{"id":162875,"date":"2018-09-30T03:14:24","date_gmt":"2018-09-30T07:14:24","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/propio-21-b-2018\/"},"modified":"2020-12-03T10:48:07","modified_gmt":"2020-12-03T15:48:07","slug":"propio-21-b-2018","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-21-b-2018\/","title":{"rendered":"Propio 21 (B) &#8211; 2018"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<p>Hermanos y hermanas, tengamos fe plena en lo que nos dice el octavo verso del Salmo 124: \u201cNuestro auxilio est\u00e1 en el Nombre del Se\u00f1or, que hizo los cielos y la tierra\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El reino de Dios es diverso, y en esa diversidad hay uni\u00f3n. Por ende, creemos que, dentro de la gran abundancia de diversidad en nuestras comunidades de fe, tambi\u00e9n podemos y hemos de recalcar nuestra unidad en Cristo. Al reconocer esta diversidad y unidad en Cristo, entendemos que no estamos en competencia, sino que cada persona trae algo que es importante para la jornada dif\u00edcil a la cual Jes\u00fas nos ha invitado. Una jornada de sacrificio. No hay espacio ni tiempo para celos o juicios entre personas.<\/p>\n\n\n\n<p>Para entender la lectura del evangelio de hoy tenemos que leer un poco hacia atr\u00e1s, leer los cap\u00edtulos octavo y noveno del Evangelio seg\u00fan Marcos. Hace dos domingos ocurri\u00f3 algo muy dram\u00e1tico e importante. Pedro declar\u00f3 que Jes\u00fas era el Mes\u00edas. Puede ser que para nosotros y nosotras escuchar esto no sea nada dram\u00e1tico, es nuestra realidad y nuestra fe; sin embargo, Pedro al decir estas palabras, en voz alta, no puede retroceder de ellas.<\/p>\n\n\n\n<p>El cap\u00edtulo y el momento donde se encuentra esa declaraci\u00f3n es muy significativo; es en el mismo medio del evangelio\u2014en la cumbre. Justo despu\u00e9s ocurre algo muy disonante para Sim\u00f3n Pedro y los otros disc\u00edpulos. Jes\u00fas ense\u00f1a por primera vez sobre el sufrimiento que ha de venir. Imag\u00ednense todos los anhelos y sue\u00f1os de Sim\u00f3n Pedro incluidos en esa declaraci\u00f3n mesi\u00e1nica; en vez de hablar de victoria, Jes\u00fas les ense\u00f1a sobre lo que ha de venir: sufrimiento. Desde ese momento en adelante Jes\u00fas est\u00e1 mirando hacia Jerusal\u00e9n. Jes\u00fas les dice: \u201cSi alguno quiere ser disc\u00edpulo m\u00edo, olv\u00eddese de s\u00ed mismo, cargue con su cruz y s\u00edgame\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces entramos en el cap\u00edtulo noveno, en el cual luego de una segunda declaraci\u00f3n de lo que ha de venir, le\u00edmos sobre la discusi\u00f3n entre los disc\u00edpulos de \u00bfqui\u00e9n era m\u00e1s importante? El ciclo se repite: Jes\u00fas declara, los disc\u00edpulos no entienden y les explica sobre el discipulado. Jes\u00fas les reprende y les indica que esto no es una competencia, sino una vida de sacrificio y ayuda para las personas que menos tienen. Jes\u00fas les ense\u00f1a que: \u201cEl que recibe en mi nombre a un ni\u00f1o como \u00e9ste, me recibe a m\u00ed; y el que me recibe a m\u00ed, no solamente a m\u00ed me recibe, sino tambi\u00e9n a aquel que me envi\u00f3\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Es en este contexto que ubicamos la lectura de hoy. En la misma, Jes\u00fas, como tantas veces lo hace, recalca lo dif\u00edcil que es seguirle, lo amplio de su mensaje y que las personas que llevan ese mensaje no forman parte de un grupo exclusivo. Seguirle requiere sacrificio. Seguirle requiere excelencia. El no seguirle tiene consecuencias graves. Es posible que al escuchar esta lectura nos sintamos convictos y convictas por todas nuestras faltas en seguir a Jes\u00fas. Todas las maneras en que estamos en competencia o envidiamos a otras personas, todos los chismes, todas las formas en que nuestros enfoques est\u00e1n desvirtuados. Todas las maneras en que no nos apoyamos.