{"id":163066,"date":"2020-02-26T18:11:58","date_gmt":"2020-02-26T23:11:58","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/miercoles-de-ceniza-26-de-febrero-de-2020\/"},"modified":"2020-12-03T10:45:40","modified_gmt":"2020-12-03T15:45:40","slug":"miercoles-de-ceniza-2020","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/miercoles-de-ceniza-2020\/","title":{"rendered":"Mi\u00e9rcoles de Ceniza &#8211; 2020"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Mie\u0301rcoles-de-Ceniza-2020-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-190722\" width=\"666\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Mie\u0301rcoles-de-Ceniza-2020-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Mie\u0301rcoles-de-Ceniza-2020-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Mie\u0301rcoles-de-Ceniza-2020-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Mie\u0301rcoles-de-Ceniza-2020-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Mie\u0301rcoles-de-Ceniza-2020.png 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Las lecciones que la liturgia propone para hoy, Mi\u00e9rcoles de Ceniza, nos abren las puertas y nos invitan a comenzar de manera adecuada el tiempo de Cuaresma.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera lectura nos ofrece el punto de partida justo para esta celebraci\u00f3n. El profeta Joel, quien vivi\u00f3 y ejerci\u00f3 su ministerio en Judea durante el tiempo que el pa\u00eds fue dominado por los persas, entre los a\u00f1os 539 y 331 antes de Cristo, era considerado como un profeta lit\u00fargico, es decir, proclamaba sus profec\u00edas desde el templo, y lo hac\u00eda en forma de servicio religioso. En el pasaje de hoy, Joel llama al pueblo de Israel a congregarse para pedir juntos, en asamblea colectiva, el perd\u00f3n de Dios. Se trata de un llamado urgente al arrepentimiento de todo el pueblo, sin excepci\u00f3n, incluyendo hombres, mujeres y ni\u00f1os, beb\u00e9s y ancianos; un llamado para ser santificados mediante el ayuno, el llanto y el cambio profundo, es decir, no de ropa o en apariencia sino de coraz\u00f3n, para lograr reconciliarse con Dios, para recuperar su perd\u00f3n y su favor.<\/p>\n\n\n\n<p>Nosotros tambi\u00e9n somos llamados. Las trompetas suenan a lo largo y ancho de la tierra para que dejemos lo que estemos haciendo y vengamos al templo a empezar la observancia de una santa Cuaresma a trav\u00e9s de un examen de conciencia, arrepentimiento, pr\u00e1cticas de ayuno, auto negaci\u00f3n, oraci\u00f3n y lectura y meditaci\u00f3n de las Santas Escrituras. Todo esto, acompa\u00f1ado de un sincero prop\u00f3sito de enmienda de vida, funge como preparaci\u00f3n para la celebraci\u00f3n de la Semana Santa. De esta manera, hoy nos unimos espiritualmente a nuestro Se\u00f1or Jesucristo quien, inmediatamente despu\u00e9s de haber sido consagrado por el Padre y el Esp\u00edritu Santo en su bautismo, fue llevado al desierto para vivir, durante cuarenta d\u00edas, un tiempo de ayuno y oraci\u00f3n; tiempo durante el cual fue tentado por el diablo, saliendo victorioso al final.<\/p>\n\n\n\n<p>La Ep\u00edstola, tomada de la Segunda carta de San Pablo a los Corintios, nos permite apreciar la urgencia de este llamado de la Iglesia a la conversi\u00f3n que se pretende en el tiempo de Cuaresma. Este llamado, en palabras de San Pablo, no nos llega como un mandato, sino como una s\u00faplica: \u201cEn el nombre de Cristo les rogamos que acepten el reconciliarse con Dios\u2026 Ahora es el momento oportuno. \u00a1Ahora es el d\u00eda de la salvaci\u00f3n!\u201d. No dejemos para ma\u00f1ana el arrepentimiento por nuestras faltas y el volvernos hacia Dios; hag\u00e1moslo hoy, sin demora, de tal manera que, siguiendo el ejemplo de San Pablo, lleguemos a reflejar el poder de Dios y la presencia del Esp\u00edritu Santo en nuestras vidas mediante una vida \u00edntegra y llena de amor sincero y de bondad por nuestro pr\u00f3jimo.<\/p>\n\n\n\n<p>Las lecciones tambi\u00e9n nos invitan a iniciar esta jornada sin temor, llenos de confianza en la bondad y misericordia infinitas de Dios, quien aceptar\u00e1 con amor profundo nuestro arrepentimiento y nos dar\u00e1 su perd\u00f3n incondicional. As\u00ed lo oramos en el Salmo 103, al proclamar la misericordia y compasi\u00f3n de Dios, recordando que \u00c9l no guarda rencor, no toma venganza, que es lento para la ira y rico en clemencia, porque nos trata como a hijos e hijas cuidando y velando por nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Con todo, las lecturas que escuchamos en este d\u00eda nos abren las puertas para entender el sentido e importancia del tiempo de Cuaresma que comenzamos hoy con el Mi\u00e9rcoles de Ceniza. Y nosotros, mediante un signo externo, de forma p\u00fablica, con la se\u00f1al de la cruz hecha con ceniza en nuestras frentes, reconocemos ante el mundo que somos pecadores, recordamos que venimos del polvo y al polvo regresaremos, y exteriorizamos una disposici\u00f3n interna de transformaci\u00f3n.