{"id":162988,"date":"2019-06-30T17:03:19","date_gmt":"2019-06-30T21:03:19","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/propio-8-c-2019\/"},"modified":"2020-12-03T10:49:10","modified_gmt":"2020-12-03T15:49:10","slug":"propio-8-c-2019","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-8-c-2019\/","title":{"rendered":"Propio 8 (C) &#8211; 2019"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/pentecostes_8_cover-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-186362\" width=\"669\" height=\"350\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/pentecostes_8_cover-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/pentecostes_8_cover-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/pentecostes_8_cover-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/pentecostes_8_cover-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/pentecostes_8_cover.png 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 669px) 100vw, 669px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>\u201cPara ser libres nos ha liberado Cristo\u201d. Con esta afirmaci\u00f3n radical, con&nbsp; que Pablo se dirige a la comunidad de los g\u00e1latas, acerqu\u00e9monos a la Palabra de Dios, la cual exige desde la experiencia del discipulado total \u201clibertad\u201d para seguirle a aquel que permanentemente nos llama, pues \u201chemos sido llamados a la libertad\u201d para \u201chacernos servidores los unos de los otros\u201d, animados por el Esp\u00edritu que desata en nuestra vida el fruto del amor que se concretiza por medio de acciones espirituales que afectan nuestra historia fecund\u00e1ndola de amor.<\/p>\n\n\n\n<p>En el evangelio de Lucas, en el contexto del discipulado y la libertad que implica, Jes\u00fas inicia su camino hacia Jerusal\u00e9n donde concluir\u00e1 su misi\u00f3n con su ascensi\u00f3n al cielo. El evangelio invita a la toma de decisi\u00f3n: para Jes\u00fas es el tiempo del \u201ccumplimiento\u201d seg\u00fan el proyecto mesi\u00e1nico fijado por el Padre. Nada ni nadie lo podr\u00e1 detener.&nbsp; Para el disc\u00edpulo es el momento de evaluar si se tienen las condiciones para serlo, mirando las implicaciones de la opci\u00f3n y decidiendo libre y conscientemente su seguimiento, el cual implica asumir el destino de Jes\u00fas, que es la cruz.<\/p>\n\n\n\n<p>Acerqu\u00e9monos a la Palabra desde tres aspectos:<\/p>\n\n\n\n<p>Primero: La decisi\u00f3n de Jes\u00fas, en el cap\u00edtulo 9, vers\u00edculo 51, del evangelio de Lucas:<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas ha terminado su ministerio en la regi\u00f3n de Galilea, al norte de su patria. Han llegado los d\u00edas de su asunci\u00f3n, es decir, su destino doloroso se hace inminente. El ir a Jerusal\u00e9n no se da por una decisi\u00f3n tomada a la ligera. Ya dos veces en este cap\u00edtulo, en los vers\u00edculos 22 y 44, &nbsp;hab\u00eda anunciado su pasi\u00f3n. Jes\u00fas quiere cumplir el designio del Padre. Jes\u00fas sabe lo que le espera: \u201cNo es posible que un profeta muera fuera de Jerusal\u00e9n\u201d, hab\u00eda dicho en el cap\u00edtulo 13.<\/p>\n\n\n\n<p>El evangelista presenta la decisi\u00f3n con la frase: \u201cemprendi\u00f3 con valor su viaje a Jerusal\u00e9n\u201d. Esta afirmaci\u00f3n se da como consecuencia de su madurez espiritual que se traduce en su madurez humana, hasta el punto de asumir en libertad y con obediencia lo que su Padre le ped\u00eda. Jes\u00fas no le huye a la misi\u00f3n que el Padre le ha dado por dif\u00edcil y humillante que ella misma sea. Su car\u00e1cter le hace ser responsable con lo que el Padre ha colocado en su coraz\u00f3n, confi\u00e1ndole la salvaci\u00f3n del g\u00e9nero humano. Esta misma actitud se la va a pedir a los disc\u00edpulos de todos los tiempos, quienes tendr\u00e1n que dejar sus excusas para poder ser fieles a aquello que se les conf\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Segundo: El fracaso en Samar\u00eda, de los vers\u00edculos 52 a 56:<\/p>\n\n\n\n<p>Exist\u00edan dos rutas para llegar a Jerusal\u00e9n desde Galilea. La primera de ellas era por Transjordania, evitando pasar por Samar\u00eda. Era la ruta habitual de los jud\u00edos quienes prefer\u00edan evitar el contacto con estos impuros. La segunda, que era la m\u00e1s directa, consist\u00eda en pasar por Samar\u00eda y tomar direcci\u00f3n hacia el sur. Esta fue la escogida por Jes\u00fas, con el pretexto oculto de incluir en el plan salvador de Dios a aquellos que por su infidelidad se hab\u00edan excluido: los samaritanos.