{"id":162870,"date":"2018-11-04T03:09:27","date_gmt":"2018-11-04T08:09:27","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/propio-26-b-2018\/"},"modified":"2020-12-03T10:48:37","modified_gmt":"2020-12-03T15:48:37","slug":"propio-26-b-2018","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-26-b-2018\/","title":{"rendered":"Propio 26 (B) &#8211; 2018"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<p>Si nos pregunt\u00e1ramos cu\u00e1les son las reglas que hemos establecido y que gu\u00edan nuestra vida diaria, la respuesta sorprender\u00eda porque nos dar\u00edamos cuenta de que nuestra vida se ve regida por muchas reglas. Fuera de las que obedecemos creadas por el gobierno nacional y el local, est\u00e1n las que nosotros y nosotras establecemos ya sea en lo estudiantil, en familia o para el trabajo. Es posible que tengamos reglas sobre cu\u00e1nto queremos ahorrar, cu\u00e1nto tiempo queremos pasar con familiares o amigos, o sobre cu\u00e1nto tiempo pueden nuestros hijos e hijas navegar por el Internet.&nbsp; Lo cierto es que hemos establecido reglas que seguimos sean estas formales o informales, conscientes o inconscientes.<\/p>\n\n\n\n<p>La pregunta va encaminada a ayudarnos a determinar las reglas que seguimos ya que nos revelan lo que nos es importante. Precisamente en el Evangelio de hoy escuchamos que Jes\u00fas al responder a la pregunta acerca de los mandamientos, nos est\u00e1 revelando mucho acerca de s\u00ed mismo y del Reino de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>El maestro de la ley le pregunta a Jes\u00fas: \u00bfCu\u00e1l es el primero de todos los mandamientos? Jes\u00fas le contesta d\u00e1ndole no solo un mandamiento, sino dos. El primero, \u201cama al Se\u00f1or tu Dios con todo tu coraz\u00f3n, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas\u201d y el segundo: \u201cAma a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u201d. La manera como Jes\u00fas une estos dos mandamientos nos indica que estos no pueden separarse. En otras palabras, no podemos amar a Dios y no amar a nuestro pr\u00f3jimo como a nosotros mismos. La muestra de que amamos a Dios se ve reflejada en nuestro amor tambi\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>La pregunta de este maestro fue a ra\u00edz de otras conversaciones entre l\u00edderes jud\u00edos y Jes\u00fas, donde cuestionaban su fidelidad a las reglas jud\u00edas. Las respuestas de Jes\u00fas siempre se centraban en las normas, tradiciones y reglas b\u00edblicas. Por ejemplo, el libro del Deuteronomio donde se establece la importancia de la oraci\u00f3n diaria, en el libro de Lev\u00edtico en el que Dios se dirige a Mois\u00e9s y le indica que le comunique a la comunidad israelita: \u201cAma a tu pr\u00f3jimo que es como t\u00fa mismo\u201d. En estos textos se basa Jes\u00fas para decirnos que el amor por el pr\u00f3jimo resalta el amor de Dios por la persona.<\/p>\n\n\n\n<p>Algo que pas\u00f3 casi inadvertido fue el que el maestro de la ley estuvo de acuerdo con Jes\u00fas. Es posible que ni los jud\u00edos, ni Jes\u00fas ni el experto legal pudieran imaginar un tipo de amor sin el otro. Parte del impacto de esta historia es que el maestro jud\u00edo estuviera de acuerdo con la respuesta de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo largo del Evangelio de San Marcos observamos que los l\u00edderes religiosos constantemente observaban y criticaban cada movimiento de Jes\u00fas. Ellos juzgaban su comportamiento y sus acciones, acus\u00e1ndolo de \u201cblasfemia\u201d cuando perdonaba los pecados, cuando se sentaba a la mesa a comer con cobradores de impuestos y pecadores, y cuando sanaba a los enfermos. Esos hombres inclusive afirmaban que Jes\u00fas ten\u00eda un demonio porque sacaba demonios. Este cuestionamiento de Jes\u00fas lo hac\u00edan para defender su posici\u00f3n con respecto a las leyes jud\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>El maestro, ya de acuerdo con los dos principales mandamientos, recalca que ese amor del que habl\u00f3 Jes\u00fas, \u201cvale m\u00e1s que todos los holocaustos y todos los sacrificios que se queman en el altar\u201d.