{"id":187773,"date":"2010-05-13T12:39:27","date_gmt":"2010-05-13T16:39:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www2.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=187773"},"modified":"2021-08-12T13:06:26","modified_gmt":"2021-08-12T17:06:26","slug":"dia-de-la-ascension-c-2010","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/dia-de-la-ascension-c-2010\/","title":{"rendered":"D\u00eda de la Ascensi\u00f3n (C) &#8211; 2010"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Leccionario Dominical, A\u00f1o C<\/strong><br>Preparado por el Rvdo. Gary Cox&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hechos 1:1-11; Salmo 47 \u00f3 Salmo 93; Efesios 1:15-23; Lucas 24:44-53<\/p>\n\n\n\n<p>A nadie le gustan las despedidas. Despedirse de una persona, de una comunidad o de un lugar suele ser emocional y espiritualmente dif\u00edcil, a\u00fan cuando la despedida sea necesaria para poder ir a otro lugar mejor. Despedirse es duro a pesar de que sea una experiencia humana universal. Por estas fechas, por ejemplo, muchos j\u00f3venes se grad\u00faan de sus estudios y, en muchos casos, no volver\u00e1n a ver a la mayor\u00eda de sus maestros o compa\u00f1eros de clase. La graduaci\u00f3n es una ocasi\u00f3n alegre y merece ser celebrada, pero a la vez encierra elementos de tristeza al dejar a personas y una vida, a las cuales uno se hab\u00eda acostumbrado. De la misma manera, dejar un trabajo frecuentemente implica emociones variadas. Aunque sea para jubilarse, para cambiarse a otro trabajo mejor o por otra raz\u00f3n positiva uno siempre dejar\u00e1 recuerdos y colegas en el trabajo anterior. Asimismo, todos los inmigrantes, como tambi\u00e9n los refugiados y misioneros, saben qu\u00e9 es dejar a la familia, al pueblo y al pa\u00eds. Y aunque esperen regresar a su patria o encontrar a seres queridos en la tierra adonde van, la verdad es que s\u00f3lo Dios sabe si se volver\u00e1n a ver en esta vida o no. Adem\u00e1s, todos los seres humanos llegan a experimentar la despedida m\u00e1s triste de todas: la muerte de un ser querido. A\u00fan cuando el difunto y sus seres queridos sean cristianos y crean en la resurrecci\u00f3n de la vida eterna con Cristo, los que permanecen en esta tierra quedan acongojados.<\/p>\n\n\n\n<p>Los primeros disc\u00edpulos tambi\u00e9n tuvieron que sentir tales sentimientos, cuando un d\u00eda como hoy, Jes\u00fas se despidi\u00f3 de ellos. \u00a1Qu\u00e9 emociones tan contrastantes tuvieron que experimentar! No hac\u00eda tanto tiempo que hab\u00edan conocido a Jes\u00fas de Nazaret. Atra\u00eddos e inspirados por su persona y sus ense\u00f1anzas, muchos llegaron a creer que este Jes\u00fas era el Mes\u00edas, el Siervo Ungido de Dios prometido a Israel. Pero despu\u00e9s pareci\u00f3 todo lo contrario. Les habl\u00f3 de que iba a sufrir bajo el poder de las autoridades. As\u00ed sucedi\u00f3: fue interrogado, condenado, torturado y matado bajo la pena de muerte del Imperio Romano. Pero tres d\u00edas despu\u00e9s de haber sido enterrado, \u00a1Jes\u00fas estaba vivo otra vez! Tal como se narra en el evangelio de hoy, les explic\u00f3 a sus seguidores que as\u00ed se deb\u00edan cumplir las escrituras y ahora \u00e9l les iba a enviar a una misi\u00f3n universal como testigos de su muerte y resurrecci\u00f3n. Sin embargo, hoy\u2014cuarenta d\u00edas despu\u00e9s de su resurrecci\u00f3n\u2014subi\u00f3 al cielo. Despu\u00e9s de estar con ellos, no estar con ellos y otra vez estar con ellos, ahora se fue.<\/p>\n\n\n\n<p>Con raz\u00f3n escuchamos hoy en la lectura de los Hechos de los Ap\u00f3stoles que despu\u00e9s de que Jes\u00fas ascendiera al cielo, los disc\u00edpulos se quedaron mirando hacia arriba, donde Jes\u00fas hab\u00eda desaparecido entre las nubes. San Lucas, considerado el autor de Hechos, nos cuenta: \u201cDos hombres vestidos de blanco se aparecieron junto a ellos y les dijeron: Galileos, \u00bfpor qu\u00e9 se han quedado mirando al cielo? Este mismo Jes\u00fas que estuvo entre ustedes y que ha sido llevado al cielo, vendr\u00e1 otra vez de la misma manera que lo han visto irse all\u00e1\u201d (Hch 1:10-11).<\/p>\n\n\n\n<p>Durante dos mil a\u00f1os, y especialmente en estos \u00faltimos cuarenta d\u00edas, la Iglesia ha estado proclamando que Cristo ha resucitado. Cristo muri\u00f3 en la cruz por los pecados de toda la humanidad, pero al resucitar venci\u00f3 la muerte y abri\u00f3 la puerta de la vida eterna. Por lo tanto, la muerte no es el final de la historia. Tampoco hoy es el final de la historia. Aunque Jes\u00fas en su presencia f\u00edsica dej\u00f3 esta tierra el d\u00eda de la Ascensi\u00f3n, no dej\u00f3 abandonados a sus disc\u00edpulos. Cristo mismo prometi\u00f3 que sus seguidores recibir\u00edan el Consolador, el Esp\u00edritu Santo, que les revestir\u00eda de poder y les guiar\u00eda a toda verdad cuando Jesucristo mismo ya no estuviera con ellos. En diez d\u00edas celebraremos esa gran fiesta de Pentecost\u00e9s cuando los disc\u00edpulos recibieron ese Esp\u00edritu y comenzaron una nueva etapa que cambi\u00f3 el mundo para siempre.