{"id":162995,"date":"2019-07-28T14:57:08","date_gmt":"2019-07-28T18:57:08","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/propio-12-c-2019\/"},"modified":"2020-12-03T10:47:41","modified_gmt":"2020-12-03T15:47:41","slug":"propio-12-c-2019","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-12-c-2019\/","title":{"rendered":"Propio 12 (C) &#8211; 2019"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-12C-2019-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-190350\" width=\"666\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-12C-2019-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-12C-2019-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-12C-2019-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-12C-2019-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-12C-2019.png 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>San Pablo invita a la Iglesia de los colosenses a vivir seg\u00fan Cristo Jes\u00fas. Y, de acuerdo al himno cristol\u00f3gico de Hebreos 5:6-7, Jes\u00fas, en los d\u00edas de su vida mortal, \u201cclamaba al Padre con ruegos, s\u00faplicas y l\u00e1grimas\u201d.&nbsp; Esto quiere decir que, el Hijo de Dios, en su condici\u00f3n humana, oraba al Padre en todo momento. Se revela entonces, un rostro muy humano de Jes\u00fas: el orante. Ahora, el mismo Pablo, invita a la comunidad de Colosas a \u201cvivir seg\u00fan Cristo Jes\u00fas, el Se\u00f1or\u201d, es decir, en actitud de oraci\u00f3n, clamando al Padre en todo momento.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9ste es el \u00e9nfasis del evangelio de hoy, a prop\u00f3sito de la petici\u00f3n de uno de los disc\u00edpulos, quien se dirige a Jes\u00fas diciendo: \u201cSe\u00f1or, ens\u00e9\u00f1anos a orar\u201d. Y en esta escuela de oraci\u00f3n Jes\u00fas hace tres \u00e9nfasis que deber\u00e1n ser ejercitados en la vida de todo disc\u00edpulo, de todo cristiano.<\/p>\n\n\n\n<p>El primer \u00e9nfasis, contenido en los vers\u00edculos 1 a 4 del cap\u00edtulo 11, ense\u00f1a que la oraci\u00f3n del disc\u00edpulo es continuaci\u00f3n de la oraci\u00f3n misma de Jes\u00fas en \u00e9l. Lucas muestra que la oraci\u00f3n era constante en la vida de Jes\u00fas: en el Bautismo, antes de llamar a los Doce, antes de la confesi\u00f3n de fe de Pedro, en la transfiguraci\u00f3n, despu\u00e9s del regreso de los setenta y dos misioneros. Ahora Jes\u00fas ense\u00f1a a los que ha llamado a \u201cintimar\u201d con su Padre de la misma manera como \u00e9l lo hace en la cotidianidad de su vida, por medio de la oraci\u00f3n. Jes\u00fas orante, a partir de este ejercicio, recrea permanentemente la misi\u00f3n que el Padre le ha confiado, restaura su coraz\u00f3n ante la incomprensi\u00f3n de los suyos frente a su misi\u00f3n, acoge la voluntad del Padre y se prepara para su destino doloroso y glorioso.<\/p>\n\n\n\n<p>Los disc\u00edpulos quieren una oraci\u00f3n que los distinga de las otras escuelas religiosas de su \u00e9poca: \u201cens\u00e9\u00f1anos a orar, as\u00ed como Juan ense\u00f1\u00f3 a sus disc\u00edpulos\u201d. Sin embargo, Jes\u00fas no les ense\u00f1a a repetir oraciones como era com\u00fan en los grupos jud\u00edos, sino a descubrir en la oraci\u00f3n un modo de vida, donde Dios sea direccionando las diferentes dimensiones de la vida. Por ello, lo que llamamos com\u00fanmente \u201cel Padrenuestro\u201d, no es una oraci\u00f3n para ser repetida de manera memor\u00edstica, es m\u00e1s bien una oraci\u00f3n para ser asumida de manera existencial. Cada sentencia tiene un sentido profundo que se comprende de la siguiente forma:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cPadre\u201d: con la palabra \u201cPadre\u201d comenzaba Jes\u00fas habitualmente sus oraciones: \u201cYo te bendigo, Padre\u2026\u201d, \u201cPadre, perd\u00f3nales\u2026\u201d, \u201cPadre, en tus manos pongo mi esp\u00edritu\u201d. Toda la vida de Jes\u00fas estaba bajo la mirada del Padre quien no es una divinidad ajena, desconocida; por el contrario, se trata de la relaci\u00f3n \u00edntima con aqu\u00e9l que le ha constituido su hijo, a imagen y semejanza. Se hace conciencia de la relaci\u00f3n de correspondencia entre paternidad y filiaci\u00f3n y todo lo que ello implica. Por tanto, orar al Padre consiste en reconocerse como hijo, heredero, pero a la vez, como aquel que asume en su propio ser lo propio de Dios, que es el sumo bien.