{"id":187788,"date":"2010-06-06T13:38:55","date_gmt":"2010-06-06T17:38:55","guid":{"rendered":"https:\/\/www2.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=187788"},"modified":"2020-12-03T10:48:40","modified_gmt":"2020-12-03T15:48:40","slug":"propio-5-c-2010","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-5-c-2010\/","title":{"rendered":"Propio 5 (C) \u2013 2010"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Leccionario Dominical, A\u00f1o C<br><\/strong>Preparado por el Rvdo. C. Jes\u00fas Reyes<\/p>\n\n\n\n<p>1 Reyes 17:17-24; Salmo 30; G\u00e1latas 1:11-24; Lucas 7:11-17<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>Oh Dios, t\u00fa que me has transportado<br>del descanso de la noche<br>a la nueva luz de este d\u00eda,<br>en la nueva luz de este d\u00eda cond\u00faceme ahora<br>al farol que indica el camino de lo eterno.<br>Dir\u00edgeme, oh Dios, por las sendas de la justicia<br>gu\u00edame, oh Dios, por los senderos de la paz<br>renu\u00e9vame, oh Dios, en los manantiales de tu gracia<br>hoy, ma\u00f1ana y siempre.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Esta es una oraci\u00f3n Celta muy antigua. Es un reconocimiento personal de la grandeza y la bondad de Dios. Nuestro Dios es el Dios de la vida. Y la vida es una traves\u00eda llena de luces y de sombras cuyo destino final es lo eterno. Por tanto, quien recita esta oraci\u00f3n no pide un beneficio material -como com\u00fanmente lo hacemos en nuestras oraciones-. El orante pide fortaleza para mantenerse firme en el esp\u00edritu de la justicia, de la paz y de la gracia. Esta petici\u00f3n brota del fondo del alma. Esta petici\u00f3n llena el prop\u00f3sito mismo de nuestra existencia. Con ella decimos que el tan anhelado mundo nuevo, solidario y fraterno es posible si orientamos nuestras esperanzas en direcci\u00f3n a la b\u00fasqueda de la justicia, de la paz y de la gracia.<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, este es el mensaje que escuchamos en las lecturas de hoy. Dos temas sobresalen en las lecturas del Antiguo Testamento y el Evangelio: la viuda que pierde a su hijo, y el triunfo de la vida sobre el evento real de la muerte. Es importante resaltar tanto la reacci\u00f3n de la viuda, en la lectura del Antiguo Testamento; como la reacci\u00f3n de los acompa\u00f1antes de la viuda, en la historia del Evangelio. La viuda le dice a El\u00edas, &#8220;Ahora veo realmente que eres hombre de Dios y que tus palabras vienen de Yav\u00e9.&#8221; En el Evangelio, los que acompa\u00f1aban a la viuda, &#8220;con temor y alabando a Dios,&#8221; dicen, &#8220;Es un gran profeta el que nos ha llegado. Dios ha visitado a su pueblo.&#8221; Dios se hace presente transformando el dolor en gozo, la desesperaci\u00f3n en esperanza, y la muerte en vida. Verdaderamente, devolverle el hijo a la viuda es un signo de la presencia de Dios en su pueblo. \u00bfPor qu\u00e9 se dice esto? Para comprehender la profundidad de este mensaje, es fundamental que entendamos primero la figura de la viuda en la Biblia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En el contexto b\u00edblico, la viuda representa una de las realidades m\u00e1s fr\u00e1giles de la sociedad, as\u00ed como lo son tambi\u00e9n el hu\u00e9rfano y el extranjero o forastero. De hecho, estas tres figuras -la viuda, el hu\u00e9rfano y el extranjero- son frecuentemente referenciados uno junto al otro a lo largo y ancho de la Biblia. \u00bfPor qu\u00e9 ser\u00e1 que la Biblia nos presenta estas tres figuras -la viuda, el hu\u00e9rfano y el forastero- casi siempre una junto a la otra? En las Sagradas Escrituras, la figura de la viuda no es tan s\u00f3lo una mujer sin marido, es m\u00e1s que eso. El hu\u00e9rfano no representa \u00fanicamente a un infante sin padre, hay algo m\u00e1s en la figura de un peque\u00f1o desprotegido. El forastero no tan s\u00f3lo es un transe\u00fante sin hogar y sin tierra, \u00e9l representa la realidad de aquellos que son forzados a desplazarse fuera de su tierra por razones de necesidad o seguridad. Este \u00faltimo personaje, el forastero, toca muy cerca nuestros corazones, pues la mayor\u00eda de nosotros sabemos lo que es migrar. Dejamos el campo para irnos a la ciudad, y ah\u00ed nos llaman extra\u00f1os. Dejamos nuestros pa\u00edses para ir a otro pa\u00eds, y as\u00ed se nos cataloga de &#8220;invasores.