{"id":162973,"date":"2019-05-12T02:06:12","date_gmt":"2019-05-12T06:06:12","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/pascua-4-c-2019\/"},"modified":"2020-12-03T10:46:14","modified_gmt":"2020-12-03T15:46:14","slug":"pascua-4-c-2019","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-4-c-2019\/","title":{"rendered":"Pascua 4 (C) &#8211; 2019"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Pascua-4C-2019-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-190260\" width=\"666\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Pascua-4C-2019-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Pascua-4C-2019-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Pascua-4C-2019-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Pascua-4C-2019-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Pascua-4C-2019.png 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>\u00a1Feliz Pascua de Resurrecci\u00f3n! Seguimos en tiempo de Pascua hasta el d\u00eda de Pentecost\u00e9s, y hoy, en el cuarto domingo, conocido como el del Buen Pastor, celebramos que en Jes\u00fas tenemos un Pastor bueno. Leemos sobre su amor, cari\u00f1o, cuidado y llamado. Las lecturas de este d\u00eda tratan del gran amor que Dios nos tiene. Cuando leemos estos pasajes recordamos que la Palabra es para cada persona, y que no hay nadie que pueda ser separardo del amor de Dios, que nadie puede ser privado de su protecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta forma, en las lecturas vemos primeramente a Dorcas, mujer que pasaba su vida haciendo el bien y ayudando a los necesitados. Ella se enferm\u00f3 y muri\u00f3. Dorcas, obviamente, era muy importante para el pueblo y por ello toda la gente estaba muy triste; as\u00ed que Dios envi\u00f3 a Pedro para recobrarle la vida: \u00a1Qu\u00e9 gran milagro! La lectura dice que Pedro le dijo a Dorcas, \u00a1lev\u00e1ntate! Y porque ella vivi\u00f3, muchas personas creyeron en Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed pasa muchas veces: creemos porque vemos un milagro. Tal vez es por eso que Dios hace milagros, para que los contemos y ayudemos con ello a otros a creer en su poder. Quiz\u00e1 necesitamos de ese poder milagroso en algunos momentos de nuestras vidas. Y Dios dice a esa parte de nuestras vidas que parece muerta o deca\u00edda: \u00a1lev\u00e1ntate! Hay sue\u00f1os que parecen muertos, metas aparentemente inalcanzables, situaciones imposibles, pero \u00e9l tiene el poder para hacer el milagro. Y una vez lo hace, es nuestro deber como testigos de las buenas nuevas y portadores de amor y bendici\u00f3n, contarlo para que muchas personas crean en Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>El Salmo 23 nos dice que nada nos faltar\u00e1 porque el Se\u00f1or es nuestro Pastor. \u00c9sta es una promesa para todo el mundo. As\u00ed como puede hacer milagros tambi\u00e9n puede proveer cada necesidad que tenemos. El diccionario define al pastor como una persona que guarda, gu\u00eda y apacienta. Cuando el salmista dice que el Se\u00f1or es nuestro pastor, nos est\u00e1 asegurando que en sus manos estaremos seguros, guiados y apacentados. Nada nos faltar\u00e1 porque Dios quiere que estemos bien. Dios, por su gran amor, nos guarda; no importa donde estemos, Dios est\u00e1 cerca, nos cuida y nos gu\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cAviva mi alma\u201d, dice el vers\u00edculo tres. \u00bfAlguna vez has sentido que ya no puedes m\u00e1s? Est\u00e1s tratando pero parece que nada te sale bien. Hay problemas en cada parte de tu vida. Hay situaciones dif\u00edciles y que no entiendes. Dios te dice hoy: soy tu pastor y voy a avivar tu alma. Dios quiere que sepas que ya tiene la soluci\u00f3n; cree, descansa en Dios y recuerda sus promesas. Deja que Dios avive tu alma con su amor y esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p>El salmo sigue: \u201cno temer\u00e9 mal alguno porque t\u00fa est\u00e1s conmigo\u201d. Piensa en la persona que te ha protegido en esta vida. Puede ser tu padre que siempre te ha llevado de la mano y te ha levantado cuando ten\u00edas que cruzar la calle o ven\u00eda un perro grande hacia ti; tal vez es tu madre que siempre te ha ayudado y dado todo lo que fuera posible para que tengas una vida plena y exitosa; quiz\u00e1 tu hermano o hermana que se ha puesto a tu lado cuando alguien te ha querido lastimar; o un familiar, mejor amiga, vecino o maestra; incluso, tal vez no has tenido a nadie que te proteja y cuide ante cualquier peligro o situaci\u00f3n aterradora. La buena noticia es que Dios quiere ser quien te protege y cuida en la situaci\u00f3n mas dif\u00edcil, hasta te lleva de la mano y te gu\u00eda por sendas seguras. Llevar este salmo en la mente y en el coraz\u00f3n es fortaleza en momentos de tragedia o angustia; recordarlo es estar seguros de que Dios es Pastor bueno que siempre cuida a sus ovejas.