{"id":163000,"date":"2019-08-11T14:49:12","date_gmt":"2019-08-11T18:49:12","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/propio-14-c-2019\/"},"modified":"2020-12-03T10:47:43","modified_gmt":"2020-12-03T15:47:43","slug":"propio-14-c-2019","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-14-c-2019\/","title":{"rendered":"Propio 14 (C) &#8211; 2019"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-14C-2019-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-190370\" width=\"666\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-14C-2019-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-14C-2019-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-14C-2019-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-14C-2019-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-14C-2019.png 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Las lecturas b\u00edblicas de esta semana nos ense\u00f1an sobre el valor de la fe: Por fe, Abel ofreci\u00f3 el sacrificio mejor que el de su hermano Ca\u00edn, y por su fe Dios lo acept\u00f3. Por fe, Henoc camin\u00f3 con Dios y fue llevado al cielo en vez de morir. Por fe, No\u00e9 se salv\u00f3 del diluvio y recibi\u00f3 las bendiciones que Dios tiene para los le obedecen. Por fe, nuestro padre Abraham dej\u00f3\u00a0 su casa para comenzar una vida nueva en un pa\u00eds desconocido; por fe, su esposa Sara recibi\u00f3 el don de ser madre, aun en los a\u00f1os de su vejez. Las Sagradas Escrituras nos cuentan muchas historias de los hombres y mujeres que confiaban en Dios, que tuvieron fe y que lograron cosas grandes en medio de situaciones extremadamente dif\u00edciles.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy las lecturas b\u00edblicas nos narran la historia de nuestros \u201cpadres en la fe\u201d Abraham y Sarah. Dios escogi\u00f3 a este matrimonio para convertirlo en su pueblo elegido, el antiguo Israel. Cada vez que escuchamos de esta familia en la Biblia, el texto sagrado recalca que confiaban en las promesas y el poder de Dios para realizar lo que hab\u00eda prometido.&nbsp; Tuvieron fe en el Se\u00f1or, su creador y proveedor.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero debemos preguntarnos: \u00bfQu\u00e9 es eso de tener fe? \u00bfEn qu\u00e9 consiste esta fe?<\/p>\n\n\n\n<p>En la ep\u00edstola le\u00edda hoy, el autor de Hebreos define \u201ctener fe\u201d como \u201cla plena seguridad de recibir lo que se espera\u201d y \u201cestar convencidos de la realidad de cosas que no vemos\u201d. Podr\u00edamos decir, en este sentido, que tener fe es tener la convicci\u00f3n que Dios cumplir\u00e1 lo que promete aunque no veamos c\u00f3mo lo har\u00e1. Asimismo es como se manifiesta la fe en la historia de Abraham y Sarah.<\/p>\n\n\n\n<p>Abraham y Sarah aprendieron a confiar en los planes de Dios cuando el Se\u00f1or les orden\u00f3 salir de su pa\u00eds natal y emigrar a Cana\u00e1n, un lugar totalmente desconocido para ellos. A pesar de su desconocimiento de esa tierra lejana, tuvieron fe en que si Dios los llevaba all\u00e1, era porque ten\u00eda un prop\u00f3sito para sus vidas en ese lugar.&nbsp; El Se\u00f1or les explic\u00f3 que \u00e9l quer\u00eda formar una naci\u00f3n enorme con ellos y sus descendientes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Abraham y Sarah creyeron en esta promesa de Dios y se trasladaron a la tierra de Cana\u00e1n. All\u00ed tuvieron mucho \u00e9xito. Abraham se convirti\u00f3 en un gran empresario, muy adinerado, con muchos animales, sirvientes y riquezas de todo tipo. Sarah se dedic\u00f3 a la gerencia de su casa como una de las grandes damas de su \u00e9poca. Sin embargo, cuando por muchos a\u00f1os no tuvieron hijos, les entr\u00f3 la duda y comenzaron a buscar c\u00f3mo resolver el problema por su cuenta: adoptaron a uno de sus criados como heredero; m\u00e1s adelante, Abraham tuvo un hijo con una sirvienta de su mujer. Pero Dios volvi\u00f3 a insistirles que juntos tendr\u00edan el hijo prometido, el verdadero heredero de la promesa. De nuevo tuvieron fe en la palabra de Dios y concibieron a Isaac en los a\u00f1os de su vejez. Por esta fe puesta en pr\u00e1ctica, Dios les cont\u00f3 entre los justos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el Se\u00f1or no s\u00f3lo les hab\u00eda prometido un hijo; les hab\u00eda prometido \u201ctener descendientes tan numerosos como las estrellas del cielo y como la arena de la orilla del mar, que no se puede contar.\u201d A pesar de las altas y bajas de sus circunstancias, Abraham y Sarah perseveraron en la convicci\u00f3n que Dios cumplir\u00eda su promesa y que les convertir\u00eda en una naci\u00f3n grande. Con esta fe en Dios Abraham logr\u00f3 ver a sus nietos; pero realmente no vio con sus propios ojos c\u00f3mo su familia se convirti\u00f3 en el pueblo escogido por el Se\u00f1or para manifestar su gloria, pues este proceso tom\u00f3 muchos a\u00f1os, incluso siglos, para convertirse en realidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Hablando de eso, el autor de Hebreos nos recuerda que \u201cTodas esas personas murieron sin haber recibido las cosas que Dios hab\u00eda prometido; pero como ten\u00edan fe las vieron de lejos, y las saludaron reconoci\u00e9ndose a s\u00ed mismos como extranjeros de paso por este mundo.