{"id":187756,"date":"2010-04-11T10:47:52","date_gmt":"2010-04-11T14:47:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www2.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=187756"},"modified":"2020-12-03T10:49:12","modified_gmt":"2020-12-03T15:49:12","slug":"segundo-domingo-de-pascua-c-2010","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/segundo-domingo-de-pascua-c-2010\/","title":{"rendered":"Segundo Domingo de Pascua (C) 2010"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Leccionario Dominical, A\u00f1o C<\/strong><br>Preparado por la Rvda. Diacona Marivel Milien<\/p>\n\n\n\n<p>Hechos 5:27-32; Salmo 118:14-29; Apocalipsis 1:4-8; Juan 20:19-31<\/p>\n\n\n\n<p>En este segundo domingo de Pascua, la alegr\u00eda contin\u00faa con el canto:&nbsp;<em>\u00a1Aleluya! Cristo ha resucitado.<\/em>&nbsp;La sorpresiva aparici\u00f3n de Jes\u00fas en la noche de la misma resurrecci\u00f3n fue motivo de completa alegr\u00eda para el grupo de los ap\u00f3stoles. El Se\u00f1or, resucitado, se introdujo en medio de un grupo pr\u00e1cticamente derrotado, entristecido y encerrado por miedo a los jud\u00edos. Nada, en aquel instante podr\u00eda haber sido m\u00e1s importante para los ap\u00f3stoles que volver a ver al Se\u00f1or. S\u00ed, como dice la Escritura, se alegraron de ver al Se\u00f1or. Hoy participamos todos de esa alegr\u00eda. La noticia de la resurrecci\u00f3n es una gran noticia para el cristiano. La Iglesia pregona esta noticia con gozo y esperanza. Ha pasado ya una semana y la Iglesia sigue celebrando aquel extraordinario acontecimiento y nos invita anualmente a evaluar nuestra visi\u00f3n evang\u00e9lica siempre teniendo presente la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Sin duda, se trata de un hecho maravilloso y, como reza el salmista, estamos sumamente maravillados (Sal 118:2).<\/p>\n\n\n\n<p>La presencia de Jes\u00fas trajo consuelo y seguridad a sus seguidores. A ellos se les encomend\u00f3 en seguida la tarea de llevar un mensaje de perd\u00f3n y de reconciliaci\u00f3n al mundo. Cada vez y en cada lugar donde se predique este mensaje de victoria, el esp\u00edritu de Jes\u00fas est\u00e1 presente para garantizar el perd\u00f3n y la paz. \u00c9sta es la paz divina que llena los corazones y da plenitud de gozo a todos los creyentes. Fue con ese sentimiento de confianza y serena tranquilidad c\u00f3mo Jes\u00fas envi\u00f3 a los disc\u00edpulos como testigos de paz. Y como tal, quedaron comprometidos con una misi\u00f3n de reconciliaci\u00f3n y solidaridad entre todos los pueblos y razas.<\/p>\n\n\n\n<p>El mensaje de Cristo ha de ser respaldado por el poder y la autoridad del testimonio de quien lo proclama. El mensaje jam\u00e1s ha de ser distorsionado. No cabe duda ni inseguridad cuando se habla del amor de Dios. Jes\u00fas es la vida misma y los que creen en \u00e9l son dichosos porque el reino de Dios les pertenece. Sin la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas la Iglesia no tendr\u00eda un mensaje poderoso, porque la Iglesia es un instrumento del Cristo resucitado para propagar el mensaje de salvaci\u00f3n a toda la humanidad. Y ah\u00ed est\u00e1 la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo para mantenerla pura hasta el d\u00eda de su regreso con gran poder y gloria.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed como en medio de la desolaci\u00f3n y del temor los ap\u00f3stoles recibieron la fuerza del Esp\u00edritu Santo, as\u00ed mismo hoy, Jes\u00fas unge con el Esp\u00edritu a todos aquellos que creen en su nombre y le obedecen para un ministerio exitoso dentro y afuera de la Iglesia. Como hab\u00eda una relaci\u00f3n perfecta de amor y obediencia entre el Hijo y el Padre, as\u00ed tambi\u00e9n es el llamado de la Iglesia a tener una relaci\u00f3n semejante. El ejemplo est\u00e1 patente en la autoridad dada a los ap\u00f3stoles, mediante el don especial del Esp\u00edritu Santo. A ellos se les encomend\u00f3 una misi\u00f3n important\u00edsima que consistir\u00eda en garantizar el perd\u00f3n de los pecados. \u201cA quienes ustedes perdonen los pecados, les quedar\u00e1n perdonados y a quienes no se los perdonen les quedar\u00e1n sin perdonar\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El evangelio de hoy nos asegura que la misi\u00f3n de la Iglesia es promover la paz en el mundo mediante el perd\u00f3n y la reconciliaci\u00f3n. Nos puede parecer sorprendente c\u00f3mo unos pobres pescadores, llegaron a ser personas con autoridad y particular privilegio para establecer la diferencia entre sus semejantes. Y todo esto, gracias al poder que les dio el Se\u00f1or resucitado.