{"id":163014,"date":"2019-10-06T17:17:05","date_gmt":"2019-10-06T21:17:05","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/propio-22-c-2019\/"},"modified":"2020-12-03T10:48:08","modified_gmt":"2020-12-03T15:48:08","slug":"propio-22-c-2019","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-22-c-2019\/","title":{"rendered":"Propio 22 (C) &#8211; 2019"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-22C-2019-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-190458\" width=\"666\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-22C-2019-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-22C-2019-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-22C-2019-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-22C-2019-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-22C-2019.png 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Uno de los grandes retos en la vida es tener que afrontar la condici\u00f3n actual del mundo y, a la vez, entender que esa visi\u00f3n dista mucho de la que se espera \u201cdeber\u00eda ser.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>La situaci\u00f3n del mundo actual es alarmante: millones de personas viven sumidas en la pobreza; una minor\u00eda sigue acaparando los recursos y la riqueza; el medio ambiente se ve sometido al abuso y la explotaci\u00f3n; grupos extremistas y de ideolog\u00edas supremacistas representan un alto riesgo a la posibilidad de una convivencia pac\u00edfica, entre otras realidades. Es dif\u00edcil ver injusticia y violencia a nuestro alrededor y sostener, en medio de ello, la creencia de que Dios es un Dios de justicia, paz y amor. Sin embargo, y a pesar de todo eso, lo que vivimos nos puede mover a la construcci\u00f3n de un mundo inclusivo, amoroso y respetuoso de la dignidad humana, en otras palabras, a esforzarnos en hacer de nuestro mundo un mejor lugar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El pasaje de las escrituras hebreas, se\u00f1alado para hoy, enfatiza la importancia de tener una visi\u00f3n clara de la vida y de nuestra relaci\u00f3n con Dios. El profeta Habacuc se queja ante Dios por la cantidad de violencia, abuso y destrucci\u00f3n que ve en su pa\u00eds; el pueblo se halla paralizado por el conflicto interno; la obediencia a la ley era muy d\u00e9bil y la justicia no prevalec\u00eda para nadie. Habacuc dice: \u201cEstoy rodeado de violencia y destrucci\u00f3n; por todas partes hay pleitos y luchas. No se aplica la ley, se pisotea el derecho, el malo persigue al bueno y se tuerce la justicia.\u201d Y, luego echa la culpa a Dios, acus\u00e1ndolo: \u201cSe\u00f1or, \u00bfhasta cu\u00e1ndo gritar\u00e9 pidiendo ayuda sin que t\u00fa me escuches? \u00bfHasta cu\u00e1ndo clamar\u00e9 a causa de la violencia sin que vengas a librarnos?\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada vez que decimos: \u201ceste mundo est\u00e1 metido problemas \u00bfpor qu\u00e9 Dios no hace nada?\u201d debemos preguntarnos si tal vez Dios, a su vez, est\u00e9 dici\u00e9ndonos: \u201ceste mundo est\u00e1 metido en problemas \u00bfpor qu\u00e9 no haces nada?\u201d. Es posiblemente lo que Dios dice al profeta cuando leemos: \u00abEscribe en tablas de barro lo que te voy a mostrar, de modo que pueda leerse de corrido&#8230; Escribe que los malvados son orgullosos, pero los justos vivir\u00e1n por su fidelidad a Dios.\u00bb Esa es la visi\u00f3n que Dios quiere que nosotros escribamos en las tablas de nuestra vida con letras grandes, de modo que puedan leerse de corrido, para que todo el mundo vea que nuestra vida est\u00e1 enraizada en hacer la justicia de Dios con fidelidad. Y \u00bfc\u00f3mo lograrlo?<\/p>\n\n\n\n<p>La lectura del evangelio nos dice que con la fe del tama\u00f1o de una semilla de mostaza seremos capaces de mover monta\u00f1as. Los h\u00e9roes y hero\u00ednas de la historia cristiana, han sabido con certeza, en lo profundo de sus corazones, que el sue\u00f1o de Dios es algo que de verdad puede suceder en cada tiempo. Y est\u00e1 tomando forma ahora mismo, est\u00e1 sucediendo aqu\u00ed, est\u00e1 creciendo en nuestro coraz\u00f3n, en nuestra alma. Cuando el reino de Dios est\u00e1 en nosotros, nuestro llamado se transforma en compromiso, en acci\u00f3n. Es as\u00ed como por la fe movemos las monta\u00f1as necesarias para que ese reino de paz y justicia sea una realidad aqu\u00ed y ahora.