{"id":162883,"date":"2018-08-05T03:23:06","date_gmt":"2018-08-05T07:23:06","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/propio-13-b-2018\/"},"modified":"2020-12-03T10:47:41","modified_gmt":"2020-12-03T15:47:41","slug":"propio-13-b-2018","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-13-b-2018\/","title":{"rendered":"Propio 13 (B) &#8211; 2018"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<p>Las lecturas de hoy son muy importantes para nuestro caminar con Dios. Son lecturas que debemos llevar con nosotros y leerlas cada vez que podamos. Las lecturas est\u00e1n llenas de amor, consejos, promesas y verdad.<\/p>\n\n\n\n<p>El salmo de hoy dice: \u201cCrea en m\u00ed, oh Dios, un coraz\u00f3n limpio, y renueva un esp\u00edritu firme dentro de m\u00ed. No me eches de tu presencia, y no quites de m\u00ed tu santo Esp\u00edritu.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Podr\u00edamos hacer una oraci\u00f3n de estos vers\u00edculos y podr\u00edamos orarla a diario. La vida no es f\u00e1cil. La vida sin Dios es imposible. Las personas que creemos en Dios, tenemos una esperanza que otras personas tal vez no tengan. En medio de la injusticia social, gobiernos corruptos, leyes injustas, e incertidumbre, tenemos fe que hay un Dios que siempre est\u00e1 con nosotros. Hay un Dios que nos ama y nos da su esp\u00edritu de fortaleza y valor para poder aguantar y superar cualquier tentaci\u00f3n, cualquier mal y cualquier pensamiento negativo. No es f\u00e1cil, pero sin Dios es imposible. Oremos a diario: No nos eches de tu presencia, Dios. Qu\u00e9date a nuestro lado y que tu Esp\u00edritu siempre est\u00e9 renov\u00e1ndonos.<\/p>\n\n\n\n<p>La carta a los Efesios est\u00e1 llena de consejos para las personas que somos parte de los ministerios de la Iglesia. O sea, esos consejos son para todas las personas que estamos aqu\u00ed hoy. Son consejos que hemos de seguir para continuar madurando espiritualmente. La ep\u00edstola es clara: seamos humildes. Algunas personas piensan que el ser pobre es ser humilde. Pero la humildad es reconocer tanto nuestros valores como nuestras limitaciones y debilidades y a la misma vez tener modestia. En otras palabras, no nos creamos ni m\u00e1s ni menos de qui\u00e9nes somos. El mejor ejemplo de humildad y modestia es Jes\u00fas. Siendo Dios, siendo hijo de Dios, siendo perfecto, siempre se juntaba con las personas que eran menos apreciadas. Siempre estaba dispuesto a hablar con quienes lo necesitaban. Siempre ayudaba, sanaba, alimentaba, aconsejaba y perdonaba a todas las personas que se acercaban a \u00c9l. Pablo nos exhorta a ser m\u00e1s como Cristo: humildes, amables, y tener paciencia, amor, unidad y paz. Nos dice que el Esp\u00edritu Santo nos une con la paz.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro consejo es que sepamos que Dios nos ha dado diferentes dones. Para identificar nuestros dones, primero hemos de orar para pedirle a Dios que nos los revele. Despu\u00e9s de orar, podemos hablar con nuestros y nuestras l\u00edderes o directores espirituales. Las personas que nos conocen pueden decirnos lo que ven en nosotros. Pueden ver lo que nos da satisfacci\u00f3n, lo que nos llena de gozo y lo que hacemos bien. Despu\u00e9s de hablar con otras personas podemos preguntarnos a nosotros mismos y a nosotras mismas: d\u00f3nde est\u00e1 mi coraz\u00f3n, d\u00f3nde est\u00e1 mi pasi\u00f3n, qu\u00e9 me da emoci\u00f3n. Al preguntarnos esto, tenemos que escucharnos y tener confianza en nuestras decisiones. Cuando vemos lo que nos da vida, hag\u00e1moslo de todo coraz\u00f3n y sigamos prepar\u00e1ndonos para darle lo mejor a Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro consejo que nos da Pablo es que aspiremos a la madurez de Cristo. Es important\u00edsimo escuchar esto otra vez: \u201cYa no seremos como ni\u00f1os, que cambian f\u00e1cilmente de parecer.\u201d A veces actuamos como ni\u00f1os y ni\u00f1as. Nos dejamos persuadir por diferentes ideas y personas. Nos vamos de iglesia en iglesia o de grupo en grupo sin comprometernos. Como ni\u00f1os y ni\u00f1as, si no nos dejan jugar con lo que queremos, o si nos rega\u00f1an, o si no nos dejan hacer el ministerio que queremos, nos enojamos, nos vamos a casa o a otra iglesia, y a veces ya no regresamos. Esto no es madurez espiritual y no es ser seguidores de Cristo. Aspirar a la madurez de Cristo no es f\u00e1cil y conlleva mucho tiempo y compromiso.&nbsp; Dios est\u00e1 constantemente a nuestro lado y no se da por vencido. Dios nos ama y no nos deja como estamos, siempre nos transforma. Pid\u00e1mosle a Dios, a Cristo y al Esp\u00edritu Santo que nos ayude a madurar mientras oramos, mientras leemos la Biblia, o cuando nos reunimos con otras personas creyentes para servir a Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>En el evangelio los seguidores de Jes\u00fas le hacen muchas preguntas. Una de esas preguntas fue: \u201c\u00bfQu\u00e9 se\u00f1al puedes darnos, para que al verla te creamos?