{"id":163024,"date":"2019-10-29T01:11:33","date_gmt":"2019-10-29T01:11:33","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/propio-26-c-2019\/"},"modified":"2020-12-03T10:48:38","modified_gmt":"2020-12-03T15:48:38","slug":"propio-26-c-2019","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-26-c-2019\/","title":{"rendered":"Propio 26 (C) &#8211; 2019"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-26C-2019-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-190498\" width=\"666\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-26C-2019-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-26C-2019-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-26C-2019-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-26C-2019-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-26C-2019.png 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>La narraci\u00f3n que Lucas presenta del encuentro entre Jes\u00fas y Zaqueo es una historia de f\u00e1cil visualizaci\u00f3n, incluso contiene un tono algo simp\u00e1tico: basta pensar en Zaqueo adelantando a la multitud y subiendo a un \u00e1rbol para poder ver a Jes\u00fas. Lo interesante es que el mismo acto, algo curioso, inevitablemente conduce a una pregunta esencial. \u00bfCu\u00e1l era el af\u00e1n de Zaqueo por ver a Jes\u00fas? Es una pregunta muy v\u00e1lida si se tiene en cuenta que en la mayor\u00eda de los casos la gente que se acercaba a Jes\u00fas lo hac\u00eda motivada por necesidades muy claras: para rogar por ellos mismos (como es el caso del mendigo ciego en el mismo evangelio de Lucas, en el cap\u00edtulo 18, vers\u00edculos 35 a 43) o por alg\u00fan ser querido (como en el del centuri\u00f3n que ruega a Jes\u00fas por su siervo, en el cap\u00edtulo 7, versos 1 al 10). Hoy se puede ver a fan\u00e1ticos de alg\u00fan deportista o artista correr y saltar barreras para poder ver a su \u00eddolo. Entonces \u00bfQu\u00e9 movi\u00f3 a Zaqueo a abrirse camino en medio de la multitud y subir un \u00e1rbol para ver a Jes\u00fas?<\/p>\n\n\n\n<p>Seguramente hab\u00eda escuchado hablar de \u00e9l, sin embargo, la raz\u00f3n no puede ser reducida a una simple curiosidad. Aunque no hay una petici\u00f3n expl\u00edcita, por parte de Zaqueo, se puede deducir que su intenci\u00f3n es tan profunda como la de cualquier ser humano desesperado. Hay una verdad mayor que el texto deja entrever: su deseo de buscar a Jes\u00fas no tiene que ver con la carencia o la pobreza pues, seguramente, se trataba de un hombre rico; es decir, se puede tener \u201ctodo\u201d como Zaqueo y, aun as\u00ed, sentir que la vida no est\u00e1 completa. No hay nada m\u00e1s aut\u00e9ntico para la criatura humana que el deseo de encontrarse con su Creador. El ser humano fue creado para vivir en relaci\u00f3n de amor con Dios y con su pr\u00f3jimo. El mundo ser\u00eda muy distinto si cada persona tuviera el mismo deseo de Zaqueo de tener un encuentro con Jes\u00fas. Todos tenemos la misma necesidad de Dios, la diferencia es que no todos nos damos cuenta.<\/p>\n\n\n\n<p>En el verso cinco vemos como Jes\u00fas se detiene, pone la mirada en Zaqueo y le ofrece quedarse en su casa. La iniciativa de Jes\u00fas da un giro a la historia. El texto salta por completo las especificidades de los di\u00e1logos que debieron haber compartido. Lucas no cuenta la trama con detalles, pero s\u00ed el resultado del encuentro entre Jes\u00fas y Zaqueo. Se trata de un encuentro que cambi\u00f3 la vida de \u00e9ste para siempre; que le llev\u00f3 m\u00e1s all\u00e1 del arrepentimiento. Zaqueo pudo haber pedido perd\u00f3n por sus faltas, por robar y estafar, y haber quedado satisfecho. Pero, el encuentro con Jes\u00fas, lo lleva m\u00e1s all\u00e1, al deseo de resarcir, de compensar el da\u00f1o que ha hecho. Es tras este gesto de evidente conversi\u00f3n que Jes\u00fas anuncia: \u201choy ha llegado la salvaci\u00f3n a esta casa, porque este hombre tambi\u00e9n es descendiente de Abraham\u201d. El resultado del encuentro entre Jes\u00fas y Zaqueo deja ver claramente la misi\u00f3n salv\u00edfica y sanadora de Jes\u00fas. En una narraci\u00f3n que ilustra de modo perfecto el poder restaurador del amor de Jes\u00fas y la alegr\u00eda del pecador que se arrepiente.