<\/p>\n\n\n\n<p>El testimonio de los ap\u00f3stoles abunda en convicci\u00f3n y de \u00e9l se desprende la seguridad de que hay que obedecer primero a Dios que a los humanos. Pedro exterioriz\u00f3 esa seguridad ante la Junta Suprema. Es posible que el intr\u00e9pido ap\u00f3stol se acordara del momento en que Jes\u00fas les advirti\u00f3 que por la causa del mensaje ser\u00edan conducidos ante el Sanedr\u00edn. Tambi\u00e9n les prometi\u00f3 que cuando esto sucediera, que no se preocuparan de c\u00f3mo se defender\u00edan pues el Esp\u00edritu Santo les pondr\u00eda en la boca las palabras necesarias. Bienaventurados son aquellos que creen en la verdad. En medio de las persecuciones hab\u00eda motivos de miedo, pero los ap\u00f3stoles fueron valientes al dar testimonio del Cristo glorificado.<\/p>\n\n\n\n<p>Iluminados por el Esp\u00edritu de Dios, debemos darnos cuenta de que nuestro Se\u00f1or es definitivamente el camino, la verdad y la vida. No cabe duda de que los que creen en esta buena nueva y la propagan con amor, son los que verdaderamente reciben el perd\u00f3n de sus pecados como regalo de Dios. Al estar unidos al Cristo resucitado nos hemos convertido en hombres y mujeres nuevos, lavados por la sangre del Cordero inmolado para limpiarnos de toda impureza.<\/p>\n\n\n\n<p>Hablar del pecado es hablar de algo m\u00e1s profundo que de las faltas de cada d\u00eda. Implica mucha debilidad el negarse a creer sin ver, a la manera de Tom\u00e1s. O caer en la tentaci\u00f3n de no abandonar el mal, y seguir viviendo una vida de infelicidad provocada por el in\u00fatil orgullo que mantiene al ser humano apartado del amor de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy los cristianos podemos llevar el mensaje de Jes\u00fas a otros, gracias a nuestras experiencias personales y, sobre todo, con la gu\u00eda del Esp\u00edritu Santo. Las condiciones no son siempre favorables, pero de todas formas se puede esparcir la semilla del evangelio. El desaf\u00edo de la Iglesia es el de convencer al mundo de que alg\u00fan d\u00eda la humanidad va a ser sorprendida por la reaparici\u00f3n del Se\u00f1or. La obra de redenci\u00f3n que promueve el misterio pascual es que todos podamos ver la venida de ese gran d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>El prop\u00f3sito del pasaje del evangelio de Juan, es el de extender una invitaci\u00f3n clara y abierta a todos a que acepten a Jes\u00fas como salvador. Jesucristo vino para dar vida y quien cree en \u00e9l, encuentra la v\u00eda que conduce a la vida eterna.<\/p>\n\n\n\n<p>El misterio pascual constituye el centro de nuestra fe. Descubrimos en \u00e9l la manifestaci\u00f3n real del Hijo de Dios que consum\u00f3 el pacto del Padre con su creaci\u00f3n: perdonando, reconciliando y redimiendo. Unidos a Cristo por la fe, llegamos a ser personas nuevas. As\u00ed se cumplen las escrituras que afirman que las cosas viejas ya pasaron y todas son hechas nuevas gracias al amor y poder de Dios manifestados en el Hijo amado, muerto y resucitado.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1El Se\u00f1or ha resucitado! \u00c9l ha dado con su vida el mayor ejemplo de amor a la humanidad. La Iglesia redimida por su preciosa sangre ha de seguir llevando el testimonio de su amor a toda la humanidad. No hay tiempo que perder. Todos a la acci\u00f3n. Con la resurrecci\u00f3n Jes\u00fas da un severo golpe a la incredulidad de muchos. Su amor y su justicia son eternos. Hoy es el mejor momento para tener un encuentro personal con Jes\u00fas. La promesa del evangelio es que al creer en Cristo todos tendr\u00e1n vida por su nombre.<\/p>\n\n\n\n<p>Oremos. Jesucristo, hoy me consagro a ti. Te acepto como mi Salvador y te entrego mi vida. Gracias Se\u00f1or, pues tu bondad perdura para siempre.<br><br><em>\u2014&nbsp;Marivel Milien es diacona desde 2007, ordenada por el obispo Leo Frade. Comparte su ministerio en una congregaci\u00f3n hispana de Miami, Florida, donde vive con su esposo, el Rvdo. P. Smith Milien y sus tres hijos. Es oriunda de la Rep\u00fablica Dominicana.<\/em><\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1023,1019],"class_list":["post-187756","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pascua-2c","category-pascua-c"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":187758},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Segundo Domingo de Pascua (C) 2010 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/segundo-domingo-de-pascua-c-2010\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Segundo Domingo de Pascua (C) 2010\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Leccionario Dominical, A\u00f1o CPreparado por la Rvda. 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