{"id":177086,"date":"2017-06-18T12:08:00","date_gmt":"2017-06-18T16:08:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www2.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=177086"},"modified":"2020-12-03T10:49:08","modified_gmt":"2020-12-03T15:49:08","slug":"propio-6-a-2017-2","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-6-a-2017-2\/","title":{"rendered":"Propio 6 (A) &#8211; 2017"},"content":{"rendered":"\n<p>\u201cSi de veras escuchan mi voz y guardan mi alianza, ser\u00e1n mi propiedad personal\u201d. Estas son palabras que, por medio de Mois\u00e9s, dice el Se\u00f1or a su pueblo elegido. \u00a1Ser propiedad de Dios, habitar en su casa, ser sus hijos e hijas! Esta es la vocaci\u00f3n a la que estamos llamados, este es el prop\u00f3sito que Dios tiene para cada uno de nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Ser fieles a este pacto a esta alianza de amor depende \u00fanicamente de nosotros, en nosotros est\u00e1 el seguir el camino de nuestros ego\u00edsmos o decirle&nbsp;S\u00ed&nbsp;al Dios del amor.<\/p>\n\n\n\n<p>Para guiar nuestros pasos, para mostrarnos el camino Dios en su infinito amor nos mand\u00f3 a un Pastor Bueno, el cual no nos deja, no nos abandona en ning\u00fan momento, \u00c9l es el pastor que nos muestra el camino de la verdadera felicidad. Si dejamos que el Se\u00f1or sea nuestro pastor nada nos va a faltar.<\/p>\n\n\n\n<p>La prueba de que Dios nos ama es que Cristo, siendo nosotros todav\u00eda pecadores, muri\u00f3 por nosotros.&nbsp;\u00c9ramos pecadores y Cristo se compadeci\u00f3 de nosotros y por eso, vivi\u00f3 y muri\u00f3 para ense\u00f1arnos el verdadero camino que nos conduce hasta el Padre. Por \u00c9l somos libres y responsables de nuestras decisiones y de nuestros actos, si queremos apartarnos del verdadero Camino, de la Verdad y de la Vida, la culpa ser\u00e1 nuestra.<\/p>\n\n\n\n<p>Seguir a Cristo es escuchar su voz, es recorrer los mismos caminos de amor, de perd\u00f3n, de compasi\u00f3n, de paz y de justicia que \u00e9l transit\u00f3. Si somos compasivos, como \u00c9l lo fue, estaremos dispuestos a vivir para predicar a los dem\u00e1s el mismo evangelio que \u00c9l predic\u00f3: el evangelio del amor y de la compasi\u00f3n hacia todos los que sufren, sin importar la condici\u00f3n social a la que pertenecen, sin importar lengua raza o color de la piel.<\/p>\n\n\n\n<p>Ir y proclamar que el Reino de los Cielos est\u00e1 cerca. Mil a\u00f1os para el Se\u00f1or son como un ayer que pas\u00f3. Pero lo que es irremediablemente cierto es que nuestra vida es corta y que, al final de nuestra vida, a Dios regresaremos. Tenemos que aprovechar los d\u00edas y los a\u00f1os que el Se\u00f1or nos concede de vida, para curar enfermos, resucitar muertos, limpiar leprosos, arrojar demonios, dar amor y hacer felices a todas las personas que tocan a nuestra puerta.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestro mundo, nuestra sociedad, est\u00e1 llena de personas ansiosas, de personas hambrientas y sedientas de Dios. En nuestro diario vivir, \u00bfcu\u00e1ntos hombres y mujer encontramos con enfermedades del cuerpo y de la mente que necesitan ser curados? \u00bfcu\u00e1ntas personas socialmente muertas? Muchas personas necesitan de nuestra caridad, de nuestro amor gratuito, de nuestro ejemplo cristiano, de nuestra lucha contra la injusticia. Todo esto, tenemos que hacerlo, por amor, porque como don lo recibimos, como don tenemos que ofrecerlo. Solo as\u00ed, nuestro propio nombre quedar\u00e1 imprimido en el gran libro de la vida donde solo Dios escribe.<\/p>\n\n\n\n<p>Los cuatro evangelios nos hablan de un Jes\u00fas compasivo y misericordioso.&nbsp;Probablemente este es el rasgo m\u00e1s caracter\u00edstico de Jes\u00fas de Nazaret. Jes\u00fas se compadec\u00eda de todas las personas que sufr\u00edan, fueran de la condici\u00f3n social que fueran. No se compadec\u00eda de los ricos por el simple hecho de que fueran ricos, ni de los pobres por el simple hecho de que fueran pobres.