{"id":162882,"date":"2018-08-12T03:22:26","date_gmt":"2018-08-12T07:22:26","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/propio-14-b-2018\/"},"modified":"2020-12-03T10:47:42","modified_gmt":"2020-12-03T15:47:42","slug":"propio-14-b-2018","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-14-b-2018\/","title":{"rendered":"Propio 14 (B) &#8211; 2018"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<p>En la casa de la familia Mart\u00ednez la madre y sus ni\u00f1os se preparan para ir a la iglesia. El padre permanece sentado ante el televisor. La esposa intenta animarlo a que se prepare a acompa\u00f1arlos. \u00c9l les dice que prefiere quedarse en casa viendo el partido de futbol. Sus hijos tambi\u00e9n tratan de animarlo. La respuesta sigue siendo la misma. Todos saben que \u00e9l se considera no creyente y en varias ocasiones lo ha expresado. \u00c9l ha dicho: \u201cNo creo en esa doctrina cristiana de que Dios se hizo hombre\u201d. Ese ha sido un tema de discusi\u00f3n frecuente en ese hogar. Cansados de insistir, la esposa y los hijos se despiden de \u00e9l y se van al servicio dominical de su iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p>No hab\u00eda pasado media hora cuando de repente empez\u00f3 a soplar el viento y a nevar copiosamente. El padre se levant\u00f3 y se par\u00f3 frente a la ventana para contemplar la belleza de la tormenta invernal mientras desde el fondo segu\u00eda escuchando su partido de futbol. Al poco rato, vio a unos p\u00e1jaros dando vueltas cerca de la ventana. Parec\u00eda que quer\u00edan entrar. En ese momento, sinti\u00f3 en su coraz\u00f3n que ten\u00eda que salvar a esos p\u00e1jaros o muy pronto se morir\u00edan de fr\u00edo. El hombre les abri\u00f3 las ventanas, pero los p\u00e1jaros no entraban. La casa comenz\u00f3 a enfriarse, a pesar de que la calefacci\u00f3n estaba funcionando, pero a \u00e9l eso no le importaba. Solo pensaba en hacer todo lo posible por salvar del fr\u00edo a esas peque\u00f1as criaturas. Se puso su abrigo y sali\u00f3 con una escoba, para intentar dirigir a los p\u00e1jaros hacia las ventanas que \u00e9l hab\u00eda abierto. Pero ellos segu\u00edan volando, daban vueltas y no entraban. Al final, ya no sab\u00eda qu\u00e9 m\u00e1s hacer. Entonces, se quit\u00f3 el abrigo y empez\u00f3 a mover los brazos como si fueran alas pensando que, al verlo, los p\u00e1jaros tal vez lo seguir\u00edan y podr\u00edan encontrar el camino de la salvaci\u00f3n al entrar en la casa. No consigui\u00f3 lo que deseaba. Sinti\u00e9ndose derrotado, el hombre pens\u00f3: \u201cQu\u00e9 equivocado he estado todo este tiempo\u2026 Pues Jes\u00fas vino para lo mismo. Haci\u00e9ndose un ser humano como nosotros, nos mostr\u00f3 el camino de la salvaci\u00f3n\u201d. El hombre se puso a llorar. Lloraba por haberle dicho a su familia que no cre\u00eda en Dios hecho hombre.<\/p>\n\n\n\n<p>El tema de la encarnaci\u00f3n nunca es f\u00e1cil de comprender. Por algo dec\u00edan las personas que escuchaban a Jes\u00fas en el evangelio de hoy, \u201c\u00bfNo es este Jes\u00fas, el hijo de Jos\u00e9? Nosotros conocemos a su padre y a su madre. \u00bfC\u00f3mo dice ahora que ha bajado del cielo?\u201d \u2013&nbsp;para ellos tampoco era f\u00e1cil creer. Pero la encarnaci\u00f3n es quiz\u00e1s lo m\u00e1s esencial del cristianismo, pues no creemos en un Dios lejano y desconectado de nuestra humanidad, sino en un Dios \u201checho carne\u201d y \u201cque habit\u00f3 entre nosotros\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas se revela como \u201cel pan que ha bajado del cielo\u201d y esto les causaba un gran malestar a quienes a\u00fan no percib\u00edan que \u00c9l era el Mes\u00edas, el hijo de Dios. Si miramos a nuestro alrededor, nos damos cuenta de que aun la encarnaci\u00f3n sigue siendo algo dif\u00edcil para cristianos y no cristianos, para creyentes y quienes dicen ser ateos o agn\u00f3sticos \u2013 algo que escuchamos y se dice con mucha frecuencia hoy d\u00eda. Sigue siendo \u201calgo dif\u00edcil\u201d porque muy pocos hemos realmente \u201cencarnado nuestra fe\u201d y seguimos viviendo la fe en compartimientos, separando la vida entro lo f\u00edsico y lo espiritual. Este pensamiento plat\u00f3nico, pensamiento que insiste en separar el alma de lo f\u00edsico y lo inmaterial de lo material, contradice por completo nuestra creencia en la encarnaci\u00f3n. Creemos que Dios hecho hombre se encarn\u00f3 y vivi\u00f3 entre nosotros; y a\u00fan vive entre nosotros de muchas maneras. Esto profundamente impacta nuestra forma de ver y vivir nuestra fe cristiana.