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSantificado sea tu nombre\u201d: el autor de la santificaci\u00f3n no se nombra sino que se sugiere: es Dios mismo. S\u00f3lo Dios puede manifestarse a nosotros tal como es: el \u00fanico santo. \u00c9sta es una manera de pedirle al Padre que act\u00fae para que el honor de su nombre divino establezca su soberan\u00eda en el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cVenga tu reino\u201d: es la forma de reconocer la autoridad de Dios sobre nosotros. Es la s\u00faplica donde al mismo tiempo que se le proclama y reconoce como rey, se le pide que establezca su reinado en el coraz\u00f3n de cada uno de los hombres y mujeres, gobernando todas sus dimensiones.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando el orante reconoce su filiaci\u00f3n, deja que Dios por medio de su nombre santifique toda su realidad instaurando su reino en el coraz\u00f3n. Entonces Dios-Pap\u00e1 afecta las realidades cotidianas de la siguiente manera:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cDanos cada d\u00eda el pan que necesitamos\u201d: lo que no hace referencia s\u00f3lo al alimento sino a todo aquello necesario para subsistir vitalmente. El orante aprende en la oraci\u00f3n a pedir lo necesario, siendo un ejercicio de desprendimiento, de vencimiento del ego\u00edsmo, de solidaridad con el otro; pues pedir en exceso para acaparar, es provocar que a otro le falte.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cPerd\u00f3nanos nuestros pecados, porque tambi\u00e9n nosotros perdonamos a todos los que nos han hecho mal\u201d: en el contexto social de la \u00e9poca, con frecuencia los deudores terminaban como esclavos de sus acreedores. Con esta petici\u00f3n, el perd\u00f3n del Padre satisface tanto al pecador como al afectado, al deudor como al acreedor. El perd\u00f3n que Dios nos da no es una recompensa porque hayamos perdonado sino un don gratuito.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cY no nos dejes caer en tentaci\u00f3n\u201d: la tentaci\u00f3n no es algo malo, es una situaci\u00f3n que nos coloca a prueba, poni\u00e9ndonos a optar entre dos realidades que son atractivas pero que a la vez tienen sus consecuencias. El disc\u00edpulo orante clama a Dios-Pap\u00e1 que a la hora de las seducciones del mal y de las tribulaciones del mundo, por causa de la opci\u00f3n cristiana, pueda salir victorioso de ella, en lugar de sucumbir.<\/p>\n\n\n\n<p>La din\u00e1mica oracional ense\u00f1ada por Jes\u00fas se convierte en un ejercicio permanente donde se pasa de la mera repetici\u00f3n vocal a la incorporaci\u00f3n en nuestra propia existencia de todas y cada una de las palabras de la oraci\u00f3n; lo que se traduce en madurez en el seguimiento para poder asumir con responsabilidad la misi\u00f3n que el Padre conf\u00eda a cada uno de nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo \u00e9nfasis se halla en los vers\u00edculos 5 al 8 y trata de la persistencia en la oraci\u00f3n. El recurso did\u00e1ctico preferido por Jes\u00fas para explicar realidades complejas a la muchedumbre era la par\u00e1bola. Haciendo uso de una de ellas explica lo que significa ser perseverante en la oraci\u00f3n. Se\u00f1ala que no se trata del n\u00famero de veces que se pida, sino de la constancia en el ejercicio de intimidad con el Padre. La par\u00e1bola tiene como agravante que es medianoche, es decir, es impertinente hacer levantar al amigo, para conseguir pan para su visitante. Sin embargo, en medio de la necesidad de suplir la hospitalidad del inoportuno \u201cpedig\u00fce\u00f1o\u201d se le responde a su clamor de manera positiva, si no por solventar su necesidad al menos por su insistencia. Si se obra as\u00ed por el pr\u00f3jimo inoportuno ante su necesidad, \u00bfcu\u00e1nto m\u00e1s har\u00e1 Dios por cada uno de nosotros para suplir nuestras necesidades por adversas que sean las situaciones?