<\/p>\n\n\n\n<p>En la ep\u00edstola leemos lo que podr\u00edamos proclamar a Dios por su amor y milagros: la alabanza, la gloria, la sabidur\u00eda, la gratitud, el honor, el poder y la fuerza sean dados a nuestro Dios. En otras partes, la Biblia nos dicen que tenemos que adorar a Dios; no dice que le adoremos solamente cuando est\u00e1n pasando cosas buenas, cuando tenemos trabajo, cuando estamos felizmente casados o ganamos alg\u00fan premio. Aprendamos a adorar a Dios en todo para que siempre estemos en actitud de gratitud a \u00e9l, quien nos ama, acepta y ayuda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s abajo, en la ep\u00edstola, leemos otra promesa bella: Dios secar\u00e1 toda l\u00e1grima de los ojos. Seguimos con el tema que Dios, como Buen Pastor, va a proveer todo lo que necesitamos y que nos avivar\u00e1. Cuando sintamos que no podemos dejar de llorar, recordemos la promesa que Dios secar\u00e1 toda l\u00e1grima. No algunas, no unas cuantas, no muchas, sino que Dios secar\u00e1 TODA l\u00e1grima. Piensa en algunas razones por las cuales est\u00e1s llorando en esta temporada de tu vida. \u00bfSer\u00e1 por alguna enfermedad o preocupaci\u00f3n? \u00bfSer\u00e1 porque a tu hija no la aceptaron en un buen programa? Dios te asegura que no importa por lo que est\u00e9s pasando, si se lo dejas a Dios, \u00e9l va a obrar en tu favor.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, el texto del evangelio insiste en la imagen del buen pastor. Nos dice que nosotros, las ovejas, conocemos la voz de nuestro pastor y le seguimos. Tambi\u00e9n nos dice que el Buen Pastor conoce nuestra voz. Esto es algo maravilloso porque no s\u00f3lo las ovejas conocen a su pastor, sino que el Pastor las conoce. Nuestro Buen Pastor nos conoce, reconoce y ama. As\u00ed que, cuando vayas pasando por alguna situaci\u00f3n y sientas que est\u00e1s perdido, puedes llamar a tu Pastor y \u00e9l te oir\u00e1 y te encontrar\u00e1, llegar\u00e1 donde est\u00e1s, te ayudar\u00e1, te rescatar\u00e1 y te abrazar\u00e1. Tu Pastor te est\u00e1 buscando y te est\u00e1 llamando; esc\u00fachale y s\u00edguele. \u00a1Am\u00e9n! \u00a1Aleluya!<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Pascua-4C-2019.docx\"><strong>Sermon-Spanish-Pascua-4C-2019<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Pascua-4C-2019.docx\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Pascua-4C-2019.pdf\"><strong>Sermon-Spanish-Pascua-4C-2019<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Pascua-4C-2019.pdf\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1025,1019],"class_list":["post-162973","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pascua-4c","category-pascua-c"],"acf":{"sermon_date":"2019-05-13","drupal_id":"319806","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":169006,"sermon_other_translation":false},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Pascua 4 (C) - 2019 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-4-c-2019\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Pascua 4 (C) - 2019\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"\u00a1Feliz Pascua de Resurrecci\u00f3n! Seguimos en tiempo de Pascua hasta el d\u00eda de Pentecost\u00e9s, y hoy, en el cuarto domingo, conocido como el del Buen Pastor, celebramos que en Jes\u00fas tenemos un Pastor bueno. Leemos sobre su amor, cari\u00f1o, cuidado y llamado. Las lecturas de este d\u00eda tratan del gran amor que Dios nos tiene. [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-4-c-2019\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"The Episcopal Church\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2020-12-03T15:46:14+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"928\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"927\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@iamepiscopalian\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"5 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-4-c-2019\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-4-c-2019\/\",\"name\":\"Pascua 4 (C) - 2019 &#8211; The Episcopal Church\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-4-c-2019\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-4-c-2019\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"datePublished\":\"2019-05-12T06:06:12+00:00\",\"dateModified\":\"2020-12-03T15:46:14+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-4-c-2019\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es-ES\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-4-c-2019\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-4-c-2019\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"width\":928,\"height\":927,\"caption\":\"Sermones Que