{"id":163001,"date":"2019-08-18T11:03:17","date_gmt":"2019-08-18T15:03:17","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/propio-15-c-2019\/"},"modified":"2020-12-03T10:47:43","modified_gmt":"2020-12-03T15:47:43","slug":"propio-15-c-2019","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-15-c-2019\/","title":{"rendered":"Propio 15 (C) &#8211; 2019"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-15C-2019-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-190380\" width=\"666\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-15C-2019-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-15C-2019-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-15C-2019-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-15C-2019-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-15C-2019.png 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Cuando invocamos el nombre de Jes\u00fas siempre sentimos un gran alivio y paz, especialmente cuando enfrentamos situaciones dif\u00edciles. Este sentimiento nace con la dulce historia de su nacimiento en Bel\u00e9n, se afianza con su Bautismo en el r\u00edo Jord\u00e1n cuando se abren los cielos y el Padre lo proclama como su Hijo \u00fanico y su elegido, y alcanza su m\u00e1xima expresi\u00f3n&nbsp; con su muerte y resurrecci\u00f3n. Jes\u00fas, por medio de sus ense\u00f1anzas, milagros y ejemplo, nos invita a acogernos a su amparo; as\u00ed lo expresa hermosamente en el evangelio de Mateo, cap\u00edtulo 11, vers\u00edculo 28: \u201cVengan a m\u00ed, todos ustedes que est\u00e1n cansados y agobiados de sus cargas, y yo los har\u00e9 descansar\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque esta idea sobre Jes\u00fas es completamente v\u00e1lida, tambi\u00e9n podemos correr el riesgo de pensar que \u00e9l vino a este mundo para hacer desparecer nuestros problemas y sufrimientos, y que podemos vivir bajo su completo cuidado, dependiendo \u00fanicamente de \u00e9l para lograr la calma y la soluci\u00f3n a todo lo que nos pueda preocupar. Esto era lo que el pueblo hebreo esperaba del Mes\u00edas: un descendiente del rey David que viniera a liberarlo de sus opresores y quien impusiera, finalmente, una paz duradera que nada pudiera perturbar.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, resulta que con Jes\u00fas no es as\u00ed, el Mes\u00edas no vino a traer paz. As\u00ed lo declara contundentemente en el Evangelio de hoy: \u201c\u00bfCreen ustedes que he venido a traer paz a la tierra? Les digo que no, sino divisi\u00f3n. Porque de hoy en adelante, cinco en una familia estar\u00e1n divididos, tres contra dos y dos contra tres.\u201d Estas palabras de Jes\u00fas son sorprendentes y hasta casi traumatizantes; parecen contradecir todo lo que pensamos de \u00e9l. Sin embargo, \u00e9sta no es la \u00fanica vez que nuestro Se\u00f1or rompe con el marco en el cual lo hemos encerrado como si se tratara de alguien et\u00e9reo, sin ninguna emoci\u00f3n, excepto perfectas paz y calma. Recordemos, por ejemplo, el relato en el templo, lleno de ira, con un l\u00e1tigo, sacando a los comerciantes que han hecho de la casa del Padre un sitio de comercio y no un lugar de oraci\u00f3n; tambi\u00e9n le vemos, en otros relatos, enfrentando a los maestros de la ley y a los fariseos, llam\u00e1ndolos hip\u00f3critas por no practicar lo que predican.<\/p>\n\n\n\n<p>Se dice que la forma m\u00e1s constructiva para que un pueblo alcance la verdadera prosperidad no es \u201cd\u00e1ndole el pescado\u201d, sino \u201cense\u00f1\u00e1ndole a pescar\u201d, a ser recursivo, emprendedor, trabajador. De la misma forma Jes\u00fas no vino a darnos la paz, sino a ense\u00f1arnos c\u00f3mo alcanzarla poniendo de nuestra parte, para as\u00ed lograr la paz que realmente perdura y que finalmente nos lleva a la salvaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Para ense\u00f1arnos a alcanzar dicha paz, Jes\u00fas, a trav\u00e9s de sus ense\u00f1anzas, nos abre la conciencia sobre el pecado de la violencia, la opresi\u00f3n, el odio, la explotaci\u00f3n y la falta de amor y caridad, haciendo un llamado para que renunciemos a toda violencia y abracemos el camino del amor al pr\u00f3jimo y a Dios. Al hacer eso, Jes\u00fas est\u00e1 reafirmando el mensaje del profeta cuando, en forma po\u00e9tica, se refiere al pueblo de Israel como si fuera un vi\u00f1edo; dice Isa\u00edas que ellos han dado un fruto de uvas agrias y no dulces como esperaba el vi\u00f1ador: \u201cEl Se\u00f1or esperaba de ellos respeto a su ley, y solo encuentra asesinatos; esperaba justicia, y solo escucha gritos de dolor\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Este llamado a un cambio radical de vida a todo nivel, a dar frutos dulces de justicia y paz, donde todo ser humano rompa con el pecado y se comprometa a vivir con caridad, respeto y amor para con los dem\u00e1s, iba a encontrar una terrible resistencia por parte del mundo, el cual har\u00eda todo lo posible por eliminar dicho mensaje y sus mensajeros si fuera necesario, causando dolor y divisi\u00f3n entre los seguidores de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>De esto, precisamente, es de lo que nuestro Se\u00f1or nos habla cuando hace la declaraci\u00f3n tan sorprendente de hoy. Se trata de un llamado a despertar al hecho de que los poderes malignos que act\u00faan en el mundo van a reaccionar con violencia frente a nuestros esfuerzos por seguir el camino del amor, la justicia y la paz que nos muestra Jesucristo y que lleva al Padre. Es un llamado a estar alertas, preparados para tomar la cruz, enfrentando las consecuencias de nuestra obediencia a Jesucristo y su seguimiento, pues el primer afectado por esa reacci\u00f3n violenta del mundo fue el mismo Jes\u00fas: \u201cTengo que pasar por una prueba, \u00a1y c\u00f3mo sufro hasta que se lleve a cabo!