{"id":162872,"date":"2018-10-21T03:11:10","date_gmt":"2018-10-21T07:11:10","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/propio-24-b-2018\/"},"modified":"2020-12-03T10:48:36","modified_gmt":"2020-12-03T15:48:36","slug":"propio-24-b-2018","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-24-b-2018\/","title":{"rendered":"Propio 24 (B) &#8211; 2018"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<p>Iluminados por las lecturas b\u00edblicas de este domingo, un tema que surge es el de la oraci\u00f3n y espec\u00edficamente, la oraci\u00f3n de petici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Tanto en nuestra celebraci\u00f3n eucar\u00edstica, como en nuestra vida diaria, tenemos varias formas de oraci\u00f3n. Est\u00e1n, entre otras, la oraci\u00f3n de alabanza, en el gloria; la oraci\u00f3n de perd\u00f3n, en la confesi\u00f3n de nuestro pecado; la oraci\u00f3n de ofrecimiento en las ofrendas; la oraci\u00f3n de contemplaci\u00f3n e invocaci\u00f3n, en la liturgia eucar\u00edstica; la oraci\u00f3n de petici\u00f3n, en la oraci\u00f3n de los fieles y la oraci\u00f3n de acci\u00f3n de gracias en la colecta final. La s\u00edntesis de toda forma de oraci\u00f3n est\u00e1 contenida en el padrenuestro.<\/p>\n\n\n\n<p>Dentro de nuestras diferentes formas de oraci\u00f3n, hay algunas que las hacemos sin esperar nada a cambio; las ofrecemos a Dios gratuitamente para contemplarlo, alabarlo y darle gracias. Pero hay tambi\u00e9n algunas expresiones que las hacemos con mucha fe, en espera de una respuesta. En la oraci\u00f3n de petici\u00f3n, le pedimos al Se\u00f1or algo o por alguien. Pedimos salud, trabajo, unidad familiar, por las necesidades de la iglesia y, en fin, por tantas intenciones que inquietan nuestro coraz\u00f3n, y que las ofrecemos llenos de fe y en espera de que Dios atienda a nuestro clamor.<\/p>\n\n\n\n<p>En la oraci\u00f3n muy a menudo nos desanimamos porque no obtenemos lo que pedimos. Entonces nos preguntamos por qu\u00e9 el Se\u00f1or no atiende a nuestras s\u00faplicas. Muchos responden que tal vez lo que se pidi\u00f3 no era lo que se necesitaba, a lo cual el Se\u00f1or no respondi\u00f3. Otros afirman que el Se\u00f1or es sordo al que sufre, y que se hace ajeno al problema humano. Otros dicen que hay que seguir pidiendo puesto que le falt\u00f3 fe a la petici\u00f3n, e invitan a orar sin desanimarse. Y cada uno, de alguna manera, encuentra alguna raz\u00f3n para justificar que la oraci\u00f3n no fue atendida de acuerdo con sus deseos y a la voluntad de cada uno. Tristemente tambi\u00e9n encontramos que muchos pierden la fe y nunca m\u00e1s vuelven a orar o volver la mirada a Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>En el evangelio de hoy encontramos a dos disc\u00edpulos de Jes\u00fas, Santiago y Juan, que, en el camino a Jerusal\u00e9n, se le acercan para hacerle una petici\u00f3n: \u201cConc\u00e9denos que en tu reino glorioso nos sentemos uno a tu derecha y otro a tu izquierda.\u201d Todo indica que las peticiones de Santiago y Juan no reflejan bien el amor y fidelidad a Jes\u00fas, su deseo de estar siempre cerca de \u00e9l, siendo fieles hasta el final, en todo tiempo y momento. Sus peticiones apuntan m\u00e1s bien hacia la b\u00fasqueda de un privilegio, de un premio o un favor exclusivo. Su petici\u00f3n est\u00e1 m\u00e1s centrada en el individualismo y de alguna manera en la b\u00fasqueda de protagonismo, ya que aqu\u00ed, en nuestro mundo no cre\u00edan haberlo logrado. Como dice Jes\u00fas, \u201clos pueblos los esclavizan\u201d. De ah\u00ed que la respuesta dada por Jes\u00fas, de alguna manera, averg\u00fcenza a Juan y Santiago y motiva el enojo de los dem\u00e1s disc\u00edpulos.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta lecci\u00f3n del evangelio de hoy encontramos entonces, un gran contraste entre las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas sobre el discipulado y las peticiones de estos dos disc\u00edpulos. Mientras Santiago y Juan piden privilegio, posici\u00f3n, estatus, en el reino de Dios, Jes\u00fas les ense\u00f1a algunas de las caracter\u00edsticas m\u00e1s importantes del discipulado como la fidelidad, el servicio, la humildad y la apertura a la propuesta de Dios. Para ser disc\u00edpulos del reino, se debe renunciar a privilegios, puestos de honor, y lugares exclusivos; implica abrir nuestro coraz\u00f3n a la fe en Dios que, mejor que nosotros, sabe lo que necesitamos. El disc\u00edpulo, ante todo, debe ser hermano y hermana, que busca y ofrece el mejor puesto al otro, a aquel m\u00e1s necesitado, dejando que Dios le asigne el lugar que m\u00e1s le conviene, lo que Dios considera adecuado. Sabemos que al buen disc\u00edpulo el Se\u00f1or le asignar\u00e1 el puesto del justo.