Iluminan\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-4-c-2019\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Pascua 4 (C) &#8211; 2019\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"description\":\"Welcomes You\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es-ES\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"width\":770,\"height\":662,\"caption\":\"The Episcopal Church\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\",\"https:\/\/x.com\/iamepiscopalian\",\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Pascua 4 (C) - 2019 &#8211; The Episcopal Church","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-4-c-2019\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Pascua 4 (C) - 2019","og_description":"\u00a1Feliz Pascua de Resurrecci\u00f3n! Seguimos en tiempo de Pascua hasta el d\u00eda de Pentecost\u00e9s, y hoy, en el cuarto domingo, conocido como el del Buen Pastor, celebramos que en Jes\u00fas tenemos un Pastor bueno. Leemos sobre su amor, cari\u00f1o, cuidado y llamado. Las lecturas de este d\u00eda tratan del gran amor que Dios nos tiene. [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-4-c-2019\/","og_site_name":"The Episcopal Church","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","article_modified_time":"2020-12-03T15:46:14+00:00","og_image":[{"width":928,"height":927,"url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","type":"image\/png"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_site":"@iamepiscopalian","twitter_misc":{"Est. reading time":"5 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-4-c-2019\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-4-c-2019\/","name":"Pascua 4 (C) - 2019 &#8211; The Episcopal Church","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-4-c-2019\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-4-c-2019\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","datePublished":"2019-05-12T06:06:12+00:00","dateModified":"2020-12-03T15:46:14+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-4-c-2019\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es-ES","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-4-c-2019\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-4-c-2019\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","width":928,"height":927,"caption":"Sermones Que Iluminan"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-4-c-2019\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Pascua 4 (C) &#8211; 2019"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","name":"The Episcopal Church","description":"Welcomes You","publisher":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es-ES"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization","name":"The Episcopal Church","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","width":770,"height":662,"caption":"The Episcopal Church"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","https:\/\/x.com\/iamepiscopalian","https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A"]}]}},"taxonomy_info":{"category":[{"value":1025,"label":"Pascua 4c"},{"value":1019,"label":"Pascua C"}]},"featured_image_src_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"author_info":[],"comment_info":"","uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"thumbnail":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-300x300.png",300,300,true],"medium_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-768x767.png",768,767,true],"large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"1536x1536":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"2048x2048":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"menu":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-330x200.png",330,200,true],"hero":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-928x550.png",928,550,true],"callout-image":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-480x479.png",480,479,true]},"uagb_author_info":{"display_name":"wwedderburn","author_link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/author\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"\u00a1Feliz Pascua de Resurrecci\u00f3n! Seguimos en tiempo de Pascua hasta el d\u00eda de Pentecost\u00e9s, y hoy, en el cuarto domingo, conocido como el del Buen Pastor, celebramos que en Jes\u00fas tenemos un Pastor bueno. Leemos sobre su amor, cari\u00f1o, cuidado y llamado. Las lecturas de este d\u00eda tratan del gran amor que Dios nos tiene.&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon\/162973","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/sermon"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/201217"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=162973"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=162973"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}