{"id":163010,"date":"2019-09-15T12:52:29","date_gmt":"2019-09-15T16:52:29","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/propio-19-c-2019\/"},"modified":"2020-12-03T10:48:06","modified_gmt":"2020-12-03T15:48:06","slug":"propio-19-c-2019","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-19-c-2019\/","title":{"rendered":"Propio 19 (C) &#8211; 2019"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-19C-2019-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-190428\" width=\"666\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-19C-2019-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-19C-2019-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-19C-2019-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-19C-2019-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-19C-2019.png 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Somos infinitamente valiosos para Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia de la salvaci\u00f3n, desde la creaci\u00f3n y hasta siempre, es y ser\u00e1 un relato de amor. Desde el mismo momento en que el ser humano cae en el pecado de la desobediencia, Dios se apresura a ir en su b\u00fasqueda a fin de devolverle la dignidad y cubrir su desnudez y su verg\u00fcenza; pero adem\u00e1s le promete inmediatamente un Salvador que vencer\u00e1 al adversario y restablecer\u00e1 la armon\u00eda entre lo humano y lo divino, tal como lo describe bellamente el tercer cap\u00edtulo del libro del G\u00e9nesis.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la respuesta de la humanidad, no se ha correspondido con ese sentir y actuar de Dios. La primera lectura que nos propone la liturgia para el d\u00eda de hoy, muestra a un pueblo infiel e inconstante que necesita de permanente cuidado y atenci\u00f3n para mantenerse fiel a su Se\u00f1or. Al caer en la desesperanza busca de manera angustiosa a qu\u00e9 aferrarse, como en este caso, fabricando un \u00eddolo de fundici\u00f3n y atribuy\u00e9ndole poderes divinos, suplantando as\u00ed al creador de todas las cosas, a su salvador y libertador.<\/p>\n\n\n\n<p>El escenario moderno no es muy distinto. Al igual que el pueblo del Antiguo Testamento nos encontramos rodeados de una infinita oferta de deidades que nos prometen, por un lado, &nbsp;prosperidad, sanaci\u00f3n, liberaci\u00f3n y felicidad, y por otro, un mundo de incredulidad que nos invita al placer desmedido que termina en libertinaje, drogas, alcohol, sexo sin amor, dependencia tecnol\u00f3gica y consumismo; situaciones que, al final, nos colocan es un estado de ansiedad que destruye familias, amistades y relaciones humanas en general.<\/p>\n\n\n\n<p>Y con todo, aun en el peor escenario de rebeld\u00eda, infidelidad y abandono, el amor de Dios no se agota y contin\u00faa abierto y dispuesto para salvar continuamente a la humanidad redimida. Es por eso que se hace urgente que la comunidad cristiana reconozca su ingratitud y cante con el salmista \u201cmisericordia Dios m\u00edo por tu bondad\u201d, vuelva su vida a Dios para ser renovada y, como lo hace el ap\u00f3stol Pablo en su ep\u00edstola a Timoteo, reflexione sobre su indignidad que solo puede ser superada con la Gracia de Dios, que nos regenera y fortalece a trav\u00e9s de los distintos medios de santificaci\u00f3n, entre ellos, la lectura y escucha atenta de la santa Palabra, la oraci\u00f3n constante y los sacramentos.<\/p>\n\n\n\n<p>El Padre eterno conoce la condici\u00f3n fr\u00e1gil de nuestro ser y es por eso que suscita gu\u00edas, l\u00edderes, pastores y profetas que conduzcan a su pueblo a trav\u00e9s del camino, a veces des\u00e9rtico y \u00e1spero, de la vida. Surge entonces un compromiso de doble v\u00eda. Por un lado, se necesitan pastores espirituales, fieles y orantes, comprometidos con la causa del Evangelio, que mantengan una constante comunicaci\u00f3n con Dios, dedicando como Mois\u00e9s y tantos otros personajes b\u00edblicos, lugares y tiempos para escuchar su voz, llevarla a la comunidad y escribirla en sus corazones como si se grabara en piedra para la eternidad; cuando faltan l\u00edderes espirituales se corre el riesgo que la comunidad se disperse o ponga sus intereses y su coraz\u00f3n en dioses falsos como la fama, el dinero o el poder, que en conclusi\u00f3n solo dejan confusi\u00f3n y desesperanza. Pero tambi\u00e9n se necesita de un pueblo abierto a escuchar y guardar el mensaje salv\u00edfico que se le transmite. Si como miembros de la comunidad cristiana abandonamos nuestras reuniones, ella terminar\u00e1 disolvi\u00e9ndose y cada uno se extraviar\u00e1 en sus propios pensamientos y sentimientos de soledad, terminando finalmente como ovejas perdidas.