{"id":162955,"date":"2019-03-31T19:22:15","date_gmt":"2019-03-31T23:22:15","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/cuaresma-4-c-2019\/"},"modified":"2020-12-03T10:43:37","modified_gmt":"2020-12-03T15:43:37","slug":"cuaresma-4-c-2019","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-4-c-2019\/","title":{"rendered":"Cuaresma 4 (C) &#8211; 2019"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Cuaresma-4C-2019-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-190112\" width=\"666\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Cuaresma-4C-2019-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Cuaresma-4C-2019-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Cuaresma-4C-2019-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Cuaresma-4C-2019-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Cuaresma-4C-2019.png 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>A trav\u00e9s de los a\u00f1os, predicadores de todas denominaciones han encontrado una riqueza inagotable en esta par\u00e1bola. Es muy posible que la historia del hijo pr\u00f3digo es una de las historias m\u00e1s reconocidas y amadas del Nuevo Testamento. Le har\u00edamos justicia si consideramos su aspecto multifac\u00e9tico y que muy bien puede ser la historia del hermano mayor, o del padre amoroso y quiz\u00e1s hasta la historia de la madre invisible, que ni siquiera recibe el honor de ser mencionada del todo.<\/p>\n\n\n\n<p>Es muy f\u00e1cil para nosotros encontrarnos en medio de esta historia de familia e identificarnos con algunos de los personajes. Nuestra posici\u00f3n en la historia seguramente determina el mensaje que escuchamos. Es una historia de familia con problemas, tal como nuestras propias familias.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos sabemos la historia. Legalistas religiosos, escribas y fariseos criticaban a Jes\u00fas por estar asoci\u00e1ndose con un grupo equivocado; con gente de mala reputaci\u00f3n, pecadores, colectores de impuestos y gente marginada. Jes\u00fas no confronta sus acusaciones, pero les cuenta una peque\u00f1a historia sobre un padre y dos hermanos que eran muy diferentes. El m\u00e1s joven de ellos nos sorprende con su acci\u00f3n ego\u00edsta e impaciente. B\u00e1sicamente le est\u00e1 diciendo al padre, \u201clo cierto es que te est\u00e1s poniendo viejo, pero no puedo esperar a que te mueras para recibir el dinero; as\u00ed que dame ahora la parte que me pertenece\u201d. El otro hermano se queda en casa. Este es responsable, trabajador.<\/p>\n\n\n\n<p>Es interesante notar que err\u00f3neamente ambos hermanos creen que el amor de su padre es condicional. El m\u00e1s joven cree que debido a su decisi\u00f3n y acciones ahora ha perdido su lugar como hijo. En su mente el amor de su padre es condicional ya que piensa que su padre no puede amarle porque ha pecado. Por otro lado, el hermano mayor se cree mejor hijo porque se ha quedado trabajando duro y responsablemente. Por lo tanto, cree que por sus obras merece m\u00e1s el amor de su padre. El hijo joven b\u00e1sicamente cree que su padre lo perdonar\u00eda si de veras se lo gana de nuevo, por eso est\u00e1 dispuesto a ser tratado como los dem\u00e1s empleados. Por otro lado, el hijo mayor tambi\u00e9n cree el amor de su padre es condicional ya que cree que su padre debe amarle m\u00e1s porque \u00e9l se lo merece. A pasar de que ambos hijos interpretan el amor de su padre hacia ellos desde diferentes puntos de vistas, ambos est\u00e1n afirmando que el amor de su padre es limitado, condicional y que solo depende en su capacidad de hacerse merecedores de su amor.<\/p>\n\n\n\n<p>Es importante que hagamos una pausa y recordemos que el padre en la historia es Dios. Decir que Dios no nos va a amar al menos que seamos mejores, es decir que el amor de Dios hacia nosotros es cualquier cosa menos incondicional. Gracias a Dios que Jes\u00fas nos ense\u00f1a algo completamente opuesto a la forma de interpretaciones de los dos hermanos. Jes\u00fas nos dice que esta historia el padre no espera por su hijo arrepentido, simplemente no puede contenerse y empieza a correr y a dar saltos de alegr\u00eda dirigi\u00e9ndose a su hijo tan pronto lo ve aparecer en el camino. El texto contin\u00faa dici\u00e9ndonos que lo agarr\u00f3 por el cuello y lo besaba repetidamente. Como bien podemos observar, el padre ofreci\u00f3 sin que se lo pidiera un derroche de amor por su hijo, que no es otra cosa que la gracia de Dios. Dios est\u00e1 siempre acerc\u00e1ndose a nosotros. Dios conoce las tribulaciones de nuestros corazones y, Dios, el Padre amoroso no se puede contener, y en su continuo amor por nosotros no duda en acercarse, en correr a nosotros para ofrecernos su gracia, para ofrecernos su perd\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Un profesor de un seminario cuenta la historia de una seminarista que le invit\u00f3 a un caf\u00e9 y para conversar con \u00e9l. Ella estaba enojada con el profesor. En la clase de