{"id":163051,"date":"2020-01-06T19:28:50","date_gmt":"2020-01-07T00:28:50","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/epifania-3-a-26-de-enero-de-2020\/"},"modified":"2020-12-03T10:44:36","modified_gmt":"2020-12-03T15:44:36","slug":"epifania-3-a-2020","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/epifania-3-a-2020\/","title":{"rendered":"Epifan\u00eda 3 (A) &#8211; 2020"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Epifani\u0301a-3A-2020-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-190682\" width=\"666\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Epifani\u0301a-3A-2020-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Epifani\u0301a-3A-2020-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Epifani\u0301a-3A-2020-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Epifani\u0301a-3A-2020-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Epifani\u0301a-3A-2020.png 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>El tema central de hoy es el \u201cencuentro\u201d. No solamente el encuentro comunitario en el que participamos los miembros de la Iglesia al compartir el Cuerpo y la Sangre de Cristo, sino el encuentro con la Palabra.<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto de \u201cencuentro\u201d el profeta Isa\u00edas proclama un mensaje de esperanza. La situaci\u00f3n en Israel no es la mejor, el enemigo avanza hacia Jerusal\u00e9n. El profeta anuncia el fin de la opresi\u00f3n: \u201cPorque t\u00fa has deshecho la esclavitud que oprim\u00eda al pueblo, [\u2026] la tiran\u00eda a que estaba sometido\u201d. La liberaci\u00f3n se logra gracias a una intervenci\u00f3n de Dios: \u201ccomo cuando destruiste a Madi\u00e1n\u201d, recuerda el profeta.<\/p>\n\n\n\n<p>El \u201cd\u00eda de Madi\u00e1n\u201d se convirti\u00f3 en s\u00edmbolo de la intervenci\u00f3n victoriosa de Dios a favor de su pueblo. Ahora, el profeta, anuncia una nueva intervenci\u00f3n de Dios, un encuentro: \u00e9l da un rey a su pueblo. \u00c9ste ser\u00e1 como un nuevo amanecer que disipa las tinieblas de la noche. En esta \u00e9poca, el nuevo rey se convierte en un hijo adoptivo de Dios: \u201cT\u00fa eres mi hijo, yo te he engendrado hoy\u201d, dice el Salmo 2. Todos los calificativos del nuevo rey son ante todo calificativos divinos. \u00c9l delega su poder paterno al rey haciendo reinar el \u201cShalom\u201d, la paz. Pero esta paz no se podr\u00e1 instalar de manera durable si no est\u00e1 fundada sobre el derecho y la justicia. En el nacimiento de Jes\u00fas, la comunidad cristiana ve el cumplimiento de la profec\u00eda de Isa\u00edas como un \u201cencuentro\u201d con ese rey que es el pr\u00edncipe de paz, anunciado por el profeta, quien se ha encarnado para instaurar su reino de derecho y justicia.<\/p>\n\n\n\n<p>El evangelio de hoy hace eco a esta promesa present\u00e1ndola en clave de \u201cencuentro\u201d. Mateo comienza el relato del ministerio p\u00fablico de Jes\u00fas con su venida a Galilea, donde expone el contenido esencial de su mensaje y su exhortaci\u00f3n m\u00e1s importante: la conversi\u00f3n \u201cporque el reino de los cielos est\u00e1 cerca\u201d. Si ha llegado ese reino, significa entonces que el rey ha llegado, por tanto, se ha cumplido la promesa hecha por medio de Isa\u00edas donde este rey, que es rey de paz, ha venido a \u201cencontrarse\u201d con los suyos e instituir su reino. \u201cEl pueblo que andaba en la oscuridad vio una gran luz; una luz ha brillado para los que viv\u00edan en sombras de muerte\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Es indiscutible que el centro de la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas lo constituye el anuncio de la llegada del reino de los cielos. Jes\u00fas habl\u00f3 incesantemente de \u00e9l y lo explic\u00f3 a trav\u00e9s de&nbsp;par\u00e1bolas. Por lo tanto, si pretendemos saber qu\u00e9 era lo que Jes\u00fas mismo entend\u00eda por reino de los cielos, debemos comprender que se trata de la soberan\u00eda de Dios en la criatura, soberan\u00eda que depende solo de la acogida o actitud abierta.&nbsp;Por tanto, si Jes\u00fas es el rey anunciado por Isa\u00edas, que ha venido a instaurar su reino de justicia y paz, exige conversi\u00f3n y acogida incondicional a su mensaje que no es otro que el mensaje del amor de Dios encarnado que obliga en libertad, a aqu\u00e9l que ha salido a su \u201cencuentro\u201d, a acogerlo desde la interioridad de su existencia, plasm\u00e1ndolo en actos concretos en la exterioridad de la misma existencia.<\/p>\n\n\n\n<p>El contexto en que Jes\u00fas hace su anuncio est\u00e1 dominado por la espera&nbsp;del final de los tiempos. La concepci\u00f3n de reino no era ni uniforme ni&nbsp;un\u00edvoca, se diversificaba seg\u00fan diferentes corrientes dentro del juda\u00edsmo. Sin embargo, Jes\u00fas concibe el reino que ha venido a instaurar de manera diferente a todas ellas. Se trata de la revelaci\u00f3n de Dios mismo en la existencia humana, donde Jes\u00fas es el gran garante al revelar en su propia existencia, en sus obras y palabras, el acontecer de Dios en su cotidianidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Por tanto, convertirse y acoger el reino de Dios, significa dejar que Dios sea el soberano en todas las dimensiones de la persona humana, hasta el punto de \u201crevelarlo\u201d, transparentarlo, en la cotidianidad. Jes\u00fas revela que Dios Padre reina en \u00e9l en su cotidianidad: \u00bfle estamos revelando en nuestra cotidianidad?; \u201cel reino de los cielos ha llegado\u201d: \u00bfha llegado a nuestra vida y a la de nuestra comunidad? Quienes nos reunimos hoy a celebrar la cena del Se\u00f1or, \u00bflo hacemos como consecuencia de la llegada de ese reino a nuestra vida?