{"id":163021,"date":"2019-10-27T23:06:06","date_gmt":"2019-10-28T03:06:06","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/propio-25-c-2019\/"},"modified":"2020-12-03T10:48:37","modified_gmt":"2020-12-03T15:48:37","slug":"propio-25-c-2019","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-25-c-2019\/","title":{"rendered":"Propio 25 (C) &#8211; 2019"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-25C-2019-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-190488\" width=\"666\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-25C-2019-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-25C-2019-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-25C-2019-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-25C-2019-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-25C-2019.png 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>El libro del Eclesi\u00e1stico nos recuerda que Dios no hace acepci\u00f3n de personas al momento de escuchar su s\u00faplica. Por su parte, el salmista, nos dice que la plegaria de quien sirve de buena manera es llevada hasta el cielo: &#8220;\u00a1Felices los que en ti encuentran ayuda, los que desean peregrinar hasta tu monte!&#8221;. Pues la fuerza colocada en Dios, hace que la oraci\u00f3n, hecha con rectitud, obtenga su respuesta eficaz desde el cielo, siendo asistido el orante por Dios en los momentos de prueba y\/o dificultad, tal como lo recuerda San Pablo a Timoteo en la ep\u00edstola.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, \u00bfqu\u00e9 es hacer una plegaria con rectitud? \u00bfqu\u00e9 es colocar nuestra fuerza y confianza en Dios al momento de hacer una oraci\u00f3n de s\u00faplica? Precisamente, la par\u00e1bola de la oraci\u00f3n del fariseo y el publicano, nos ayuda a entender y discernir que la eficacia de la oraci\u00f3n no depende de la bondad del orante sino ante todo de la bondad de Dios quien escucha y responde las plegarias.<\/p>\n\n\n\n<p>Si vamos un poco m\u00e1s atr\u00e1s del texto del evangelio de hoy, vemos que se ha venido desarrollando la tem\u00e1tica de la \u201cjusticia\u201d. Mientras la par\u00e1bola anterior enfatizaba que Dios \u201char\u00e1 justicia\u201d, la de hoy presenta un fariseo que conf\u00eda en su \u201cpropia justicia\u201d y un cobrador de impuestos que busca la \u201cjusticia de Dios\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El vers\u00edculo 9 introduce el objetivo de la par\u00e1bola: \u201cJes\u00fas cont\u00f3 esta otra par\u00e1bola para algunos que, seguros de s\u00ed mismos por considerarse justos, despreciaban a los dem\u00e1s\u201d. Expresa un juicio sobre aquellos que se presentan ante el Se\u00f1or con la equivocada convicci\u00f3n de que son \u201cjustos\u201d por el simple hecho de poner en pr\u00e1ctica las normas legales y cultuales y, que al mismo tiempo, desprecian a los dem\u00e1s. Algo muy t\u00edpico del juda\u00edsmo de aquella \u00e9poca y desafortunadamente de algunos contextos cristianos contempor\u00e1neos. El presentarse como \u201cjustos\u201d y al mismo tiempo \u201cdespreciar a los dem\u00e1s\u201d es una contradicci\u00f3n interna. El Dios de la misericordia predicado por Jes\u00fas es bueno tambi\u00e9n con los ingratos y perversos.<\/p>\n\n\n\n<p>La l\u00ednea que demarcaba una clara divisi\u00f3n entre los fariseos y los dem\u00e1s, era el conocimiento de la Ley; \u00e9ste estaba reservado para los escribas, particularmente los fariseos, quienes eran los m\u00e1s observantes. En aquella \u00e9poca, la ley era la expresi\u00f3n de la voluntad de Dios. Quienes la conoc\u00edan a fondo estaban en condiciones de cumplirla y presentarse como \u201cjustos\u201d. Los dem\u00e1s, que eran \u201cignorantes\u201d frente a ella, eran considerados \u201cpecadores\u201d. Es a aquellos que \u201cse ten\u00edan por justos y despreciaban a los dem\u00e1s\u201d que Jes\u00fas les propone esta par\u00e1bola en el