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Abraham y Sarah, y los dem\u00e1s hombres y mujeres de fe, tuvieron que aprender que los prop\u00f3sitos de Dios van mucho m\u00e1s all\u00e1 de sus vidas. Son prop\u00f3sitos que abarcan a generaciones. Como ellos, los que conf\u00edan en Dios, por fe logran ver que el Se\u00f1or est\u00e1 obrando en sus vidas y en las vidas de los que a\u00fan no han nacido. Esta convicci\u00f3n les proporciona perspectiva y claridad y les permite perseverar en el llamado que Dios les ha hecho. Est\u00e1n convencidos de que Dios es el arquitecto y constructor de sus vidas, y se aferran a la visi\u00f3n que el Se\u00f1or les ha planteado.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta convicci\u00f3n les capacita para afrontar los retos y desaf\u00edos de su situaci\u00f3n. Les permite superar los obst\u00e1culos de la vida, sean grandes o peque\u00f1os,&nbsp; y seguir dedic\u00e1ndose al prop\u00f3sito de Dios como lo hicieron Abraham y Sarah. Esta fe tambi\u00e9n les empodera a vencer al miedo. En varias ocasiones, como escuchamos en el Evangelio de hoy, Jes\u00fas les dijo a los disc\u00edpulos: \u201cNo tengan miedo\u201d. Explic\u00f3 que no deb\u00edan tener miedo porque el Padre hab\u00eda decidido entregarles el reino de Dios. Dios ten\u00eda un buen prop\u00f3sito para sus vidas.<\/p>\n\n\n\n<p>Es una lecci\u00f3n que vale tambi\u00e9n para nosotros que somos los descendientes espirituales de Abraham, Sarah y aquellos primeros disc\u00edpulos. Nosotros no siempre vemos c\u00f3mo Dios va a cumplir su prop\u00f3sito porque no vemos el panorama completo. Cuando comenzamos a vacilar, dejamos a un lado la visi\u00f3n del reino de Dios y empezamos a construir nuestros propios reinos. El miedo nos impide perseverar cuando m\u00e1s deber\u00edamos seguir fieles a los valores del reino.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero no debemos tener miedo. Debemos aprender con Abraham y Sarah a vivir con la convicci\u00f3n de que Dios tiene el control de nuestras vidas. Y no solo tiene el control de nuestras vidas, sino las de toda la humanidad. Este Dios, que tiene el control del mundo, es el mismo que nos llama a confiar en su habilidad para dirigir todo a su buen t\u00e9rmino, es el que nos invita a confiar en su poder de convertir nuestras vidas y las de nuestros hijos y nietos como lo hizo por Abraham y Sarah. El Dios de Abraham y Sarah es el mismo Dios y Padre de nuestro Se\u00f1or Jesucristo y de todos los cristianos.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas nos dice que no tengamos miedo, que confiemos en \u00e9l y que estemos en alerta, pues no sabemos ni el d\u00eda ni la hora cuando se cumplir\u00e1 el prop\u00f3sito de su Padre.<\/p>\n\n\n\n<p><em>El Rvdo. Dr. John J. Lynch es un sacerdote, autor y educador, que ha servido en las di\u00f3cesis episcopales de Honduras, el Sur de Virginia y Rhode Island. Actualmente sirve como el Director del Instituto Ecum\u00e9nico del Ministerio Hispano y el Cura p\u00e1rroco de la Iglesia Episcopal San Jorge en la ciudad de Central Falls, Rhode Island. El Padre Jack Lynch ha servido en las di\u00f3cesis de Honduras, Carolina del Norte, y el Sur de Virginia y ahora es Cura P\u00e1rroco de la Iglesia Episcopal San Jorge en Central Falls, Rhode Island y Director del Instituto Ecum\u00e9nico de Ministerio Hispano. Publica el blog \u201cEl Cura de Dos Mundos\u201d (padrejack.blogspot.com).<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-14C-2019.docx\"><strong>Sermon-Spanish-Propio-14C-2019<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-14C-2019.docx\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-14C-2019.pdf\"><strong>Sermon-Spanish-Propio-14C-2019<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-14C-2019.pdf\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1029,1045],"class_list":["post-163000","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-c","category-propio-14c"],"acf":{"sermon_date":"2019-08-11","drupal_id":"324646","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168802,"sermon_other_translation":false},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 14 (C) - 2019 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-14-c-2019\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 14 (C) - 2019\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Las lecturas b\u00edblicas de esta semana nos ense\u00f1an sobre el valor de la fe: Por fe, Abel ofreci\u00f3 el sacrificio mejor que el de su hermano Ca\u00edn, y por su fe Dios lo acept\u00f3. 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