<\/p>\n\n\n\n<p>La misi\u00f3n de la iglesia en nuestros tiempos quiz\u00e1s sea la de reintroducir a ese \u201cpan bajado del cielo\u201d y dar testimonio de que Jes\u00fas realmente ha venido a visitarnos y a quedarse con nuestra humanidad. En una sociedad donde existen tantas personas que viven solas, personas que han perdido la esperanza, personas que van de lugar en lugar solo recibiendo rechazo, separaci\u00f3n y maltrato, como lo hemos visto ante nuestros propios ojos en los \u00faltimos meses en las vidas de miles y miles de inmigrantes en los Estados Unidos y en tantas otras partes del mundo. Tenemos un llamado urgente como pueblo de Dios a dar a conocer a este Dios presente entre nosotros. Por algo la imagen del Buen Pastor tiene tanta prominencia desde las Escrituras Hebreas hasta el Evangelio. Es el Dios que nunca nos deja, por muy lejos y muy extraviados que estemos.<\/p>\n\n\n\n<p>La iglesia no puede seguir predicando doctrinas en el vac\u00edo. No podemos pretender que a la sociedad del siglo veintiuno le interese mucho nuestras posiciones teol\u00f3gicas y nuestras pol\u00edticas eclesi\u00e1sticas internas. Nuestra energ\u00eda y nuestro enfoque tiene que ser el ofrecer algo diferente. El \u201cPan de vida\u201d no se puede reducir solamente a la celebraci\u00f3n eucar\u00edstica dentro de un templo \u2013 por muy sagrada que la consideremos. Tambi\u00e9n ha de ser ese \u201cpan\u201d que damos a un mundo hambriento que al igual necesita el alimento que viene con el \u00e1nimo, el acompa\u00f1amiento, y el mensaje de esperanza que nos impulsa a seguir caminando cuando todo lo que encontramos en el camino son obst\u00e1culos, injusticias y falta de humanidad. La Madre Teresa de Calcuta dec\u00eda que para quien tiene hambre por un pedazo de pan, saciar el hambre es f\u00e1cil. Se le da un trozo de pan. Pero en los pa\u00edses desarrollados el hambre que ella encontraba era un \u201chambre de amor\u201d \u2013 algo que era mucho m\u00e1s dif\u00edcil de resolver.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy Jes\u00fas nos dice que \u00c9l da este \u201cpan de vida\u201d por \u201cla vida del mundo\u201d. Nosotros y nosotras, sus disc\u00edpulos y disc\u00edpulas estamos llamados a dar nuestra vida y ser ese \u201cpan vivo\u201d para quienes hemos sido llamados y llamadas a servir. En esta comunidad, en nuestras vecindades y donde sea que nos encontremos en este momento, \u00bfsomos capaces de identificar el hambre, la necesidad, los verdaderos retos? \u00bfEstamos dispuestos y dispuestas a dar voz a quienes ignoran a los dem\u00e1s y crear un mundo m\u00e1s justo y m\u00e1s humano? Este es el llamado de Jes\u00fas para cada uno de nosotros y nosotras si realmente deseamos ser sus disc\u00edpulos y disc\u00edpulas en nuestros tiempos.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-14B-2018.pdf\"><strong>Sermon-Spanish-Propio-14B-2018<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-14B-2018.pdf\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[971,988],"class_list":["post-162882","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-b","category-propio-14b"],"acf":{"sermon_date":"2018-08-13","drupal_id":"306136","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168990,"sermon_other_translation":false},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 14 (B) - 2018 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-14-b-2018\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 14 (B) - 2018\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"En la casa de la familia Mart\u00ednez la madre y sus ni\u00f1os se preparan para ir a la iglesia. El padre permanece sentado ante el televisor. La esposa intenta animarlo a que se prepare a acompa\u00f1arlos. \u00c9l les dice que prefiere quedarse en casa viendo el partido de futbol. Sus hijos tambi\u00e9n tratan de animarlo. [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-14-b-2018\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"The Episcopal Church\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2020-12-03T15:47:42+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"928\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"927\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@iamepiscopalian\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"6 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-14-b-2018\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-14-b-2018\/\",\"name\":\"Propio 14 (B) - 2018 &#8211; The Episcopal Church\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-14-b-2018\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-14-b-2018\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"datePublished\":\"2018-08-12T07:22:26+00:00\",\"dateModified\":\"2020-12-03T15:47:42+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-14-b-2018\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es-ES\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-14-b-2018\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-14-b-2018\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"width\":928,\"height\":927,\"caption\":\"Sermones