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras tanto, celebramos la Ascensi\u00f3n. Nos sentimos tristes porque el per\u00edodo m\u00e1s alegre de todo el a\u00f1o lit\u00fargico est\u00e1 terminando. Comprendemos el estado de \u00e1nimo de los disc\u00edpulos ante la despedida de su maestro y Se\u00f1or. Recordamos nuestras propias experiencias de despedida. A la vez tenemos esperanza. Creemos en la promesa de Jesucristo y en el Esp\u00edritu Santo. Sabemos que hay un futuro para nosotros y para la Iglesia aunque todav\u00eda no vemos claramente cu\u00e1l sea.<br>&nbsp;<br>Nuestra experiencia nos conecta con la que tuvieron los disc\u00edpulos en el momento de la despedida de Jes\u00fas. En medio de su confusi\u00f3n y emociones variadas, Dios les comunic\u00f3, mediante sus mensajeros, que no se quedaran mirando al cielo. El evangelio de Lucas nos dice que despu\u00e9s de la Ascensi\u00f3n los disc\u00edpulos estaban continuamente en el templo alabando a Dios (Lc 24:53).<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que hoy, y en cualquier momento en que hay una despedida o una transici\u00f3n dif\u00edcil, los cristianos tenemos que recordar la Ascensi\u00f3n de nuestro Se\u00f1or. Hay transiciones dif\u00edciles y tristes en esta vida; son parte de la experiencia humana. Durante y despu\u00e9s de esas transiciones es normal tener recuerdos de experiencias pasadas, de emociones fuertes y variadas, y dudas sobre el futuro. Pero la respuesta despu\u00e9s de una despedida para alguien que es seguidor de Jesucristo no debe ser quedarse mirando al cielo. Al contrario, la respuesta debe ser dar gracias a Dios por las experiencias pasadas con la persona, la comunidad o el lugar del cual uno se despide. La respuesta es seguir firme en la oraci\u00f3n y en el culto. La respuesta es estar dispuesto a recibir el poder y la gu\u00eda del Esp\u00edritu Santo para la pr\u00f3xima etapa del ministerio o de la vida. Sobre todo, la respuesta es seguir creyendo y proclamando lo que la Iglesia siempre ha afirmado:<\/p>\n\n\n\n<p>Cristo ha muerto.<br>Cristo ha resucitado.<br>Cristo volver\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p><br><em>\u2014&nbsp;El Rvdo. Gary Cox es vicario de la Iglesia Episcopal Santa Teresa de \u00c1vila en Chicago.<\/em><\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1141,1021,1019],"class_list":["post-187773","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-ascension-day","category-dia-de-la-ascension-c","category-pascua-c"],"acf":{"author_id":187774,"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2010-05-13","sermon_other_translation":false,"sermon_language":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>D\u00eda de la Ascensi\u00f3n (C) - 2010 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/dia-de-la-ascension-c-2010\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"D\u00eda de la Ascensi\u00f3n (C) - 2010\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Leccionario Dominical, A\u00f1o CPreparado por el Rvdo. Gary Cox&nbsp; Hechos 1:1-11; Salmo 47 \u00f3 Salmo 93; Efesios 1:15-23; Lucas 24:44-53 A nadie le gustan las despedidas. Despedirse de una persona, de una comunidad o de un lugar suele ser emocional y espiritualmente dif\u00edcil, a\u00fan cuando la despedida sea necesaria para poder ir a otro lugar [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/dia-de-la-ascension-c-2010\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"The Episcopal Church\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2021-08-12T17:06:26+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"928\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"927\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@iamepiscopalian\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"5 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/dia-de-la-ascension-c-2010\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/dia-de-la-ascension-c-2010\/\",\"name\":\"D\u00eda de la Ascensi\u00f3n (C) - 2010 &#8211; The Episcopal Church\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/dia-de-la-ascension-c-2010\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/dia-de-la-ascension-c-2010\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"datePublished\":\"2010-05-13T16:39:27+00:00\",\"dateModified\":\"2021-08-12T17:06:26+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/dia-de-la-ascension-c-2010\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es-ES\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/dia-de-la-ascension-c-2010\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/dia-de-la-ascension-c-2010\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"width\":928,\"height\":927,\"caption\":\"Sermones Que Iluminan\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/dia-de-la-ascension-c-2010\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"D\u00eda de la Ascensi\u00f3n (C) &#8211; 