{"id":163058,"date":"2020-02-09T14:55:14","date_gmt":"2020-02-09T19:55:14","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/epifania-5-a-9-de-febrero-de-2020\/"},"modified":"2020-12-03T10:44:38","modified_gmt":"2020-12-03T15:44:38","slug":"epifania-5-a-2020","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/epifania-5-a-2020\/","title":{"rendered":"Epifan\u00eda 5 (A) &#8211; 2020"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Epifani\u0301a-5A-2020-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-190692\" width=\"666\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Epifani\u0301a-5A-2020-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Epifani\u0301a-5A-2020-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Epifani\u0301a-5A-2020-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Epifani\u0301a-5A-2020-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Epifani\u0301a-5A-2020.png 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Hace algunos domingos, ve\u00edamos c\u00f3mo unos sabios de oriente fueron a visitar a Jes\u00fas reci\u00e9n nacido, para ofrecerle oro, incienso y mirra.&nbsp; Con esta celebraci\u00f3n, dimos apertura al \u201cTiempo de Epifan\u00eda\u201d, que tiene como meta llevarnos de forma pedag\u00f3gica, domingo a domingo, al conocimiento de la persona de Jes\u00fas.&nbsp; Se nos ha revelado, en este tiempo, que Jes\u00fas es Dios, Hombre y Rey, y por eso los sabios le presentaron sus ofrendas; asimismo, que vino de un hogar humilde en el que creci\u00f3 de acuerdo con las tradiciones religiosas y culturales de su pueblo; y, en la adultez, hemos visto al Hijo de Dios, empezar a recorrer los caminos de Galilea constituy\u00e9ndose en Maestro, llamando a hombres y mujeres humildes y sencillos a ser sus disc\u00edpulos.<\/p>\n\n\n\n<p>El texto que le\u00edmos hoy, m\u00e1s que mostrar elementos de la personalidad de Jes\u00fas, presenta caracter\u00edsticas de sus disc\u00edpulos; sin embargo, hay que tener en cuenta que este relato es la continuaci\u00f3n del pasaje conocido como las Bienaventuranzas, con las que se introduce el Serm\u00f3n del monte. Esta lectura no fue realizada el pasado domingo porque la fiesta de la Presentaci\u00f3n del Se\u00f1or tuvo prelaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En el Serm\u00f3n del monte, Jes\u00fas empieza a ense\u00f1ar a quienes le segu\u00edan, que ellos son bienaventurados al trabajar por la justicia, la construcci\u00f3n de paz, o si son maltratados por buscarlas; tambi\u00e9n les dijo que son dichosos aquellos que se mantienen con un coraz\u00f3n limpio o cuando son atacados por causa de Jes\u00fas y su mensaje. Aqu\u00e9llos que act\u00faan de esta forma, obtendr\u00e1n por recompensa un premio que exceder\u00e1 sus trabajos y sufrimientos: el Reino de los Cielos, donde recibir\u00e1n consuelo por ser fieles a Dios. Cuando cada cristiano, en su vida concreta, pone en pr\u00e1ctica las recomendaciones de Jes\u00fas, es decir las Bienaventuranzas, est\u00e1 experimentando en su vida concreta dicha recompensa, la cual llegar\u00e1 a plenitud en la eternidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Los disc\u00edpulos de Jes\u00fas son aquellas personas que construyen el Reino de Dios aqu\u00ed y ahora, anunciando su nombre y las obras de justicia y de paz. Son quienes, en ocasiones, est\u00e1n dispuestos a sufrir un poco por cumplir con su tarea y, aun as\u00ed, siguen siendo fieles a la misi\u00f3n que se les ha encomendado porque son testigos de las obras magn\u00edficas que ha realizado Dios y esperan fielmente su promesa del Reino de los Cielos. Es a estos disc\u00edpulos a quienes hoy, el Maestro, les dice que son sal y luz.<\/p>\n\n\n\n<p>Tradicionalmente la sal ha tenido dos usos: conservar alimentos y dar sabor; la luz, por su parte, ilumina en todas direcciones y permite que lo oculto se revele. Cuando Jes\u00fas dice a los disc\u00edpulos que son sal, les est\u00e1 comunicando que su tarea es conservar lo bueno que hay en el mundo, evitando que desaparezca o se vea contaminado; pero tambi\u00e9n les est\u00e1 invitando a darle sabor al mundo, llenando de esperanza a todos aquellos que pasan por momentos dif\u00edciles, tristes y de dolor. En otras palabras, darle sabor a la vida de aquellos que no le encuentran sentido por las dificultades en las que se hayan inmersos. Cuando Jes\u00fas indica que quienes construyen el Reino de los Cielos son luz, est\u00e1 diciendo que est\u00e1n llamados a llevar la presencia de Dios a cualquier lugar, con la intenci\u00f3n de que lo oculto salga a la luz, que quienes no ven empiecen a gozar de la visi\u00f3n, las v\u00edctimas de injusticias y guerras vean que la paz y la justicia florece y que muchos vean la gloria de Dios en los lugares en los que antes no pod\u00edan verla.