<\/p>\n\n\n\n<p>Tener un \u201cencuentro\u201d con Jes\u00fas significa acoger el reino, dejar que Dios sea rey en todas las dimensiones de nuestra vida, que bordee y vea toda nuestra existencia: familiar, profesional, afectiva, sexual, econ\u00f3mica, de fe. \u00a1Jes\u00fas ve y conoce a quienes va a llamar! Sabe qui\u00e9nes somos, sabe que es posible que en nosotros acontezca el reino y lo transparentemos. Esto es lo que se llama un \u201cencuentro\u201d con Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>Quien toma la iniciativa en el llamado, es Jes\u00fas. Es quien ve a cada uno en su realidad. A Sim\u00f3n y a su hermano Andr\u00e9s los ve \u201cechando las redes\u201d; a nosotros nos ve como padres de familia, ciudadanos, empleados, esposos, cl\u00e9rigos, como lo que cada uno de nosotros es. Jes\u00fas no tiene prejuicios, llama a pescadores quienes eran considerados impuros en la \u00e9poca, es decir, sobre los que no pod\u00eda acontecer el reino. Jes\u00fas para salvar, para acoger, para hacerse soberano en nosotros, para instaurar su reino no tiene escr\u00fapulos ni prejuicios; nos llama como somos y nos acoge como somos.<\/p>\n\n\n\n<p>Y nos dice: \u201cS\u00edganme, y yo los har\u00e9 pescadores de hombres\u201d. No somos nosotros los que podemos hacer posible esta realidad. \u00a1No! Es por la acci\u00f3n del reinado de Jes\u00fas en nosotros, a partir de ese \u201cencuentro\u201d personal, que se hace posible. Es una promesa a futuro que se empieza a construir en el presente: \u201clos har\u00e9\u201d. Es Jes\u00fas quien afecta el proyecto de vida y lo direcciona hacia el proyecto del reino.<\/p>\n\n\n\n<p>Sim\u00f3n y Andr\u00e9s, al igual que Santiago y Juan, dejan lo que ten\u00edan y le siguen. Los primeros dejan las redes: su riqueza, seguridad y medio de sustento; los segundos dejan a su padre: seguridad afectiva, econ\u00f3mica y posiblemente labora. \u00a1Y le siguen! Tambi\u00e9n nosotros le seguimos. Pero \u00bfa d\u00f3nde le siguen ellos y a d\u00f3nde nosotros? A veces la respuesta al \u201cencuentro\u201d es emocional. Dejamos todo y le seguimos, pero no sabemos a qui\u00e9n seguimos, a d\u00f3nde le seguimos, para qu\u00e9 le seguimos, por qu\u00e9 le seguimos y sus consecuencias.<\/p>\n\n\n\n<p>Se le sigue como disc\u00edpulo para asumir su mismo destino: negarse a s\u00ed mismo, tomar la cruz y seguirle. El destino de aqu\u00e9l que tiene un \u201cencuentro\u201d con Jes\u00fas es el destino de negarse, convertirse; es asumir la dificultad de la decisi\u00f3n, de la cruz, de morir con Jes\u00fas y resucitar con \u00e9l. \u201cEncontrarse\u201d con Jes\u00fas es seguirle hasta la cruz, pero tambi\u00e9n hasta la resurrecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9se es el reino de los cielos: transparentar a Jes\u00fas a partir de nuestra negaci\u00f3n, de nuestro abandono en la cruz y de nuestra esperanza en la resurrecci\u00f3n, donde Dios es plenamente soberano en cada uno. La resurrecci\u00f3n es consecuencia del \u201cencuentro\u201d, de la conversi\u00f3n, de la acogida del reino y de transparentarlo en cada una de nuestras acciones y relaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1El reino de los cielos ha llegado!<\/p>\n\n\n\n<p><em>El Rvdo. Pablo Vel\u00e1zquez Abreu es profesor de Sagrada Escritura y Teolog\u00eda. Predicador de retiros, congresos y seminarios. Apoya su labor ministerial por medio de Tecnolog\u00edas de Informaci\u00f3n y Comunicaci\u00f3n (Tic\u2019s) de las cuales es asesor. Actualmente acompa\u00f1a procesos formativos, comunicaciones y evangelizadores en la Di\u00f3cesis de Colombia.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Epifania-3A-2020.docx\"><strong>Sermon-Spanish-Epifania-3A-2020<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Epifania-3A-2020.docx\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Epifania-3A-2020.pdf\"><strong>Sermon-Spanish-Epifania-3A-2020<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Epifania-3A-2020.pdf\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[886,874],"class_list":["post-163051","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-epifania-3a","category-epifania-a"],"acf":{"sermon_date":"2020-01-26","drupal_id":"326939","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168890,"sermon_other_translation":false},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Epifan\u00eda 3 (A) - 2020 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/epifania-3-a-2020\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Epifan\u00eda 3 (A) - 2020\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"El tema central de hoy es el \u201cencuentro\u201d. 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