homil\u00e9tica cada estudiante tiene que predicar un serm\u00f3n y el resto de los estudiantes lo discute en la clase. El profesor le hab\u00eda dicho a ella que iba a predicar la siguiente semana sobre el tema de \u201cjuzgar\u201d, en espec\u00edfico sobre el juicio de Dios. Ella le dijo al profesor: \u201cNo s\u00e9 lo que voy hacer. Yo no creo en el juicio de Dios, sino en el amor de Dios, en la gracia de Dios, en la bondad de Dios, en el perd\u00f3n y la reconciliaci\u00f3n. Me ha tomado tres a\u00f1os de terapia para poder vencer mis experiencias de ser juzgada por mis padres. Yo no voy a predicar sobre el juicio\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de conversar por un buen tiempo sobre sus experiencias ella cambi\u00f3 el tema. Ella tambi\u00e9n quer\u00eda hablarme de su familia. Ella y su esposo estaban teniendo problemas debido a su hijo, un adolecente, estaba meti\u00e9ndose en problemas y metiendo a sus padres en problemas tambi\u00e9n. Ella tem\u00eda ser expulsada del seminario y dijo: \u201cPor ejemplo, anoche mi esposo y yo est\u00e1bamos cenando y est\u00e1bamos preocupados por nuestro hijo, no sab\u00edamos d\u00f3nde estaba. Nosotros tem\u00edamos que estuviera metido en drogas, no sab\u00edamos d\u00f3nde estaba ni con quien estaba. De repente en medio de la cena aparece. Le pregunt\u00e9 que si quer\u00eda cenar, pero ni siquiera me contesto, parec\u00eda enojado, le dio un tir\u00f3n a la puerta y se fue a su habitaci\u00f3n y se encerr\u00f3. Mi esposo se levant\u00f3 enfadado tambi\u00e9n y se fue a la sala a ver televisi\u00f3n. Siempre hace eso en esa situaci\u00f3n. Es la forma en que \u00e9l reacciona siempre que eso sucede, \u2013 ella contin\u00fao cont\u00e1ndole-, no s\u00e9 lo que me sucedi\u00f3, pero comenc\u00e9 a temblar, era una mezcla de enojo y miedo a la vez, enojo por todo el da\u00f1o que estaba causando, miedo de ser f\u00edsicamente golpeada por mi propio hijo, pero sub\u00ed al su cuarto, abr\u00ed la puerta de su cuarto de un tir\u00f3n y le dije: \u00a1Esc\u00fachame bien! \u00a1Esta es la \u00faltima vez que voy a tolerar esta situaci\u00f3n. Te amo tanto que yo no voy a dejar que te destruyas!<\/p>\n\n\n\n<p>El profesor le sonri\u00f3 a la seminarista y le dijo: Yo creo que t\u00fa has acabado de predicar uno de los mejores sermones sobre el juicio que yo he o\u00eddo. De eso es de lo que trata el juicio. El juicio de Dios no es sobre el castigo, o la furia de Dios; el juicio de Dios es Dios dici\u00e9ndonos a nosotros: \u201cYo te amo tanto que no voy a dejar que te destruyas.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>El gran te\u00f3logo Karl Barth dijo una vez: \u201cNo temas la ira de Dios, sino m\u00e1s bien, el amor de Dios, porque el amor de Dios va a arrancar de una y por todas cualquier cosa que se interponga entre ti y Dios\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta historia nos sugiere que existe un deseo universal, un hambre de perd\u00f3n en cada alma humana; tanto para recibirlo, como para ofrecerlo. Si algo nos llega con una claridad cegadora en la Biblia Hebrea es que Dios es un Dios de perd\u00f3n porque Dios es un Dios de amor. Al igual que otros mandatos en las escrituras, el perd\u00f3n es primeramente un mandato para nuestro propio bien. Porque Dios sabe verdaderamente que el perd\u00f3n, tanto divino como humano est\u00e1 en el centro de la gracia. Ser\u00eda imposible imaginarnos nuestra fe sin el perd\u00f3n. Dios sabe que nosotros nunca podr\u00edamos ser sanados, nunca podr\u00edamos ser restablecidos a la plenitud de nuestra vida y nunca podr\u00edamos seguir adelante hasta que podamos dejar atr\u00e1s viejos resentimientos, hasta que podamos dejar atr\u00e1s los deseos de venganza, y finalmente podamos perdonar. Y lo que es totalmente cierto, es que Dios nos ha perdonado. Por lo tanto, nuestro llamado es dejar de nadar contra la corriente de la gracia de Dios, y abrirnos para recibir el perd\u00f3n de Dios y ofrecer el perd\u00f3n de Dios a otros.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Cuaresma-4C-2019.pdf\"><strong>Sermon-Spanish-Cuaresma-4C-2019<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Cuaresma-4C-2019.pdf\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1016,1012],"class_list":["post-162955","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-cuaresma-4c","category-cuaresma-c"],"acf":{"sermon_date":"2019-03-31","drupal_id":"316821","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168895,"sermon_other_translation":false},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Cuaresma 4 (C) - 2019 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-4-c-2019\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Cuaresma 4 (C) - 2019\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"A trav\u00e9s de los a\u00f1os, predicadores de todas denominaciones han encontrado una riqueza inagotable en esta par\u00e1bola. 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