<\/p>\n\n\n\n<p>Y, el tercer \u00e9nfasis, ense\u00f1a que de la oraci\u00f3n se desprende la fe en el que se espera. Al mismo tiempo que Jes\u00fas invita a orar va describiendo lo maravillosa que es la experiencia de oraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Pidan!: quien extiende la mano es un hijo que sabe que necesita de su Padre.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Busquen\u201d: la \u00fanica b\u00fasqueda que hace el disc\u00edpulo es la de Dios, de esta manera cuando el orante le busca, entra en comuni\u00f3n con su Padre, quien se deja encontrar y descubrir.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1llamen a la puerta!: la oraci\u00f3n nos introduce en la casa del amigo. La finalidad \u00faltima de la oraci\u00f3n, es abrir el espacio para recibir el bien mayor que es la comuni\u00f3n con Dios. \u201cPorque el que pide, recibe; y el que busca, encuentra; y al que llama a la puerta, se le abre\u201d. De Dios s\u00f3lo se reciben cosas buenas, no enga\u00f1os como quien pide un pez y recibe una culebra. Si los padres terrestres que tienen en su ser condici\u00f3n de pecado, saben dar a sus hijos cosas buenas, \u00a1cu\u00e1nto m\u00e1s aqu\u00e9l cuyo nombre es santificado sabr\u00e1 dar s\u00f3lo frutos de bien a sus propios hijos!<\/p>\n\n\n\n<p>Y, dentro de toda esa experiencia de bien, el mayor de todos, entregado como don, es el Esp\u00edritu Santo. Y hay que pedirlo para recibirlo. El Padre del cielo nos da aquello que es propio del cielo: su Esp\u00edritu. Sobrepasa as\u00ed todas nuestras peticiones y suple por medio de su acci\u00f3n en nosotros todas nuestras necesidades. Cuando el disc\u00edpulo ora, Dios concede en sobreabundancia, quedando lo material en un segundo plano; el sobreabundar espiritual traer\u00e1 como consecuencia todo lo dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Pregunt\u00e9monos, a la luz de lo meditado, si nuestra oraci\u00f3n ya super\u00f3 la de los disc\u00edpulos de Juan que se limitaban a repetir sin entrar en comuni\u00f3n e intimidad con Dios; qu\u00e9 tan maduros somos en la toma de conciencia de la acci\u00f3n de Dios, que se genera en nuestras vidas, al orar.<\/p>\n\n\n\n<p><em>El Rvdo. Pablo Vel\u00e1zquez Abreu es profesor de Sagrada Escritura y Teolog\u00eda. Predicador de retiros, congresos y seminarios para j\u00f3venes, parejas y l\u00edderes religiosos. Apoya su labor ministerial por medio de Tecnolog\u00edas de Informaci\u00f3n y Comunicaci\u00f3n (Tic\u2019s) de las cuales es asesor ad intra y ad extra de la Iglesia. Actualmente acompa\u00f1a procesos formativos, comunicaciones y evangelizadores en la Di\u00f3cesis de Colombia.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-12C-2019.docx\"><strong>Sermon-Spanish-Propio-12C-2019<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-12C-2019.docx\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-12C-2019.pdf\"><strong>Sermon-Spanish-Propio-12C-2019<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-12C-2019.pdf\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1029,1043],"class_list":["post-162995","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-c","category-propio-12c"],"acf":{"sermon_date":"2019-07-28","drupal_id":"324066","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168890,"sermon_other_translation":false},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 12 (C) - 2019 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-12-c-2019\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 12 (C) - 2019\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"San Pablo invita a la Iglesia de los colosenses a vivir seg\u00fan Cristo Jes\u00fas. 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