&#8221;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la Biblia, en su profunda sensibilidad y sabidur\u00eda nos revela algo diferente. Ella nos recuerda que la viuda, el hu\u00e9rfano y el forastero son personas reales que, por circunstancias de la vida, se encuentran en un lugar muy expuesto a abusos, rechazos, marginaci\u00f3n, discriminaci\u00f3n, desprecio, y todos aquellos otros tipos de injusticia. Por esta raz\u00f3n, la Biblia pone el buen trato a la viuda, al hu\u00e9rfano y al forastero como condici\u00f3n y referencia que confirman la presencia de Dios en su pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p>El libro del Deuteronomio, que significa &#8220;segunda ley,&#8221; contiene varias referencias sobre c\u00f3mo deben ser tratados la viuda, el hu\u00e9rfano y el extranjero. Este quinto libro de la Biblia, forma parte de los llamados libros de la Ley. En \u00e9l se marcan las pautas de comportamiento que el pueblo de Israel debe seguir. En \u00e9l se especifican los mandamientos y se determinan las costumbres que el pueblo de Israel debe cumplir para confirmar su obediencia a la &#8220;Ley de Dios.&#8221; Es en la obediencia a la &#8220;Ley&#8221; que Israel encuentra y asegura su vida. Pues es en la obediencia a la &#8220;Ley&#8221; que el pacto de Dios con su pueblo adquiere veracidad, y con ello se confirma que Dios sigue reinando en el coraz\u00f3n y la mente de su pueblo. En Deuteronomio 14:29 encontramos el pasaje que dice, &#8220;Vendr\u00e1n &#8230; el forastero, el hu\u00e9rfano y la viuda que viven en tus ciudades, y comer\u00e1n hasta saciarse. Y Yav\u00e9 tu Dios te bendecir\u00e1 en todas las obras que emprendas.&#8221;<\/p>\n\n\n\n<p>En otro pasaje, el libro de Deuteronomio nos presenta un desaf\u00edo que deber\u00edamos nosotros mismos tomar muy en serio. Este fragmento nos habla de la importancia que tiene el ser generosos cuando presentamos nuestra humildes ofrendas al Se\u00f1or. Nos dice, &#8220;El tercer a\u00f1o, el a\u00f1o del diezmo, cuando hayas acabado de apartar el diezmo de toda tu cosecha y se lo hayas dado al levita, al forastero, a la viuda y al hu\u00e9rfano, para que coman de ello en tus ciudades hasta saciarse, dir\u00e1s en presencia de Yav\u00e9 tu Dios: \u00abHe retirado de mi casa lo que era sagrado; se lo he dado al levita, al forastero, al hu\u00e9rfano y a la viuda, seg\u00fan todos los mandamientos que me has dado sin traspasar ninguno de tus mandamientos ni olvidarlos&#8221; (Deuteronomio 26:12-13).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfDe d\u00f3nde nace este sentido de obligaci\u00f3n con el extranjero, el hu\u00e9rfano y la viuda? La respuesta la encontramos en Deuteronomio, 24:19-21, donde se nos menciona lo siguiente, &#8220;No torcer\u00e1s el derecho del forastero ni del hu\u00e9rfano, ni tomar\u00e1s en prenda el vestido de la viuda. Recuerda que fuiste esclavo en el pa\u00eds de Egipto y que Yav\u00e9 tu Dios te rescat\u00f3 de all\u00ed. Por eso te mando hacer esto. Cuando siegues la mies en tu campo, si dejas en \u00e9l olvidada una gavilla, no volver\u00e1s a buscarla. Ser\u00e1 para el forastero, el hu\u00e9rfano y la viuda, a fin de que Yav\u00e9 tu Dios te bendiga en todas tus obras. Cuando varees tus olivos, no har\u00e1s rebusco. Lo que quede ser\u00e1 para el forastero, el hu\u00e9rfano y la viuda. Cuando vendimies tu vi\u00f1a, no har\u00e1s rebusco. Lo que quede ser\u00e1 para el forastero, el hu\u00e9rfano y la viuda. Recuerda que fuiste esclavo en el pa\u00eds de Egipto. Por eso te mando hacer esto.&#8221;<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, la bondad con aquellos que sufren debe nacer de la toma de consciencia de nuestra propia fragilidad. \u00bfQui\u00e9n de nosotros puede certificar que su vida ya est\u00e1 asegurada? La vida es fr\u00e1gil, muy fr\u00e1gil; pero la fortaleza que proviene del ejercicio de la justicia, la paz y la gracia me habr\u00e1 de llenar el coraz\u00f3n de regocijo, fortaleza y esperanza. Se nos recomienda que lean la historia de Ruth en la Biblia. Es una historia muy linda que nos habla de un final feliz cuando somos solidarios bajo el esp\u00edritu de la justicia, de la paz y de la gracia.