\u201d&nbsp;Seamos honestos y honestas, porque Dios nos presenta tantas se\u00f1ales para afirmar su presencia, y, aun as\u00ed, dudamos. Pensemos, hoy d\u00eda nos despertamos. Muchos y muchas abrimos los ojos y vimos todo a nuestro alrededor. Tambi\u00e9n pudimos escuchar los p\u00e1jaros, la alarma, la risa o gritos de nuestros hijos; pudimos oler el caf\u00e9, saborear un pan dulce o unos frijoles; pudimos probar la pasta de dientes, unas tortillas o un pan con mantequilla. Algunos recibimos un abrazo, un beso, o una caricia. Y aqu\u00ed hemos escuchado las lecturas. Esas son se\u00f1ales del amor de Dios, se\u00f1ales del poder de Dios, se\u00f1ales de que Dios est\u00e1 vivo, act\u00faa en nosotros y nos ama.<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos viviendo tiempos dif\u00edciles en todo el mundo. Hay volcanes que entran en erupci\u00f3n, tormentas que causan inundaciones, y pensamos, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 Dios? Hay personas que matan, otras que son violentos en contra de personas inocentes y pensamos, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 Dios? Pero, cuando nos da se\u00f1ales de su amor incondicional, de su cuidado y protecci\u00f3n no pensamos, \u00a1mira, aqu\u00ed est\u00e1 Dios! No nos acordamos de que hay un Dios que aun en medio de los volcanes y de las tormentas de la vida, nos ha prometido siempre estar y caminar con nosotros y con nosotras.<\/p>\n\n\n\n<p>Seguimos pidiendo se\u00f1ales y seguimos siendo incr\u00e9dulos. Tratemos de recordar estas lecturas durante la semana. Tratemos de recordar que las se\u00f1ales est\u00e1n a nuestro alrededor diariamente. Pid\u00e1mosle a Dios que siempre est\u00e9 a nuestro lado y nos recuerde que lo que nos rodea son sus mensajes y regalos de amor para todos y todas.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo \u00faltimo que dice Jes\u00fas en este evangelio es algo bello y que une a estas lecturas: \u201cYo soy el pan que da vida. El que viene a m\u00ed, nunca tendr\u00e1 hambre; y el que cree en m\u00ed, nunca tendr\u00e1 sed.\u201d Todo lo que buscamos, lo encontramos en Jes\u00fas. Todo lo que deseamos, est\u00e1 en Jes\u00fas. Todo lo que necesitamos, lo tiene Jes\u00fas y nos lo quiere dar. Toda nuestra sed y hambre que nos incomoda, que nos hace perder el sue\u00f1o y que nos consume puede ser saciada por Jes\u00fas. Jes\u00fas quiere y puede darnos vida, y una vida en abundancia. \u00bfQu\u00e9 tenemos que hacer? Ir a \u00e9l. Tomemos ese paso de ir hacia Jes\u00fas. El segundo paso es creer en Jes\u00fas. Si vamos a Jes\u00fas y creemos, nunca tendremos hambre ni sed de nada. No quiere decir que ser\u00e1 f\u00e1cil, sino que tendremos la certeza de que Jes\u00fas est\u00e1 siempre con nosotros. Afirmemos que tenemos la vida y que somos personas llenas de Jes\u00fas. \u00a1Vayamos a \u00c9l y creamos m\u00e1s en \u00c9l para as\u00ed tener vida, y vida en abundancia!<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-13B-2018.pdf\"><strong>Sermon-Spanish-Propio-13B-2018<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-13B-2018.pdf\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[971,987],"class_list":["post-162883","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-b","category-propio-13b"],"acf":{"sermon_date":"2018-08-06","drupal_id":"306141","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":169006,"sermon_other_translation":false},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 13 (B) - 2018 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-13-b-2018\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 13 (B) - 2018\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Las lecturas de hoy son muy importantes para nuestro caminar con Dios. Son lecturas que debemos llevar con nosotros y leerlas cada vez que podamos. Las lecturas est\u00e1n llenas de amor, consejos, promesas y verdad. El salmo de hoy dice: \u201cCrea en m\u00ed, oh Dios, un coraz\u00f3n limpio, y renueva un esp\u00edritu firme dentro de [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-13-b-2018\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"The Episcopal Church\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2020-12-03T15:47:41+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"928\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"927\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@iamepiscopalian\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"6 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-13-b-2018\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-13-b-2018\/\",\"name\":\"Propio 13 (B) - 2018 &#8211; The Episcopal Church\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-13-b-2018\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-13-b-2018\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"datePublished\":\"2018-08-05T07:23:06+00:00\",\"dateModified\":\"2020-12-03T15:47:41+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-13-b-2018\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es-ES\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-13-b-2018\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-13-b-2018\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"width\":928,\"height\":927,\"caption\":\"Sermones