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta idea de ser sal y luz, concluye a rengl\u00f3n seguido con la indicaci\u00f3n de que si la sal pierde sabor no sirve y hay que botarla, y que si la luz se pone en un lugar donde no puede brillar y alumbrar a otros no sirve para nada. Todos los que asistimos a la Eucarist\u00eda, meditamos la Palabra de Dios de forma regular, oramos y nos comprometemos en hacer el bien en virtud de nuestro bautismo, nos sabemos llamados por el Maestro a ser sus disc\u00edpulos, hermanos y hermanas constructores del Reinado de Dios en medio de este mundo a veces convulsionado. Podr\u00edamos decir que aquellos cristianos que avanzan en el mundo con el \u00e1nimo firme de transformar la realidad, de hacer un mundo mejor, lleno de posibilidades para todos, de paz y de hermandad, est\u00e1n cumpliendo con su tarea de ser sal y luz del mundo. Mientras que aquellos que ven las injusticias, la guerra, la discriminaci\u00f3n, el sufrimiento y siguen de largo, son como la sal que ha perdido su sabor o la luz que se oculta y no ilumina a nadie.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy el Se\u00f1or con su palabra viene a darnos \u00e1nimo, nos dice: yo conf\u00edo en ti, s\u00e9 que eres sal que tiene sabor, que puede ayudar a que este mundo conserve lo bueno que hay en \u00e9l; tengo la certeza de que tu presencia har\u00e1 que muchos no pierdan la esperanza y se unan a ti para hacer el bien y construir el Reino de Dios donde est\u00e9n presentes. Jes\u00fas no interpreta el mundo como algo contra lo cual hay que luchar; \u00e9l ve en cada ocasi\u00f3n adversa al Evangelio una posibilidad de bendici\u00f3n y un espacio novedoso para manifestar su gloria. Los cristianos no debemos tener miedo del mundo pues Dios est\u00e1 con nosotros y es nuestra tarea hacer de \u00e9l un lugar mejor para todos; hacer de este mundo la casa de los hijos de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, por ejemplo, cuando leemos la Sagrada Escritura, encontramos que el ap\u00f3stol Pablo, hacen referencia a la Ley y que quienes creen en Cristo ya no son esclavos de ella sino hijos de Dios. Esto no significa que los cristianos estemos en contra de la Ley de Dios o del Estado, sino que, reconociendo que ellas est\u00e1n dadas para hacer el bien, estamos llamados a hacer algo m\u00e1s de lo que indica la ley, pues somos sal y luz. Si la ley nos dice que no debemos robar, los cristianos no s\u00f3lo no robamos, sino que cuidamos la propiedad de otros; si la ley dice que honremos a nuestros padres, no s\u00f3lo los honramos, sino que los cuidamos como un regalo de Dios; si la ley nos dice que santifiquemos las fiestas, no s\u00f3lo guardamos el domingo para adorar al Se\u00f1or, sino que lo alabamos todos los d\u00edas. Por eso Jes\u00fas dijo que \u00e9l no vino a abolir la ley sino a darle cumplimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Pidamos al Se\u00f1or que nos anime a seguir siendo sal y luz en medio de cada una de nuestras comunidades y familias, y que no nos contentemos solamente con cumplir los m\u00ednimos que indica la ley, sino que hagamos m\u00e1s de lo que se nos pide. Am\u00e9n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>El Rvdo. Nelson Serrano Poveda, M.A.R., es psic\u00f3logo de profesi\u00f3n y di\u00e1cono en transici\u00f3n de la Di\u00f3cesis Episcopal de Colombia. Actualmente es cl\u00e9rigo adscrito a la Catedral Episcopal de San Pablo, en Bogot\u00e1.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Epifania-5A-2020.docx\"><strong>Sermon-Spanish-Epifania-5A-2020<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Epifania-5A-2020.docx\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Epifania-5A-2020.pdf\"><strong>Sermon-Spanish-Epifania-5A-2020<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Epifania-5A-2020.pdf\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[888,874],"class_list":["post-163058","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-epifania-5a","category-epifania-a"],"acf":{"sermon_date":"2020-02-09","drupal_id":"327070","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":169013,"sermon_other_translation":false},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Epifan\u00eda 5 (A) - 2020 &#8211; 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