{"id":163067,"date":"2020-03-01T19:27:32","date_gmt":"2020-03-02T00:27:32","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/cuaresma-1-a-1-de-marzo-de-2020\/"},"modified":"2020-12-03T10:42:57","modified_gmt":"2020-12-03T15:42:57","slug":"cuaresma-1-a-2020","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-1-a-2020\/","title":{"rendered":"Cuaresma 1 (A) &#8211; 2020"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Cuaresma-1A-2020-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-190592\" width=\"666\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Cuaresma-1A-2020-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Cuaresma-1A-2020-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Cuaresma-1A-2020-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Cuaresma-1A-2020-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Cuaresma-1A-2020.png 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>El pasado mi\u00e9rcoles, de Ceniza, iniciamos un caminar espiritual de cuarenta d\u00edas, de un tiempo cuyo \u00e9nfasis es el recogimiento y el silencio para escuchar m\u00e1s all\u00e1 del ruido y encontrarnos con Dios, con los dem\u00e1s y con nuestro propio interior; tiempo que va hasta la v\u00edspera del domingo de Resurrecci\u00f3n y del que hoy celebramos el primer domingo. Se hace necesario recordar que el n\u00famero cuarenta contiene una carga simb\u00f3lica importante en la Biblia: cuarenta d\u00edas dur\u00f3 el diluvio, cuarenta a\u00f1os el pueblo hebreo en el desierto, cuarenta d\u00edas fue tentando Jes\u00fas por el diablo, entre otros. En esta direcci\u00f3n, los textos del d\u00eda de hoy nos ilustran el sendero espiritual en el cual ya estamos participando.<\/p>\n\n\n\n<p>La Primera Lectura, tomada del libro del G\u00e9nesis, narra la tentaci\u00f3n en la cual fueron enga\u00f1ados Eva y Ad\u00e1n, y que les cost\u00f3 la expulsi\u00f3n del jard\u00edn del Ed\u00e9n. Una de las caracter\u00edsticas de la tentaci\u00f3n es que se presenta como algo bueno, que aparentemente no entra\u00f1a ninguna maldad; esa fue la impresi\u00f3n que tuvo Eva cuando \u201cvio que el fruto del \u00e1rbol era hermoso, y le dieron ganas de comerlo\u201d. S\u00f3lo despu\u00e9s de haberlo comido, ambos se dieron cuenta de su error.<\/p>\n\n\n\n<p>Posteriormente, el Salmo recuerda que la misericordia de Dios perdona nuestros pecados y transgresiones cuando confesamos nuestras faltas y debilidades. Es as\u00ed, como podemos reconocernos felices y llenos de alegr\u00eda en nuestro coraz\u00f3n. Cada uno de nosotros se embellece al reconocer que se ha equivocado y al luchar por superar sus dificultades.<\/p>\n\n\n\n<p>Consecuentemente, San Pablo, en la carta a los Romanos, va a afirmar que s\u00f3lo por Jes\u00fas se logra la redenci\u00f3n de todos los pecados de la humanidad desde la creaci\u00f3n del mundo. S\u00f3lo por medio de Jes\u00fas encontramos la salvaci\u00f3n. \u00c9l es quien nos conduce con su estilo de vida, sus obras, su ejemplo y ense\u00f1anza, hacia lo que en realidad da sentido a nuestras vidas como cristianos.<\/p>\n\n\n\n<p>Es, por todo lo anterior, que el relato del evangelio de Mateo resulta tan impactante. El Esp\u00edritu conduce a Jes\u00fas al desierto para tener un momento de profundidad, intimidad y encuentro con Dios Padre; sin embargo, luego de cuarenta d\u00edas sin comer ni beber, es decir, al final de todo su sacrificio y esfuerzo, en el momento m\u00e1s fr\u00e1gil y vulnerable de su condici\u00f3n humana, aparece el diablo para tentarlo. Llama la atenci\u00f3n que el diablo emplea las Sagradas Escrituras para tentar al propio Hijo de Dios. Esta paradoja es tan vigente que icluso hoy, en algunas iglesias, l\u00edderes manipulan la Biblia para discriminar, excluir, estafar e incluso, para condenar, yendo en contrav\u00eda evidente de la voluntad de Dios y obrando como el mismo diablo.<\/p>\n\n\n\n<p>Recordemos que toda tentaci\u00f3n se presenta atractiva, sobre todo, cuando la necesidad apremia. Las tentaciones del diablo a Jes\u00fas consisten en la oferta del placer, el poder y el tener. En la primera, Jes\u00fas se niega al placer al rechazar convertir las piedras en pan, pues \u201cno solo de pan vive el hombre\u201d. El ser humano es m\u00e1s que una necesidad corporal, es un ser espiritual que tambi\u00e9n depende de Dios; con su propuesta, el diablo pretende que Jes\u00fas se centr\u00e9 en su necesidad inmediata y no en el proyecto del Reino de Dios. Esa tentaci\u00f3n ocurre en nuestras vidas cuando somos tentados a pensar s\u00f3lo en nosotros mismos, en nuestras necesidades personales, en nuestros afanes, sin considerar los de los dem\u00e1s. La invitaci\u00f3n de Jes\u00fas hoy es a vencer esta tentaci\u00f3n, ir m\u00e1s all\u00e1 de nuestro ego\u00edsmo, ser emp\u00e1ticos y comprender que los otros importan.