&nbsp; En este contexto lo que dijo el maestro de la ley pareciera ser una cr\u00edtica impl\u00edcita de las normas del Templo, pero no lo es. Ni Jes\u00fas ni el maestro estaban rechazando esas normas importantes del Templo. Jes\u00fas reafirma la prioridad del amor para Dios y para el pr\u00f3jimo sobre los sacrificios f\u00edsicos y religiosos.<\/p>\n\n\n\n<p>No nos debe sorprender que otros l\u00edderes jud\u00edos, adem\u00e1s de Jes\u00fas, creyeran en la correlaci\u00f3n entre amar a Dios y amar al pr\u00f3jimo. De hecho, el maestro de la ley en la historia de hoy representa a las personas jud\u00edas que empezaron a apreciar y a estar de acuerdo con las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas afirm\u00f3 la respuesta del maestro dici\u00e9ndole: \u201cno est\u00e1s lejos del reino\u201d, porque vio que este se\u00f1or s\u00ed comprendi\u00f3 la mayor ense\u00f1anza de Jes\u00fas, el amor. No obstante, el maestro no se uni\u00f3 a los seguidores de Jes\u00fas. No se trataba solo de ser sabio; se necesitaba algo m\u00e1s, un compromiso profundo a la humildad, la justicia y la igualdad de la humanidad creada por Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta historia comienza a revelar la transformaci\u00f3n de los individuos que rodearon a Jes\u00fas; aquellos que lo criticaron y que lo llevaron a la muerte. A pesar de la falta de amor que hubo en la condena, sacrificio y muerte de Jes\u00fas, la historia es testigo del gran mandamiento revelado por Jes\u00fas en ese encuentro del Evangelio de hoy: \u201cama al Se\u00f1or tu Dios con todo tu coraz\u00f3n, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas\u201d y el segundo: \u201cAma a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta historia revela el poder transformador de la palabras y acciones de Jes\u00fas. No solamente sobre sus seguidores, sino tambi\u00e9n sobre los que se consideraban archienemigos suyos. Esta historia nos invita a ser m\u00e1s abiertos a las diferencias de los seres humanos, a reflexionar, reconocer y validar a aquellos que a lo mejor no entend\u00edamos y que por el poder del Esp\u00edritu Santo se nos revela el amar sin condici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos siempre invitados e invitadas, como nos lo muestra Jes\u00fas, a encontrar a la otra persona en donde se encuentre; a encontrarla e invitarla a que profundice su entendimiento de Dios y a que esa persona tambi\u00e9n nos transforme en la imagen m\u00e1s profunda de Jes\u00fas nuestro Salvador.<\/p>\n\n\n\n<p>Hermanos y hermanas, el amor que ense\u00f1\u00f3 Jes\u00fas nos lleva a la realizaci\u00f3n de su misi\u00f3n en este mundo, la misi\u00f3n que da vida en abundancia y promueve la justicia y la paz divina.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-26B-2018.pdf\"><strong>Sermon-Spanish-Propio-26B-2018<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-26B-2018.pdf\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[971,1000],"class_list":["post-162870","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-b","category-propio-26b"],"acf":{"sermon_date":"2018-11-05","drupal_id":"306076","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168989,"sermon_other_translation":false},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 26 (B) - 2018 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-26-b-2018\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 26 (B) - 2018\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Si nos pregunt\u00e1ramos cu\u00e1les son las reglas que hemos establecido y que gu\u00edan nuestra vida diaria, la respuesta sorprender\u00eda porque nos dar\u00edamos cuenta de que nuestra vida se ve regida por muchas reglas. 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