{"id":162888,"date":"2018-07-01T03:29:49","date_gmt":"2018-07-01T07:29:49","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/propio-8-b-2018\/"},"modified":"2020-12-03T10:49:10","modified_gmt":"2020-12-03T15:49:10","slug":"propio-8-b-2018","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-8-b-2018\/","title":{"rendered":"Propio 8 (B) &#8211; 2018"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<p>\u00bfHan experimentado alguna vez en su vida una gran sensaci\u00f3n de vac\u00edo? \u00bfHan sentido como si algo les hiciera falta? No importa lo que hagan, cu\u00e1n duro trabajen, ad\u00f3nde vayan, qu\u00e9 metas intenten lograr, nada puede llenar ese vac\u00edo. El trabajo, el juego, los amigos ni la familia logran calmar esa sensaci\u00f3n de vac\u00edo, ni la inquietud ni la ansiedad que la acompa\u00f1a y que les quita la paz y la armon\u00eda. La sensaci\u00f3n nos hace sentir como si fu\u00e9ramos un recipiente con un agujero en el fondo. Por m\u00e1s que intentemos llenarlo, no lo podemos lograr. El agua se sigue escapando. El flujo de salida es mayor que el flujo de entrada. Ese esfuerzo nos deja casi sin vida. Se apodera de nosotros y nosotras el cansancio, la debilidad, la frustraci\u00f3n y la falta de esperanza. Sentimos enojo y resentimiento, aflicci\u00f3n y un gran temor de que nunca lograremos llegar a vivir la vida que deseamos. Si alguna vez hemos experimentado ese desespero, podemos adentrarnos en la vida de la mujer con hemorragia que escuchamos en el evangelio de hoy.<\/p>\n\n\n\n<p>No sabemos su nombre. No sabemos de d\u00f3nde vino. Ella podr\u00eda ser cualquiera de nosotros o de nosotras. Ella es otra cara en la multitud. Lo que s\u00ed sabemos es que est\u00e1 enferma, desesperada y necesitada. Ella lleva doce a\u00f1os sangrando, en todo ese tiempo nadie ha podido ayudarla. Ella ha gastado todo lo que ten\u00eda: tiempo, dinero, energ\u00eda y solo ha empeorado. D\u00eda tras d\u00eda, semana tras semana, mes tras mes, a\u00f1o tras a\u00f1o \u2013 siempre es lo mismo. Hemorragia constante. Ella es una fuente ambulante de sangre.<\/p>\n\n\n\n<p>La limitaci\u00f3n de esa mujer es m\u00e1s que f\u00edsica. Ella est\u00e1 perdiendo m\u00e1s que sangre. Est\u00e1 perdiendo su vida, su calidez, su vitalidad y su fertilidad. Este es un asunto espiritual. La vida y la muerte siempre lo son. Por una parte, esta es la historia de una mujer. Por otra parte, esta es la historia humana. Su historia es nuestra historia. Se trata tanto de hombres como de mujeres. Drenados y drenadas de vida, andamos en la vida como si no sinti\u00e9ramos nada. Estamos vivos, pero en realidad no vivimos. Nos sentimos desconectados y aislados.<\/p>\n\n\n\n<p>A menudo nos convencemos de que una vez que esto o aquello suceda todo ser\u00e1 mejor. Tan pronto como \u00e9l cambie, tan pronto como ella haga lo que yo quiero, tan pronto como la econom\u00eda mejore, tan pronto como obtenga un nuevo trabajo, tan pronto como tenga suficiente dinero, tan pronto como tenga m\u00e1s tiempo, tan pronto como lo haga a medida que avance en este proyecto, tan pronto como \u2026 Todos tenemos nuestro \u201ctan pronto como\u201d momento en la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Sospecho que la mujer con la hemorragia pas\u00f3 muchos de esos doce a\u00f1os pensando: \u201cTan pronto como \u2026\u201d Hoy, sin embargo, es diferente. Algo en ella ha cambiado. Ella ha o\u00eddo hablar de Jes\u00fas. Tal vez ella escuch\u00f3 acerca de sus ense\u00f1anzas, escuch\u00f3 sobre c\u00f3mo \u00e9l expulsaba a los demonios, sobre c\u00f3mo ha sanado a los enfermos, o sobre c\u00f3mo \u00e9l calm\u00f3 la tormenta en el mar. No sabemos lo que ella habr\u00e1 escuchado sobre Jes\u00fas, pero fue suficiente para hacerle creer que ella era m\u00e1s que una mujer con hemorragia. Ella ya no esperar\u00eda a otros para arreglar su vida. Ella se neg\u00f3 a identificarse con las circunstancias de su vida. Hoy, ella ir\u00eda m\u00e1s all\u00e1 de esas circunstancias y literalmente tomar\u00eda el asunto en sus propias manos.