{"id":163070,"date":"2020-03-22T14:52:01","date_gmt":"2020-03-22T18:52:01","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/cuaresma-4-a-22-de-marzo-de-2020\/"},"modified":"2020-12-03T10:43:36","modified_gmt":"2020-12-03T15:43:36","slug":"cuaresma-4-a-2020","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-4-a-2020\/","title":{"rendered":"Cuaresma 4 (A) &#8211; 2020"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Cuaresma-4A-2020-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-190622\" width=\"666\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Cuaresma-4A-2020-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Cuaresma-4A-2020-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Cuaresma-4A-2020-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Cuaresma-4A-2020-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Cuaresma-4A-2020.png 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 es la luz de Cristo? \u00bfC\u00f3mo podemos hacer que esa luz ilumine nuestra mente y avive el coraz\u00f3n? Las lecturas de hoy apuntan, de alguna manera, a responder estas preguntas.<\/p>\n\n\n\n<p>El evangelio de Juan relata la manera milagrosa en que Jes\u00fas sana a un hombre ciego. Pero el relato pronto pasa a describir el revuelo que ese milagro produjo entre el pueblo y, especialmente, entre los fariseos. Como para ellos Jes\u00fas no era el Mes\u00edas, les era esencial afirmar que no ten\u00eda ning\u00fan poder y que el milagro de sanar a un ciego nunca hab\u00eda ocurrido. No hab\u00eda duda: \u00a1El poder de Jesucristo era real, no era un poder imaginado! Sin embargo, los fariseos, indignados, cuestionaron al hombre que hab\u00eda recuperado la vista: \u00abNosotros somos disc\u00edpulos de Mois\u00e9s\u00bb, dicen, \u00abpero de [Jes\u00fas] no sabemos ni siquiera de d\u00f3nde ha salido\u00bb. El hombre sanado les responde, tan vez con tono sincero o burl\u00f3n: \u00ab\u00a1Qu\u00e9 cosa tan rara! Ustedes no saben de d\u00f3nde ha salido, y en cambio a m\u00ed me ha dado la vista\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas viene al mundo para librarnos de la ceguera espiritual. Los fariseos ten\u00edan ojos saludables, pod\u00edan ver la luz y apreciar los colores, sin embargo, estaban cegados espiritualmente por su terquedad e incredulidad que les imped\u00edan ver el poder de Jesucristo. Pero, tambi\u00e9n nos pasa hoy d\u00eda; muchas veces nuestros ojos se dejan llevar por las apariencias, como por la belleza f\u00edsica de un actor de cine o la majestuosidad de una catedral; por ello la Biblia nos ense\u00f1a a desconfiar de las apariencias y del esplendor material: \u00a1No todo lo que reluce es oro! La visi\u00f3n espiritual, la visi\u00f3n que nos da Cristo, es diferente a la visi\u00f3n que nos dan los ojos. Muchas veces las cosas que tienen una apariencia casi insignificante son las que Dios elije para llevar a cabo grandes obras: el ejemplo de la viuda pobre con su ofrenda, una frase llena de sabidur\u00eda venida de una persona de humilde condici\u00f3n, un templo peque\u00f1ito construido con sacrificio.<\/p>\n\n\n\n<p>Algo similar sucedi\u00f3 en la historia narrada en el libro del profeta Samuel. Dios le ordena que vaya al pueblo de Bel\u00e9n para ungir al nuevo rey de Israel. Samuel sabe que ser\u00e1 uno de los hijos de Jes\u00e9, pero no sabe cu\u00e1l. Cuando Samuel lo ve Eliab, el hijo mayor, alto y muy atractivo, de inmediato pens\u00f3 que el Se\u00f1or lo hab\u00eda elegio, pero Dios le dice al profeta: \u00abNo te fijes en su apariencia ni en su elevada estatura, porque yo lo he rechazado. No se trata de lo que el hombre ve; pues el hombre se fija en las apariencias, pero yo me fijo en el coraz\u00f3n\u00bb. As\u00ed pasaron delante de Samuel los siete hijos de Jes\u00e9 y Dios los rechaz\u00f3 a todos. Sin embargo, a\u00fan faltaba el m\u00e1s peque\u00f1o, al que ya hab\u00edan descartado; lo hab\u00edan dejado en el campo, cuidando las ovejas. La sorpresa debi\u00f3 ser grande cuando Samuel mand\u00f3 llamar a David y lo ungi\u00f3 como rey de Israel. \u00bfC\u00f3mo puede ser que Dios hubiese elegido a ese muchachito para ser rey? La respuesta es sencilla: \u00abEl hombre se fija en las apariencias, pero yo me fijo en el coraz\u00f3n\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>El ap\u00f3stol Pablo vivi\u00f3 una experiencia muy singular con la luz de Cristo. Cuando iba de camino a Damasco, persiguiendo a los cristianos para encarcelarlos, vio una luz muy brillante que ven\u00eda del cielo y escuch\u00f3 a Jes\u00fas decirle: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 me persigues?