u201cJuan no era la luz, sino uno enviado a dar testimonio de la luz\u201d. S\u00f3lo Dios pudo maravillar a la humanidad con el regalo de gracia que irrumpi\u00f3 en la humanidad de una forma exuberante, extraordinaria y cre\u00edble con la llegada de su Hijo, el Mes\u00edas.<\/p>\n\n<p>\u00bfSer\u00e1 que nosotros podemos reclamar nuestra misi\u00f3n de una forma tan clara como la de Juan el Bautista ante la presencia de Jes\u00fas? \u00bfPodemos responder acerca de nuestra identidad cristiana con esa convicci\u00f3n, humildad y certeza que tuvo Juan el Bautista? \u00bfQu\u00e9 nos detiene para llevar y compartir el mensaje y la misi\u00f3n de Dios hoy d\u00eda, como lo hizo Juan? \u00bfPodemos encontrar la luz radiante de Jes\u00fas en el mundo sin dejarnos distraer por los destellos del mundo?<\/p>\n\n<p>Muchas voces claman a Jes\u00fas, c\u00f3mo lo hizo Juan el Bautista, al ver la oscuridad de la violencia y las tensiones del mundo. Juan repiti\u00f3 la profec\u00eda de Isa\u00edas cuando grit\u00f3 en el desierto: \u201cAbran un camino derecho para el Se\u00f1or.\u201d Las palabras de arrepentimiento contin\u00faan inst\u00e1ndonos a mirar muy adentro de nuestro ser para ver esa \u201cluz verdadera que alumbra a la humanidad\u201d, la luz verdadera que est\u00e1 en cada uno y una de nosotros.<\/p>\n\n<p>En este texto se nos revela desde el principio, la importancia de estar preparados con nuestros sentidos, nuestras mentes y nuestros corazones al resplandor fulgurante de Jes\u00fas.<\/p>\n\n<p>En Jes\u00fas, encontramos como lo ordinario se vuelve extraordinario. Que todas esas luchas, desilusiones del mundo, el clamor desesperanzador, tristezas, p\u00e9rdidas y odios son opacados por el resplandor de Jes\u00fas. Ese esplendor nos llena de esperanza y nos hace sentir que la oscuridad no puede opacar la luz que Dios sembr\u00f3 en nosotros y nosotras. Somos el cielo lleno de estrellas que titilan en la oscuridad en preparaci\u00f3n del nacimiento de Jes\u00fas.<\/p>\n\n<p>Vivamos este tercer domingo de Adviento, con la intenci\u00f3n de reconocer y de abrazar la luz que ilumina al mundo, Jes\u00fas. No la rechacemos. Dejemos que Jes\u00fas naciente, encienda nuevamente nuestra luz interna a trav\u00e9s de la oraci\u00f3n y de las pr\u00e1cticas espirituales del Adviento.<\/p>\n\n<p>El ser cristianos y cristianas, y reconocer a Cristo en nuestras vidas en este tiempo de preparaci\u00f3n, significa que reconocemos el privilegio que es Jes\u00fas transformando a la humanidad. \u00a1Que se levante poderosa la voz esperanzada, esa que clama en desiertos y montes, en calles y salones,&nbsp;en hospitales,&nbsp;prisiones, hogares, balcones y comunidades, y en las grandes ciudades! Tal como Pablo expres\u00f3 al pueblo Tesalonicense, inspir\u00e9monos tambi\u00e9n a tener fe en que Dios nuestro creador, el Dios de paz, nos haga perfectamente santos y santas. Pid\u00e1mosle que tambi\u00e9n se conserve todo nuestro ser, esp\u00edritu, alma y cuerpo, sin defecto alguno, para la venida de nuestro Se\u00f1or Jesucristo. Que esa esperanza nos permita florecer en el nuevo a\u00f1o que llega, y el poder entender que \u201ctodo lo podemos hacer en Cristo que nos fortalece.\u201d<\/p>\n\n<p>Hermanos y hermanas, permitamos que se abran nuestros corazones a la luz de la Natividad de Jes\u00fas para que sea fuente de amor, de luz divina y de inspiraci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[867,864],"class_list":["post-162864","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-adviento-3b","category-adviento-b"],"acf":{"sermon_date":"2017-12-18","drupal_id":"306046","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":187737},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Adviento 3 (B) - 2017 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-3-b-2017\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Adviento 3 (B) - 2017\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"\u00bfSe han preguntado ustedes de d\u00f3nde proviene la tradici\u00f3n de decorar las casas con luces de colores en anticipaci\u00f3n a la Navidad? La respuesta es esta: antes de que hubiera electricidad en los hogares, los \u00e1rboles navide\u00f1os se decoraban con velas de cera. No fue hasta el a\u00f1o 1882 que el tecn\u00f3logo e inventor Eduardo [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-3-b-2017\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"The Episcopal Church\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2020-12-03T15:42:11+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"928\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"927\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@iamepiscopalian\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"5 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-3-b-2017\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-3-b-2017\/\",\"name\":\"Adviento 3 (B) - 2017 &#8211; The Episcopal