<\/p>\n\n\n\n<p>En la segunda tentaci\u00f3n, Jes\u00fas se niega a usar su poder para poner a prueba a su Padre. El diablo acude a la Biblia, al Salmo 91, para persuadirlo. Firmemente, Jes\u00fas apela, tambi\u00e9n a la Escritura, para rebatirle. La propuesta es seductora, le est\u00e1 ofreciendo seguridad y comodidad, no tiene que correr riesgos ni hacer frente a sus problemas, ning\u00fan tropiezo con las piedras que se atraviesan en el camino de la vida. \u00bfQui\u00e9n no desear\u00eda pensar que todos sus problemas e inquietudes simplemente desaparecen? Tal vez, alguna vez, hemos tenido la tentaci\u00f3n de levantarnos y, m\u00e1gicamente, poder desaparecer todo tropiezo, hacer que todo est\u00e9 solucionado. Pero ese no es el mensaje que Jes\u00fas nos transmite; \u00e9l est\u00e1 llamando a atrevernos a luchar cada d\u00eda, a arriesgarnos a trabajar por nuestros sue\u00f1os, a construir una sociedad m\u00e1s justa, a enfrentar con amor, fe y esperanza las vicisitudes de la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>En la tercera tentaci\u00f3n, el diablo le ofrece, finalmente, la posibilidad de tener todas las posesiones, ser due\u00f1o de la gloria del mundo, la riqueza total, el sue\u00f1o multimillonario. Jes\u00fas, nuevamente, se niega a sucumbir y reacciona con vehemencia: &#8220;Vete, Satan\u00e1s&#8221;. Nada puede apartarlo de su proyecto de amor, justicia, misericordia, perd\u00f3n y reconciliaci\u00f3n. El Reino de Dios no es una oferta asombrosa e inmediata de placer, poder y tener. El Reino de Dios es un caminar para vivir la experiencia de sentirse amado y amar, saberse perdonado y perdonar, tener esperanza y brindarla a quienes no la tienen, mantener la fe y compartirla a otras personas aun cuando es dif\u00edcil creer. En definitiva, Jes\u00fas nos ense\u00f1a a amar humanamente como Dios y este amor no es ego\u00edsta.<\/p>\n\n\n\n<p>Propong\u00e1monos interiorizar, en este tiempo de Cuaresma, que en definitiva, superar las tentaciones significa mantenernos fieles a Dios enfrentando con fe todas las ofertas atractivas que pretenden impedirlo. Y cuando fallemos, acudamos a su misericordia y perd\u00f3n, pues \u00e9l siempre est\u00e1 dispuesto, con inmensa ternura y compasi\u00f3n, a acogernos. Cuando sea necesario, acudamos al perd\u00f3n de los dem\u00e1s y a la reconciliaci\u00f3n consigo mismo, pues muchas veces nos martirizamos de lo que Dios hace mucho nos ha perdonado.<\/p>\n\n\n\n<p>No pensemos que el diablo llegar\u00e1 a nuestra puerta y, al abrirla, nos ofrecer\u00e1 la soluci\u00f3n a todas nuestras necesidades y anhelos. No, no ser\u00e1 as\u00ed. Estamos siendo tentados por \u00e9l diariamente a medir el nivel de \u00e9xito en nuestras vidas dependiendo de qu\u00e9 tanto placer, poder y tener alcanzamos. Hoy, Jes\u00fas, nos invita a cambiar esta manera de cuantificar la vida, porque como dice San Agust\u00edn: \u201cla medida del amor, es amar sin medida\u201d.&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>El Rvdo. Israel Alexander Portilla G\u00f3mez es sacerdote en la Misi\u00f3n San Juan Evangelista, Di\u00f3cesis de Colombia, donde ha ejercido el ministerio desde diciembre de 2016.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Cuaresma-1A-2020.docx\"><strong>Sermon-Spanish-Cuaresma-1A-2020<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Cuaresma-1A-2020.docx\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Cuaresma-1A-2020.pdf\"><strong>Sermon-Spanish-Cuaresma-1A-2020<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Cuaresma-1A-2020.pdf\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[891,854],"class_list":["post-163067","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-cuaresma-1a","category-cuaresma-a"],"acf":{"sermon_date":"2020-03-01","drupal_id":"327222","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":169007,"sermon_other_translation":false},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Cuaresma 1 (A) - 2020 &#8211; 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