Que Iluminan\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-13-b-2018\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Propio 13 (B) &#8211; 2018\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"description\":\"Welcomes You\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es-ES\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"width\":770,\"height\":662,\"caption\":\"The Episcopal Church\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\",\"https:\/\/x.com\/iamepiscopalian\",\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Propio 13 (B) - 2018 &#8211; The Episcopal Church","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-13-b-2018\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Propio 13 (B) - 2018","og_description":"Las lecturas de hoy son muy importantes para nuestro caminar con Dios. Son lecturas que debemos llevar con nosotros y leerlas cada vez que podamos. Las lecturas est\u00e1n llenas de amor, consejos, promesas y verdad. El salmo de hoy dice: \u201cCrea en m\u00ed, oh Dios, un coraz\u00f3n limpio, y renueva un esp\u00edritu firme dentro de [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-13-b-2018\/","og_site_name":"The Episcopal Church","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","article_modified_time":"2020-12-03T15:47:41+00:00","og_image":[{"width":928,"height":927,"url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","type":"image\/png"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_site":"@iamepiscopalian","twitter_misc":{"Est. reading time":"6 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-13-b-2018\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-13-b-2018\/","name":"Propio 13 (B) - 2018 &#8211; The Episcopal Church","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-13-b-2018\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-13-b-2018\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","datePublished":"2018-08-05T07:23:06+00:00","dateModified":"2020-12-03T15:47:41+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-13-b-2018\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es-ES","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-13-b-2018\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-13-b-2018\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","width":928,"height":927,"caption":"Sermones Que Iluminan"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-13-b-2018\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Propio 13 (B) &#8211; 2018"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","name":"The Episcopal Church","description":"Welcomes You","publisher":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es-ES"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization","name":"The Episcopal Church","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","width":770,"height":662,"caption":"The Episcopal Church"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","https:\/\/x.com\/iamepiscopalian","https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A"]}]}},"taxonomy_info":{"category":[{"value":971,"label":"Pentecost\u00e9s B"},{"value":987,"label":"Propio 13b"}]},"featured_image_src_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"author_info":[],"comment_info":"","uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"thumbnail":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-300x300.png",300,300,true],"medium_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-768x767.png",768,767,true],"large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"1536x1536":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"2048x2048":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"menu":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-330x200.png",330,200,true],"hero":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-928x550.png",928,550,true],"callout-image":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-480x479.png",480,479,true]},"uagb_author_info":{"display_name":"wwedderburn","author_link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/author\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"Las lecturas de hoy son muy importantes para nuestro caminar con Dios. Son lecturas que debemos llevar con nosotros y leerlas cada vez que podamos. Las lecturas est\u00e1n llenas de amor, consejos, promesas y verdad. El salmo de hoy dice: \u201cCrea en m\u00ed, oh Dios, un coraz\u00f3n limpio, y renueva un esp\u00edritu firme dentro de&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon\/162883","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/sermon"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/201217"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=162883"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=162883"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}