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El evangelio, sin embargo, nos sorprende con las palabras de Jes\u00fas en contra de las manifestaciones p\u00fablicas de piedad, similares a las que hemos mencionado antes. Nos dice que no mostremos a nadie cuando oremos, cuando ayunemos, cuando hagamos buenas obras, de tal manera que, cuando salimos a la calle, lo hagamos con la cara limpia, para que nadie note lo que estamos haciendo en privado; que todo ello sea en secreto, s\u00f3lo a la vista de Dios Padre quien lo ve y lo toma en cuenta. Estas palabras parecen ser una prohibici\u00f3n de nuestro Se\u00f1or a la pr\u00e1ctica de la imposici\u00f3n de la ceniza tan central en nuestra celebraci\u00f3n de hoy.<\/p>\n\n\n\n<p>La clave est\u00e1 en lo que mueve nuestras acciones. \u00bfQu\u00e9 lleva a una persona a participar en el rito de la imposici\u00f3n de la Ceniza? \u00bfSe trata de un arrepentimiento sincero y el deseo de expresar un compromiso de cambio de vida conforme al sentido de la cuaresma? \u00bfO simplemente se quiere llamar la atenci\u00f3n y conservar las apariencias? Por ejemplo, llama la atenci\u00f3n la pr\u00e1ctica, de los \u00faltimos a\u00f1os, de pedir ceniza con diferentes colores; a prop\u00f3sito, vale cuestionarse: \u00bfSe hace por devoci\u00f3n o por recibir halagos y estar \u201ca la moda\u201d? \u00bfO quiz\u00e1 para complacer a alguien en nuestro c\u00edrculo social? \u00bfposiblemente para crear una imagen favorable y ganar as\u00ed alguna ventaja o favor especial? \u00bfo solamente por tradici\u00f3n o costumbre? El asunto es el por qu\u00e9, la motivaci\u00f3n al hacerlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas dice repetidas veces en el evangelio que no hagamos buenas obras delante de la gente s\u00f3lo para que los dem\u00e1s nos vean o para que la gente en la calle hable bien de nosotros, lo cual nos recuerda sus frecuentes declaraciones en contra de la falta de sinceridad de los fariseos a quienes acusa de decir largas oraciones en p\u00fablico y hacer alarde de su piedad y conocimiento de la ley solo para mantener sus privilegios en la sociedad de su tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, el evangelio no contradice la invitaci\u00f3n del Mi\u00e9rcoles de Ceniza; le da m\u00e1s substancia y fundamento, complementando lo expresado por Isa\u00edas, el Salmo y San Pablo. Las lecturas nos llaman a comenzar la observancia de una Santa Cuaresma con sacrificios, oraci\u00f3n, estudio de la Palabra de Dios y, en el d\u00eda de hoy, con la imposici\u00f3n de la Ceniza en nuestra frente, como acto p\u00fablico de reconocimiento de nuestra condici\u00f3n de pecadores y de nuestra mortalidad. Pero esa observancia no es exterior, de \u201cmostrar\u201d; debe ser de coraz\u00f3n, motivada por un genuino arrepentimiento y deseo de acercarnos m\u00e1s a Dios, de esforzarnos en obedecerle siguiendo el ejemplo de nuestro Se\u00f1or Jesucristo.<\/p>\n\n\n\n<p>De esa manera, nos ofrecemos como un sacrificio agradable a Dios y declaramos, p\u00fablicamente, mediante la cruz en nuestra frente, que somos cristianos de coraz\u00f3n, comprometidos a vivir de acuerdo con las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas y dispuestos a ser instrumentos de su paz y amor para el mundo. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p><em>El Rvdo. Edgar A. Guti\u00e9rrez-Duarte es psic\u00f3logo, sacerdote encargado de la misi\u00f3n San Lucas en la ciudad de Chelsea y coordinador de comit\u00e9 del Ministerio Hispano de la di\u00f3cesis de Massachusetts.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Mie\u0301rcoles-de-Ceniza-2020.docx\"><strong>Sermon-Spanish-Mie\u0301rcoles-de-Ceniza-2020<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Mie\u0301rcoles-de-Ceniza-2020.docx\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Mie\u0301rcoles-de-Ceniza-2020.pdf\"><strong>Sermon-Spanish-Mie\u0301rcoles-de-Ceniza-2020<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Mie\u0301rcoles-de-Ceniza-2020.pdf\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[896],"class_list":["post-163066","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-miercoles-de-ceniza"],"acf":{"sermon_date":"2020-02-26","drupal_id":"327195","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":169000,"sermon_other_translation":false},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Mi\u00e9rcoles de Ceniza - 2020 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/miercoles-de-ceniza-2020\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Mi\u00e9rcoles de Ceniza - 2020\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Las lecciones que la liturgia propone para hoy, Mi\u00e9rcoles de Ceniza, nos abren las puertas y nos invitan a comenzar de manera adecuada el tiempo de Cuaresma. 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