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchas veces el estar abiertos a la propuesta del Padre y aceptar ser sus disc\u00edpulos conlleva sufrimiento. Sufrimiento que puede ser consecuencia de nuestro compromiso y fidelidad a la promesa y alianza hecha con Dios. As\u00ed que dice Jes\u00fas: \u201c\u00bfPueden beber este trago amargo que voy a beber yo, y recibir el bautismo que yo voy a recibir?\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Esta pregunta de Jes\u00fas es una forma de respuesta para los disc\u00edpulos, al indicarles que m\u00e1s que lugares de privilegio, el disc\u00edpulo, en su caminar cristiano, podr\u00eda encontrar lo que \u00c9l encontr\u00f3 en el camino: rechazo, burla, persecuci\u00f3n, injusticia, y en \u00faltima instancia, hasta la misma muerte. La pregunta-repuesta de Jes\u00fas significar\u00eda tambi\u00e9n que nuestras peticiones hechas a Dios pueden conllevar muchos tragos amargos, como el que \u00c9l bebi\u00f3 desde su cruz, y que son como una expresi\u00f3n de aceptaci\u00f3n y fidelidad a Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Este pasaje b\u00edblico, nos puede llevar a pensar que muchas veces somos necios en nuestras peticiones. Pedimos lo que no necesitamos, pedimos puestos de honor que no merecemos, o simplemente pedimos privilegios que no reflejan la actitud de un disc\u00edpulo verdadero.<\/p>\n\n\n\n<p>Una caracter\u00edstica com\u00fan de nuestras oraciones es que muchas de ellas son como las de Santiago y Juan, peticiones exclusivas, individualistas y hasta de alguna manera ego\u00edstas, que no tienen en cuenta la necesidad y padecimiento de los dem\u00e1s. As\u00ed, pues, nuestra oraci\u00f3n de petici\u00f3n debe ser precedida por un momento de reflexi\u00f3n, en el que nos deber\u00edamos preguntar si nuestros deseos son los deseos de un disc\u00edpulo del reino, si nuestras necesidades son algo necesario y bueno que Dios debe dar a sus hijos, y si son consecuentes con nuestra meta final que es la realizaci\u00f3n del reino de Dios entre nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero por encima de todo, sepamos orar o no, la invitaci\u00f3n constante de Jes\u00fas es que oremos siempre y sin desanimarnos, que en el camino del discipulado \u00c9l nos ense\u00f1ar\u00e1 a orar. Tambi\u00e9n sabemos que Dios nos da no solo lo que necesitamos, sino mucho m\u00e1s. \u00c9l se nos ha revelado como un Dios lleno de amor y generosidad que da en abundancia, no solo hasta saciarnos, sino hasta que queden sobras.<\/p>\n\n\n\n<p>Es digno anotar tambi\u00e9n, que el deseo de Dios y el deseo del ser humano se encuentran, porque Dios, m\u00e1s que nosotros, quiere que seamos felices y salvos. \u00c9l ve nuestro sufrimiento y se conmueve; \u00c9l no se hace sordo a nuestra s\u00faplica. Aquellos que ya han logrado una madurez en la vida cristiana, que ya han abierto totalmente su coraz\u00f3n a la propuesta de Dios saben que antes de pedirlo, el Padre ya se lo ha concedido. Y, por lo tanto, su oraci\u00f3n solo es de alabanza, gloria y agradecimiento.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-24B-2018.pdf\"><strong>Sermon-Spanish-Propio-24B-2018<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-24B-2018.pdf\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[971,998],"class_list":["post-162872","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-b","category-propio-24b"],"acf":{"sermon_date":"2018-10-22","drupal_id":"306086","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168893,"sermon_other_translation":false},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 24 (B) - 2018 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-24-b-2018\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 24 (B) - 2018\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Iluminados por las lecturas b\u00edblicas de este domingo, un tema que surge es el de la oraci\u00f3n y espec\u00edficamente, la oraci\u00f3n de petici\u00f3n. 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