<\/p>\n\n\n\n<p>Es as\u00ed, como la fe, adem\u00e1s de ser un reto profundamente espiritual, se convierte en un reto pol\u00edtico. Pues no podemos asumir, dentro de nuestro coraz\u00f3n, de manera meramente espiritual, un entendimiento de Dios como un ser de justicia y paz, sin procurar los cambios que concreten esa misma justicia y paz en las vidas de quienes viven opresi\u00f3n y abuso por las condiciones humanas del presente. Es decir, la fe tambi\u00e9n es anunciar y actuar para que la justicia de Dios se haga una realidad en nuestro tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Dios no est\u00e1 buscando profetas que esperen pasivamente que las cosas cambien por s\u00ed mismas, seguidores que no pongan en pr\u00e1ctica su fe a trav\u00e9s de obras de paz y amor, disc\u00edpulos que no hagan nada para atraer al mundo la justicia. Debemos tener presente que, por nuestra fe, somos llamados a ser term\u00f3metros que miden la temperatura y termostatos que la regula. Ese es nuestro llamado. Dios est\u00e1 buscando hombres y mujeres que puedan transformar los escenarios de injusticia por un mundo que viva la justicia seg\u00fan el modelo del Evangelio.<\/p>\n\n\n\n<p>Y \u00bfnuestra recompensa por mover tantas monta\u00f1as? \u201ccuando ya hayan cumplido todo lo que Dios les manda, deber\u00e1n decir: \u201cSomos servidores in\u00fatiles, porque no hemos hecho m\u00e1s que cumplir con nuestra obligaci\u00f3n.\u201d As\u00ed lo ense\u00f1a Jes\u00fas en el evangelio de Lucas. Y es que nada bueno sucede en este mundo sin quienes han tenido el coraje para ponerse en pie y permanecer firmes en su fe, donando con gratuidad sus propias vidas en lugar de ceder ante las dificultades que se interponen en el ejercicio de la vocaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed debe ser en todos los \u00e1mbitos de la vida. Sin un objetivo, un sentido, una causa, no se realizar\u00edan las necesarias transformaciones: los padres tienen una visi\u00f3n de futuro para sus hijos, todo buen ciudadano tienen una visi\u00f3n de comunidad, todo buen l\u00edder religioso, profesional, art\u00edstico, cient\u00edfico, educador, pol\u00edtico persigue una noble causa con la que construye un mundo mejor. Como dice en el libro de proverbios, en el cap\u00edtulo 29, vers\u00edculo 18: \u201cDonde no hay direcci\u00f3n divina, no hay orden; \u00a1feliz el pueblo que cumple la ley de Dios!.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Que hoy nuestra oraci\u00f3n sea un clamor a Dios pidiendo nos ayude a discernir su misi\u00f3n en nuestra Iglesia, de tal forma, que nos pongamos en la tarea de invertir nuestras energ\u00edas en la realizaci\u00f3n del reino de justicia donde todos son aceptados y amados. \u00bfEstamos dispuestos a ser instrumento de transformaci\u00f3n en el mundo para lograr que la raza humana se convierta en la familia humana?<\/p>\n\n\n\n<p>Complejos son los problemas del mundo que nos pueden desanimar, pero fortalecidos con la fe, moveremos esas monta\u00f1as que parecen imposibles. No olvidemos que somos esos siervos que Dios llama para hacer lo que debemos hacer. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p><em>El Rvdo. Abel L\u00f3pez es Rector en Episcopal Church of the Messiah &#8211; Santa Ana, CA.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-22C-2019.docx\"><strong>Sermon-Spanish-Propio-22C-2019<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-22C-2019.docx\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-22C-2019.pdf\"><strong>Sermon-Spanish-Propio-22C-2019<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-22C-2019.pdf\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1029,1053],"class_list":["post-163014","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-c","category-propio-22c"],"acf":{"sermon_date":"2019-10-06","drupal_id":"326391","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168895,"sermon_other_translation":false},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 22 (C) - 2019 &#8211; 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