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 es lo que sucede cuando este mandato b\u00edblico no es obedecido? Casi todos los profetas tienen referencia a este hecho cuando denuncias los pecados cometidos por el pueblo de Dios. Uno de los pasajes m\u00e1s ilustrativos es aquel contenido en el libro del profeta Ezequiel. Ustedes se habr\u00e1n de recordar la historia de Sodoma y Gomorra. Dos ciudades destruidas por Dios pues en ellas se comet\u00edan todo tipo de inmoralidades. De hecho, muchos se refieren a Sodoma y Gomorra como el lugar donde acontec\u00eda todo tipo de perversi\u00f3n sexual. Y se piensa que fue por esto que Dios las castig\u00f3 destruy\u00e9ndolas. Sin embargo, en Ezequiel 16:49-50 se nos cuenta una historia diferente. La Biblia nos dice, &#8220;\u00bfCu\u00e1l fue el pecado de tu hermana Sodoma? Era orgullosa, com\u00eda bien y viv\u00eda sin preocupaciones, ella y sus hijas no hicieron nada por el pobre y el desgraciado. Se volvieron arrogantes, hicieron lo que me desagrada, por eso las hice desaparecer como t\u00fa lo has visto.&#8221; Es el orgullo, la soberbia y la falta de sensibilidad -el no tener coraz\u00f3n con aquellos que sufren- lo que verdaderamente aleja a las personas de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas y El\u00edas no actuaron solamente movidos por compasi\u00f3n y simpat\u00eda con aquellas mujeres cuyos hijos hab\u00edan muerto. Detr\u00e1s de estas historias hay un acto de justicia. La vida, en su fragilidad y caprichosa espontaneidad, presenta a estas mujeres uno de los desaf\u00edos m\u00e1s dolorosos que cualquier padre de familia pueda enfrentar, la p\u00e9rdida de un hijo. Pero en el caso de estas dos mujeres el drama es much\u00edsimo m\u00e1s profundo. Se trata de dos mujeres cuya \u00fanica esperanza en la vida radica en el hecho de ser madres. El hecho de ser viudas era ya en s\u00ed mismo algo terrible. Pero la consolaci\u00f3n de ser madres, no solamente les proporcionaba la raz\u00f3n social que las convert\u00eda en &#8220;un alguien con esperanza&#8221; delante de la su comunidad; sino tambi\u00e9n les prove\u00eda de esa raz\u00f3n fundamental para seguir luchando en la vida; sus hijos les llenaban de esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto mismo nos sucede a todos nosotros. Efectivamente, todos necesitamos un alguien por qui\u00e9n vivir y un algo porqu\u00e9 vivir. Lo repito: alguien por qui\u00e9n vivir, y algo porqu\u00e9 vivir. Esto puede ser el punto de partida que le da sentido y prop\u00f3sito a toda nuestra existencia. Este alguien y algo que impulsa la esperanza en la vida nos hace abrir los ojos cada d\u00eda, ponemos los pies sobre la tierra y, entonces, comenzamos a caminar. Padres de familia, preg\u00fantense a ustedes mismos, \u00bfcu\u00e1l es la raz\u00f3n por la cual -como decimos en nuestro buen espa\u00f1ol- &#8220;no dejamos caer la toalla&#8221; en la vida? &#8230; Precisamente, por raz\u00f3n de la familia. \u00a1Los hijos! \u00bfNo es as\u00ed? Siempre que se habla con un padre de familia y le pregunta, \u00bfpor qu\u00e9 hizo esto o tom\u00f3 esta decisi\u00f3n en la vida? El 99.9 por ciento la respuesta ha sido, &#8220;por mis hijos; por mi familia&#8221;. Pero con esto no se excluye a todos aquellos que, por una raz\u00f3n u otra, no tienen hijos. Pero s\u00ed tienen padres, tienen hermanos, tienen compa\u00f1eros en la vida, nos podemos adoptar los unos a los otros y convertirnos en ese alguien por quien vivir. En otras palabras, aqu\u00ed nosotros somos familia; de esta manera es que formamos comunidad. Cuando somos el uno para el otro ese alguien por qui\u00e9n vivir, y tomamos la vida como una vocaci\u00f3n -el algo porqu\u00e9 vivir- es ah\u00ed cuando formamos una sociedad fundamentada en la justicia, la paz y la gracia. Es aqu\u00ed cuando cundo la esperanza se convierte en puntal para la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Efectivamente, sentido y prop\u00f3sito son dos fundamentos que sostienen la esperanza. Entonces, volviendo a la historia de la Biblia, tanto Jes\u00fas como El\u00edas se encuentran con mujeres para las cuales ese alguien por quien vivir desaparece, \u00bfy cu\u00e1l habr\u00e1 de ser el prop\u00f3sito de la vida desde ese momento en adelante? \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s pueden hacer? Solamente rodar por el mundo sumergidas en el desespero. No hay m\u00e1s. La vida les hab\u00eda jugado una mala pasada. \u00a1Qu\u00e9 terrible! Tremenda injusticia, \u00bfno