{"id":163069,"date":"2020-03-15T15:49:05","date_gmt":"2020-03-15T19:49:05","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/cuaresma-3-a-15-de-marzo-de-2020\/"},"modified":"2020-12-03T10:43:00","modified_gmt":"2020-12-03T15:43:00","slug":"cuaresma-3-a-2020","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-3-a-2020\/","title":{"rendered":"Cuaresma 3 (A) &#8211; 2020"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Cuaresma-3A-2020-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-190612\" width=\"666\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Cuaresma-3A-2020-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Cuaresma-3A-2020-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Cuaresma-3A-2020-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Cuaresma-3A-2020-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Cuaresma-3A-2020.png 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>\u00a1Agua, oh bendita agua de vida! Este precioso liquido sin el cual nadie podr\u00eda vivir, elemento fundamental que refresca y vivifica es, al mismo tiempo, causa de enormes tragedias y situaciones de muerte. Sabemos de pueblos enteros que desaparecen debido a las inundaciones, derrumbes y avalanchas; en contraste, otros pueblos desaparecen por la aridez, altas temperaturas y sequias interminables. A causa del agua muchos han manipulado, controlado, explotado y humillado a infinitud de personas, mientras que otros se enriquecen con la industria del agua. \u00c9sta es la gran iron\u00eda en torno al preciado l\u00edquido.<\/p>\n\n\n\n<p>Reflexionemos por un momento en el gran conflicto que hoy se ha desatado sobre el tema del agua en diferentes partes del mundo y, particularmente, en nuestros pueblos. Un ejemplo sensible es el caso de los inmigrantes indocumentados que tratan de pasar una frontera para encontrar un mejor futuro para ellos y para sus familias. Un caso cercano, es el de la frontera entre M\u00e9xico y los Estados Unidos; los caminantes se arriesgan a cruzar las des\u00e9rticas monta\u00f1as de Arizona y Nuevo M\u00e9xico, soportando calores de 40 grados Cent\u00edgrados o 103 grados Fahrenheit, lanz\u00e1ndose a morir de sed o desaparecer para siempre en el desierto, con tal de alcanzar sus \u201csue\u00f1os\u201d; en medio de este mismo drama, las iglesias y organizaciones han encontrado maneras creativas de ejercer su ministerio llevando galones con agua a los caminos por donde pasan dichos inmigrantes. Tambi\u00e9n se pueden ver representantes del gobierno estadounidense destruyendo los recipientes del agua y buscando las maneras de penalizar al \u201cbuen samaritano\u201d que trata de ayudar al inmigrante. \u00a1Qu\u00e9 iron\u00eda! \u00a1Y todos los casos giran en torno al elemento vital del agua!<\/p>\n\n\n\n<p>Asimismo, por la falta del precioso l\u00edquido, el pueblo de Israel, en su camino hacia la libertad y la tierra prometida, se sinti\u00f3 tentado a regresar a los viejos d\u00edas de la esclavitud, el maltrato, el abuso y la indignidad de vida que llevaban en Egipto, todo con tal de no soportar la sequ\u00eda, la aridez, el calor y la sed en sus vidas. Por ello reclamaban a Mois\u00e9s: \u00bfPara qu\u00e9 nos hiciste salir de Egipto? \u00bfPara matarnos de sed, junto con nuestros hijos y nuestros animales?\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte, el evangelio, nos presenta a Jes\u00fas de Nazaret con sed. Sin embargo, opuesto a lo vivido por el pueblo hebreo en medio de su triste deseo de volver a ser esclavo con tal de tener agua, la sed de Jes\u00fas no consiste en la carencia de agua sino en la necesidad que \u00e9l ve en la samaritana. Esta sed lo lleva a un di\u00e1logo profundo y sincero con la mujer. \u00a1Es \u00e9ste el recurso que halla, el evangelista Juan, para presentarnos a Jes\u00fas como el Mes\u00edas, el Se\u00f1or!<\/p>\n\n\n\n<p>Y es que la samaritana representa un pueblo que, por razones hist\u00f3ricas, religiosas, pol\u00edticas y sociales, era considerado por los jud\u00edos como un pueblo infiel y, por lo tanto, indigno. Los samaritanos eran procedentes de la rama de los israelitas cuyos antepasados hab\u00edan aceptado a dioses de otros pueblos con tal de no ser deportados; tambi\u00e9n hab\u00eda entre ellos colonos extranjeros no jud\u00edos que hab\u00edan conquistado a Samaria. Por esto, los samaritanos recib\u00edan de parte del pueblo jud\u00edo rechazo e indignaci\u00f3n. En el pasaje de hoy, podemos ver c\u00f3mo la acci\u00f3n de Jes\u00fas llega, no solamente al pueblo que espera la promesa, sino tambi\u00e9n a todos los pueblos del mundo. \u00c9l viene a sanar las heridas, individuales o colectivas, creadas entre pueblos y naciones. Jes\u00fas llega a ofrecer el perd\u00f3n y la capacidad de reconocernos como pueblos unidos, sin guerras ni fronteras, donde la hermandad y la solidaridad se hacen posibles.