{"id":163050,"date":"2020-01-19T23:04:06","date_gmt":"2020-01-20T04:04:06","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/epifania-2-a-19-de-enero-de-2020\/"},"modified":"2023-11-25T21:47:59","modified_gmt":"2023-11-26T02:47:59","slug":"epifania-2-a-19-de-enero-de-2020","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/epifania-2-a-19-de-enero-de-2020\/","title":{"rendered":"Epifan\u00eda 2 (A) &#8211; 2020"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity is-style-wide\"\/>\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-default\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Epifani\u0301a-2A-2020-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-190672\" style=\"width:666px\" width=\"666\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Epifani\u0301a-2A-2020-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Epifani\u0301a-2A-2020-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Epifani\u0301a-2A-2020-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Epifani\u0301a-2A-2020-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Epifani\u0301a-2A-2020.png 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>\u00abIsrael, t\u00fa eres mi siervo, en ti me mostrar\u00e9 glorioso.\u00bb Esta afirmaci\u00f3n del profeta Isa\u00edas captura muy bien el mensaje central de las lecciones b\u00edblicas que la iglesia nos ofrece para continuar celebrando este tiempo de Epifan\u00eda. La Epifan\u00eda es una estaci\u00f3n lit\u00fargica privilegiada para descubrir a Dios en Jesucristo, para ver su gloria y descubrir tambi\u00e9n en nosotros el llamado a ser sus siervas y siervos, disc\u00edpulas y disc\u00edpulos.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde la Navidad hemos venido celebrando la presencia de Dios hecho hombre. Mientras le adoramos nos preguntamos \u00bfQui\u00e9n es ese ni\u00f1o nacido en Bel\u00e9n de Jud\u00e1? \u00bfQui\u00e9n ese ser tan anunciado por los profetas y ansiosamente esperado por todos? \u00bfQu\u00e9 hace que personalidades, como los sabios de oriente, hayan venido a visitarlo? En otros tiempos, la imagen de Dios puede ser la de un Dios lejano, del cielo, de m\u00e1s all\u00e1 de las nubes, o la de un abuelo de barba blanca; pero, en Jesucristo, y a medida que celebramos su manifestaci\u00f3n al mundo, vamos descubriendo un Dios diferente, cercano, de la tierra, de nuestro pueblo, parecido a nosotros, con carne, huesos, fragilidad, ternura, sonrisas y llanto; \u00e9se es el verdadero Dios encarnado, el Dios-con-nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Es as\u00ed como, para continuar con este descubrimiento y gloria de Dios, el evangelio de hoy nos ofrece momentos significativos. En primer lugar, nos presenta a Juan, el Bautista, dando testimonio de la persona de Jes\u00fas. \u00c9l proclama: \u201c\u00a1Miren, \u00e9se es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!\u201d. Para Juan, Jes\u00fas es el Cordero, no \u00fanicamente en referencia a la tradici\u00f3n hebrea del cordero sacrificado por la liberaci\u00f3n de la esclavitud de Egipto, sino el Nuevo Cordero, perfecto, que ser\u00e1 sacrificado para liberarnos de toda esclavitud, ya no pol\u00edtica, ni social, ni econ\u00f3mica, sino de la esclavitud de nuestra misma humanidad y espiritualidad alejada del amor de Dios y causante de un mundo gobernado por el odio, la mentira, la violencia y la muerte. Jes\u00fas es el Cordero que con su sacrificio se hace modelo que inspira a sacrificarnos en nuestra propia b\u00fasqueda de libertad y de vida. Dios, en la persona de Jes\u00fas que es el Cordero, act\u00faa en solidaridad con los oprimidos y esclavizados por los nuevos faraones de hoy; es el que gu\u00eda y moviliza en contra de los nuevos movimientos fara\u00f3nicos que violentan nuestra dignidad y pisotean nuestros valores como militantes del Reino. Para el Bautista, el grito de proclamaci\u00f3n de Jes\u00fas como el Cordero, es el anuncio de la llegada de aqu\u00e9l que ofrece una liberaci\u00f3n nueva, total y definitiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero no s\u00f3lo es el Cordero de Dios. El Bautista es testigo de que Jes\u00fas, el mismo que naci\u00f3 en Bel\u00e9n y a quien acaba de bautizar, es el Hijo de Dios, el muy amado del Padre de quien recibe su Esp\u00edritu. A partir ese momento inicia una nueva era, de tal modo que todos los que sean bautizados en Cristo recibir\u00e1n el Esp\u00edritu de Dios y ser\u00e1n parte del pueblo santo donde habita el Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras el episodio del Jord\u00e1n, el evangelio contin\u00faa con la consecuencia inevitable que implica ser bautizado. Despu\u00e9s de ser llamado \u201cMaestro\u201d por un grupo de disc\u00edpulos de Juan, es decir, de ser identificado como aqu\u00e9l que ense\u00f1a y dirige, que conduce en las promesas de Dios, aquellos disc\u00edpulos, un tanto inquietos, le preguntan: \u201c\u00bfd\u00f3nde vives?