{"id":187130,"date":"2020-05-31T13:23:00","date_gmt":"2020-05-31T17:23:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www2.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=187130"},"modified":"2023-11-25T21:59:12","modified_gmt":"2023-11-26T02:59:12","slug":"dia-de-pentecostes-31-de-mayo-de-2020","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/dia-de-pentecostes-31-de-mayo-de-2020\/","title":{"rendered":"D\u00eda de Pentecost\u00e9s (A) &#8211; 2020"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity is-style-wide\"\/>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Di\u0301a-de-Pentecoste\u0301s-A-2020-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-190643\" style=\"width:666px\" width=\"666\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Di\u0301a-de-Pentecoste\u0301s-A-2020-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Di\u0301a-de-Pentecoste\u0301s-A-2020-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Di\u0301a-de-Pentecoste\u0301s-A-2020-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Di\u0301a-de-Pentecoste\u0301s-A-2020-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Di\u0301a-de-Pentecoste\u0301s-A-2020.png 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>Hoy es el d\u00eda de Pentecost\u00e9s, el quincuag\u00e9simo d\u00eda de la Pascua cristiana. Este a\u00f1o, casi todos los fieles hemos pasado la Cuaresma y el tiempo de Pascua encerrados, aislados unos de otros; muchos hemos experimentado la frustraci\u00f3n de no poder realizar los actos acostumbrados de la Semana Santa y las celebraciones tradicionales de la Resurrecci\u00f3n de Jesucristo. Algunos hemos perdido personas que amamos y casi todos hemos sentido el temor, el miedo, ante una pandemia global.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1s ahora podemos entender mejor la situaci\u00f3n de los primeros disc\u00edpulos. Tras el arresto y crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas entraron en p\u00e1nico, se dispersaron y s\u00f3lo volvieron para encerrarse, para esconderse en un aposento alto. \u00a1Tuvieron miedo, mucho miedo! Aun con la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas de entre los muertos, el testimonio de las mujeres, e incluso la presencia del Resucitado entre ellos, les cost\u00f3 poder salir del encierro y proclamar al mundo la salvaci\u00f3n y la nueva vida en Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero Jes\u00fas sab\u00eda que solos y por su cuenta los disc\u00edpulos no ser\u00edan capaces de cumplir la misi\u00f3n de evangelizar a la poblaci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, mucho menos de llevar la Buena Nueva a las naciones. Y es que sin experimentar a\u00fan los hechos poderosos que lograron nuestra salvaci\u00f3n no pod\u00edan entender lo que Jes\u00fas iba a hacer. Por eso, en la noche antes de su muerte, el Se\u00f1or enfatiz\u00f3 que no les dejar\u00eda solos, que les enviar\u00eda el Esp\u00edritu Santo, el Defensor, para ayudarles y capacitarlos en su misi\u00f3n evangelizadora.<\/p>\n\n\n\n<p>Con todo, tras resucitar del sepulcro, Jesucristo los encontr\u00f3 reunidos de nuevo, con temor. Podemos imaginarnos preguntarse entre ellos qu\u00e9 ser\u00eda de sus vidas en adelante. De ah\u00ed que el Se\u00f1or les insista no tener miedo y les encargue orar hasta recibir el Esp\u00edritu Santo prometido. Ellos oraron por cuarenta d\u00edas y al parecer guardaron distancia con los dem\u00e1s de su tiempo. Parec\u00eda una clase de cuarentena social. Cuando Jes\u00fas asciende al cielo, de nuevo les manda encerrarse y orar por varios d\u00edas m\u00e1s hasta que viniera sobre ellos el Esp\u00edritu de Dios que se les hab\u00eda prometido.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras tanto, afuera, la gente pensaba que el movimiento de Jes\u00fas hab\u00eda quedado en el basurero de la historia, fracasado como tantos otros grupos y causas. Pero el movimiento de Jes\u00fas era diferente, precisamente por lo que estaba por suceder en el d\u00eda cincuenta del aislamiento de los disc\u00edpulos: la llegada del Esp\u00edritu de Dios, del Esp\u00edritu de Jes\u00fas. \u00c9ste fue quien capacit\u00f3 a los disc\u00edpulos para convertirse en testigos del poder y del amor de Dios manifiestos en Jes\u00fas y en su ministerio. As\u00ed los disc\u00edpulos perdieron el miedo y salieron a las calles y a las plazas p\u00fablicas para proclamar el arrepentimiento y la salvaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>San Lucas, el autor de los Hechos de los Ap\u00f3stoles, describe la escena vivazmente: estaban reunidos, estaban orando, cuando el Esp\u00edritu Santo, como un soplo huracanado, vino sobre ellos y comenzaron a hablar. Dos veces insiste Lucas en decir que las personas que vieron lo que pas\u00f3 quedaron at\u00f3nitas y perplejas. Era impactante. Por ello se preguntaban: \u00bfQu\u00e9 significa todo eso?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Qu\u00e9 buena pregunta! \u00bfQu\u00e9 significa todo esto para nosotros que nos hemos encontrado en una situaci\u00f3n de encierro como la de los disc\u00edpulos antes de Pentecost\u00e9s?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, Pentecost\u00e9s significa que Jes\u00fas no falta a su promesa de no dejarnos solos, pues la cumpli\u00f3 con los primeros disc\u00edpulos, y esa misma promesa es vigente para nosotros hoy. Contamos con la fidelidad de Cristo porque \u00e9l prometi\u00f3 acompa\u00f1ar a sus fieles hasta el fin del mundo. El mensaje de Pentecost\u00e9s es esperanzador porque Jes\u00fas est\u00e1 con su Iglesia hasta el final. Est\u00e1 con nosotros hoy.