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero Jes\u00fas es el buen Pastor, el que da la vida por sus ovejas; incluso, por una sola de ellas, y esto debido a que las conoce por su nombre y de manera individual y particular, con sus sentimientos, emociones, pensamientos, fortalezas y debilidades. Conoce a sus ovejas fieles pero, por sobre todo, quiere traer al redil a las extraviadas; muchas, quiz\u00e1 conscientes de su extrav\u00edo como la oveja del Evangelio que hoy meditamos, y otras que a\u00fan no se han dado cuenta o quiz\u00e1 no quieren comprender y aceptar su soledad, como nos lo propone el texto de la moneda perdida, que como objeto inanimado que es, no percibe su situaci\u00f3n, pero que igualmente es amada y valorada por su propietaria.<\/p>\n\n\n\n<p>La cosmovisi\u00f3n jud\u00eda de la relaci\u00f3n con Dios, lleva impl\u00edcita una comprensi\u00f3n seg\u00fan la cual, el cumplimiento de la voluntad divina plasmada en la Ley, garantiza al creyente el benepl\u00e1cito de su creador, quien se manifiesta a trav\u00e9s de la bendici\u00f3n en todo lo que \u00e9ste hace, en su riqueza, salud y numerosa familia; aquellos que por el contrario viven en un estado de pobreza, enfermedad y necesidad, son v\u00edctimas, seg\u00fan este pensamiento, de su propia infidelidad al Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00fan en nuestros d\u00edas, son muchos los grupos religiosos que ense\u00f1an esta imagen vengativa del Todopoderoso y en lugar de buscar la causa de la pobreza, el analfabetismo y la enfermedad en la injusticia y la desigualdad generadas por el ego\u00edsmo y la ambici\u00f3n humanas, las atribuyen a la maldici\u00f3n de un Dios vengador y justiciero. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy el evangelio nos muestra, por el contrario, un Jes\u00fas misericordioso que viene al rescate de lo que aparentemente est\u00e1 perdido para el mundo, reivindica la importancia de restablecer en el ser humano la dignidad ensombrecida por el pecado e invita a todos, como hijos e hijas de Dios, a experimentar la felicidad de lo que significa ser curado, amado, protegido y apreciado. Dios nos busca con diligencia, desea con infinito amor hacernos beneficiarios del rescate que ha realizado Cristo en la cruz y a trav\u00e9s del cual hemos sido salvados para siempre. El llamado es para todos aquellos que por gracia escucha su voz.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, debemos tener muy en cuenta que el proceso de conversi\u00f3n y regeneraci\u00f3n del cristiano se evidencia al interior de la comunidad, la cual se alegra, se siente bendecida, convoca y acoge con amor y entusiasmo a todos aquellos que se acercan, viven y comparten su fe en la congregaci\u00f3n que es familia espiritual y que anima y fortalece la existencia del creyente. Sentirse miembros del cuerpo de Cristo, que es la Iglesia, nos debe llenar de gozo y afianzar en nosotros la seguridad de que, como reba\u00f1o del Se\u00f1or, somos guiados a la verdad, el amor y la felicidad que nos permiten experimentar el reino de Dios actuando a trav\u00e9s de nosotros en la construcci\u00f3n de un mundo mejor para todos y todas. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>El Rvdo. D. Ricardo Antonio Betancur Ortiz, es Di\u00e1cono en transici\u00f3n en la Iglesia del Esp\u00edritu Santo en la Di\u00f3cesis de Colombia, donde ha ejercido su ministerio por los \u00faltimos 4 a\u00f1os.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-19C-2019.docx\"><strong>Sermon-Spanish-Propio-19C-2019<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-19C-2019.docx\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-19C-2019.pdf\"><strong>Sermon-Spanish-Propio-19C-2019<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-19C-2019.pdf\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1029,1050],"class_list":["post-163010","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-c","category-propio-19c"],"acf":{"sermon_date":"2019-09-15","drupal_id":"325831","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":169086,"sermon_other_translation":false},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 19 (C) - 2019 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-19-c-2019\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 19 (C) - 2019\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Somos infinitamente valiosos para Dios. 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