<\/p>\n\n\n\n<p>Se compadec\u00eda de aquellos ricos que se transformaban en esclavos de sus riquezas y confiando en s\u00ed mismos, se olvidaban de Dios; llamaba bienaventurados a aquellos pobres a los que su pobreza les hab\u00eda ayudado a poner en Dios toda su esperanza. Jes\u00fas se compadec\u00eda de todas aquellas personas que viv\u00edan esclavos de la soberbia y de la hipocres\u00eda. Llamaba bienaventurados a aquellos enfermos y pecadores que acud\u00edan a \u00c9l con coraz\u00f3n humilde y lleno de esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p>En el evangelio de hoy se nos dice que Jes\u00fas se compadec\u00eda de aquellas personas que sufr\u00edan porque caminaban sin rumbo por la vida, infelices, extenuadas y abandonadas, sin nadie quien les indicar\u00e1 el camino.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas de Nazaret sab\u00eda que la verdadera felicidad est\u00e1 dentro del alma, que est\u00e1 dentro de cada uno de nosotros y que esa felicidad est\u00e1 al alcance de todos y cada uno de nosotros, seamos de la clase social que seamos, ricos o pobres, pero que para conseguirla es necesario fiarnos de Dios, dejarnos guiar y conducir por \u00c9l.<\/p>\n\n\n\n<p>El Se\u00f1or dice a los ricos que pueden ser felices si ponen sus riquezas al servicio de Dios, y dice a los pobres que la pobreza puede hacerlos bienaventurados si les ayuda a confiar en Dios y a poner en \u00c9l su esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto es lo que anunciaba Cristo cuando predicaba el evangelio del Reino, esto es lo que quer\u00eda que hicieran sus disc\u00edpulos, cuando les mandaba a trabajar en la vi\u00f1a del Se\u00f1or. Esto es lo promete el evangelio del Reino de los cielos a todas las personas que se f\u00edan de Dios y saben compadecerse de los que sufren injustamente, a los mansos, a los limpios de coraz\u00f3n, a los que luchan por la justicia y no esclavizan a sus semejantes con sus propias ambiciones.<\/p>\n\n\n\n<p>No es necesario llamarse Pedro, ni Juan, ni Santiago, ni pertenecer al colegio apost\u00f3lico para sentirnos enviados por el Se\u00f1or a esa mies tan inmensa en la que pocos trabajan.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada uno de nosotros, en nuestro peque\u00f1o mundo, en nuestro entorno, podemos hacer maravillas, podemos curar enfermos, ser luz para tantos que viven en las tinieblas, ser gu\u00edas que muestran el camino a cuantos viven perdidos sin encontrar la v\u00eda de la verdadera felicidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Dios nos env\u00eda a su mies como operarios, cada uno en su sitio, en el aqu\u00ed y el ahora. Hay una urgencia en la misi\u00f3n que Jes\u00fas les encomienda a los ap\u00f3stoles: proclamar que el Reino de los Cielos est\u00e1 aqu\u00ed. El texto dice \u201cReino de los Cielos\u201d, pero esto no quiere decir que se trate de algo que est\u00e1 despu\u00e9s o por encima de este mundo. El reino comienza ya aqu\u00ed y ahora, necesita de colaboradores que hagamos posible su extensi\u00f3n como grano de mostaza.<\/p>\n\n\n\n<p>Este Reino, es una nueva forma de vida basada en el amor. Jes\u00fas utiliza diez par\u00e1bolas para explicarnos y ense\u00f1arnos esta gran realidad. Lo que est\u00e1 claro es que para que el Reino sea posible, son necesarias nuevas actitudes y vivir con coherencia los valores cristianos. Por tanto, lo \u00fanico que tenemos que hacer es tomar conciencia y comprometernos por el Reino.<\/p>\n\n\n\n<p>Miremos un poco al nuestro alrededor. \u00a1Cu\u00e1nta tristeza, cu\u00e1nta injusticia, cu\u00e1nto desencanto por la vida!<\/p>\n\n\n\n<p>Mirando al nuestro alrededor, alcemos los ojos al cielo y demos gracias a Dios por creer en \u00c9l, por nuestra fe y pid\u00e1mosle que nos d\u00e9 la fuerza y el coraje necesarios para llevar a los dem\u00e1s la alegr\u00eda de nuestro vivir en Cristo, con Cristo y para Cristo. \u00a1Am\u00e9n!<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[],"class_list":["post-177086","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"acf":{"drupal_id":"304451","lectionary_id":false,"sermon_date":"2017-06-18","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":168981},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 6 (A) - 2017 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-6-a-2017-2\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 6 (A) - 2017\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"\u201cSi de veras escuchan mi voz y guardan mi alianza, ser\u00e1n mi propiedad personal\u201d. 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