<\/p>\n\n\n\n<p>En un segundo momento vemos, en el acontecimiento de Pentecost\u00e9s, la manera como Dios cumple su palabra y como empodera a los que conf\u00edan en \u00e9l a pesar de sus temores. Dios act\u00faa para eliminar el miedo y capacita a las personas que esperan ser usadas por \u00e9l. Jes\u00fas ense\u00f1\u00f3 a los disc\u00edpulos que el Esp\u00edritu vendr\u00eda para convertirlos en testigos de la resurrecci\u00f3n y la acci\u00f3n salvadora. El Esp\u00edritu vino sobre ellos, hombres y mujeres, y los llen\u00f3 de su poder.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando recibieron el don del Esp\u00edritu Santo, \u00e9ste se present\u00f3 como la gran diversidad de talentos que pose\u00edan ya puestos en acci\u00f3n delante de las gentes del mundo. Las naciones fueron representadas por las lenguas que Pedro y sus compa\u00f1eros hablaron en su proclamaci\u00f3n inicial. Hablaron de tal manera que entendieron el mensaje personas de los muchos pa\u00edses: Partos, medos, elamitas, y habitantes de Mesopotamia, Judea, Capadocia, el Ponto y Asia, Frigia y Panfilia, Egipto y las regiones de \u00c1frica m\u00e1s all\u00e1 de Cirene, y romanos residentes, tanto jud\u00edos como pros\u00e9litos, cretenses y \u00e1rabes. La asamblea formada por los espectadores dibuj\u00f3 un cuadro del mundo conocido. El mensaje de Jes\u00fas ser\u00eda un mensaje para todas las naciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Nosotros, en nuestra abundante diversidad, hemos recibido el mismo Esp\u00edritu de Dios que Pedro y los dem\u00e1s disc\u00edpulos recibieron, y este Esp\u00edritu permanece con la Iglesia en todos los tiempos y en todo el mundo. Es una promesa que no se ha retractado, ni se retractar\u00e1. Dios est\u00e1 con nosotros donde estemos.<\/p>\n\n\n\n<p>El prometido Esp\u00edritu de Jes\u00fas, el Esp\u00edritu del Padre, ahora mismo nos est\u00e1 renovando y capacitando para continuar la misi\u00f3n de compartir las Buenas Nuevas de Cristo al mundo entero. Este mensaje se resume en las palabras del Ap\u00f3stol: \u201ctodos los que invoquen el nombre del Se\u00f1or, alcanzar\u00e1n la salvaci\u00f3n\u201d. No presenta excepciones; \u201ctodo aquel\u201d incluye a todos, sin excepci\u00f3n alguna. Todos los que recurrimos a Cristo por ayuda, sin excluir a nadie por nacionalidad o lengua, recibiremos su gracia y misericordia; pues, \u201ctampoco puede decir nadie: \u00ab\u00a1Jes\u00fas es Se\u00f1or!\u00bb, si no est\u00e1 hablando por el poder del Esp\u00edritu Santo.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Como dice San Pablo: el mismo Esp\u00edritu Santo nos une en Cristo, griegos y jud\u00edos, libres y esclavos, hombres y mujeres, en toda la gran diversidad de nuestras habilidades y caracter\u00edsticas. Nos ha unido en la confesi\u00f3n de su Nombre, y hemos sido bautizados en un solo bautismo, por el mismo Esp\u00edritu que nos hace un solo Cuerpo de Cristo en el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, el d\u00eda de Pentecost\u00e9s, con las palabras del evangelio seg\u00fan San Juan, nos recuerda que el Esp\u00edritu de Jesucristo es el Esp\u00edritu de paz y perd\u00f3n. En medio de nuestros temores e inquietudes, Jes\u00fas nos viene a decir: \u201c\u00a1Paz a ustedes!\u201d. Son palabras de proclamaci\u00f3n prof\u00e9tica, palabras que efect\u00faan lo que significan. Las palabras de Jes\u00fas y su don del Esp\u00edritu Santo nos conceden la paz que tanto deseamos. Y esta paz nos hace capaces de ofrecerla a otras personas, perdon\u00e1ndoles porque en Cristo nosotros hemos sido perdonados.<\/p>\n\n\n\n<p>Que este Pentecost\u00e9s nos traiga el recuerdo del mensaje de Jes\u00fas: \u201c\u00a1Paz a ustedes!\u201d. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-8a40318d-513d-48c2-a4fa-60a91557dba2\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Dia-de-Pentecostes-2020.docx\"><strong>Sermon-Spanish-Dia-de-Pentecostes-2020<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Dia-de-Pentecostes-2020.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-8a40318d-513d-48c2-a4fa-60a91557dba2\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-47034619-d492-4803-a164-3153cfce77a8\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Dia-de-Pentecostes-2020.pdf\"><strong>Sermon-Spanish-Dia-de-Pentecostes-2020<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Dia-de-Pentecostes-2020.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-47034619-d492-4803-a164-3153cfce77a8\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[917,914],"class_list":["post-187130","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-dia-de-pentecostes-a","category-pentecostes-a"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2020-05-31","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":168802},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>D\u00eda de Pentecost\u00e9s (A) - 2020 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/dia-de-pentecostes-31-de-mayo-de-2020\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"D\u00eda de Pentecost\u00e9s (A) - 2020\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Hoy es el d\u00eda de Pentecost\u00e9s, el quincuag\u00e9simo d\u00eda de la Pascua cristiana. 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