{"id":187731,"date":"2010-11-28T13:37:00","date_gmt":"2010-11-28T18:37:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www2.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=187731"},"modified":"2020-12-03T10:42:08","modified_gmt":"2020-12-03T15:42:08","slug":"adviento-1-a-2010","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-1-a-2010\/","title":{"rendered":"Adviento 1 (A) \u2013 2010"},"content":{"rendered":"\n<p>Isa\u00edas 2:1-5; Salmo 122; Romanos 13:11-14; Mateo 24:36-44<\/p>\n\n\n\n<p>Adviento, tiempo de espera y esperanza. Puede que esta expresi\u00f3n nos suene a repetici\u00f3n, pero es una situaci\u00f3n que tenemos que superar, porque aqu\u00ed se apunta a algo profundo y necesario en el coraz\u00f3n del ser humano. Es el llamado a la verdadera conversi\u00f3n para posibilitar la venida del Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>Casi al terminar el a\u00f1o, la Iglesia nos invita a comenzar de nuevo, a vivir y celebrar los misterios de la salvaci\u00f3n en la persona de Jes\u00fas. Ante este acontecimiento tan especial de nuestra liberaci\u00f3n, tenemos que recogernos, prepararnos y estar vigilantes. Esto es precisamente, el significado profundo del Adviento.<\/p>\n\n\n\n<p>Es necesario que al comenzar un nuevo a\u00f1o lit\u00fargico hagamos una seria reflexi\u00f3n sobre la importancia de nuestra relaci\u00f3n con Dios. Es decir, sobre el misterio del culto. Dios, sobre todo, nos ha dado la oportunidad de entrar a participar, desde ahora, de su misericordia y bondad eterna.<\/p>\n\n\n\n<p>Descubrir y profundizar el sentido del Adviento en cada a\u00f1o de nuestras vidas, y enlazarlo con ese largo proceso de la vida de la humanidad que vive entre luces y sombras un adviento, una esperanza y la necesidad de una gran luz que sea misterio de salvaci\u00f3n para nuestras vidas.<\/p>\n\n\n\n<p>Las lecturas de este domingo, principio del Adviento, arrancan con una visi\u00f3n del profeta Isa\u00edas. El profeta es el hombre de Dios al mismo tiempo que del futuro y de la esperanza. La conciencia prof\u00e9tica del pueblo de Dios no solo recuerda el pasado, sino sobre todo, anuncia el futuro a\u00fan pendiente de la humanidad y de la acci\u00f3n de Dios. Durante el Adviento la voz eminentemente prof\u00e9tica de la tradici\u00f3n b\u00edblica es el profeta Isa\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;En estos primeros pasos del siglo XXI y ante una situaci\u00f3n del mundo que nos asusta por la tensi\u00f3n que vivimos, necesitamos, hoy m\u00e1s que nunca, una visi\u00f3n de futuro y de esperanza que nos mantenga firmes y equilibrados espiritualmente. Como creyentes contamos con&nbsp; los recursos de la fe que no podemos desperdiciar, y con el mensaje y testimonio de los profetas de la tradici\u00f3n b\u00edblica y tambi\u00e9n de los actuales.<\/p>\n\n\n\n<p>La visi\u00f3n de Isa\u00edas acerca de Jud\u00e1 y de Jerusal\u00e9n nos dice que: \u201cAl final de los d\u00edas estar\u00e1 firme el monte de la casa del Se\u00f1or\u201d (Isa\u00edas 2:2). Para nosotros los cristianos esos d\u00edas finales de que habla el profeta ya han empezado con la presencia del reino de Dios que inaugura Jes\u00fas. Esta es la casa del Se\u00f1or, la casa de todos los creyentes, de todos los hijos de Dios. El reino de Dios ya est\u00e1 entre nosotros, si bien su establecimiento definitivo lo esperamos todav\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>En nuestros d\u00edas se habla, con frecuencia, de la casa; todos deseamos tener una casa. La liturgia de hoy nos habla repetidamente de la casa del Se\u00f1or, que para nosotros los creyentes, es sin duda, la Iglesia, la comunidad cristiana. Ante la intemperie de los tiempos hace falta un techo, un hogar, una casa. Especialmente cuando arrecia el temporal de la incredulidad y la vida sin freno.<\/p>\n\n\n\n<p>Si consultamos a Juan, cuatro diecinueve y siguientes, consideramos inmediatamente que el s\u00edmbolo prof\u00e9tico sobre el monte con su templo se refiere a Jes\u00fas de Nazaret, a quien esperamos en el Adviento. \u00c9l es el constructor de la deseada paz que busca la humanidad. \u00c9l cambiar\u00e1 las armas que destruyen en arados y las lanzas en podaderas. Solo \u00e9l puede transformar nuestro mundo, haciendo que vivamos tranquilos y sin tensiones.