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante la visita de Jes\u00fas a Zaqueo la cr\u00edtica no se hace esperar. La raz\u00f3n primaria es que Jes\u00fas se re\u00fane con un pecador. En efecto, se trata de un pecador notorio, que estafaba a los dem\u00e1s haciendo uso de su autoridad. No podemos perder esto de vista pues es eso precisamente lo que hace grande el encuentro de los dos. Y es que, aunque todos somos pecadores, muchas veces estamos listos para ver la paja en el ojo ajeno. En cambio, Jes\u00fas, que conoce al pecador mejor que nadie, lo primero que ve en cada persona, por sobre todas las cosas, es a un hijo de Abraham. Es lo que Jes\u00fas ve cuando pone la mirada en Zaqueo y le dice \u201choy voy a cenar contigo\u201d. El pecador es hijo de Dios, por eso, es a un hijo amado de Dios lo que Jes\u00fas ve cuando nos mira a los ojos, a pesar de nuestro pecado. Hay mucho que aprender del amor de Jes\u00fas y de la forma como ve al mundo, del modo como que ve a Zaqueo: sin ignorar su pecado no olvida su identidad. Una de las causas del sufrimiento en el mundo es la incapacidad de reconocer que todo ser humano es m\u00e1s que su pecado, condici\u00f3n moral o sus decisiones, la incapacidad de ver en el pr\u00f3jimo a otro hijo de Abraham, a un hijo amado del Dios viviente.<\/p>\n\n\n\n<p>El primero de noviembre la Iglesia celebra el d\u00eda de Todos los Santos. Es la conmemoraci\u00f3n de la vida de todos los que, a trav\u00e9s de la historia, han llevado una vida de Santidad. Del mismo modo como Zaqueo se apoy\u00f3 en un \u00e1rbol para ver a Jes\u00fas, los cristianos podemos apoyarnos en la vida de los Santos para ver un ejemplo de seguimiento de Jes\u00fas. \u00bfC\u00f3mo no ver la mano de Dios en el amor y la entrega de la madre Teresa a los pobres? O en el desarraigo por lo material y la sensibilidad de San Francisco de As\u00eds para ver el amor de Dios en cada ser creado, en la tierra, en la naturaleza que es obra de sus manos. Hoy nos apoyamos en el ejemplo de Zaqueo para ver lo que el arrepentimiento y la cercan\u00eda de Jes\u00fas pueden lograr en cualquier ser humano.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo cristiano est\u00e1 llamado a vivir una vida de santidad, que no es lo mismo que perfecci\u00f3n. El relato del encuentro entre Jes\u00fas y Zaqueo debe recordar nuestra necesidad constante de buscar a Jes\u00fas, sin dejar que obst\u00e1culos de cualquier tipo nos lo impidan; debe recordar nuestra necesidad de arrepentirnos y de ir m\u00e1s all\u00e1; debe recordar la importancia de sanar y restaurar nuestras relaciones humanas; debe recordar que Dios nos conoce tanto como nos ama, aunque seamos pecadores; y, porque somos pecadores redimidos por \u00e9l, este hermoso relato debe recordar tambi\u00e9n nuestro compromiso con el Evangelio. Como Zaqueo se apoy\u00f3 en el \u00e1rbol para ver a Jes\u00fas y nosotros observamos el ejemplo de la vida de los Santos, debemos tener claro que muchos se apoyar\u00e1n en nuestro testimonio, en nuestro amor y en nuestras vidas, para acercarse a Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>Que nuestra vida sea de apoyo para todos los que a\u00fan, como Zaqueo, anhelan con ansias encontrarse con su Salvador.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Andreis Diaz es Rector Asociado en Christ Episcopal Church, Ponte Vedra, Di\u00f3cesis de la Florida, desde el 2017. Fue ordenado en Cuba, en Junio de 2010.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-26C-2019.docx\"><strong>Sermon-Spanish-Propio-26C-2019<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-26C-2019.docx\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-26C-2019.pdf\"><strong>Sermon-Spanish-Propio-26C-2019<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Propio-26C-2019.pdf\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1029,1057],"class_list":["post-163024","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-c","category-propio-26c"],"acf":{"sermon_date":"2019-11-04","drupal_id":"326539","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":169087,"sermon_other_translation":false},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 26 (C) - 2019 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-26-c-2019\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 26 (C) - 2019\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"La narraci\u00f3n que Lucas presenta del encuentro entre Jes\u00fas y Zaqueo es una historia de f\u00e1cil visualizaci\u00f3n, incluso contiene un tono algo simp\u00e1tico: basta pensar en Zaqueo adelantando a la multitud y subiendo a un \u00e1rbol para poder ver a Jes\u00fas. 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