templo, presentando a dos hombres que representan posturas extremas en torno al conocimiento y cumplimiento de las normas divinas: un fariseo y un publicano. Este \u00faltimo era cobrador de impuestos, explotaba al pueblo y sacaba un beneficio personal de los mismos; era considerado como \u201cdespreciable\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Independientemente del oficio, los dos hombres suben al templo a orar. En la teolog\u00eda b\u00edblica, el templo de Jerusal\u00e9n era considerado el lugar donde el Dios de Israel moraba de un modo especial; es el lugar m\u00e1s propicio para ser escuchado por Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Recordemos que fariseo significa \u201cseparado\u201d. Debe estar a distancia f\u00edsica y espiritual de los \u201cpecadores\u201d y de todo aquello que pudiera \u201ccontaminarle\u201d. Estos separados prestaban gran atenci\u00f3n a las obras externas, descuidando la actitud interna que deb\u00eda acompa\u00f1arlas. Infelizmente, hay hipocres\u00eda en su actuar. \u00bfEs posible que a veces nuestro proceder sea de separado, fariseo? es decir \u00bfpredomina en nosotros el mostrar una imagen externa \u201cpiadosa\u201d, desconectada de una experiencia interna misericordiosa, amorosa, \u00e9tica, seria y coherente?<\/p>\n\n\n\n<p>En su oraci\u00f3n el fariseo, el \u201cseparado\u201d, afirma que no es como los dem\u00e1s hombres: \u201cno\u201d roba, \u201cno\u201d comete injusticias, \u201cno\u201d comete adulterios; ayuna dos veces por semana y paga el diezmo de todas las ganancias. \u00a1Es una buena persona aparentemente! Si analizamos, muchos de nosotros nos comportamos igual. No robamos, ni adulteramos, ni cometemos injusticias, pagamos nuestra mayordom\u00eda\u2026 En realidad, no hay nada de virtuoso en ello, pues son lo m\u00ednimos categ\u00f3ricos que debemos tener a partir de nuestra convicciones. Llama la atenci\u00f3n del fariseo que se autoconsidere diferente de todo el mundo y, que al final, enfatice: \u201cni como ese cobrador de impuestos\u201d. A veces nos creemos mejores que los dem\u00e1s porque vamos a la Iglesia, oramos, hacemos obras de caridad, no cometemos inmoralidades, etc. Creemos que tenemos \u201cm\u00e1s privilegio\u201d delante de Dios, pero si examinamos profundamente, muchas veces no tenemos tan f\u00e9rreas convicciones en lo profundo de nuestro coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Realmente el fariseo no hace nada extra\u00f1o: el ayuno era obligatorio una vez al a\u00f1o en la fiesta de la \u201cExpiaci\u00f3n\u201d y, quiz\u00e1 tambi\u00e9n, en el aniversario de la \u201cDedicaci\u00f3n\u201d del Templo; por otro lado, el 10% de todo lo que se adquiriera, deb\u00eda ser pagado a los sacerdotes. Igual, muchos de nosotros no hacemos nada de extra\u00f1o ni nada de m\u00e1s. Si es as\u00ed, ser\u00edamos \u201cFariseos contempor\u00e1neos\u201d, pues el ayuno y el diezmo son meros actos externos que no necesariamente prueban las disposiciones \u00edntimas de nuestro coraz\u00f3n. Asistir los domingos a misa, tampoco prueba la disposici\u00f3n del coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte, el \u201cpublicano\u201d era marginado de la vida social hebrea y s\u00f3lo era readmitido si cumpl\u00eda los requisitos exigidos por la ley. Las posibilidades de que esto sucediera eran muy pocas. El com\u00fan de la gente ya estaba habituada a pensar que no hab\u00eda que esperar la conversi\u00f3n de una persona as\u00ed, porque para ser readmitido plenamente en la comunidad de fe ten\u00eda que renunciar al cargo y pagarle el 20% de intereses a todas las personas que hubiera defraudado. Con esas condiciones, era pr\u00e1cticamente impensable la posibilidad de la conversi\u00f3n. De ah\u00ed, que el publicano llegue en desventaja ante Dios ya que el fariseo lo acaba de acusar expl\u00edcitamente. Con todo, \u00e9l acude ante Dios con una actitud opuesta a la del fariseo.