<\/p>\n\n\n\n<p>La expresi\u00f3n \u201cEnvi\u00f3 por delante mensajeros\u201d, indica que tiene intenciones misioneras. Sin embargo, \u201clos samaritanos no quisieron recibirlo, porque se daban cuenta de que se dirig\u00eda a Jerusal\u00e9n\u201d. Negar la hospitalidad a Jes\u00fas es signo claro de obstinaci\u00f3n, pues se cierran a la acci\u00f3n de Dios en la persona de Jes\u00fas. As\u00ed como el primer d\u00eda de su misi\u00f3n en Galilea, se le cierran las puertas de nuevo, como preludio de la \u201ccerraz\u00f3n\u201d de coraz\u00f3n que ser\u00e1 evidente en Jerusal\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>Los disc\u00edpulos Santiago y Juan, conocidos como \u201chijos del trueno\u201d, le hacen honor a su apodo y reaccionan violentamente: \u201cSe\u00f1or, \u00bf quieres que ordenemos que baje fuego del cielo, y que acabe con ellos?\u201d. Aqu\u00ed el texto nos interpela en el hoy de nuestra historia pregunt\u00e1ndonos si \u201cacabando con todo\u201d es la mejor forma para afrontar el fracaso cuando las cosas no se dan de la manera como las deseamos. En este contexto Jes\u00fas nos da una ense\u00f1anza, reprendiendo a sus disc\u00edpulos por su \u201cprimariedad\u201d en el comportamiento y su manera \u201cviolenta\u201d de asumir el fracaso. Jes\u00fas desea ser acogido, sin embargo, deja en libertad la decisi\u00f3n de los hombres ante tal pretensi\u00f3n. Desde el inicio de la subida a Jerusal\u00e9n, comienza la pasi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El disc\u00edpulo deber\u00e1 aprender que \u201ctomar la cruz\u201d implica cierto grado de madurez humana para afrontar el desprecio con amor como fruto del Esp\u00edritu sabiendo respetar las decisiones de los dem\u00e1s as\u00ed parezcan descabelladas o contrarias a las nuestras.<\/p>\n\n\n\n<p>Tercero: Las exigencias del seguimiento, vers\u00edculos 57 a 62<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas en camino hacia Jerusal\u00e9n se encarga de formar a sus disc\u00edpulos para la misi\u00f3n que tendr\u00e1n que afrontar despu\u00e9s de su muerte y resurrecci\u00f3n. Para ello establece criterios de discernimiento en el discipulado profundizando en lo que significa renunciar a s\u00ed mismo, tomar la cruz cada d\u00eda y seguirlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada uno de los \u201ccandidatos\u201d a ser disc\u00edpulo revela una actitud frente al llamado que nos cuestiona a cada uno de nosotros, quienes podemos tener alguna de ellas o las tres de manera simult\u00e1nea. El primero y el \u00faltimo se presentan de manera espont\u00e1nea, el segundo es llamado directamente por Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>El primero de ellos expresa a Jes\u00fas su incondicionada disponibilidad: \u201cSe\u00f1or, deseo seguirte a dondequiera que vayas\u201d.&nbsp; Aparentemente es bastante precipitado. No ha mirado con detenimiento las implicaciones de sus afirmaciones. A veces somos bastante precipitados en las cosas de Dios y hacemos promesas que no han sido mediadas por un an\u00e1lisis interior que determine realmente hasta d\u00f3nde somos responsables con la intenci\u00f3n que expresamos para que haya coherencia entre lo dicho y lo asumido. Es aquel disc\u00edpulo entusiasta que no mide consecuencias. \u00bfSer\u00e1 que est\u00e1 dispuesto a dejarlo todo, abandon\u00e1ndose en la persona de Jes\u00fas? \u201cLas zorras tienen cuevas y las aves tienen nidos; pero el Hijo del hombre no tiene donde recostar la cabeza\u201d. Si esto sucede con el \u201cHijo del hombre\u201d, entonces \u00bfqu\u00e9 tanta disposici\u00f3n tiene el disc\u00edpulo entusiasta para asumir lo mismo? Andar con Jes\u00fas supone estar dispuesto, salir de la comodidad de una vida instalada para afrontar imprevistos, pobreza y abandono en \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo \u201ccandidato\u201d coloca condiciones para seguirle: \u201cD\u00e9jame