{"id":163009,"date":"2019-09-08T14:29:26","date_gmt":"2019-09-08T18:29:26","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/propio-18-c-2019\/"},"modified":"2020-12-03T10:48:05","modified_gmt":"2020-12-03T15:48:05","slug":"propio-18-c-2019","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-18-c-2019\/","title":{"rendered":"Propio 18 (C) &#8211; 2019"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-18C-2019-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-190418\" width=\"666\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-18C-2019-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-18C-2019-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-18C-2019-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-18C-2019-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-18C-2019.png 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>\u00bfAlguna vez hemos hecho algo, que pens\u00e1bamos nunca har\u00edamos, por amor?<\/p>\n\n\n\n<p>Quienes han tenido la bendici\u00f3n de ser padres de familia pueden entender, e incluso poner muchos ejemplos, sobre los sacrificios que han realizado y todos los cambios que se han dado en sus vidas desde que nacieron sus hijos. Pero, no s\u00f3lo los padres saben de sacrificios, con frecuencia los hacemos tambi\u00e9n con otros miembros de la familia, con amigos, compa\u00f1eros de trabajo, miembros de la iglesia. En fin, todos, en alg\u00fan momento de nuestras vidas, hemos realizado o hemos sido beneficiados de un sacrificio hecho por amor. Los sacrificios se concretan en acciones sencillas: al levantarnos por la noche para atender a alguno de nuestros hijos, al disminuir el tiempo de descanso para dedicarlo a quienes amamos, cuando acompa\u00f1amos a otro en momentos dif\u00edciles, al emplear menos tiempo abstra\u00eddos en el tel\u00e9fono para determinar a quien nos rodea, cuando hacemos una visita inesperada para apoyar o escuchar. Definitivamente, el amor nos cambia, nos lleva a ser personas dadas a los dem\u00e1s, transforma nuestras actitudes y sentimientos.<\/p>\n\n\n\n<p>Las lecturas que acabamos de escuchar est\u00e1n orientadas a movernos para que vivamos y actuemos en el amor. El evangelio presenta una lecci\u00f3n hermosa y llena de compromiso al dejar claro que sin amor no se puede ser disc\u00edpulo de Jes\u00fas. El discipulado debe partir de una experiencia de amor. Vale la pena preguntarnos \u00bfPor qu\u00e9 estamos hoy en Misa o en este servicio? \u00bfVinimos para cumplir con un requisito? O m\u00e1s bien \u00bfvenimos porque hemos experimentado el amor de Dios esta semana? \u00bfvenimos para encontrarnos con \u00e9l y sentir una vez m\u00e1s su amor que nos acompa\u00f1ar\u00e1 durante la semana que comienza?<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy d\u00eda, nuestra sociedad y cultura nos empuja a pensar de manera individualista, considerando s\u00f3lo lo que nos conviene personalmente, lo que queremos, como lo queremos y donde lo queremos. No significa esto, que pensar en nuestro bienestar, el de nuestra familia o el de quienes nos rodea, sea malo, simplemente deben prenderse las alertas cuando se olvidan los aspectos comunitarios, colectivos, cuando nuestros quereres personales no nos permitan aportar al bien com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p>La invitaci\u00f3n de Jes\u00fas en el evangelio es a expandir m\u00e1s nuestros horizontes en cuanto al amor que ofrecemos cada d\u00eda. Es un llamado para comenzar a amar m\u00e1s all\u00e1 de donde estamos acostumbrados o nos sentimos c\u00f3modos y correspondidos. Es la invitaci\u00f3n a amar aquel que piensa diferente, a quien tiene otras costumbres, incluso, a aquel que nos lastim\u00f3 o nos ofendi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, podemos entender la invitaci\u00f3n a cargar la cruz, como el reto de ir m\u00e1s all\u00e1 de nosotros mismos, m\u00e1s all\u00e1 de lo que ten\u00edamos pensado, del lugar donde nos sent\u00edamos seguros. Es el momento de preguntarnos el sentido de cargar la cruz hoy d\u00eda \u00bfPerdonando quiz\u00e1s a quien me ofendi\u00f3 o se port\u00f3 mal? \u00bfDedicando un poco m\u00e1s de tiempo a quienes me rodean? \u00bfEscuchando a quien lo necesita? \u00bfHaciendo alguna obra de caridad? O, quiz\u00e1, puede ser simplemente destinando m\u00e1s espacios en la relaci\u00f3n con Dios que \u00faltimamente no est\u00e1 tan fuerte como deber\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>El profeta Jerem\u00edas en alg\u00fan momento, enojado con Dios, incluso lleg\u00f3 a maldecir el d\u00eda su nacimiento; se sab\u00eda llamado por Dios pero, a la vez, se sent\u00eda incapaz de responderle de la mejor manera. \u00bfNos hemos sentido as\u00ed? Pues Dios, como al profeta, nos invita hoy a construir una mejor relaci\u00f3n con \u00e9l, a abrir los ojos y ver que podemos ayudar a las personas que nos rodean, sin importar nuestras limitaciones o fracasos del pasado.<\/p>\n\n\n\n<p>La invitaci\u00f3n al sacrificio por amor es tan poderosa, que tiene la capacidad de transcender e ir m\u00e1s all\u00e1 de nuestra sola fe. Ella puede llegar a cambiar nuestras costumbres, h\u00e1bitos, formas de conducir nuestras vidas. Imaginemos una vida donde la relaci\u00f3n con Dios sea tan fuerte que lleguemos al punto de preocuparnos y ocuparnos tambi\u00e9n de las personas que nos rodean, especialmente de las que m\u00e1s nos necesitan; imaginemos una vida donde podamos pulir m\u00e1s nuestro coraz\u00f3n y sentir que cada d\u00eda se va transformando de una manera positiva.