{"id":162902,"date":"2018-03-30T03:40:32","date_gmt":"2018-03-30T07:40:32","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/viernes-santo-2018\/"},"modified":"2020-12-03T10:49:47","modified_gmt":"2020-12-03T15:49:47","slug":"viernes-santo-2018","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/viernes-santo-2018\/","title":{"rendered":"Viernes Santo &#8211; 2018"},"content":{"rendered":"\n<p><hr>\n<p>El Viernes Santo puede que sea para los cristianos el d\u00eda m\u00e1s triste del a\u00f1o lit\u00fargico. Recordamos la muerte cruenta de una persona inocente y buena que manifest\u00f3 un amor divino hacia todo el g\u00e9nero humano. Los primeros cristianos no observaban este d\u00eda por separado porque consideraban la Pascua cristiana como un evento que comprend\u00eda tanto la muerte como la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. El suplicio de Jes\u00fas, aunque horroroso, se hab\u00eda transformado en un triunfo gozoso y de eterna duraci\u00f3n. Toda la humanidad sufre y sacrifica durante su jornada terrenal y, gracias a Jes\u00fas, tenemos la promesa de un d\u00eda gozar eternamente en el cielo. No se espera que persona alguna sufra los tormentos que Jes\u00fas tuvo que pasar por amor nuestro.<\/p>\n\n<p>Retrocedamos un poco y demos un vistazo a la historia y a los hechos de este santo d\u00eda. Sabemos que en un tiempo sin fecha se empieza a recordar este d\u00eda en Jerusal\u00e9n. Un testimonio hist\u00f3rico nos lo da la peregrina Egeria en su \u201cDiario de viaje\u201d.&nbsp;&nbsp;Ella nos cuenta c\u00f3mo se desarrollaba esta jornada a finales del siglo IV. Muy de ma\u00f1ana, tras haber pasado la noche en vela en el Monte de los Olivos se descend\u00eda a Getseman\u00ed para leer la narraci\u00f3n del prendimiento de Jes\u00fas. La comparecencia de Jes\u00fas ante Pilato se le\u00eda en el G\u00f3lgota, y luego se iban a casa a descansar un rato, pero pasando antes por el monte Sion para venerar la columna de la flagelaci\u00f3n. Al mediod\u00eda, de nuevo se congregaban en el G\u00f3lgota para venerar el madero de la cruz y se le\u00edan, durante tres horas, lecturas del Antiguo y Nuevo Testamentos. El recorrido-peregrinaci\u00f3n terminaba en la iglesia de la Resurrecci\u00f3n, donde se le\u00eda el evangelio de la colocaci\u00f3n de Jes\u00fas en el sepulcro. Era un d\u00eda verdaderamente intenso, pero que daba profundo respeto y sincera religiosidad al evento m\u00e1s abominable acaecido en el pueblo jud\u00edo de ese tiempo.<\/p>\n\n<p>Ahora bien, es propio preguntarnos \u00bfpor qu\u00e9 condenaron a un justo a tan horrible suplicio? Jes\u00fas a todos sorprend\u00eda con su bondad y generosidad. Jes\u00fas pas\u00f3 haciendo el bien por doquier. \u00c9l se coloc\u00f3 del lado de los m\u00e1s pobres, de los indeseables, de los destituidos y a todos ofrec\u00eda amor y sobre todo esperanza. Una esperanza de que ellos, aunque condenados y juzgados por la religi\u00f3n oficial, se encontraban m\u00e1s cerca del reino de Dios que quienes por profesi\u00f3n ofrec\u00edan sacrificios en el templo.<\/p>\n\n<p>Para difundir su nuevo mensaje, Jes\u00fas utiliz\u00f3 par\u00e1bolas inmortales. Ejemplos tomados de la vida real que todo el mundo pod\u00eda entender, pero que asombraban por la conclusi\u00f3n a la que conduc\u00edan. Memorables entre todas son la del Buen Samaritano y la del Hijo Pr\u00f3digo. La gran revoluci\u00f3n religiosa que Jes\u00fas caus\u00f3 fue el haber dado acceso al amor de Dios. Muchas personas, a trav\u00e9s del servicio al pr\u00f3jimo, descubren ese Dios de amor en Jesucristo. \u00c9l es ese camino certero que nadie m\u00e1s ha mostrado en toda su validez.<\/p>\n\n<p>No es de extra\u00f1ar que Jes\u00fas levantara sospechas entre los l\u00edderes religiosos de su \u00e9poca por todas sus acciones. P\u00e1gina tras p\u00e1gina, los evangelios nos muestran a un Jes\u00fas perseguido por fariseos, escribas y sacerdotes. Entonces tenemos que la primera y fundamental causa de su condena fue porque su mensaje y comportamiento trastornaba de ra\u00edz el sistema organizado, civil y religioso. Jes\u00fas estorbaba ya que su predicaci\u00f3n invitaba a una convivencia pac\u00edfica entre todos, muy contraria a la tiran\u00eda y el control que instigaban los seguidores y s\u00fabditos de Roma.