ir primero a enterrar a mi padre\u201d. Alguien se antepone al seguimiento. No es una prioridad el seguimiento de Jes\u00fas. Muchas veces colocamos \u201cprimeros\u201d que se van prolongando indefinidamente. En su frase que denota no prioridad, no hay claridad si se trata de esperar hasta la muerte de su padre o si \u00e9ste ya muri\u00f3 y quiere asistir a las exequias. Jes\u00fas exhorta a dar prioridad al llamado: \u201cDeja que los muertos entierren a sus muertos; t\u00fa vete a anunciar el reino de Dios\u201d. No es una invitaci\u00f3n a ser irresponsable frente a los suyos; por el contrario, es una exhortaci\u00f3n a darle prioridad a la misi\u00f3n, y en la medida en que se le d\u00e9 prioridad a la misma, todas las dem\u00e1s responsabilidades podr\u00e1n ser asumidas de la mejor manera. El amor por el Se\u00f1or est\u00e1 por encima al amor por todo. El reino que anuncia Jes\u00fas es de vivos: \u201cDeja que los muertos entierren a sus muertos\u201d, queriendo significar que los que no escuchan a Jes\u00fas y no le siguen est\u00e1n espiritualmente \u201cmuertos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Y el \u00faltimo, coloca tambi\u00e9n una condici\u00f3n: \u201cTe seguir\u00e9, Se\u00f1or; pero d\u00e9jame antes despedirme de los de mi casa\u201d. \u00c9ste coloca un \u201cpero\u201d. Los famosos \u201cperos\u201d que hay en nuestra vida discipular. El llamado implica dejar esos \u201cperos\u201d, los cuales condicionan la libertad del mismo. El ambiente que se describe pone a la luz un peligro; la despedida, la cual puede tardar un tiempo sobre todo en el contexto de Oriente, donde las familias son bastante grandes. Durante esa espera, se puede cambiar la decisi\u00f3n, postergar o simplemente enfriar. Eso es lo que hacen los \u201cperos\u201d en nuestra vida.&nbsp; \u201cEl que pone la mano en el arado y sigue mirando atr\u00e1s, no sirve para el reino de Dios\u201d, es decir, en aquella \u00e9poca se araba con bueyes, el hecho de mirar hacia atr\u00e1s implicaba que el arado quedaba torcido, por lo tanto, no quedaba bien hecho. No se puede hacer un seguimiento serio de Jes\u00fas si hay \u201cperos\u201d del pasado que no se han resuelto, porque no quedar\u00e1 bien hecho el surco discipular. El seguimiento implica un cortar con esos \u201cperos\u2019\u2019 as\u00ed sean familiares, econ\u00f3micos y hasta espirituales. El seguimiento implica libertad.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 tan maduros y preparados estamos para seguir a Jes\u00fas? Abandon\u00e9monos en \u00e9l y dejemos que su coraz\u00f3n injerte nuestro coraz\u00f3n para poder asumir con decisi\u00f3n y valent\u00eda la misi\u00f3n que se nos ha confiado.<\/p>\n\n\n\n<p><em>El Rvdo. Pablo Vel\u00e1zquez Abreu es profesor de Sagrada Escritura y Teolog\u00eda. Predicador de retiros, congresos y seminarios para j\u00f3venes, parejas y l\u00edderes religiosos. Apoya su labor ministerial por medio de Tecnolog\u00edas de Informaci\u00f3n y Comunicaci\u00f3n (Tic\u2019s) de las cuales es asesor ad intra y ad extra de la Iglesia. Actualmente acompa\u00f1a procesos formativos, comunicaciones y evangelizadores en la Di\u00f3cesis de Colombia.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/pentecostes_3_-_sermon.pdf\">pentecostes_3_-_sermon<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/pentecostes_3_-_sermon.pdf\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/pentecostes_3_-_sermon.docx\">pentecostes_3_-_sermon<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/pentecostes_3_-_sermon.docx\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1029,1039],"class_list":["post-162988","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-c","category-propio-08c"],"acf":{"sermon_date":"2019-06-30","drupal_id":"321176","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168890,"sermon_other_translation":false},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 8 (C) - 2019 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-8-c-2019\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 8 (C) - 2019\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"\u201cPara ser libres nos ha liberado Cristo\u201d. 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