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Para nosotros, como para el profeta Jerem\u00edas, esto no se da el d\u00eda que lo decidimos, no es algo que sucede instant\u00e1neamente, de un d\u00eda para otro. Se trata de un proceso de subidas y bajadas, en el que nos equivocamos y caemos, en el que en ocasiones renegamos e incluso sentimos que nos damos por vencidos. Sin embargo, si nos mantenemos firmes podemos ir experimentando un cambio gradual, algo que va sucediendo poco a poco.<\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte, la segunda lectura, nos presenta un bello ejemplo de c\u00f3mo podemos llegar a cambiar la manera de vivir y pensar, una vez decidimos vivir los valores del evangelio. San Pablo, al escribir a Filem\u00f3n, le pide que reciba a On\u00e9simo, pero ya no como su esclavo sino como un hermano suyo en la fe; Pablo usa incluso la expresi\u00f3n: \u201cdebes quererlo todav\u00eda m\u00e1s, no s\u00f3lo humanamente sino tambi\u00e9n como hermano en el Se\u00f1or&#8230; rec\u00edbelo como si se tratara de m\u00ed mismo.\u201d Es como si le estuviera diciendo a Filem\u00f3n: aqu\u00e9l que antes fue tu esclavo ahora deber\u00e1s tratarlo como alguien importante para ti, como un buen amigo o incluso como tu maestro; no lo veas como un desconocido o alguien que no te importa, tr\u00e1talo como a quien valoras, amas y es importante para ti. Imaginemos que se nos pide lo mismo hoy, que aprendi\u00e9ramos a ver al otro con el sentimiento de alguien querido y apreciado. Ya no habr\u00eda personas sufriendo hambre, exiliados, inmigrantes, pobres y desplazados.<\/p>\n\n\n\n<p>Dice San Pablo que cuando nos movemos y actuamos por y con amor, nuestra experiencia no solo queda entre nosotros, sino que trasciende, contagia y se extiende, as\u00ed como la relaci\u00f3n entre Filem\u00f3n y On\u00e9simo, que fue m\u00e1s all\u00e1 y llen\u00f3 a todo el pueblo de consuelo, esperanza y amor.<\/p>\n\n\n\n<p>Al celebrar hoy nuestra fe, debemos recordar primordialmente el amor que Dios tiene por cada uno de nosotros, no por el resultado de lo que somos o por nuestras acciones, sino simplemente porque nos ama. As\u00ed, reconoci\u00e9ndonos amados por Dios, debemos dar el paso y hacer conciencia del lugar de nuestra fe, es decir, del lugar que damos a Dios en medio de nuestras prioridades y de las cosas que nos importan, y luego, mirar m\u00e1s hacia las personas que le importan a \u00e9l. Aqu\u00ed encontraremos por lo menos parte del camino del amor que el Obispo Primado nos invita a vivir y seguir. No nos demos por vencidos por nuestras ca\u00eddas, invoquemos la fuerza del Esp\u00edritu Santo que nos ilumina y motiva.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>El Rvdo. Samuel Borb\u00f3n es Misionero Asociado del Ministerio Hispano\/Latino y Desarrollador de Programas de la Iglesia Episcopal.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-18C-2019.docx\"><strong>Sermon-Spanish-Propio-18C-2019<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-18C-2019.docx\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-18C-2019.pdf\"><strong>Sermon-Spanish-Propio-18C-2019<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-18C-2019.pdf\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1029,1049],"class_list":["post-163009","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-c","category-propio-18c"],"acf":{"sermon_date":"2019-09-08","drupal_id":"325506","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168983,"sermon_other_translation":false},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 18 (C) - 2019 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-18-c-2019\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 18 (C) - 2019\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"\u00bfAlguna vez hemos hecho algo, que pens\u00e1bamos nunca har\u00edamos, por amor? Quienes han tenido la bendici\u00f3n de ser padres de familia pueden entender, e incluso poner muchos ejemplos, sobre los sacrificios que han realizado y todos los cambios que se han dado en sus vidas desde que nacieron sus hijos. Pero, no s\u00f3lo los padres [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-18-c-2019\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"The Episcopal Church\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2020-12-03T15:48:05+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"928\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"927\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@iamepiscopalian\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"6 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-18-c-2019\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-18-c-2019\/\",\"name\":\"Propio 18 (C) - 2019 &#8211; The Episcopal