<\/p>\n\n\n\n<p>El publicano ora \u201cmanteni\u00e9ndose a distancia\u201d y \u201csin levantar los ojos\u201d, como en reconocimiento de su indignidad. No se siente con \u201cderechos\u201d ante Dios y expresa f\u00edsicamente su real distanciamiento moral del Dios de la Alianza. \u201cLevantar los ojos\u201d en la oraci\u00f3n significa \u201cconfianza\u201d en Dios. \u00c9ste, en cambio, \u201cno se atreve\u201d a hacerlo: siente verg\u00fcenza de su vida. Ora \u201cgolpe\u00e1ndose el pecho\u201d, se trata de un gesto de arrepentimiento que es com\u00fan en varias religiones y muy apreciado dentro los rituales hebreos. Ora diciendo: \u201c\u00a1Oh Dios, ten compasi\u00f3n de m\u00ed, que soy pecador!\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas pone de relieve que en la par\u00e1bola hay un tercer personaje, el central: Dios mismo. Es a \u00c9l a quien se han dirigido las oraciones y es \u00c9l quien las responde o las rechaza. Jes\u00fas interpreta la respuesta del Padre, a quien \u00c9l conoce como ning\u00fan otro, y nos dice qu\u00e9 recibir\u00e1 tanto el fariseo como el publicano: el Padre justificar\u00e1 a quien pide ser justificado y no podr\u00e1 hacer nada por quien se justifica a s\u00ed mismo. La justicia de Dios es para quien se hace digno de ella abri\u00e9ndose a su misericordia.<\/p>\n\n\n\n<p>La oraci\u00f3n aut\u00e9ntica es aquella en la cual nos abrimos a la obra creadora de Dios en el perd\u00f3n que transforma la existencia haci\u00e9ndola renacer. La oraci\u00f3n puede tener sus lugares, sus formas, sus posiciones, pero lo que m\u00e1s importa es la actitud de vida que le da contenido: la entrega del \u201cser\u201d. Como dice San Agust\u00edn a prop\u00f3sito del evangelio de hoy: \u201cNadie te dice: \u2018S\u00e9 un poco menos de lo que eres\u2019, sino \u2018reconoce lo que eres\u2019. Reconoce que est\u00e1s enfermo, reconoce que eres hombre, reconoce que eres pecador; recon\u00f3cete manchado, porque es \u00c9l quien te justifica.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy tenemos una buena raz\u00f3n para hablar en familia y en comunidad sobre la oraci\u00f3n y los cambios que ella deber\u00eda introducir en medio de nosotros. \u00bfC\u00f3mo vamos a impulsar caminos de oraci\u00f3n que sigan el ejemplo del publicano convertido?<\/p>\n\n\n\n<p><em>El Rvdo. Pablo Vel\u00e1zquez Abreu es profesor de Sagrada Escritura y Teolog\u00eda. Predicador de retiros, congresos y seminarios para j\u00f3venes, parejas y l\u00edderes religiosos. Apoya su labor ministerial por medio de Tecnolog\u00edas de Informaci\u00f3n y Comunicaci\u00f3n (Tic\u2019s) de las cuales es asesor ad intra y ad extra de la Iglesia. Actualmente acompa\u00f1a procesos formativos, comunicaciones y evangelizadores en la Di\u00f3cesis de Colombia.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-25C-2019.docx\"><strong>Sermon-Spanish-Propio-25C-2019<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-25C-2019.docx\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-25C-2019.pdf\"><strong>Sermon-Spanish-Propio-25C-2019<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-25C-2019.pdf\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1029,1056],"class_list":["post-163021","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-c","category-propio-25c"],"acf":{"sermon_date":"2019-10-27","drupal_id":"326507","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168890,"sermon_other_translation":false},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 25 (C) - 2019 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-25-c-2019\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 25 (C) - 2019\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"El libro del Eclesi\u00e1stico nos recuerda que Dios no hace acepci\u00f3n de personas al momento de escuchar su s\u00faplica. 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