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay que dejar la noche y conducirse como en pleno d\u00eda, nos recuerda san Pablo en la segunda lectura. Hay que hacer la paz superando la guerra y el rencor. Es condici\u00f3n indispensable para habitar en la casa del Se\u00f1or y celebrar all\u00ed su nombre.<\/p>\n\n\n\n<p>La motivaci\u00f3n de Pablo es en esencia, a que vivamos como Cristo. No solo en una imitaci\u00f3n externa sino como quienes se han revestido de \u00e9l. Participar en su modo de ser y existir, y por tanto, de su conducta que b\u00e1sicamente se centra en el amor. En una palabra, no descuidarnos en nuestros deberes y valorar lo que hemos recibido de la fe.<\/p>\n\n\n\n<p>Este primer domingo de Adviento, est\u00e1 enmarcado por las actitudes en nuestro proceder como cristianos a la vigilancia, y la preparaci\u00f3n para la venida del Hijo del Hombre. Solamente desde esta fuente de valores podemos intuir la necesidad de una nueva venida liberadora de Cristo a nosotros en Navidad.<\/p>\n\n\n\n<p>La llegada de Dios al mundo debe ser preparada y posibilitada. La conversi\u00f3n humilde del coraz\u00f3n es lo que Dios espera de nosotros para convertirnos en sus instrumentos. El Adviento nos da la oportunidad de abrir nuestros corazones a la vida nueva que trae la llegada del Se\u00f1or. Como creyentes sabemos que hay diversas venidas de Dios, o mejor dicho, Dios viene por diversos caminos.<\/p>\n\n\n\n<p>Como cristianos la venida definitiva, aunque no la \u00faltima, tiene lugar en la persona de Jes\u00fas, en un determinado momento hist\u00f3rico y se prolonga a trav\u00e9s de su palabra y sus disc\u00edpulos.<\/p>\n\n\n\n<p>La venida \u00faltima tendr\u00e1 lugar al final de los d\u00edas. Mientras tanto a nosotros nos interesa, especialmente, la venida de Dios a la vida ordinaria. Precisamente, la que nos recuerda el evangelio de hoy al referirse a No\u00e9, a los dos hombres que est\u00e1n en el campo y a las dos mujeres que muelen o al ladr\u00f3n nocturno. Lo que se nos pide sencillamente es estar en constante alerta.<\/p>\n\n\n\n<p>Para que la venida de Dios cale en nuestra vida ordinaria tenemos que escuchar la palabra de Dios, abrirnos a ella, a los profetas, a las lecturas de este tiempo en la liturgia. Y celebrar en la Iglesia, en comunidad con los dem\u00e1s creyentes, la venida de Dios que viene cuando menos lo imaginamos.<\/p>\n\n\n\n<p>En la historia y experiencia de cada uno de nosotros hay constancia de muchas venidas de Dios. Hay que recuperarlas, avivarlas, ponerlas al d\u00eda, y enriquecerlas personal y comunitariamente en estos d\u00edas de Adviento. Escuchar y celebrar.<\/p>\n\n\n\n<p>Y un detalle muy importante: Dios siempre viene como salvaci\u00f3n de nuestras vidas. En el aleluya se canta danos tu salvaci\u00f3n, y san Pablo nos recuerda hoy en Romanos trece once: \u201cNuestra salvaci\u00f3n est\u00e1 m\u00e1s cerca que cuando empezamos a creer\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, el Adviento es tiempo de esperanza, de salvaci\u00f3n, de escuchar la palabra de Dios y celebrar su venida. Hora de alertar y de mirar al futuro.<\/p>\n\n\n\n<p><br><em>\u2014&nbsp;El Rev. Antonio Brito es oriundo de la Rep\u00fablica Dominicana y actualmente ejerce el ministerio en la Di\u00f3cesis de Atlanta.<\/em><\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[860,859],"class_list":["post-187731","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-adviento-1a","category-adviento-a"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2010-11-28","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":168891},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Adviento 1 (A) \u2013 2010 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-1-a-2010\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Adviento 1 (A) \u2013 2010\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Isa\u00edas 2:1-5; Salmo 122; Romanos 13:11-14; Mateo 24:36-44 Adviento, tiempo de espera y esperanza. 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