<\/p>\n\n\n\n<p>En lo m\u00e1s profundo de su ser, ella sab\u00eda: \u201cSi solo toco su capa, quedar\u00e9 sana\u201d. No importa cu\u00e1nto sangremos, la verdad de esas palabras fluye por nuestras venas. Ella sabe que Jes\u00fas ofrece una vida que es \u201cindestructible\u201d, una vida que nunca puede ni podr\u00e1 drenarse de ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Ella toc\u00f3 su capa y en ese momento fue sobrecogida con el poder de Dios. El tocar fue suficiente. La conexi\u00f3n se hizo y estableci\u00f3 una relaci\u00f3n. La vida ya no se sal\u00eda de ella, sino que flu\u00eda en ella. La hemorragia se detuvo, pero la curaci\u00f3n continu\u00f3. \u201c\u00bfQui\u00e9n me ha tocado la ropa?\u201d, pregunt\u00f3 Jes\u00fas. \u00c9l la llamaba. \u00c9l no le permitir\u00eda seguir siendo una cara sin nombre entre la multitud. \u00c9l no le permitir\u00eda quedarse en el anonimato. La llam\u00f3 \u201cHija\u201d y la envi\u00f3 al camino de la paz. Ella ya no ser\u00eda la mujer con una constante hemorragia. Ella ahora es una hija. Ella tiene una nueva identidad, o mejor, ella recuper\u00f3 su identidad de hija que se hab\u00eda oscurecido por su enfermedad. Ella ahora encontr\u00f3 un lugar y una relaci\u00f3n nueva con Dios. Ha sido sanada y Jes\u00fas le ha ofrecido vida abundante. Ahora est\u00e1 completamente viva y libre para ir en paz.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa vida de abundancia es la misma que Jes\u00fas nos ofrece a cada uno de nosotros y de nosotras. Ya no tenemos que vivir sin vida. Podemos reconocernos como hijos e hijas, llamados y llamadas por \u00c9l. De la misma manera como lo hizo la mujer del evangelio de hoy, nosotros y nosotras tenemos la misma oportunidad de tocar a Jes\u00fas. Ya no podremos vivir nuestras vidas marcadas por el pensamiento de \u201ctan pronto como.\u201d Eso significa que est\u00e1 de nuestra parte dar el primer paso para encontrar soluci\u00f3n a los desaf\u00edos de nuestras vidas. No se trata de que tengamos el control, sino saber que tenemos la opci\u00f3n y la responsabilidad de escoger como vivir la vida \u2013 con o sin la presencia del Jes\u00fas sanador y redentor.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestra fe ha de ser activa y tangible. \u00bfC\u00f3mo podemos vivir nuestras vidas de esa manera? Acerc\u00e1ndonos a Jes\u00fas. A veces su ropa es como un manto de silencio, soledad y oraci\u00f3n. A veces es un manto de misericordia y perd\u00f3n. Otras veces es un manto de compasi\u00f3n, generosidad y gratitud envuelto en ese infinito amor que se entrega a s\u00ed mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Salgamos al mundo convencidos y convencidas de que no importa d\u00f3nde o c\u00f3mo nos encontremos, que Cristo est\u00e1 presente para que estrechemos nuestras manos hacia \u00e9l y toquemos su capa sanadora y redentora. Abramos los ojos y dej\u00e9monos acariciar por su tierna mirada que sana nuestro desaliento, la enfermedad y el dolor. Dejemos que Cristo nos llene con su vida, con su amor y con su poder. Toquemos a Cristo y recibiremos nuestra verdadera identidad y nombre. Toquemos la capa que cubre a Cristo y podremos ir en paz.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-8B-2018.pdf\"><strong>Sermon-Spanish-Propio-8B-2018<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-8B-2018.pdf\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[971,982],"class_list":["post-162888","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-b","category-propio-08b"],"acf":{"sermon_date":"2018-07-02","drupal_id":"306166","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168989,"sermon_other_translation":false},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 8 (B) - 2018 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-8-b-2018\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 8 (B) - 2018\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"\u00bfHan experimentado alguna vez en su vida una gran sensaci\u00f3n de vac\u00edo? \u00bfHan sentido como si algo les hiciera falta? 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