2010\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"description\":\"Welcomes You\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es-ES\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"width\":770,\"height\":662,\"caption\":\"The Episcopal Church\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\",\"https:\/\/x.com\/iamepiscopalian\",\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"D\u00eda de la Ascensi\u00f3n (C) - 2010 &#8211; The Episcopal Church","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/dia-de-la-ascension-c-2010\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"D\u00eda de la Ascensi\u00f3n (C) - 2010","og_description":"Leccionario Dominical, A\u00f1o CPreparado por el Rvdo. Gary Cox&nbsp; Hechos 1:1-11; Salmo 47 \u00f3 Salmo 93; Efesios 1:15-23; Lucas 24:44-53 A nadie le gustan las despedidas. Despedirse de una persona, de una comunidad o de un lugar suele ser emocional y espiritualmente dif\u00edcil, a\u00fan cuando la despedida sea necesaria para poder ir a otro lugar [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/dia-de-la-ascension-c-2010\/","og_site_name":"The Episcopal Church","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","article_modified_time":"2021-08-12T17:06:26+00:00","og_image":[{"width":928,"height":927,"url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","type":"image\/png"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_site":"@iamepiscopalian","twitter_misc":{"Est. reading time":"5 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/dia-de-la-ascension-c-2010\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/dia-de-la-ascension-c-2010\/","name":"D\u00eda de la Ascensi\u00f3n (C) - 2010 &#8211; The Episcopal Church","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/dia-de-la-ascension-c-2010\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/dia-de-la-ascension-c-2010\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","datePublished":"2010-05-13T16:39:27+00:00","dateModified":"2021-08-12T17:06:26+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/dia-de-la-ascension-c-2010\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es-ES","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/dia-de-la-ascension-c-2010\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/dia-de-la-ascension-c-2010\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","width":928,"height":927,"caption":"Sermones Que Iluminan"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/dia-de-la-ascension-c-2010\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"D\u00eda de la Ascensi\u00f3n (C) &#8211; 2010"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","name":"The Episcopal Church","description":"Welcomes You","publisher":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es-ES"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization","name":"The Episcopal Church","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","width":770,"height":662,"caption":"The Episcopal Church"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","https:\/\/x.com\/iamepiscopalian","https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A"]}]}},"taxonomy_info":{"category":[{"value":1141,"label":"Ascension Day"},{"value":1021,"label":"D\u00eda de la Ascensi\u00f3n C"},{"value":1019,"label":"Pascua C"}]},"featured_image_src_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"author_info":[],"comment_info":"","uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"thumbnail":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-300x300.png",300,300,true],"medium_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-768x767.png",768,767,true],"large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"1536x1536":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"2048x2048":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"menu":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-330x200.png",330,200,true],"hero":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-928x550.png",928,550,true],"callout-image":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-480x479.png",480,479,true]},"uagb_author_info":{"display_name":"Scott Rands","author_link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/author\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"Leccionario Dominical, A\u00f1o CPreparado por el Rvdo. Gary Cox&nbsp; Hechos 1:1-11; Salmo 47 \u00f3 Salmo 93; Efesios 1:15-23; Lucas 24:44-53 A nadie le gustan las despedidas. Despedirse de una persona, de una comunidad o de un lugar suele ser emocional y espiritualmente dif\u00edcil, a\u00fan cuando la despedida sea necesaria para poder ir a otro lugar&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon\/187773","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/sermon"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/201217"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=187773"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=187773"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}