Que Iluminan\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-14-b-2018\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Propio 14 (B) &#8211; 2018\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"description\":\"Welcomes You\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es-ES\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"width\":770,\"height\":662,\"caption\":\"The Episcopal Church\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\",\"https:\/\/x.com\/iamepiscopalian\",\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Propio 14 (B) - 2018 &#8211; The Episcopal Church","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-14-b-2018\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Propio 14 (B) - 2018","og_description":"En la casa de la familia Mart\u00ednez la madre y sus ni\u00f1os se preparan para ir a la iglesia. El padre permanece sentado ante el televisor. La esposa intenta animarlo a que se prepare a acompa\u00f1arlos. \u00c9l les dice que prefiere quedarse en casa viendo el partido de futbol. Sus hijos tambi\u00e9n tratan de animarlo. [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-14-b-2018\/","og_site_name":"The Episcopal Church","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","article_modified_time":"2020-12-03T15:47:42+00:00","og_image":[{"width":928,"height":927,"url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","type":"image\/png"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_site":"@iamepiscopalian","twitter_misc":{"Est. reading time":"6 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-14-b-2018\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-14-b-2018\/","name":"Propio 14 (B) - 2018 &#8211; The Episcopal Church","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-14-b-2018\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-14-b-2018\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","datePublished":"2018-08-12T07:22:26+00:00","dateModified":"2020-12-03T15:47:42+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-14-b-2018\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es-ES","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-14-b-2018\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-14-b-2018\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","width":928,"height":927,"caption":"Sermones Que Iluminan"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-14-b-2018\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Propio 14 (B) &#8211; 2018"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","name":"The Episcopal Church","description":"Welcomes You","publisher":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es-ES"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization","name":"The Episcopal Church","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","width":770,"height":662,"caption":"The Episcopal Church"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","https:\/\/x.com\/iamepiscopalian","https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A"]}]}},"taxonomy_info":{"category":[{"value":971,"label":"Pentecost\u00e9s B"},{"value":988,"label":"Propio 14b"}]},"featured_image_src_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"author_info":[],"comment_info":"","uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"thumbnail":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-300x300.png",300,300,true],"medium_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-768x767.png",768,767,true],"large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"1536x1536":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"2048x2048":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"menu":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-330x200.png",330,200,true],"hero":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-928x550.png",928,550,true],"callout-image":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-480x479.png",480,479,true]},"uagb_author_info":{"display_name":"wwedderburn","author_link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/author\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"En la casa de la familia Mart\u00ednez la madre y sus ni\u00f1os se preparan para ir a la iglesia. El padre permanece sentado ante el televisor. La esposa intenta animarlo a que se prepare a acompa\u00f1arlos. \u00c9l les dice que prefiere quedarse en casa viendo el partido de futbol. Sus hijos tambi\u00e9n tratan de animarlo.&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon\/162882","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/sermon"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/201217"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=162882"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=162882"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}