Church\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-3-b-2017\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-3-b-2017\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"datePublished\":\"2017-12-16T07:55:38+00:00\",\"dateModified\":\"2020-12-03T15:42:11+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-3-b-2017\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es-ES\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-3-b-2017\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-3-b-2017\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"width\":928,\"height\":927,\"caption\":\"Sermones Que Iluminan\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-3-b-2017\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Adviento 3 (B) &#8211; 2017\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"description\":\"Welcomes You\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es-ES\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"width\":770,\"height\":662,\"caption\":\"The Episcopal Church\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\",\"https:\/\/x.com\/iamepiscopalian\",\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Adviento 3 (B) - 2017 &#8211; The Episcopal Church","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-3-b-2017\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Adviento 3 (B) - 2017","og_description":"\u00bfSe han preguntado ustedes de d\u00f3nde proviene la tradici\u00f3n de decorar las casas con luces de colores en anticipaci\u00f3n a la Navidad? La respuesta es esta: antes de que hubiera electricidad en los hogares, los \u00e1rboles navide\u00f1os se decoraban con velas de cera. No fue hasta el a\u00f1o 1882 que el tecn\u00f3logo e inventor Eduardo [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-3-b-2017\/","og_site_name":"The Episcopal Church","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","article_modified_time":"2020-12-03T15:42:11+00:00","og_image":[{"width":928,"height":927,"url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","type":"image\/png"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_site":"@iamepiscopalian","twitter_misc":{"Est. reading time":"5 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-3-b-2017\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-3-b-2017\/","name":"Adviento 3 (B) - 2017 &#8211; The Episcopal Church","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-3-b-2017\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-3-b-2017\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","datePublished":"2017-12-16T07:55:38+00:00","dateModified":"2020-12-03T15:42:11+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-3-b-2017\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es-ES","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-3-b-2017\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-3-b-2017\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","width":928,"height":927,"caption":"Sermones Que Iluminan"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-3-b-2017\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Adviento 3 (B) &#8211; 2017"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","name":"The Episcopal Church","description":"Welcomes You","publisher":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es-ES"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization","name":"The Episcopal Church","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","width":770,"height":662,"caption":"The Episcopal Church"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","https:\/\/x.com\/iamepiscopalian","https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A"]}]}},"taxonomy_info":{"category":[{"value":867,"label":"Adviento 3b"},{"value":864,"label":"Adviento B"}]},"featured_image_src_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"author_info":[],"comment_info":"","uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"thumbnail":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-300x300.png",300,300,true],"medium_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-768x767.png",768,767,true],"large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"1536x1536":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"2048x2048":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"menu":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-330x200.png",330,200,true],"hero":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-928x550.png",928,550,true],"callout-image":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-480x479.png",480,479,true]},"uagb_author_info":{"display_name":"Christopher Sikkema","author_link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/author\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"\u00bfSe han preguntado ustedes de d\u00f3nde proviene la tradici\u00f3n de decorar las casas con luces de colores en anticipaci\u00f3n a la Navidad? La respuesta es esta: antes de que hubiera electricidad en los hogares, los \u00e1rboles navide\u00f1os se decoraban con velas de cera. No fue hasta el a\u00f1o 1882 que el tecn\u00f3logo e inventor Eduardo&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon\/162864","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/sermon"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/201217"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=162864"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=162864"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}