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, Jes\u00fas nos hace descubrir que quien est\u00e1 al otro lado de la frontera es tan hermano, humano y necesitado de amor, como aquel que es nuestro connacional; que tanto el inmigrante indocumentado del desierto padece de sed, como el misionero que coloca el agua o el agente de inmigraci\u00f3n que destruye el recipiente y penaliza al buen samaritano. \u00a1Qu\u00e9 grande y profunda es la acci\u00f3n de Jes\u00fas, el Mes\u00edas y profeta de la vida! \u00c9sta es la sed de Jes\u00fas: la falta de amor y solidaridad que ve en su pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero no es solo eso. El agua tambi\u00e9n es el elemento por el cual, Jes\u00fas, toca la fibra m\u00e1s \u00edntima de nuestra existencia. La sed nos lleva de la necesidad f\u00edsica a la necesidad espiritual del amor. Pues, dado que Dios es amor, lo que en realidad nos dice Jes\u00fas es que el que no ama no est\u00e1 en Dios, y no estar en \u00e9l es vivir con el coraz\u00f3n seco, \u00e1rido y en amenaza de muerte. S\u00f3lo en el amor de Dios hay vida en plenitud; el amor de Dios es el agua que quita la sed, y quien vive en ese amor nunca m\u00e1s vuelve a tener sed, nos dice Jes\u00fas. \u00a1Y qu\u00e9 gran verdad!<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, el agua nos lleva a pensar en el inicio de la vida espiritual: el santo bautismo, aquel sacramento por el cual entramos a la gracia de Dios y sellamos con \u00e9l un pacto sagrado: \u201cYo soy tuyo, t\u00fa eres m\u00edo\u201d. Entregamos nuestra vida al Dios de la vida y recibimos de \u00e9l su promesa de vida sin fin, eternidad sin angustia, sin l\u00e1grimas, luto ni dolor. \u00a1Que bendici\u00f3n!<\/p>\n\n\n\n<p>Que la Cuaresma sea un tiempo oportuno para reconciliarnos con Dios, con la familia, con la comunidad eclesial; para reconocer cuando hemos faltado a la caridad e ir a la fuente del amor y beber de ella. Como Jes\u00fas no juzg\u00f3 a la samaritana, as\u00ed hace con todos; \u00e9l perdona y reestablece, sana y ofrece una nueva oportunidad, un nuevo amanecer de la vida. Esa es la misi\u00f3n iniciada por Jes\u00fas y que hoy contin\u00faa por la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta cuaresma, tratemos de ponernos en el lugar de la samaritana, hablar con Jes\u00fas quien ve nuestra sed profunda, sentir nuestra propia sed y acepar que Jes\u00fas es la fuente de agua de vida y de amor. \u00c9ste es el tiempo propicio para pedirle con bondad: \u00a1Oh, buen Jes\u00fas! dame siempre de esa agua para que nunca m\u00e1s vuelva a tener sed; porque vivir sin tu vida es amargura, sin tu amor la vida es aridez, sin ti no hay esperanza; sin ti, estamos golpeando nuestra vida contra la roca dura de la indignidad, la esclavitud, el sinsabor y el desprecio causantes de tanta sed, heridas y agotamiento: \u201cSe\u00f1or, dame de esa agua, para que no vuelva yo a tener sed.\u201d Am\u00e9n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>El Reverendo Fabio Sotelo es sacerdote Interino de la parroquia de San Eduardo y sirve como misionero en la parroquia de San Beda en la Di\u00f3cesis de Atlanta, Georgia. Tiene una licenciatura en Filosof\u00eda y Letras de la Universidad de Santo Tomas, Bogot\u00e1, Colombia, Una Licenciatura en Teolog\u00eda del Seminario Santa Mar\u00eda, Emmitsburg, Md., y actualmente adelanta un doctorado en Liturgia en la Universidad del Sur, Sewanee, Tennessee.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Cuaresma-3A-2020.docx\"><strong>Sermon-Spanish-Cuaresma-3A-2020<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Cuaresma-3A-2020.docx\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Cuaresma-3A-2020.pdf\"><strong>Sermon-Spanish-Cuaresma-3A-2020<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Cuaresma-3A-2020.pdf\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[893,854],"class_list":["post-163069","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-cuaresma-3a","category-cuaresma-a"],"acf":{"sermon_date":"2020-03-15","drupal_id":"327239","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168893,"sermon_other_translation":false},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Cuaresma 3 (A) - 2020 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-3-a-2020\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Cuaresma 3 (A) - 2020\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"\u00a1Agua, oh bendita agua de vida! 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