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay cosas m\u00e1s significativas a riesgo, que las cosas mezquinas entre personas. Nuestra raz\u00f3n de estar en comunidad es para que todas las personas est\u00e9n en paz entre s\u00ed mismas y se ayuden mutuamente a regresar del mal camino y del pecado a la verdad. Esta es nuestra responsabilidad mutua como parte de la comunidad cristiana y dentro de nuestras comunidades de fe. Un comentario sobre el Evangelio seg\u00fan Marcos nos recuerda que este pasaje es sobre lo esencial que es la cruz, que la grandeza viene del servicio a otras personas, incluyendo personas marginadas, y la importancia de que nuestra vocaci\u00f3n cristiana vaya m\u00e1s all\u00e1 de nuestros c\u00edrculos \u00edntimos.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas lecturas se refieren a nuestro comportamiento mutuo cuando estamos en comunidad, nuestro discipulado. Esto es importante porque en comunidad nos fortalecemos mutuamente para lidiar con todo lo que el mundo nos trae. No podemos competir ni envidiarnos dentro de la comunidad, hemos de apoyarnos mutuamente y de esa manera emulamos el reino de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>En la carta de Santiago tenemos una receta de c\u00f3mo lidiar con los sufrimientos que han de venir a causa de nuestro discipulado. Se nos ofrece la oraci\u00f3n al centro de todo lo que se hace. La oraci\u00f3n mutua en la aflicci\u00f3n; la alabanza a Dios en la alegr\u00eda; la oraci\u00f3n y unci\u00f3n en la enfermedad; la confesi\u00f3n y la oraci\u00f3n mutua para la sanaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El \u00faltimo aspecto que presenta Santiago es el de la confesi\u00f3n mutua. La misma tiene mucho potencial, aunque poco lo usamos. En nuestro contexto Anglicano\/Episcopal va m\u00e1s all\u00e1 de la pr\u00e1ctica de confesi\u00f3n durante el servicio dominical. En nuestra humanidad se nos hace dif\u00edcil escucharnos. Vivimos compitiendo y envidiamos o enjuiciamos a la otra persona; las dos admoniciones de Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos se refieren a esto. En esta confesi\u00f3n mutua tenemos un ejemplo de c\u00f3mo podr\u00edamos vivir en comunidad. Para lograr estar en comunidad, tanto en diversidad como en unidad, tenemos que estar dispuestos y dispuestas a ser vulnerables con cada cual. Esto es algo que hemos de practicar y modelar.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, esta vulnerabilidad mutua no es f\u00e1cil. Si lo logr\u00e1ramos ser\u00eda una gran pr\u00e1ctica que nos ayudar\u00eda a lidiar con los sufrimientos de la vida y servir de apoyo mutuo. Si pudi\u00e9ramos sobrepasar el miedo al chisme, a la competencia y al juicio, entonces tendr\u00edamos un \u00faltimo obst\u00e1culo que superar: el poder admitir ante otra persona nuestros pecados y la decepci\u00f3n o desilusi\u00f3n que sentimos \u2013 aunque siempre en amor.<\/p>\n\n\n\n<p>Amistades en Cristo, qu\u00e9 lindo ser\u00eda que en la comunidad nos ayud\u00e1ramos tanto, que cuando cay\u00e9ramos en pecado, la persona a nuestro lado alrededor del altar fuera la que nos hace volver a Dios: \u201csepan ustedes que cualquiera que hace volver al pecador de su mal camino, lo salva de la muerte y hace que muchos pecados sean perdonados\u201d. En esencia esto es lo que resulta de no vivir en competencia o envidia, sino para el servicio de toda persona.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-21B-2018.pdf\"><strong>Sermon-Spanish-Propio-21B-2018<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-21B-2018.pdf\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[971,995],"class_list":["post-162875","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-b","category-propio-21b"],"acf":{"sermon_date":"2018-10-01","drupal_id":"306101","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":169009,"sermon_other_translation":false},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 21 (B) - 2018 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-21-b-2018\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 21 (B) - 2018\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Hermanos y hermanas, tengamos fe plena en lo que nos dice el octavo verso del Salmo 124: \u201cNuestro auxilio est\u00e1 en el Nombre del Se\u00f1or, que hizo los cielos y la tierra\u201d. 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