\u201d. Esa prueba es su pasi\u00f3n y muerte; pero con su resurrecci\u00f3n, venci\u00f3 los poderes del mundo mostrando que los caminos de Dios, es decir, del amor, la paz y la justicia, son m\u00e1s poderosos que la violencia y la muerte de este mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de Jes\u00fas siguieron los m\u00e1rtires quienes dieron sus vidas por proclamar la buena nueva de la victoria de Jesucristo sobre la violencia y la muerte; pero tambi\u00e9n vino la divisi\u00f3n anunciada por \u00e9l, la cual surgi\u00f3 pronto entre sus seguidores y contin\u00faa todav\u00eda en la iglesia universal, causando dolor y discordia, muchas veces en el seno de nuestras familias, debido a rupturas entre miembros de diferentes denominaciones probando as\u00ed la veracidad del anuncio de nuestro Se\u00f1or en esta ma\u00f1ana.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, no debemos alarmarnos, ni entristecernos, ni confundirnos ante las fuertes palabras de Jes\u00fas en el Evangelio. Por el contrario, esas palabras confirman nuestra fe en \u00e9l. No hay contradicci\u00f3n en su amoroso llamado a ir hacia \u00e9l en busca de alivio y sosiego, de refresco ante el buen pastor en quien confiamos y a quien seguimos. A \u00e9l podemos acudir confiadamente en nuestros momentos de dolor y angustia, o para darle gracias en nuestros momentos de dicha y celebraci\u00f3n. Esa confianza est\u00e1 cimentada en el hecho de que \u00e9l, en lugar de imponernos su paz, nos se\u00f1ala el camino, dando su vida para que nosotros podamos continuar la ardua jornada por la paz y la salvaci\u00f3n. Hoy m\u00e1s que nunca debemos fortalecer nuestra fe en nuestro Se\u00f1or, quien nos invita a tener en cuenta los signos de los tiempos para renovar nuestros esfuerzos por la paz.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, como los disc\u00edpulos de Jes\u00fas y la iglesia en los primeros siglos vivieron tiempos muy dif\u00edciles donde los poderes destructivos del odio y la violencia parec\u00edan estar ganado la batalla, nosotros tambi\u00e9n estamos presenciando momentos desgarradores, donde familias y comunidades enteras huyen de la violencia de las zonas m\u00e1s cr\u00edticas del mundo, buscando refugio en las grandes potencias de Europa y Norteam\u00e9rica para, finalmente, ser tratadas con odio, desprecio y persecuci\u00f3n; all\u00ed, siguen siendo ignoradas las voces de los mensajeros de Dios que se alzan para denunciar, como Isa\u00edas, las injusticias y los asesinatos. Las palabras de la Carta a los Hebreos nos llegan hoy para confirmar el llamado de alerta de Jes\u00fas y darnos fuerza y esperanza en el camino a seguir: \u201cPor tanto, nosotros, teniendo a nuestro alrededor tantas personas que han demostrado su fe, dejemos a un lado todo lo que nos estorba y el pecado que nos enreda, y corramos con fortaleza la carrera que tenemos por delante. Fijemos nuestra mirada en Jes\u00fas, pues de \u00e9l procede nuestra fe y \u00e9l es el que la perfecciona.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>En el nombre de Jesucristo,<\/p>\n\n\n\n<p>Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p><em>El Rvdo. Edgar A. Guti\u00e9rrez-Duarte es Vicario de la Iglesia Misi\u00f3n St. Luke\u2019s-San Lucas de Chelsea, Massachusetts, y Co-Chair del Comit\u00e9 del Ministerio Hispano de la Di\u00f3cesis de Massachusetts.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-15C-2019.docx\"><strong>Sermon-Spanish-Propio-15C-2019<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-15C-2019.docx\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-15C-2019.pdf\"><strong>Sermon-Spanish-Propio-15C-2019<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-15C-2019.pdf\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1029,1046],"class_list":["post-163001","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-c","category-propio-15c"],"acf":{"sermon_date":"2019-08-18","drupal_id":"324966","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":169000,"sermon_other_translation":false},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 15 (C) - 2019 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-15-c-2019\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 15 (C) - 2019\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Cuando invocamos el nombre de Jes\u00fas siempre sentimos un gran alivio y paz, especialmente cuando enfrentamos situaciones dif\u00edciles. 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