es? Han perdido lo \u00fanico que les quedaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta es la injusticia que muchas veces la vida nos juega. Esto es lo que Jes\u00fas y El\u00edas vieron en esas mujeres. Pero ellos no se quedaron pasivos, de brazos cruzados. \u00bfQu\u00e9 es lo que hacen? Toman el sufrimiento de las viudas y lo hacen propio. &#8220;Se ponen en los zapatos de las viudas&#8221;, por decirlo as\u00ed, y es ah\u00ed cuando Dios mismo muestra su misericordia amorosa y transforma &#8220;la jugada caprichosa de la vida&#8221;, la muerte, en un hecho que reafirma la vida. Aquel evento de dolor es convertido en un acto constante de alabanza. &#8220;Ahora veo realmente que eres hombre de Dios y que tus palabras vienen de Yav\u00e9&#8221;, le dice la viuda a El\u00edas. &#8220;Es un gran profeta el que nos ha llegado. Dios ha visitado a su pueblo&#8221;, proclaman los acompa\u00f1antes de la viuda. \u00a1Qu\u00e9 cambio! Dios mismo tomando cuenta de los sufrimientos de su pueblo mediante las acciones solidarias de Jes\u00fas y de El\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>A las viudas les son restaurados el valor y la dignidad de la vida mediante la restituci\u00f3n de sus hijos. Ellas lo hab\u00edan perdido todo, toda esperanza estaba terminada; pero es la acci\u00f3n de Dios -el Se\u00f1or de la Vida quien transforma todo desespero- las colma de gozo y esperanza. Ser\u00eda muy interesante ver, desde esta perspectiva, el momento mismo cuando Jes\u00fas, desde la cruz, ordena una nueva relaci\u00f3n de su madre con Juan, y de Juan con su madre. &#8220;Madre ah\u00ed tienes a tu hijo. Hijo ah\u00ed tienes a tu madre&#8221; Ella no habr\u00e1 de quedar desprotegida.<\/p>\n\n\n\n<p>Hermanos y hermanas, todos necesitamos de la esperanza que sustenta nuestro diario vivir. Pero no pensemos que la esperanza cristiana es como sentarse en un consultorio m\u00e9dico, cruzando los brazos, y haciendo tiempo hasta que alguien nos llame. La esperanza cristina es din\u00e1mica, es activa. Como dec\u00eda Mahatma Gandhi -el liberador de la India-, &#8220;sean usted el cambio que quieran ver en el mundo&#8221;. Bien sabemos que vivimos en un mundo conflictivo; dif\u00edcil de navegar. As\u00ed pues, nuestra misi\u00f3n, el llamado que Dios nos hace en este d\u00eda, es convertirnos en agentes de la esperanza. Si yo quiero una sociedad que sea justa, pac\u00edfica y llena de la gracia de Dios; entonces yo mismo debo tomar la opci\u00f3n de vivir de manera justa, de ejercer la paz con los dem\u00e1s, y convertirme en el instrumento mediante el cual Dios manifiesta su gracia a todos. Yo soy la raz\u00f3n de la esperanza. S\u00ed, re-imaginemos que es posible vivir juntos en la esperanza, en la justicia, en la paz y en la gracia.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Qu\u00e9 el Se\u00f1or nos bendiga en este esfuerzo!<\/p>\n\n\n\n<p>Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p><br><em>\u2014&nbsp; El Rvdo. C. Jes\u00fas Reyes es actualmente el Can\u00f3nigo para el Desarrollo y Crecimiento de las Congregaciones en la Di\u00f3cesis de El Camino Real, en California. Es de nacionalidad mexicana y ha vivido en los estados Unidos desde el a\u00f1o 1989. Habiendo crecido en Tijuana, Baja California, M\u00e9xico, es una persona muy familiarizada con las realidades de los migrantes en este pa\u00eds; de hecho, vive en carne propia esta realidad. Antes de venir a los Estados Unidos, sirvi\u00f3 como misionero en la regi\u00f3n zapoteca del Estado de Oaxaca, M\u00e9xico. Despu\u00e9s de esto, trabaj\u00f3 por varios a\u00f1os como misionero en el Estado de Esp\u00edritu Santo, Brasil.<\/em><\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1029,1036],"class_list":["post-187788","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-c","category-propio-05c"],"acf":{"author_id":168898,"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2010-06-06","sermon_other_translation":false,"sermon_language":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 5 (C) \u2013 2010 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-5-c-2010\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 5 (C) \u2013 2010\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Leccionario Dominical, A\u00f1o CPreparado por el Rvdo. 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