<\/p>\n\n<p>No obstante, seg\u00fan la opini\u00f3n de muchos eruditos, la causa decisiva y determinante de su condena, fue la purificaci\u00f3n del templo. Tras su entrada triunfal en la ciudad de Jerusal\u00e9n, se acerca al templo y ve que lo han convertido en un mercado. Volc\u00f3 las mesas de los cambistas y las sillas de los que vend\u00edan palomas. Expuls\u00f3 a todos del templo, inclusive a ovejas y bueyes. Esta fue su acci\u00f3n p\u00fablica m\u00e1s grave porque a partir de ese incidente los sacerdotes del templo cuestionaron su autoridad para realizar semejante atropello.<\/p>\n\n<p>Aunque los sumos sacerdotes y letrados buscan la forma de acabar con Jes\u00fas, ellos le tem\u00edan. \u00a1Eran tantas las personas que admiraban a Jes\u00fas y estaban de su lado! Lo sucedido en la ciudad santa de Jerusal\u00e9n, repleta de peregrinos jud\u00edos llegados de todo el Imperio Romano, en el explosivo ambiente de las fiestas de Pascua, no auguraba nada bueno. Jes\u00fas desafi\u00f3 p\u00fablicamente el sistema religioso y civil de su \u00e9poca y de esa manera alter\u00f3 el orden p\u00fablico.<\/p>\n\n<p>A pesar de todo esto, ni An\u00e1s ni Caif\u00e1s ni los sacerdotes del templo encuentran raz\u00f3n suficiente para condenarlo a muerte. Y deciden que Pilato, prefecto de Judea nombrado por Tiberio, tome cartas en el asunto. Y le dicen: \u201ces un revoltoso, un rebelde, que predica un reino diferente al del C\u00e9sar y pone en peligro el orden social\u201d. Y, cosa admirable, ni siquiera Pilato, tras interrogar a Jes\u00fas, encuentra en \u00e9l causa suficiente para condenarlo. \u00bfQu\u00e9 hacer?<\/p>\n\n<p>En toda tiran\u00eda impera el miedo. Pilato, sin causa, sin raz\u00f3n alguna de condena, adopta el camino m\u00e1s seguro para \u00e9l. Condena a Jes\u00fas a muerte para evitar consecuencias inesperadas. \u201cIr\u00e1s a la cruz\u201d, le dice Pilato. Jes\u00fas sab\u00eda lo que le esperaba. Seguramente hab\u00eda visto a otros morir en la cruz. Ahora era su turno. La crucifixi\u00f3n era una aut\u00e9ntica tortura; al crucificado no se le da\u00f1aba directamente ning\u00fan \u00f3rgano vital, de manera que su agon\u00eda podr\u00eda prolongarse durante largas horas y hasta d\u00edas. En esa \u00e9poca los romanos crucificaban sin piedad a cientos y miles de personas para sembrar el terror e imponer el orden. Al parecer, Jes\u00fas estaba tan debilitado por todo el maltrato que ya hab\u00eda recibido con antelaci\u00f3n, que su tortura no se prolong\u00f3. Seg\u00fan el evangelista Marcos, Jes\u00fas muri\u00f3 en la m\u00e1s triste de todas las soledades, exclamando: \u201c\u00a1Dios m\u00edo, Dios m\u00edo!, \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado?\u201d.&nbsp; Esta muerte provoc\u00f3 en el centuri\u00f3n presente la m\u00e1s bella de todas las confesiones: \u201cRealmente este hombre era Hijo de Dios\u201d.<\/p>\n\n<p>Ahora podemos preguntarnos. \u00bfEra necesario que Jes\u00fas muriera? Su mensaje hab\u00eda sido s\u00f3lido y claro. Su vida hubiera sido suficiente para darnos ejemplo y salvarnos de nuestras malas inclinaciones. Sin embargo, la historia nos demuestra que ning\u00fan profeta act\u00faa a medias. Todos caminan hasta la \u00faltima meta. Jes\u00fas no pod\u00eda ceder ante las constantes presiones ejercidas por la religi\u00f3n oficial. Jes\u00fas decidi\u00f3 seguir adelante y dar ejemplo hasta el final, aunque ese final implicara la cruz. La muerte en la cruz fue la culminaci\u00f3n de un amor sin igual. Un amor heroico, divino, sin igual porque le otorga salvaci\u00f3n y vida eterna a toda la humanidad.<\/p>\n\n<p>Queridos hermanos y hermanas, nos encontramos aqu\u00ed en el templo, no para llorar la muerte de Jes\u00fas, ni para admirar su sacrificio, sino para imitarlo. No olvidemos las palabras de Jes\u00fas: \u201c\u00a1Am\u00e9monos los unos a los otros como yo los he amado!\u201d<\/p><\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[898,903],"class_list":["post-162902","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-semana-santa","category-viernes-santo"],"acf":{"sermon_date":"2018-03-31","drupal_id":"306236","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168896,"sermon_other_translation":false},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Viernes Santo - 2018 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/viernes-santo-2018\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Viernes Santo - 2018\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"El Viernes Santo puede que sea para los cristianos el d\u00eda m\u00e1s triste del a\u00f1o lit\u00fargico. 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