Church\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-18-c-2019\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-18-c-2019\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"datePublished\":\"2019-09-08T18:29:26+00:00\",\"dateModified\":\"2020-12-03T15:48:05+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-18-c-2019\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es-ES\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-18-c-2019\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-18-c-2019\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"width\":928,\"height\":927,\"caption\":\"Sermones Que Iluminan\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-18-c-2019\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Propio 18 (C) &#8211; 2019\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"description\":\"Welcomes You\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es-ES\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"width\":770,\"height\":662,\"caption\":\"The Episcopal Church\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\",\"https:\/\/x.com\/iamepiscopalian\",\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Propio 18 (C) - 2019 &#8211; The Episcopal Church","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-18-c-2019\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Propio 18 (C) - 2019","og_description":"\u00bfAlguna vez hemos hecho algo, que pens\u00e1bamos nunca har\u00edamos, por amor? Quienes han tenido la bendici\u00f3n de ser padres de familia pueden entender, e incluso poner muchos ejemplos, sobre los sacrificios que han realizado y todos los cambios que se han dado en sus vidas desde que nacieron sus hijos. Pero, no s\u00f3lo los padres [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-18-c-2019\/","og_site_name":"The Episcopal Church","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","article_modified_time":"2020-12-03T15:48:05+00:00","og_image":[{"width":928,"height":927,"url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","type":"image\/png"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_site":"@iamepiscopalian","twitter_misc":{"Est. reading time":"6 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-18-c-2019\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-18-c-2019\/","name":"Propio 18 (C) - 2019 &#8211; The Episcopal Church","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-18-c-2019\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-18-c-2019\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","datePublished":"2019-09-08T18:29:26+00:00","dateModified":"2020-12-03T15:48:05+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-18-c-2019\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es-ES","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-18-c-2019\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-18-c-2019\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","width":928,"height":927,"caption":"Sermones Que Iluminan"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-18-c-2019\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Propio 18 (C) &#8211; 2019"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","name":"The Episcopal Church","description":"Welcomes You","publisher":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es-ES"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization","name":"The Episcopal Church","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","width":770,"height":662,"caption":"The Episcopal Church"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","https:\/\/x.com\/iamepiscopalian","https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A"]}]}},"taxonomy_info":{"category":[{"value":1029,"label":"Pentecost\u00e9s C"},{"value":1049,"label":"Propio 18c"}]},"featured_image_src_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"author_info":[],"comment_info":"","uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"thumbnail":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-300x300.png",300,300,true],"medium_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-768x767.png",768,767,true],"large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"1536x1536":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"2048x2048":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"menu":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-330x200.png",330,200,true],"hero":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-928x550.png",928,550,true],"callout-image":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-480x479.png",480,479,true]},"uagb_author_info":{"display_name":"wwedderburn","author_link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/author\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"\u00bfAlguna vez hemos hecho algo, que pens\u00e1bamos nunca har\u00edamos, por amor? Quienes han tenido la bendici\u00f3n de ser padres de familia pueden entender, e incluso poner muchos ejemplos, sobre los sacrificios que han realizado y todos los cambios que se han dado en sus vidas desde que nacieron sus hijos. Pero, no s\u00f3lo los padres&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon\/163009","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/sermon"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/201217"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=163009"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=163009"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}