\u00bb. Pablo pas\u00f3 de la oscuridad a la luz, se convirti\u00f3 al movimiento que hasta entonces estaba persiguiendo y se hizo un misionero incansable. En la carta a los Efesios, Pablo nos invita a que nos portemos como quienes viven en la luz y nos recuerda que \u00abla luz produce una cosecha de bondad, rectitud y verdad\u00bb. Si hay bondad, rectitud y verdad en nuestras vidas, entonces estamos reflejando la luz de Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p>La luz de Cristo puede expresarse de maneras impactantes, como en el caso del ciego que recobr\u00f3 la vista y el de Pablo camino a Damasco. Pero tal vez en la mayor\u00eda de los casos, la luz de Cristo se manifiesta de maneras m\u00e1s tenues e indirectas. Muchos cristianos nos sentimos como los Reyes Magos, que para llegar a Jes\u00fas tuvieron que guiarse por una estrella, \u00a1una sola estrella de las muchas que hab\u00eda en el cielo nocturno!<\/p>\n\n\n\n<p>El tiempo de Cuaresma, que estamos viviendo, es una \u00e9poca especial para reflexionar sobre la manera como la luz de Cristo puede iluminar nuestras vidas. Durante la Semana Santa muchas iglesias celebran la pasi\u00f3n y muerte de Jes\u00fas cerrando cortinas, apagando luces y a veces hasta cubriendo la cruz con un lienzo; con este signo de oscuridad muchos recordamos, no solo el sufrimiento de nuestro Se\u00f1or, sino tambi\u00e9n las injusticias del mundo y nuestros propios pecados y quebrantos; extra\u00f1amos la luz. Pero, ni siquiera en esos momentos, debemos angustiarnos, porque como dice el Salmo 23, aunque pasemos por el m\u00e1s oscuro de los valles, o el valle de sombra de muerte, el Se\u00f1or est\u00e1 con nosotros, siendo luz, gui\u00e1ndonos como un buen pastor.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora que nos acercamos un poco m\u00e1s a la gran fiesta de la Pascua, vale la pena, a prop\u00f3sito de la luz, recordar una de las ceremonias m\u00e1s cargadas de simbolismo y expresividad en muchas iglesias: la Vigilia Pascual, entre la noche del s\u00e1bado santo y la madrugada del Domingo de Pascua, el momento en que Jes\u00fas pasa de la muerte a la vida. Se suele empezar con el templo a oscuras. Primero, se enciende una peque\u00f1a fogata; luego, una vela grande llamada \u00abcirio pascual\u00bb, que representa la luz de Cristo. \u00c9sa es la luz que Mateo compar\u00f3 con una l\u00e1mpara que \u00abse pone en lo alto para que alumbre a todos los que est\u00e1n en la casa\u00bb; es tambi\u00e9n la luz que, seg\u00fan Juan, \u00abbrilla en las tinieblas, y las tinieblas no han podido apagarla\u00bb. Y cuando amanece, se acaba la noche oscura del alma: es el d\u00eda de Pascua. Cristo se levanta de la tumba y, junto a \u00e9l, nosotros tambi\u00e9n recibimos vida nueva. Es la gloriosa ma\u00f1ana de la resurrecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas es la luz del mundo. \u00c9l es la estrella que guio a los Reyes Magos. \u00c9l es la luz que nos inspira a venir a la iglesia. \u00c9l es el fulgor que nos anima a ser humildes, a amar al pr\u00f3jimo y a servir al necesitado. De la misma manera que la luz nos permite percibir el mundo que nos rodea, Jesucristo puede iluminar el alma y ayudarnos a entender realidades espirituales: qui\u00e9nes somos, cu\u00e1l es el camino para seguir, qu\u00e9 cosas nos van a traer gozo verdadero.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Caminemos juntos en la luz de Cristo!<\/p>\n\n\n\n<p><em>Hugo Olaiz es editor asociado de recursos latinos\/hispanos para Forward Movement, una agencia de la Iglesia Episcopal.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Cuaresma-4A-2020.docx\"><strong>Sermon-Spanish-Cuaresma-4A-2020<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Cuaresma-4A-2020.docx\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Cuaresma-4A-2020.pdf\"><strong>Sermon-Spanish-Cuaresma-4A-2020<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Cuaresma-4A-2020.pdf\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[894,854],"class_list":["post-163070","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-cuaresma-4a","category-cuaresma-a"],"acf":{"sermon_date":"2020-03-22","drupal_id":"327266","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168976,"sermon_other_translation":false},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Cuaresma 4 (A) - 2020 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-4-a-2020\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Cuaresma 4 (A) - 2020\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"\u00bfQu\u00e9 es la luz de Cristo? \u00bfC\u00f3mo podemos hacer que esa luz ilumine nuestra mente y avive el coraz\u00f3n? 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