\u201d o, dicho de otra manera, \u00bfqui\u00e9n eres? d\u00e9janos conocer d\u00f3nde moras para saber m\u00e1s de ti. A lo que Jes\u00fas responde: \u201cVengan a verlo.\u201d &nbsp;Y es que, para conocer a Jes\u00fas, se debe ir, caminar, debe haber un movimiento hacia \u00e9l. No podemos pretender llegar a un profundo y maduro conocimiento de Jes\u00fas qued\u00e1ndonos en la espera inm\u00f3vil, creyendo que el misterio de Dios ser\u00e1 revelado a nosotros sin ning\u00fan esfuerzo personal. Quien est\u00e1 inquieto por conocer m\u00e1s a Dios debe actuar, dejarse llevar por el Esp\u00edritu para saber el lugar d\u00f3nde Cristo habita, c\u00f3mo vive, qui\u00e9n es.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego, el texto nos dice que \u201cFueron, pues, y vieron d\u00f3nde viv\u00eda, y pasaron con \u00e9l el resto del d\u00eda\u201d. Sabemos que el Maestro llev\u00f3 un estilo de vida de sencillez, con prop\u00f3sito, no dedicada a cuidar posesiones, tierras y cosas, sino una dirigida por el Esp\u00edritu, entregada al genuino y atento crecimiento del amor, el servicio, la justicia y la vida digna en cada hija e hijo de Dios. Permit\u00e1monos pensar que Jes\u00fas era Maestro de generosidad abundante y hospitalidad ejemplar. \u00a1Qu\u00e9 bello testimonio! Sus disc\u00edpulos encontraron en Jes\u00fas acogida, verdad, ilusi\u00f3n y misi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La experiencia de caminar con Jes\u00fas, del conocimiento del Maestro, impulsa al anuncio: \u201chemos encontrado al Mes\u00edas\u201d. La proclamaci\u00f3n de Andr\u00e9s es la expresi\u00f3n de quien ha visto en Jes\u00fas el cumplimiento de las promesas anunciadas por los profetas, al liberador del pueblo. Jes\u00fas de Nazaret es el Mes\u00edas, el esperado y anunciado, el ungido de Dios, el nuevo David quien vendr\u00eda a gobernar con justicia, verdad y rectitud. Jes\u00fas es aqu\u00e9l a quien realmente valdr\u00eda la pena seguir, ser su disc\u00edpulo, dar la vida, abrazar su causa y anunciarle.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, Sim\u00f3n, el hermano de Andr\u00e9s, recibe de Jes\u00fas una nueva identidad: Cefas, Pedro, Piedra. Esto nos deja saber que el encuentro con Jes\u00fas cambia la vida; las cosas ya no son las mismas y tampoco la idea de Dios. Quien le sigue m\u00e1s de cerca, quien lo deja todo por \u00e9l, ve su vida con una nueva claridad que lo lleva a hallar la realidad de Dios y de s\u00ed mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>La Epifan\u00eda de Jes\u00fas tiene un prop\u00f3sito: que nosotros, tal como Juan, Andr\u00e9s, Pedro y los dem\u00e1s disc\u00edpulos y disc\u00edpulas, vayamos, veamos, nos movamos y descubramos a Cristo y a nosotros mismos para que podamos con mayor claridad vivir y anunciar al mundo qui\u00e9n es ese Dios en Jesucristo que nos inquieta tanto, por quien venimos a orar semana tras semana y por quien nos comprometemos a amar y a servir.<\/p>\n\n\n\n<p>Motivados por la Palabra de hoy, escuchemos atentamente el llamado personal y comunitario que nos hace Dios a acercarnos, quedarnos y aprender m\u00e1s de este gran Maestro del amor, para dar un testimonio vivo y actual de la persona de Jes\u00fas, quien es Dios, que vive, act\u00faa y reina por los siglos de los siglos. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-eabca119-a402-4ec7-907f-faa293d6ea94\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Epifania-2A-2020.docx\"><strong>Sermon-Spanish-Epifania-2A-2020<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Epifania-2A-2020.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-eabca119-a402-4ec7-907f-faa293d6ea94\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-59de119d-5eb1-4f2b-b60d-f5d57c2f0077\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Epifania-2A-2020.pdf\"><strong>Sermon-Spanish-Epifania-2A-2020<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Epifania-2A-2020.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-59de119d-5eb1-4f2b-b60d-f5d57c2f0077\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[885,874],"class_list":["post-163050","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-epifania-2a","category-epifania-a"],"acf":{"sermon_date":"2020-01-19","drupal_id":"326911","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168893,"sermon_other_translation":false},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Epifan\u00eda 2 (A) - 2020 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/epifania-2-a-19-de-enero-de-2020\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Epifan\u00eda 2 (A) - 2020\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"\u00abIsrael, t\u00fa eres mi siervo, en ti me mostrar\u00e9 glorioso.\u00bb Esta afirmaci\u00f3n del profeta Isa\u00edas captura muy bien el mensaje central de las lecciones b\u00edblicas que la iglesia nos ofrece para continuar celebrando este tiempo de Epifan\u00eda. 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